{"id":2164,"date":"2024-06-25T12:06:59","date_gmt":"2024-06-25T12:06:59","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/06\/25\/mi-ciclope-predilecto\/"},"modified":"2024-06-25T12:06:59","modified_gmt":"2024-06-25T12:06:59","slug":"mi-ciclope-predilecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/mi-ciclope-predilecto\/","title":{"rendered":"Mi Cclope predilecto"},"content":{"rendered":"<p><em>&ldquo;Soy un guardador de reba&ntilde;os.<\/em><\/p>\n<p><em>El reba&ntilde;o es mis pensamientos<\/em><\/p>\n<p><em>y todos mis pensamientos son sensaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Pienso con los ojos y con los o&iacute;dos<\/em><\/p>\n<p><em>y con las manos y los pies<\/em><\/p>\n<p><em>y con la nariz y la boca.<\/em><\/p>\n<p><em>Pensar una flor es verla y olerla<\/em><\/p>\n<p><em>y comerse una fruta es conocer su sentido.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Fernando Pessoa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hermosas, por cierto, esas fotograf&iacute;as que guardamos en la memoria de los d&iacute;as soleados, cuando viv&iacute;amos planificando el ma&ntilde;ana que nunca lleg&oacute;. La vida tiene una parte muy importante, et&eacute;rea, hecha de sue&ntilde;os. A veces, esta parte et&eacute;rea de la vida tambi&eacute;n est&aacute; poblada por hadas, duendes, un oso de peluche, el c&iacute;clope predilecto, goblins, elfos, trolls u otros trasgos.<\/p>\n<p>Los cielos se dislocan en las tardes fr&iacute;as, se hacen pesados y recuerdan que estamos obligados a vivir en un mundo capitalizado, donde el dinero es la <strong>madrepadre<\/strong> de todo cuanto existe y que estamos inducidos a tener cosas para creer que somos felices. &iexcl;Ah! El oso de peluche tambi&eacute;n se compra y no es et&eacute;reo, por un lapsus es que se sum&oacute; a la lista del p&aacute;rrafo anterior.<\/p>\n<p>A prop&oacute;sito, es necesario entender que los osos de peluche representan la ternura en nuestro imaginario capaz de hacer que la fiera se transforme en la representaci&oacute;n del amor, adem&aacute;s de crear un espacio de seguridad en nuestra mente. Hace mucho que no duermo con mi oso de peluche, pero por algo que desconozco, mi oso de peluche permanece sentado en mi velador. Tal vez sea porque a&uacute;n tengo alg&uacute;n afecto hacia &eacute;l. Tambi&eacute;n existe la posibilidad de que en mi subconsciente este inscrito que el oso de peluche me protege. Hay que escudri&ntilde;ar otros parajes para comprender lo qu&eacute; pasa conmigo y con mi oso de peluche. En alg&uacute;n lugar le&iacute; algo as&iacute; como que, <strong>hoy en d&iacute;a es imposible imaginar un mundo sin osos de peluche&hellip; <\/strong>Quiz&aacute; tenga mucha raz&oacute;n quien escribi&oacute; esto. Porque la relaci&oacute;n con el oso de peluche puede ser materia de un tratado.<\/p>\n<p>Mientras que las Hadas son protectoras de la naturaleza y se las puede contactar desarrollando la visi&oacute;n et&eacute;rea seg&uacute;n las leyendas. Algunas de ellas tienen alas. Son conocedoras del poder y de las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permiten mantenerse j&oacute;venes y bellas, y acumular grandes riquezas.<\/p>\n<p>Es curioso que en Galicia se llaman <strong>sacias<\/strong>, en Catalu&ntilde;a adem&aacute;s de <strong>fada <\/strong>(igual que en portugu&eacute;s, mi idioma materno), se las llaman <strong>goljas<\/strong> y en Baleares <strong>Damas de aiguo<\/strong>. Shakespeare las describi&oacute; como diminutas y et&eacute;reas criaturas.<\/p>\n<p>En la mitolog&iacute;a griega, a las hadas de las fuentes se les llama ninfas. Empero, una ninfa tambi&eacute;n pod&iacute;a ser cualquier uno de los esp&iacute;ritus femeninos de la naturaleza, a veces unidos a un lugar u orograf&iacute;a particular.<\/p>\n<p>Las ninfas son las personificaciones de las actividades creativas y alentadoras de la naturaleza. Mientras que las Dr&iacute;ades son Hadas de los bosques en la mitolog&iacute;a griega y del hinduismo, que viven en las cercan&iacute;as de bosques y &aacute;rboles, o en los propios &aacute;rboles y gozan de una vida sobrenaturalmente larga, pero si su &aacute;rbol muere, ellas correr&aacute;n la misma suerte. Por esta raz&oacute;n las dr&iacute;ades y los dioses castigan a los mortales que da&ntilde;an a los &aacute;rboles sin ofrecer antes un tributo a las ninfas.<\/p>\n<p>Los duendes, goblins, elfos, trolls u otros trasgos merecen ser descritos al detalle. Por eso los dejar&eacute; para otra ocasi&oacute;n, ya que, en esta ocasi&oacute;n, quiero contar un poco sobre mi C&iacute;clope predilecto. Un ser excepcional, capaz de dejar a cualquiera que le conociera impresionado por su car&aacute;cter amable y perspicaz. Amaba el t&eacute; y la lectura porque le complac&iacute;an el esp&iacute;ritu. Sonre&iacute;a siempre tranquilo y me dec&iacute;a que persiga mis sue&ntilde;os, que nunca los deje detr&aacute;s de m&iacute;. Por lo mucho que le conoc&iacute; puedo afirmar, parafraseando a Fernando Pessoa, que mi C&iacute;clope predilecto <strong><em>ha pensado en secreto filosof&iacute;as que ning&uacute;n Kant ha escrito.<\/em><\/strong> Poco a poco la vida se fue disolviendo como az&uacute;car o sal en agua y en un movimiento de rotaci&oacute;n, mientras la Tierra giraba sobre su eje de oeste a este, mi C&iacute;clope predilecto decidi&oacute; morir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Soy un guardador de reba&ntilde;os. El reba&ntilde;o es mis pensamientos y todos mis pensamientos son sensaciones. Pienso con los ojos y con los o&iacute;dos y con las manos y los pies y con la nariz y la boca. 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