{"id":2092,"date":"2024-04-19T04:36:15","date_gmt":"2024-04-19T04:36:15","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/04\/19\/la-noche-de-los-campeones\/"},"modified":"2024-04-19T04:36:15","modified_gmt":"2024-04-19T04:36:15","slug":"la-noche-de-los-campeones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/cronica\/la-noche-de-los-campeones\/","title":{"rendered":"La Noche de los CAMPEONES"},"content":{"rendered":"<p>Despu&eacute;s de un largo viaje en dos camiones diferentes entre cumbias, norte&ntilde;as, Peso Pluma y compa&ntilde;&iacute;a, llegu&eacute; a las inmediaciones del estadio de los Hermanos Serd&aacute;n para disfrutar otro partido de los poderos&iacute;simos Pericos de Puebla. La emoci&oacute;n por la novena verde se desbord&oacute;, la afici&oacute;n se hizo presente y no es para menos, ya que ahora podemos presumir que somos los CAMPEONES, escrito con may&uacute;sculas ya que en la ciudad de Puebla no es una palabra tan com&uacute;n.<\/p>\n<p>Recorriendo el pasillo rumbo a la entrada me hago tres preguntas fundamentales que probablemente a muchos poblanos les han surgido: &iquest;Me compro o no una gorra pirata? &iquest;Me echo una caguamita antes de entrar? Y, la m&aacute;s importante de todas, &iquest;me comer&eacute; mi cemita ahora, en el estadio, o cuando ya est&eacute;n de a dos por 40 varos? En el particular caso de su servidor, la sed gana sobre el hambre y una caguamita para calentar el ga&ntilde;ote nunca est&aacute; de m&aacute;s, sobre todo con este calor&oacute;n. Afortunadamente, ya tengo mi gorra y mi jersey como regalos de mi pasado cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ya calmada mi sed, entro al lugar que tantas alegr&iacute;as y corajes me ha generado. De inmediato pienso: &ldquo;qu&eacute; elegancia la de Francia&rdquo;, ya que gracias a la gentrificaci&oacute;n han arreglado nuevamente el estadio y, a decir verdad, ha quedado bastante bien, sobre todo desde la panor&aacute;mica de la zona central. Debo admitir que por lo general voy a la zona de barda, pero al ser una ocasi&oacute;n especial decidimos hacer un gastito extra, aunque pasemos una semana a puro huevito con frijoles.<\/p>\n<p>Encuentro mi lugar y viene a m&iacute; la nostalgia del viejo Serd&aacute;n, cuando mi padre me tra&iacute;a de ni&ntilde;o, cuando no hab&iacute;a butacas en barda y solo las pintaban de un amarillo bastante feo (si es que las pintaban), cuando en lugar de tacos de asada vend&iacute;an pollos. S&iacute;, pod&iacute;as zamparte un pollito completo en el estadio, suceso que en la actualidad nadie me cree. Debo admitir que parezco un viejo amargado o tal vez lo soy, pero en mis tiempos (donde los Pericos daban m&aacute;s pena que gloria) uno iba para apoyar de verdad y no solo por el estatus que da ahora ir al b&eacute;isbol. No estoy diciendo que las personas no sean aficionadas a los poderos&iacute;simos Pericos o al deporte &ldquo;rey&rdquo;, pero debo admitir que se siente una atm&oacute;sfera bastante <em>hipsterosa<\/em>, aunque tal vez solo sea mi amargura.<\/p>\n<p>Comienzan los aburridos protocolos: el gobernador lanza la primera bola y el espect&aacute;culo de pirotecnia enciende la noche poblana cuando me doy cuenta de mi primer error: la cemita est&aacute; bastante cara dentro del estadio, as&iacute; que la tripa tendr&aacute; que aguantarse un buen rato. Lo que s&iacute; no se puede aguantar es la sed, llamo al primer &ldquo;cuantas, cuantas, cuantas&rdquo; que se aparece, le pido una refrescante e intenta venderme un &ldquo;Beer Bat&rdquo; bastante curioso, pero a doscientos varos, la neta no vale la pena. Me da mi vasito normal y comienza el himno nacional, bajamos la chela, nos quitamos la gorra, porque como dir&iacute;a mi abuelito, el himno se respeta.<\/p>\n<p>Por fin empieza el partido con pap&aacute; Ynoa en el mont&iacute;culo, el caballito de batalla a quien le debemos agradecer mucho por el campeonato. Llega el turno de Robinson Can&oacute;, flamante refuerzo del ac&eacute;rrimo rival, Los Diablos Rojos, y pues la verdad s&iacute; quedas impresionado al ver un futuro sal&oacute;n de la fama en las Grandes Ligas y parece que nuestro pitcher tambi&eacute;n, ya que coloca el primer hit de la temporada. Afortunadamente, no pasa a mayores y llega el turno de los siempre poderosos. Fallan horriblemente los dos primeros bateadores, as&iacute; que el consentido de la casa, Danny Ortiz, sin decir agua va, coloca el primer ca&ntilde;onazo de la campa&ntilde;a y, en consecuencia, la primera carrera. Recorre las bases al ritmo del &ldquo;bule bule&rdquo; mientras su servidor baila de la emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>No pasa mucho para que los &ldquo;pingos&rdquo; empaten tambi&eacute;n, cortes&iacute;a de un cuadrangular y la verdad no es mucha sorpresa, ya que los &ldquo;diabolos&rdquo;, este a&ntilde;o, traen un trabuco marca deus. La ofensiva verde pasa sin pena ni gloria y mediante otro bambinazo, los escarlatas se ponen en ventaja y el &aacute;nimo decae. Le toca de nuevo a los poderosos, la garganta ya pide m&aacute;s cebada y, sin darme cuenta, un cuadrangular de Leo Germ&aacute;n empata las acciones y con chelita en mano nos ponemos a bailar.<\/p>\n<p>Ynoa se pone serio y saca en orden, d&aacute;ndole paso al turno del pap&uacute;cho de Peter O&rsquo;Brian (al chile si est&aacute; bien rostro), quien pone un doblete encendiendo la ofensiva emplumada. Instantes despu&eacute;s, Rudy Read tira una l&iacute;nea de hit para que el pap&uacute; timbre la del desempate pero, lamentablemente, en un intento de pasarse de lanza, el buen Read es prendido en segunda, pero no importa, los poderosos ya lo ganan.<\/p>\n<p>De golpe y porrazo, Can&oacute; la manda relejos por el jard&iacute;n derecho para que los demonios ya tengan ventaja de dos carreras. Sin mucho que contar, llegamos a la s&eacute;ptima entrada y la garganta ya exige m&aacute;s elixir, pero la tripa ya enojada tambi&eacute;n pide ser atendida, sin m&aacute;s remedio, te empujas la cemita m&aacute;s cara y fr&iacute;a de Puebla.<\/p>\n<p>Casi como premonici&oacute;n, la &ldquo;fat&iacute;dica&rdquo; s&eacute;ptima entrada le lleg&oacute; a los pingos de la manera m&aacute;s extra&ntilde;a posible: aqu&iacute; todo fan&aacute;tico de los poderos&iacute;simos Pericos sabe que en las noches del Serd&aacute;n suelen suceder cosas muy extra&ntilde;as, incluso ins&oacute;litas, y esta ser&iacute;a una de esas noches.<\/p>\n<p>El desastre para los pingos empez&oacute; con dos bases regaladas y despu&eacute;s un pelotazo, apenas un roz&oacute;n, pero pelotazo al fin. Es aqu&iacute; donde solo el p&uacute;blico conocedor entendi&oacute; qu&eacute; demonios ocurri&oacute;. Gracias a las nuevas reglas de la liga, el lanzador escarlata cometi&oacute; un <em>balk<\/em>, regla tan compleja y dif&iacute;cil que alguna vez un ex umpire de ligas mayores admiti&oacute; nunca haberla marcado por no entenderla. Sin embargo, aqu&iacute; s&iacute; se marc&oacute; y al tener casa llena, los Pericos hicieron una carrera. Despu&eacute;s de un cambio de lanzador, el bateador de los poderosos se poncha, sin embargo, la bola pica permiti&eacute;ndole al jugador emplumado moverse a la primera base. En un momento de confusi&oacute;n el receptor escarlata piensa que es un out forzado pero claramente no es as&iacute;, situaci&oacute;n aprovechada por el corredor de Pericos para llegar a Home. Sin embargo el umpire marca out, despu&eacute;s de una revisi&oacute;n minuciosa se marca carrera haciendo estallar al manager rojo que haci&eacute;ndole honor al nombre de su equipo sali&oacute; endiablado, echando chispas y mascullando maldiciones e improperios a diestra y siniestra por lo que fue echado del campo. As&iacute; de la manera m&aacute;s extra&ntilde;a los siempre poderosos hicieron tres carreras sin dar un solo hit.<\/p>\n<p>Pero aquel que sea Perico de cepa sabr&aacute; que con la novena verde todo puede pasar y que con los poderosos se sufre s&iacute; o s&iacute; y esta noche no ser&iacute;a la excepci&oacute;n. De la nada, los pingos ponen casa llena para despu&eacute;s ponerse a una sola carrera, hay un cambio de lanzador y parece que el da&ntilde;o va a estar controlado cuando viene la tragedia, &ldquo;el horror&rdquo;: poderoso bambinazo de los pingos y ya perdemos por dos. Sin embargo, tambi&eacute;n ese sufrir se ha recompensado con grandes remontadas porque, como dice mi primo, parece que los Pericos solo saben batear de la s&eacute;ptima a la novena y as&iacute; fue, se logr&oacute; ponerse a una carrera y se llen&oacute; la casa, pero lamentablemente, y como ya parece una mala costumbre, los poderosos con casa llena siempre la riegan.<\/p>\n<p>El amigo Elkin saca la novena sin problemas y una &uacute;ltima oportunidad se le presenta a los poderos&iacute;simos para llenarnos de alegr&iacute;a, como lo han hecho en m&uacute;ltiples ocasiones: tan solo hay que recordar aquel 15 de septiembre cuando se coronaron, as&iacute; que se vale creer. Sin embargo, esta no fue una de esas gloriosas noches y se perdi&oacute; contra el ac&eacute;rrimo rival. Pido la caminera para que se me baje el coraje, doy una &uacute;ltima mirada al bello estadio y sonr&iacute;o sabiendo que toda esta temporada los siempre poderosos &ldquo;Pericos de Puebla&rdquo; seguir&aacute;n siendo los &ldquo;CAMPEONES&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu&eacute;s de un largo viaje en dos camiones diferentes entre cumbias, norte&ntilde;as, Peso Pluma y compa&ntilde;&iacute;a, llegu&eacute; a las inmediaciones del estadio de los Hermanos Serd&aacute;n para disfrutar otro partido de los poderos&iacute;simos Pericos de Puebla. 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