{"id":2192,"date":"2024-07-16T12:07:05","date_gmt":"2024-07-16T12:07:05","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/07\/16\/la-perversion-y-su-poder\/"},"modified":"2024-07-16T12:07:05","modified_gmt":"2024-07-16T12:07:05","slug":"la-perversion-y-su-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/la-perversion-y-su-poder\/","title":{"rendered":"La perversin y su poder"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">&#8230;<em>Denomino cristianismo (&#8230;) a la mancha inmoral de la humanidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Nietzsche (El Anticristo)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p><em>La predisposici&oacute;n a la perversi&oacute;n no es algo<\/em><\/p>\n<p><em>raro y especial, sino una parte de la<\/em><\/p>\n<p><em>constituci&oacute;n llamada normal<\/em>.<\/p>\n<p>Sigmund Freud<\/p>\n<p><\/p>\n<p>El significante &ldquo;perversion&rdquo;, lo mismo que las palabras &ldquo;perverso&rdquo;, &ldquo;perversidad&rdquo;, incluso &ldquo;maldad&rdquo;, han devenido ambiguas en la historia de la humanidad. Se han generado discursos religiosos, cient&iacute;ficos, acad&eacute;micos, ideol&oacute;gicos, etc., en torno a la perversi&oacute;n. Uno de los abordajes m&aacute;s controversiales que se han propuesto sobre la perversi&oacute;n es el del psicoan&aacute;lisis.<\/p>\n<p>M&aacute;s all&aacute; de lecturas morales, religiosas, positivistas, para el psicoan&aacute;lisis, la perversi&oacute;n es una estructura cl&iacute;nica o una forma de organizaci&oacute;n subjetiva, es decir, una forma de posicionarse ante la realidad o ante el Otro. Hay otras formas de organizaci&oacute;n ps&iacute;quica, como las psicosis y la neurosis. Por todo ello, la aprehensi&oacute;n de la l&oacute;gica de la perversi&oacute;n no es nada sencilla.<\/p>\n<p>Hist&oacute;ricamente, la noci&oacute;n de perversi&oacute;n ha sido ligada a lo sexual, pero no a toda sexualidad, sino aquella que, en su pr&aacute;ctica, se sale de la norma de cada &eacute;poca. Ha sido vista y tratada de manera peyorativa, como una desviaci&oacute;n o aberraci&oacute;n, con respecto a discursos normativos que promueven un ideal en las pr&aacute;cticas sexuales y de procreaci&oacute;n. La perversi&oacute;n ligada lo sexual ha sido objeto de censura, discriminaci&oacute;n, incluso de eliminaci&oacute;n. Todav&iacute;a hasta principios del siglo XX, y hasta nuestra &eacute;poca, todo uso de la sexualidad que tuviera como fin el placer y no la reproducci&oacute;n, era, y sigue siendo, fuertemente censurada. Sin embargo, las conductas abyectas, obscenas, aunque censuradas y reprimidas, no dejaban de ser pr&aacute;cticas habituales.<\/p>\n<p>La psiquiatr&iacute;a cl&aacute;sica pronto le dio lugar a estas pr&aacute;cticas &ldquo;aberrantes&rdquo; de la sexualidad o la maldad, clasific&aacute;ndolas c&oacute;mo patolog&iacute;as mentales, generando con ello todo un l&eacute;xico &ldquo;cient&iacute;fico&rdquo; al respecto. Hay que decir que estas &ldquo;patolog&iacute;as&rdquo; se vuelven objeto de clasificaci&oacute;n, lo que no necesariamente las hace objeto de estudio. Krafft-Ebing, por ejemplo, orienta la clasificaci&oacute;n de las perversiones en cuatro categor&iacute;as: 1) Las anestesias o desaparici&oacute;n del instinto sexual; 2) La hiperestesia o acentuaci&oacute;n anormal (ninfoman&iacute;as o satiriasis); 3) La parestesia o manifestaci&oacute;n perversa, y aqu&iacute; podemos encontrar dos series: el grupo que abarca sadismo-fetichismo-masoquismo, y el grupo de la homosexualidad y sus variantes; 4) la paradoxia o manifestaciones intempestivas de la sexualidad.<\/p>\n<p>Podemos ver que en las cuatro, efectivamente, no hay relaci&oacute;n entre la satisfacci&oacute;n sexual con la finalidad de conservaci&oacute;n de la especie. Esta clasificaci&oacute;n, aunque &ldquo;cient&iacute;fica&rdquo;, continua tiendo un tufo de discurso religioso-legal.<\/p>\n<p>Sigmund Freud, inventor del psicoan&aacute;lisis, va a subvertir estas posiciones positivistas y normativas, incluso m&eacute;dico-religiosas-legales, en torno a la o las perversiones. Lo hace estableciendo, desde 1905, con <em>Tres ensayos para una teor&iacute;a sexual<\/em>, por lo menos cuatro tesis o nociones b&aacute;sicas sobre la sexualidad en los seres hablantes que no abandonar&aacute; jam&aacute;s: 1) la imposibilidad de relaci&oacute;n directa, natural, entre el sujeto y el objeto de satisfacci&oacute;n; 2) el objeto es elegido de manera contingente, lo que derrumba la idea de complementariedad; 3) la existencia de la sexualidad en la infancia, adelant&aacute;ndose casi 50 a&ntilde;os a su reconocimiento &ldquo;oficial&rdquo;, subvierte la inocencia de la infancia; y, 4) la condici&oacute;n de origen perversa de la sexualidad. Esta &uacute;ltima cuesti&oacute;n ha servido para deleite de los detractores de Freud, a qui&eacute;n se le acusa recurrentemente de &ldquo;perverso polimorfo&rdquo;.<\/p>\n<p>Esta condici&oacute;n perversa inicial de la sexualidad, a la que alude la cuarta tesis, es distinta a la estructura perversa o posici&oacute;n subjetiva perversa. Esta condici&oacute;n inicial de la perversi&oacute;n opera tanto en la neurosis como en las psicosis. Se trata de distintas posiciones frente a la castraci&oacute;n y reguladores de las relaciones con el Otro (el Otro en psicoan&aacute;lisis es, en t&eacute;rminos generales: la ley, la cultura, la familia). En el origen, la sexualidad es perversa en tanto que la satisfacci&oacute;n que se alcanza, obviamente, no tiene como finalidad la reproducci&oacute;n. Las zonas er&oacute;genas, asiento de la sexualidad, se inauguran mucho antes de que el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a sean maduros gen&eacute;sicamente para la reproducci&oacute;n.<\/p>\n<p>El psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan va a reconocer plenamente los aportes de Freud, sin las cuales, dice, la visi&oacute;n de la sexualidad se quedar&iacute;a en mera especulaci&oacute;n ideol&oacute;gica o disecci&oacute;n cient&iacute;fica. Lacan, para avanzar con respecto a Freud, plantea algunas distinciones. Por un lado, se&ntilde;ala que para el maestro vien&eacute;s el paradigma de la perversi&oacute;n es el fetichismo, donde esencialmente se busca desmentir la castraci&oacute;n de la madre, mientras que, para &eacute;l, despu&eacute;s de haber propuesto lo que reconoce como su &uacute;nico invento, el <em>objeto a<\/em>, el sitio paradigm&aacute;tico de la perversi&oacute;n como estructura es el masoquismo.<\/p>\n<p>Dos rasgos destaca Lacan con respecto a la estructura perversa: &ldquo;la voluntad de poder&rdquo; y la constante b&uacute;squeda de la divisi&oacute;n del <em>partenaire<\/em> o pareja, es decir, una b&uacute;squeda de satisfacci&oacute;n, una tendencia al goce que de manera inexcusable colocar&aacute; la angustia del lado del otro.<\/p>\n<p>Al fetichismo, desde 1905, Freud le atribuye un lugar que oscila entre las neurosis y las perversiones. El fetichismo opera en ambas estructuras, aunque es en la perversi&oacute;n donde adquiere condiciones singulares que le dan car&aacute;cter de estructura cl&iacute;nica. De hecho, Freud plantea que la perversi&oacute;n es el negativo de la neurosis. Es decir, en el fantasma del neur&oacute;tico opera un perverso.<\/p>\n<p>En 1927, en su trabajo sobre <em>El fetichismo<\/em>, Freud nos indica que se trata de un s&iacute;ntoma, se muestra como un rasgo de la neurosis, quiz&aacute;s un mensaje a ser traducido. Es decir, el fetichismo no siempre es un acto de perversi&oacute;n. El neur&oacute;tico se identifica con su objeto amoroso por la v&iacute;a del fetiche, incluso la persona amada es fetichizada, se deja escuchar, por ejemplo, en expresiones como &ldquo;sin ti me muero&rdquo;, sin que eso lo haga dependiente gozoso del objeto.<\/p>\n<p>El fetiche opera como una m&aacute;scara, sirve a la vez para afirmar y para denegar la castraci&oacute;n. El perverso pone en suspensi&oacute;n, por la v&iacute;a del acto, la relaci&oacute;n triangular ed&iacute;pica. El tri&aacute;ngulo ed&iacute;pico significa conflicto y en eso el sujeto vacila, el fetichismo es una salida ante ese conflicto, permite obturar la castraci&oacute;n, no reconocerla.<\/p>\n<p>Si de algo nos da cuenta el psicoan&aacute;lisis es que la sexualidad, pensada en su radicalidad, se encuentra esencialmente modificada despu&eacute;s de Freud: El sujeto humano, por el simple hecho de estar estructurado de manera inconsciente, en su condici&oacute;n sexuada, se encuentra desordenado de cualquier pretendido orden natural. As&iacute;, su sexualidad, despu&eacute;s de <em>Tres ensayos para una teor&iacute;a sexual<\/em> est&aacute; articulado a la perversi&oacute;n, primero, y despu&eacute;s &ndash;tras la represi&oacute;n-, con el fantasma.<\/p>\n<p>El fetiche bien puede ser una m&aacute;scara en tanto que cubre la ausencia.<\/p>\n<p>En el seminario 5, <em>Las formaciones del inconsciente<\/em>, Lacan va a referirse a los callejones sin salida a los que conduce la fase f&aacute;lica de Freud, que es justamente el momento regulador de la sexualidad. As&iacute;, de igual manera que la fobia (seg&uacute;n nos ha dicho Lacan en el seminario IV) el fetiche es una defensa contra la angustia. El objeto fetiche protege al sujeto ante la angustia, la salida es que se pasa de la angustia al miedo. El fetiche produce el ocultamiento de la castraci&oacute;n, es decir, con la presencia del objeto fetiche se restituye el goce que deb&iacute;a quedar reprimido, tal como ocurre con las neurosis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230;Denomino cristianismo (&#8230;) a la mancha inmoral de la humanidad. Nietzsche (El Anticristo) La predisposici&oacute;n a la perversi&oacute;n no es algo raro y especial, sino una parte de la constituci&oacute;n llamada normal. Sigmund Freud El significante &ldquo;perversion&rdquo;, lo mismo que las palabras &ldquo;perverso&rdquo;, &ldquo;perversidad&rdquo;, incluso &ldquo;maldad&rdquo;, han devenido ambiguas en la historia de la humanidad. 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