{"id":2006,"date":"2024-01-23T02:54:13","date_gmt":"2024-01-23T02:54:13","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/01\/23\/desde-el-sur-1\/"},"modified":"2024-01-23T02:54:13","modified_gmt":"2024-01-23T02:54:13","slug":"desde-el-sur-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/desde-el-sur-1\/","title":{"rendered":"Desde el Sur"},"content":{"rendered":"<p>Wislawa Szymborska, de ni&ntilde;a, se mud&oacute; a Cracovia y de all&iacute; no se mover&iacute;a m&aacute;s. As&iacute; que desde los ocho a&ntilde;os empez&oacute; a tatuar el mapa de las calles en su memoria: las calles medievales del centro, el parque Planty y la Plaza del Mercado&hellip;<\/p>\n<p>Los a&ntilde;os de guerra fueron muchos y la escritura era una manera de expresar su entendimiento del mundo mientras o&iacute;a los bombardeos de cerca y se quedaba marcada por el hambre y el fr&iacute;o. La guerra, sin&oacute;nimo de miseria y horror, estuvo presente en su cotidiano y le sirvi&oacute; como funesta inspiraci&oacute;n, a la que dedic&oacute; uno de sus poemas m&aacute;s conocidos. As&iacute;, comienzan sus primeros versos: &ldquo;Despu&eacute;s de cada guerra \/ alguien tiene que limpiar. \/ No se van a ordenar solas las cosas, \/ digo yo. \/ Alguien debe echar los escombros \/ a la cuneta \/ para que puedan pasar \/ los carros llenos de cad&aacute;veres&rdquo;.<\/p>\n<p>Imagino que<strong><em> <\/em><\/strong>la vieja canci&oacute;n francesa &ldquo;Mambr&uacute; se fue a la guerra, no s&eacute; cu&aacute;ndo vendr&aacute;&rdquo;<strong><em> <\/em><\/strong>retumbaba en sus o&iacute;dos mientras el cartero, diligente, dejaba una misiva en la casa del suburbio donde ella viv&iacute;a y dec&iacute;a con simpat&iacute;a: &ldquo;espero que traiga buenas nuevas, hasta ma&ntilde;ana&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Las noticias eran insufribles: daban cuenta de la muerte de los colegas de escuela, los antiguos vecinos y los primos&hellip; &ldquo;Mambr&uacute; se fue a la guerra, qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; pena&rdquo;.<\/p>\n<p>La guerra es un espacio de sufrimiento inexplicable que nadie merece experimentar; sin embargo, a cualquier momento, la guerra llega a cualquier pa&iacute;s, destruyendo todo a su paso, hombres, perros, ni&ntilde;os, vacas, gatos y flores&hellip; Tal vez, por eso, para Wislawa, la mejor parte de la guerra fue haber sobrevivido. Porque el ser humano es un ser imbuido de esperanza y aprecia la vida por las posibilidades que existen mientras est&aacute; vivo.<\/p>\n<p>Empero, el cartero llegaba a su puerta y un breve escalofri&oacute; pasaba por su cuerpo: &ldquo;Las noticias que traigo, \/ &iexcl;del dolor, del dolor me caigo! \/ las noticias que traigo \/ son tristes de contar, \/ Do-re-mi, do-re-fa, \/ son tristes de contar.&rdquo;<\/p>\n<p>El novio fue al frente y muri&oacute;&hellip;<em> <\/em>&ldquo;Que Mambr&uacute; ya se ha muerto, &iexcl;qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; entuerto!, que Mambr&uacute; ya se ha muerto, lo llevan a enterrar&rdquo;.<\/p>\n<p>En medio del vac&iacute;o y del dolor, ante la irreparable p&eacute;rdida, la joven poeta escribi&oacute;: &ldquo;Mi ca&iacute;do, mi convertido en polvo, mi tierra&#8230; \/ y escucharemos juntos tu concha marina, \/ y dentro el susurro de miles de orquestas, \/ nuestra marcha nupcial&rdquo;.<\/p>\n<p>Las noticias del frente le obligaron a lidiar con la muerte de una manera singular, tambi&eacute;n con la vida&hellip; &ldquo;&iexcl;qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; duelo!&rdquo; Es muy probable que el duelo lo llevara adentro, para siempre y eventualmente lo dejara escurrir por su pluma, en una palabrita, en un verso&hellip; Wislawa se torn&oacute; esc&eacute;ptica, enigm&aacute;tica, extremadamente reservada. Creo que ella fumaba para disfrazar los suspiros&hellip; No comentaba sobre su vida, tampoco sobre sus sentimientos. Ya de peque&ntilde;a s&oacute;lo le contaba todo a su mu&ntilde;eca de trapo. M&aacute;s tarde confesar&iacute;an en una entrevista: porque con esas &ldquo;barbies horrorosas de ahora, &iquest;de qu&eacute; se podr&iacute;a hablar? &iquest;De tonos de u&ntilde;as?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Y detr&aacute;s de la tumba, &iexcl;qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; turba!&rdquo;<strong><em> <\/em><\/strong>Wislawa trabaj&oacute; haciendo zanjas en la calle. Despu&eacute;s de terminar la educaci&oacute;n secundaria, trabaj&oacute; en los ferrocarriles y, m&aacute;s tarde, ingres&oacute; a la Universidad Jagell&oacute;nica para estudiar Lengua y Literatura Polaca y Sociolog&iacute;a, que no concluy&oacute; por problemas econ&oacute;micos. En sus a&ntilde;os universitarios comenz&oacute; a publicar poes&iacute;a en peri&oacute;dicos y revistas, en una de las cuales trabaj&oacute; como secretaria e ilustradora. Su primer poema publicado fue &ldquo;Busco la palabra&rdquo;, aparecido en el suplemento literario del diario <em>Dziennik Polski<\/em>, el 14 de marzo de 1945, a&ntilde;o en que<strong><em> <\/em><\/strong>Wislawa presenci&oacute; la liberaci&oacute;n de Auschwitz por las tropas<strong><em> <\/em><\/strong>sovi&eacute;ticas, tambi&eacute;n la celebraci&oacute;n de los comunistas, que realizaron un recital de poes&iacute;a para festejar el fin de la ocupaci&oacute;n en Cracovia. En el recital conoci&oacute; a Adam Wlodek, su primer marido. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; dolor, qu&eacute; dolor, qu&eacute; tr&iacute;o!&rdquo;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Busco la palabra<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiero definirlos en una sola palabra:<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo son?<\/p>\n<p>Tomo las palabras corrientes, robo de<\/p>\n<p>los diccionarios,<\/p>\n<p>mido, peso e investigo.<\/p>\n<p>Ninguna<\/p>\n<p>responde<\/p>\n<p>La m&aacute;s valiente &mdash;cobarde,<\/p>\n<p>La m&aacute;s desde&ntilde;osa &mdash;a&uacute;n santa<\/p>\n<p>La m&aacute;s cruel &mdash;demasiado<\/p>\n<p>misericordiosa,<\/p>\n<p>La m&aacute;s odiosa &mdash;poco porfiada.<\/p>\n<p>Esta palabra debe ser como un volc&aacute;n,<\/p>\n<p>que pegue, arrastre y derribe,<\/p>\n<p>como la temerosa ira de Dios,<\/p>\n<p>como el hervor del odio.<\/p>\n<p>Quiero que &eacute;sta una sola palabra<\/p>\n<p>est&eacute; impregnada de sangre,<\/p>\n<p>que como los muros del calabozo<\/p>\n<p>encierre en s&iacute; cada tumba colectiva.<\/p>\n<p>Que describa precisa y claramente<\/p>\n<p>quienes eran &mdash;todo lo que pas&oacute;.<\/p>\n<p>Porque lo que oigo,<\/p>\n<p>lo que se escribe,<\/p>\n<p>resulta poco,<\/p>\n<p>siempre poco.<\/p>\n<p>Nuestra habla es endeble,<\/p>\n<p>sus sonidos de pronto &mdash;pobres.<\/p>\n<p>Con empe&ntilde;o busco ideas,<\/p>\n<p>busco esta palabra&mdash;<\/p>\n<p>y no la encuentro.<\/p>\n<p>No la encuentro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Wislawa Szymborska, de ni&ntilde;a, se mud&oacute; a Cracovia y de all&iacute; no se mover&iacute;a m&aacute;s. 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