{"id":2124,"date":"2024-05-14T14:14:46","date_gmt":"2024-05-14T14:14:46","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/05\/14\/diarrea-emocional\/"},"modified":"2024-05-14T14:14:46","modified_gmt":"2024-05-14T14:14:46","slug":"diarrea-emocional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/narrativa\/diarrea-emocional\/","title":{"rendered":"Diarrea emocional"},"content":{"rendered":"<p>En algunos a&ntilde;os de mi adolescencia sufr&iacute; de constantes y brutales dolores en el est&oacute;mago, los cuales hac&iacute;an que me doblara y saliera corriendo al ba&ntilde;o para descargar. Pensaba que estos calambres se deb&iacute;an a tanta comida chatarra que tragaba. Me molestaba mucho que estas ganas de cagar se presentaran en la secundaria, porque me daba mucha verg&uuml;enza ir a los ba&ntilde;os de ah&iacute;. Defecar en la escuela era todo un reto, porque despu&eacute;s ten&iacute;as que aguantar la burla de los compa&ntilde;eros. As&iacute; que casi siempre me aguantaba hasta llegar a la casa.<\/p>\n<p>No s&eacute; por qu&eacute;, pero la diarrea apareci&oacute; con m&aacute;s intensidad en los tiempos en que mi padre bebi&oacute; mucho alcohol. De esos d&iacute;as de excesos, recuerdo principalmente cuando mi pap&aacute; llegaba por las noches a la casa. Adem&aacute;s de estremecerme, eran veladas interminables, negras, una pesadilla. Aqu&iacute; comenzaba mi larga agon&iacute;a. Mi creador, ese espectro que se presentaba dominado por el alcohol, se quedaba afuera grit&aacute;ndole a mi mam&aacute; para que le abriera el port&oacute;n: <em>&iexcl;Rosa, &aacute;breme, chingada madre!<\/em> En algunas ocasiones, cuando ella no le abri&oacute; la puerta, escuch&eacute; c&oacute;mo mi pap&aacute; quebraba los vidrios con el pu&ntilde;o. Cuando &eacute;l entr&oacute;, vi con horror delirante c&oacute;mo se sent&oacute; tambaleante en la oscura sala. Sab&iacute;a lo que har&iacute;a despu&eacute;s: encender el est&eacute;reo a todo volumen. Recuerdo una canci&oacute;n que siempre pon&iacute;a de Los &Aacute;ngeles Negros: <em>todo fue un cuento de mil y una noches, todo un poema de amor y ternura, nos envidiaba hasta el mar que jugaba a esconderse all&aacute; en las dunas<\/em>&hellip; S&oacute;lo de o&iacute;rla a las dos de la madrugada, a m&aacute;s de cien decibeles, me causaba una tremenda angustia, la cual se intensificaba cuando mi progenitor andaba merodeando por la casa. No puedo decir que antes de que saliera el sol ca&iacute;a dormido, m&aacute;s bien el dolor s&iacute;quico de este entorno infernal hac&iacute;a que perdiera la conciencia.<\/p>\n<p>Estos episodios siempre hicieron que me preguntara: &iquest;realmente la familia es la que te provee de lo necesario para sobrevivir en la vida y es un n&uacute;cleo de amor, confianza, respeto y dem&aacute;s cosas? Aunque creo que a m&iacute; me estaban preparando para fracasar en todas las &aacute;reas de mi vida. Pero bueno, mi mam&aacute; dice que no debo de juzgar a mi pap&aacute;, porque &eacute;l es muy buena gente. Aun as&iacute;, siempre cuestion&eacute; estas ideas sobre la familia nuclear.<\/p>\n<p>Como sea, despu&eacute;s de estas noches de caguamas, al otro d&iacute;a me iba a la escuela. Adem&aacute;s de sentirme hundido en la m&aacute;s grande miseria sin saberlo, cargaba un sopor que me imped&iacute;a concentrarme en clase. En una ocasi&oacute;n, estando en la asignatura de qu&iacute;mica, un horroroso espasmo que proven&iacute;a de la parte baja de mi pecho comenz&oacute; a invadir todo mi cuerpo. Dolor tras dolor, que volv&iacute;a y se iba a una velocidad inimaginable. Estos calambres que me punzaban hasta el alma, no pod&iacute;a detenerlos. Murmullaba sin parar para que se fueran, pero nada. Tampoco contaba con la valent&iacute;a suficiente para pedirle ayuda al profesor. Trat&eacute; de apretar el culo y reunir mucha fuerza para no descargar en el sal&oacute;n. Esto me hizo sudar mucho. De pronto, no puede m&aacute;s: me entregu&eacute; y abrac&eacute; al dolor. Una sensaci&oacute;n de hormigueo envolvi&oacute; mi organismo, hasta que sali&oacute; todo el mal de &eacute;l. Esto produjo un bienestar y una liberaci&oacute;n moment&aacute;nea. Luego, comenc&eacute; a sentir algo l&iacute;quido y caliente en el trasero. Esta consistencia no traspas&oacute; mi vestimenta, porque el mal fue contenido por un pantal&oacute;n extra que llevaba puesto. Gracias a la vida, porque ese d&iacute;a hac&iacute;a mucho fr&iacute;o. Ahora la verg&uuml;enza me atacaba. No s&eacute; c&oacute;mo, pero alcanc&eacute; a articular algunas palabras para pedir ayuda.<\/p>\n<p>Lo m&aacute;s bochornoso fue ver c&oacute;mo mis compa&ntilde;eros se re&iacute;an de m&iacute; cuando sal&iacute;a del sal&oacute;n. Ya en la direcci&oacute;n, le dije a la directora que me hab&iacute;a cagado en los pantalones. La encargada de la escuela me pregunt&oacute; si alguien pod&iacute;a pasar a recogerme, pero mi pap&aacute; andaba pedo y mi mam&aacute; trabajando, as&iacute; que no. Despu&eacute;s de esto, una persona de la secundaria me llev&oacute; a la casa para que me cambiara y me quedara ah&iacute;. Pas&eacute; varios d&iacute;as, semanas, meses e incluso a&ntilde;os sinti&eacute;ndome as&iacute;. No s&eacute; c&oacute;mo, d&oacute;nde, ni cuando, pero un d&iacute;a esos dolores desaparecieron. Tal vez, mi cambio de comida chatarra a vegetales y cosas as&iacute; ayud&oacute; a que mi est&oacute;mago se aliviara. No creo que haya tenido que ver con que mi pap&aacute; fue encerrado en un centro de rehabilitaci&oacute;n para el alcoholismo y que nunca m&aacute;s tuvo que volver a beber alcohol, &iquest;o s&iacute;?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En algunos a&ntilde;os de mi adolescencia sufr&iacute; de constantes y brutales dolores en el est&oacute;mago, los cuales hac&iacute;an que me doblara y saliera corriendo al ba&ntilde;o para descargar. Pensaba que estos calambres se deb&iacute;an a tanta comida chatarra que tragaba. Me molestaba mucho que estas ganas de cagar se presentaran en la secundaria, porque me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2125,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-2124","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-narrativa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2124\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}