{"id":1922,"date":"2023-10-31T04:00:35","date_gmt":"2023-10-31T04:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/10\/31\/la-muerte-el-morir-el-tiempo\/"},"modified":"2023-10-31T04:00:35","modified_gmt":"2023-10-31T04:00:35","slug":"la-muerte-el-morir-el-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/la-muerte-el-morir-el-tiempo\/","title":{"rendered":"La muerte, el morir, el tiempo"},"content":{"rendered":"<p>Portada: Pieter Bruegel, El Viejo, <em>Muerte de la Virgen<\/em>, 1564.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>S&oacute;lo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo<\/em>.<\/p>\n<p>Jorge Luis Borges<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&iquest;Qu&eacute; sucede con los vivos cuando mueren?<\/em><\/p>\n<p><em>La muerte no es entendida por la muerte: tampoco por ti, tampoco por m&iacute;<\/em><\/p>\n<p>Auden<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para Karla, en su cumplea&ntilde;os<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La muerte es un hecho del lenguaje, y no podemos acercarnos a ella sino desde &eacute;ste. La muerte y el morir son dos cuestiones distintas. Hace unos d&iacute;as se me hac&iacute;a ver que &ldquo;morir&rdquo; es un verbo con un sujeto pasivo en el idioma espa&ntilde;ol, lo mismo que ocurre con el verbo <em>nacer<\/em>. Me sorprendi&oacute; que, despu&eacute;s de dos libros escritos sobre la muerte, sobre sus ficciones y sus tres formas, no supiera este dato que resulta esencial para poder entender la diferencia radical entre el morir y la muerte. Esta serie de revelaciones me lleva nuevamente a preguntarme sobre la muerte, ese acto ins&oacute;lito que s&oacute;lo ocurre (por m&aacute;s que se hable de la muerte en vida), una vez en la vida de un sujeto.<\/p>\n<p>Cualquier ficci&oacute;n que se pretenda construir con la finalidad de explicar el proceso de humanizaci&oacute;n tendr&iacute;a que hacer una escala en el momento en que la muerte irrumpe en la cotidianidad biol&oacute;gica del ser. Esa irrupci&oacute;n, siempre s&uacute;bita, provoca el surgimiento de la conciencia, lo cual permite que el hombre se represente su vida adem&aacute;s de vivirla. M&aacute;s claro, la irrupci&oacute;n de la conciencia de muerte posibilita en el sujeto una duplicaci&oacute;n. Esa representaci&oacute;n es s&oacute;lo factible a trav&eacute;s de una funci&oacute;n simb&oacute;lica. En otras palabras, es a partir del &ldquo;doblarse&rdquo; simb&oacute;lico sobre lo real biol&oacute;gico, que aparece el problema cultural (imaginario) de la muerte. La muerte en el estatuto de lo &ldquo;natural&rdquo; es un hecho. En ese nivel real la muerte no es en absoluto existente, simplemente ocurre. La muerte se puede pensar desde lo humano, no ya s&oacute;lo como hecho sino como representaci&oacute;n, cuando de biol&oacute;gica se transforma en mito-l&oacute;gica, cuando se empieza a balbucear.<\/p>\n<p>De la muerte no es posible hablar de ning&uacute;n modo, de ella s&oacute;lo podemos hacer met&aacute;foras, s&iacute;mbolos, es decir, mitolog&iacute;as, ficciones. El lenguaje es lo propio del ser humano; s&oacute;lo a partir de estar atravesados por el lenguaje puede existir la representaci&oacute;n y, en consecuencia, la producci&oacute;n de s&iacute;mbolos que operan como base de la cultura. Visto as&iacute;, el fen&oacute;meno de la muerte es un hecho del lenguaje y, por tanto, exclusivamente humano.<\/p>\n<p>La muerte y el morir, como sabemos, no son lo mismo. Mientras que la primera, la muerte, se presenta siempre con su potencia; el segundo, el morir, implica una acci&oacute;n pasiva, como su condici&oacute;n de verbo pasivo determina (el <em>bien morir<\/em> hace alusi&oacute;n a <em>morir en paz<\/em>, pasivamente). La muerte es un hecho del lenguaje, el morir una cuesti&oacute;n biol&oacute;gica. Todos los seres vivos habr&aacute;n de morir, pero s&oacute;lo el humano sabe de su muerte. S&oacute;lo el ser humano est&aacute; condenado por su condici&oacute;n mortal; s&oacute;lo el ser humano est&aacute; atravesado por la astilla del tiempo.<\/p>\n<p>Hace ya 15 a&ntilde;os, en mi libro <em>Ficciones sobre la muerte<\/em>, destacaba que Sigmund Freud nos advirti&oacute; que no dejamos de hablar de aquello de lo que nada puede decirse en definitiva: el amor, dios (el padre), la mujer y la muerte. Al abordar el fen&oacute;meno de la muerte se escucha el profundo silencio de todo lo dicho. La muerte est&aacute; presente en el parto mismo de la humanidad y es quiz&aacute;s el misterio sobre el que m&aacute;s discursos se han producido. Sobre la muerte se tiene la &uacute;nica certeza: llegar&aacute;, se sabe, pero tambi&eacute;n se tiene la mayor de las incertidumbres: se ignora cu&aacute;ndo y en qu&eacute; condiciones. Una contundente diferencia m&aacute;s: podemos hablar de infinitas formas del morir, la muerte en cambio s&oacute;lo acepta tres acepciones: o se trata de un suicidio, o bien de un homicidio, o llega por la v&iacute;a del accidente.<\/p>\n<p>Las diversas cosmovisiones le han otorgado a la muerte un lugar especial, las hay que de manera expresa han construido sus formas de vida y organizaci&oacute;n social en torno a sus concepciones sobre la muerte y el morir. De manera radical, para Freud, la cultura no es otra cosa que justamente lo que se erige como defensa contra la muerte, es decir, la muerte es el motor de la cultura. Dicho as&iacute;, podemos sostener que cada acto es una defensa contra la muerte.<\/p>\n<p>Se pueden se&ntilde;alar dos posiciones epist&eacute;micas con respecto a las ficciones que se han construido en torno a la muerte: por un lado, la muerte vista como un problema o, por otro lado, la muerte que se presenta como pregunta, como enigma. Las fronteras entre estas dos posiciones, sin embargo, no son muy claras. Por ello, se han esgrimido innumerables respuestas que constituyen la base de las imaginaciones culturales en torno a la muerte. La vivencia de la muerte es una de las experiencias m&aacute;s complejas de asumir e integrar a los esquemas sociales o subjetivos. De hecho, podemos decir que no hay experiencia de la muerte propia, sabemos de ella por la muerte del otro, del cercano, del amado. La muerte presenta las mayores complejidades de representaci&oacute;n o significaci&oacute;n cultural pese a lo recurrente y variado de los intentos. En el plano de lo ps&iacute;quico, Freud va m&aacute;s lejos y propone que representarse la muerte, en el inconsciente, es asunto imposible.<\/p>\n<p>El m&aacute;s persistente obst&aacute;culo metodol&oacute;gico para abordar el fen&oacute;meno de la muerte, se ubica en la dificultad para no extraviarse en la diversidad de aristas, visiones o disciplinas que no dejan de intentar representarse a la muerte, lo mismo desde los discursos culturales, acad&eacute;micos o cient&iacute;ficos que en las creencias religiosas o desde el vasto universo del arte. La apuesta ser&iacute;a abordar el fen&oacute;meno de la muerte en la direcci&oacute;n que ir&iacute;a de verle como problema (o problemas) a reconocerle como pregunta (o preguntas). Es decir, el abordaje, incluso cl&iacute;nico, ser&iacute;a pasar de ver a la muerte como problema para darle lugar a la pregunta. Incluso el duelo tendr&iacute;a la misma direcci&oacute;n que va del problema a la pregunta, es decir, esto implicar&iacute;a darle lugar a la interrogaci&oacute;n que abra el enigma al discurso que posibilite una elaboraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Bajo la consideraci&oacute;n anterior, es posible se&ntilde;alar que la muerte, la condici&oacute;n de mortalidad, vista como problema, es un fen&oacute;meno de hecho, situaci&oacute;n que no permite decir mucho si no es en t&eacute;rminos estrictamente estad&iacute;sticos, lo que no es asunto menor. Una de las caras de la muerte, quiz&aacute; la m&aacute;s visible o identificable en t&eacute;rminos objetivos, es la que se muestra como n&uacute;mero, la muerte hecha dato. La muerte presentada como dato estad&iacute;stico nos aporta poco o nada para entender las maneras en que en lo social o lo ps&iacute;quico (lo subjetivo) se vive la muerte. Las cifras poco o nada nos dicen sobre las creencias y representaciones ante la muerte y el morir, o de los sentimientos ante la muerte del otro, del pr&oacute;jimo, del cercano, del amado; es decir, poco nos dejan ver de la muerte que se despliega como pregunta para un sujeto. En pocas palabras, la muerte como hecho se transforma simplemente en un dato sin sujeto.<\/p>\n<p>En los a&ntilde;os setenta, seg&uacute;n ha se&ntilde;alado Ernest Becker, los aspectos subjetivos de la muerte eran poco abordados en tanto que, explica, la muerte es lo que m&aacute;s terror produce en el psiquismo del ser humano. Este autor cataloga al enfrentamiento con la muerte como un acto heroico. Dice al respecto: &ldquo;el hero&iacute;smo es, en primer lugar y principalmente, un reflejo del terror a la muerte&rdquo;. En este sentido, el acto heroico ser&iacute;a una respuesta ante el terror que los humanos experimentamos ante la certeza subjetivada de la muerte. Quiz&aacute; sea &eacute;sta la raz&oacute;n por la que, ante la devaluaci&oacute;n evidente en que se encuentra toda clase de hero&iacute;smo, se contin&uacute;e hablando tan poco de la muerte en las postrimer&iacute;as del siglo XXI.<\/p>\n<p>En nuestro tiempo, la muerte contin&uacute;a siendo un tema tab&uacute; del que poco se habla. Incluso en M&eacute;xico se le hace fiesta a la muerte por unos d&iacute;as para mantenerla en silencio el resto del a&ntilde;o. En el mundo occidental, la muerte es marginada y relegada a mera tradici&oacute;n que la dupla producci&oacute;n\/consumo usufruct&uacute;a, y, desde ah&iacute;, m&aacute;s que interrogaciones se generan descripciones folcl&oacute;ricas y propuestas para intentar domesticarle desde el discurso sin sujeto de la ciencia. Sin embargo, como se podr&aacute; apreciar desde el psicoan&aacute;lisis, es posible vislumbrar otro camino: ubicar la muerte como pregunta, lo que lleva a producir discursos, es decir, a generar sentido, lo que implica hacerle un hoyo al silencio de lo tr&aacute;gico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: Pieter Bruegel, El Viejo, Muerte de la Virgen, 1564. &nbsp; S&oacute;lo perduran en el tiempo las cosas que no fueron del tiempo. Jorge Luis Borges &nbsp; &iquest;Qu&eacute; sucede con los vivos cuando mueren? La muerte no es entendida por la muerte: tampoco por ti, tampoco por m&iacute; Auden &nbsp; Para Karla, en su cumplea&ntilde;os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":1923,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-1922","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1922","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1922"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1922\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1923"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1922"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1922"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1922"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}