{"id":2198,"date":"2024-07-23T17:04:33","date_gmt":"2024-07-23T17:04:33","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/07\/23\/amores-extranos-como-de-vilarino-y-onetti\/"},"modified":"2024-07-23T17:04:33","modified_gmt":"2024-07-23T17:04:33","slug":"amores-extranos-como-de-vilarino-y-onetti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/amores-extranos-como-de-vilarino-y-onetti\/","title":{"rendered":"Amores extraos como de Vilario y Onetti"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><em>&ldquo;Amores tan extra&ntilde;os que te hacen c&iacute;nica<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Te hacen sonre&iacute;r entre l&aacute;grimas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Cu&aacute;ntas p&aacute;ginas hipot&eacute;ticas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Para no escribir las aut&eacute;nticas&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Angelo Valsiglio y otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p>Siempre los recordar&eacute; como barcas a la deriva en el oc&eacute;ano de la vida. Ellos se quer&iacute;an y no se quer&iacute;an. Vivieron un amor turbulento, propio del cine hollywoodense: se distanciaron, se escribieron, se reencontraron varias veces y, p&uacute;blicamente, se acusaron el uno al otro de desamor. Durante d&eacute;cadas, esta relaci&oacute;n marc&oacute; las vidas de ambos. Alguien dijo de ese amor&iacute;o que: &ldquo;&hellip;<em>se entrelaz&oacute; como un texto entre par&eacute;ntesis de casamientos con otras parejas, entrecomillados por la distancia o la separaci&oacute;n, y finalmente se desmembr&oacute; con puntos y aparte. Y los convirti&oacute; en un texto abierto sobre la pasi&oacute;n y sus desenga&ntilde;os&rdquo;. <\/em><\/p>\n<p>Ella se llamaba Idea, &eacute;l se llamaba Juan Carlos. Eran grandes en las letras uruguayas y ellos se amaron y desamaron durante cuarenta a&ntilde;os de sus vidas. Se encontraron por primera vez en un caf&eacute; frente al r&iacute;o, en Montevideo, a principios de los a&ntilde;os cincuenta y nosotros, sus lectores, no sabemos si despu&eacute;s de tantas idas y venidas, ahora, despu&eacute;s de la muerte, ellos siguen su amor t&oacute;xico y tormentoso all&aacute; en donde se encuentran&hellip;<\/p>\n<p>Idea Vilari&ntilde;o escribi&oacute; sobre el primer encuentro con Juan Carlos Onetti: <em>&ldquo;Estaba seduci&eacute;ndome a fondo con lo mejor de s&iacute; mismo y tanto que yo me qued&eacute; convencida de que aquello era la s&eacute;ptima maravilla. Esa misma noche me enamor&eacute; de &eacute;l. Me enamor&eacute;, me enamor&eacute;, me enamor&eacute;&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p>El desmesurado amor del escritor Juan Carlos Onetti y la poeta Idea Vilari&ntilde;o, tras el primer encuentro, se desarroll&oacute; por medio de cartas, donde se puede advertir el reproche de Idea: &ldquo;Pas&oacute; el verano y no viniste&rdquo;; luego, &eacute;l lleg&oacute;.<\/p>\n<p>Idea Vilari&ntilde;o Romani fue una poeta, ensayista y cr&iacute;tica literaria uruguaya perteneciente al grupo de escritores denominado Generaci&oacute;n del 45. Dentro de sus facetas menos conocidas se encuentran la de traductora, compositora y docente, tambi&eacute;n estudi&oacute; el viol&iacute;n y el piano. En 2004 recibi&oacute; el Premio Konex Mercosur a las Letras.<\/p>\n<p>Juan Carlos Onetti Borges fue un escritor uruguayo, considerado uno de los narradores m&aacute;s importantes de su pa&iacute;s y de la literatura hispanoamericana. Precursor de la novela moderna y la literatura existencialista, obtuvo el prestigioso Premio Miguel de Cervantes en 1980 y el Gran Premio Nacional de Literatura de Uruguay en 1985.<\/p>\n<p>Idea y Juan Carlos se amaron sin que sus cuerpos estuvieran juntos, ya que viv&iacute;an en pa&iacute;ses diferentes. Estaban en relacionamientos distintos, pero sus mentes y almas estaban unidas; quiz&aacute;s es algo dif&iacute;cil de aceptar o comprender, sin embargo, hay cuestiones que ata&ntilde;en solamente al coraz&oacute;n. Aunque ese amor no fue de lo m&aacute;s bonito, simplemente pas&oacute; desde la nada y ellos dejaron sus deseos en libertad. Despu&eacute;s, bien podr&iacute;an haberse dicho lo que escribi&oacute; Joaqu&iacute;n Sabina: <em>&ldquo;Tienes raz&oacute;n, nos faltaron unos postres, unos besos y el tiempo para sacarnos las telara&ntilde;as de adentro. Y nos faltaron los brindis y nos sobraron los miedos&#8230; Nos debemos una charla con el coraz&oacute;n abierto&rdquo;, <\/em>ya que, de manera intermitente, a lo largo de cuatro d&eacute;cadas ellos compartieron la cama en nueve noches; empero, dejaron en sus respectivas obras, el testimonio de la tormentosa relaci&oacute;n de amor que mantuvieron. Con ese motivo, Idea Vilari&ntilde;o escribi&oacute;:<\/p>\n<p><em>&ldquo;Tal vez tuvimos s&oacute;lo siete noches <\/em><em>\\<\/em><em>no s&eacute;\\<\/em><em> <\/em><em>no las cont&eacute;<\/em><em> \\<\/em><em>c&oacute;mo hubiera podido. \\Tal vez no m&aacute;s \\que seis \\<\/em><em> <\/em><em>o fueron nueve.\\<\/em><em> <\/em><em>No s&eacute;<\/em><em> \\<\/em><em>pero valieron \\como el m&aacute;s largo amor. \\Tal vez \\de cuatro o cinco noches como &eacute;sas \\pero precisamente como &eacute;sas\\tal vez \\pueda vivirse\\como de un largo amor \\toda una vida.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Actualmente es f&aacute;cil escudri&ntilde;ar m&uacute;ltiples testimonios, entrevistas y correspondencia que restituyen los fragmentos de una historia llena de ardor. Un romance que se tradujo en recelos, celos y en temor, como producto de la pasi&oacute;n y retraimiento de Idea Vilari&ntilde;o, con la timidez de Juan Carlos Onetti y su nerviosismo. Dos personalidades fieras y fuertes, que se sintieron atra&iacute;das y no supieron llegar a un resultado y dar una respuesta a sus sentimientos, pese a que ellos se dedicaron obras que dejaron de ser menciones rom&aacute;nticas para transformarse en dolores profundos.<\/p>\n<p>Amores extra&ntilde;os, como de Vilari&ntilde;o y Onetti, marcaron la carrera del novelista por su amor clandestino, que inund&oacute; de textos a una generaci&oacute;n y dej&oacute; frases como &eacute;sta en su novela <em>Los Adioses<\/em>: <em>&ldquo;Nunca supe si llegu&eacute; a tenerle cari&ntilde;o; a veces, jugando, me dejaba atraer por el pensamiento de que nunca me ser&iacute;a posible entenderlo.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Pareciera que la cantante italiana Laura Pausini refleja la turbulenta relaci&oacute;n de Idea Vilari&ntilde;o y Juan Carlos Onetti cuando canta la canci&oacute;n de Angelo Valsiglio y de otros, que dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&ldquo;Amores tan extra&ntilde;os que vienen y se van<\/em><\/p>\n<p><em>Que en tu coraz&oacute;n sobrevivir&aacute;n<\/em><\/p>\n<p><em>Son historias que siempre contar&aacute;s<\/em><\/p>\n<p><em>Sin saber si son de verdad&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al parecer, fue de verdad aquel amor indeciso, sobre el cual, en alg&uacute;n momento de su vida, Idea Vilari&ntilde;o manifest&oacute; que no debi&oacute; ser.<\/p>\n<p>Muchos estudiosos dicen que ellos se quisieron y se odiaron por partes iguales. Rompieron y se reconciliaron muchas veces. Independientemente de ser casados o convivir con otras parejas y vivir en pa&iacute;ses alejados. Les dio igual ser infelices. Juan Carlos Onetti le dedic&oacute; la novela <em>Los adioses<\/em>, en 1954; Idea Vilari&ntilde;o le respondi&oacute; con <em>Poemas de amor<\/em>, en 1957, donde a&ntilde;adi&oacute; en la segunda edici&oacute;n, un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, uno de los poemas de desamor m&aacute;s bonitos de su literatura, como testimonio de ese extra&ntilde;o amor:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&ldquo;Ya no<\/p>\n<p>Ya no ser&aacute;<\/p>\n<p>ya no<\/p>\n<p>no viviremos juntos<\/p>\n<p>no criar&eacute; a tu hijo<\/p>\n<p>no coser&eacute; tu ropa<\/p>\n<p>no te tendr&eacute; de noche<\/p>\n<p>no te besar&eacute; al irme<\/p>\n<p>nunca sabr&aacute;s qui&eacute;n fui<\/p>\n<p>por qu&eacute; me amaron otros.<\/p>\n<p>No llegar&eacute; a saber<\/p>\n<p>por qu&eacute; ni c&oacute;mo nunca<\/p>\n<p>ni si era de verdad<\/p>\n<p>lo que dijiste que era<\/p>\n<p>ni qui&eacute;n fuiste<\/p>\n<p>ni qu&eacute; fui para ti<\/p>\n<p>ni c&oacute;mo hubiera sido<\/p>\n<p>vivir juntos<\/p>\n<p>querernos<\/p>\n<p>esperarnos<\/p>\n<p>estar.<\/p>\n<p>Ya no soy m&aacute;s que yo<\/p>\n<p>para siempre y t&uacute;<\/p>\n<p>ya<\/p>\n<p>no ser&aacute;s para m&iacute;<\/p>\n<p>m&aacute;s que t&uacute;. Ya no est&aacute;s<\/p>\n<p>en un d&iacute;a futuro<\/p>\n<p>no sabr&eacute; d&oacute;nde vives<\/p>\n<p>con qui&eacute;n<\/p>\n<p>ni si te acuerdas.<\/p>\n<p>No me abrazar&aacute;s nunca<\/p>\n<p>como esa noche<\/p>\n<p>nunca.<\/p>\n<p>No volver&eacute; a tocarte.<\/p>\n<p>No te ver&eacute; morir.&rdquo;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Amores tan extra&ntilde;os que te hacen c&iacute;nica Te hacen sonre&iacute;r entre l&aacute;grimas Cu&aacute;ntas p&aacute;ginas hipot&eacute;ticas Para no escribir las aut&eacute;nticas&rdquo; Angelo Valsiglio y otros. &nbsp; Siempre los recordar&eacute; como barcas a la deriva en el oc&eacute;ano de la vida. Ellos se quer&iacute;an y no se quer&iacute;an. 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