{"id":1906,"date":"2023-10-17T03:48:31","date_gmt":"2023-10-17T03:48:31","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/10\/17\/el-ultimo-octubre-de-louise-glueck\/"},"modified":"2023-10-17T03:48:31","modified_gmt":"2023-10-17T03:48:31","slug":"el-ultimo-octubre-de-louise-glueck","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/el-ultimo-octubre-de-louise-glueck\/","title":{"rendered":"El ltimo octubre de Louise Glck"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los vientos de octubre, en 2020, trajeron consigo la grata noticia de que la estadunidense Louise Gl&uuml;ck (1943) era premio Nobel de literatura de aqu&eacute;l a&ntilde;o &ldquo;por su inconfundible voz po&eacute;tica que con belleza austera hace universal la existencia individual&rdquo;, seg&uacute;n la academia sueca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, 13 de octubre de 2023, los vientos traen la noticia de que la poeta neoyorquina Louise Gl&uuml;ck muri&oacute; a los 80 a&ntilde;os. No estuvieron inmediatamente claras las causas de su fallecimiento, adem&aacute;s, morir ocurre m&aacute;s tarde o temprano, por eso o por aquello, todos nos iremos por el mismo camino. L&oacute;gicamente que la noticia causa una profunda perturbaci&oacute;n en el mundo de las letras, especialmente estadounidenses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empero, en el momento que nos embarga es necesario recapitular que la profesora de la Universidad de Yale o Stanford fue merecedora de todos los premios posibles en su pa&iacute;s: desde el Pulitzer por <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">El iris salvaje<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (1992), hasta el National Book Award por <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Noche fiel y virtuosa<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (2014). En 2020, adem&aacute;s, fue galardonada en Estocolmo con el Premio Transtr&ouml;mer, promovido en memoria del escritor sueco, compa&ntilde;ero en el pante&oacute;n literario fallecido en 2015. Fue poeta laureada de la Biblioteca del Congreso entre 2003 y 2004, y el presidente Barack Obama la distingui&oacute; en 2015 con la medalla nacional de Humanidades. Y fue coronada con el Premio Nobel de literatura por la Academia Sueca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Louise Gl&uuml;ck naci&oacute; en Nueva York el 22 de abril de 1943, en un suburbio de Long Island. Se gradu&oacute; en 1961 en la Hewlett High School neoyorquina y luego asisti&oacute; al Sarah Lawrence College y a la Universidad de Columbia. En 1968, public&oacute; su primer libro, <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Firstborn<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, reconocido con el Academy of American Poet&rsquo;s Prize; obra en la que ya reclam&oacute; su linaje de escritora en la estirpe confesional de Sylvia Plath, Emily Dickinson o Robert Lowell.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La autora deja t&iacute;tulos importantes como <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Ararat<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Averno<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">El iris salvaje<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> o <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Las siete edades<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El &uacute;ltimo libro suyo publicado fue <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Recetas invernales de la comunidad<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (2021), traducido por Andr&eacute;s Catal&aacute;n, y se lee como un particular tratado sobre la vejez. En uno de sus poemas, Louise Gl&uuml;ck escribe:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Nac&iacute; hace mucho tiempo. \/ Ya no queda nadie vivo \/ que me recuerde de beb&eacute;. &iquest;Era un beb&eacute; bueno? &iquest;Uno \/ malo? Salvo en mi cabeza \/ ese debate ha quedado \/ silenciado para siempre. (&#8230;) Qu&eacute; l&aacute;stima haber empezado \/ a hablar, perdiendo la conexi&oacute;n \/ con ese recuerdo. &iexcl;El amor de mi madre! \/ Demasiado pronto surgi&oacute; \/ mi verdadero yo, \/ robusto pero amargo, como un despertador&rdquo;.<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n es en ese &uacute;ltimo libro donde escribi&oacute;:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Estoy desconcertada, no emocionalmente sino l&oacute;gicamente, por la determinaci&oacute;n contempor&aacute;nea de las mujeres de escribir como mujeres. Desconcertada porque esto parece una ambici&oacute;n limitada por la concepci&oacute;n existente de qu&eacute;, exactamente, diferencia a los sexos. Si existen tales diferencias, me parece razonable suponer que la literatura las revela, y que lo har&aacute; de manera m&aacute;s interesante, m&aacute;s sutil, en ausencia de intenci&oacute;n&rdquo;.<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Louise Gl&uuml;ck public&oacute; doce colecciones de poes&iacute;a, todas ellas caracterizadas por la b&uacute;squeda de claridad, en un estilo claro y honesto de una obra que no evitaba mirar de frente al dolor y a los traumas familiares. Los temas centrales de su obra son la infancia y la vida familiar, la estrecha relaci&oacute;n entre padres e hijos, y entre hermanos; asimismo, escribi&oacute; sobre la soledad y la muerte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces pensamos que el destino est&aacute; marcado, siendo as&iacute;, recuerdo que octubre fue el mes en que Louise Gl&uuml;ck recibi&oacute; la noticia de que era la premio Nobel de Literatura 2020. Ahora, en 2023, Louise Gl&uuml;ck parti&oacute; a otro plano espiritual, como las hojas de oto&ntilde;o, que en el norte se desprenden de los &aacute;rboles en octubre, con la misma levedad de sus versos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En octubre de 2020, yo escrib&iacute; la cr&oacute;nica que adjunto a colaci&oacute;n: &ldquo;La levedad del verso de Louise Gl&uuml;ck&rdquo;:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Esta semana, las noticias trajeron consigo la grata sorpresa de que la estadunidense Louise Gl&uuml;ck (1943), es premio Nobel de literatura 2020. La academia sueca, la eligi&oacute; &lsquo;por su inconfundible voz po&eacute;tica que con belleza austera hace universal la existencia individual&rsquo;.&rdquo;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos con los ojos puestos en sus letras, empezamos a viajar por su poesia:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Amante de las flores \\ En nuestra familia, todos aman las flores. \\ Por eso las tumbas nos parecen tan extra&ntilde;as: \\ sin flores, s&oacute;lo herm&eacute;ticas fincas de hierba \\ con placas de granito en el centro: \\ las inscripciones suaves, la leve hondura de las letras \\ llena de mugre algunas veces&hellip; \\ Para limpiarlas, hay que usar el pa&ntilde;uelo. (&hellip;)&rdquo;<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> [<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Ararat<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (1990). Pre-Textos, 2008.]<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las paradojas de la vida diaria saltan a la vista cuando nos acercamos a la poes&iacute;a de Louise Gl&uuml;ck; &iquest;qui&eacute;n no se enfrenta en alg&uacute;n momento de su vida con la muerte de un ser querido? Y busca reencontrarlo en el &uacute;ltimo lugar en que dej&oacute; sus despojos. Entonces, cumpliendo con las singularidades que fueron aprendidas, uno va al pie de la tumba a tratar de encontrar al que ya no est&aacute;. Durante la existencia, no hace falta ning&uacute;n pretexto esgrimido para repetir las lecciones asimiladas, casi sin explicaciones, que se aprende en esos cursos gratis del libro de la vida. Son actos sencillos, que los repite la gente com&uacute;n y la gente poco com&uacute;n, ya que en ciertas circunstancias todos nos igualamos porque la vida, en sus principales usanzas, es sencilla: comer, dormir, amar o morir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, el uso de la palabra para expresar pensamientos tambi&eacute;n es algo natural, simple. Louise Gl&uuml;ck as&iacute; lo siente y, como quien respira, deja que la poes&iacute;a sea exhalada:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Pero en mi hermana, la cosa es distinta: \\ una obsesi&oacute;n. Los domingos se sienta en el porche de mi madre \\ a leer cat&aacute;logos. Cada oto&ntilde;o, siembra bulbos junto a los escalones de \\ ladrillo. (&hellip;)&rdquo;<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">L&oacute;gicamente, para quien est&aacute; acostumbrado a los artificios de las locuacidades innecesarias, la poes&iacute;a de Louise Gl&uuml;ck parece desabrida, para decirlo de un modo casi santo. Porque los amantes de las est&eacute;ticas literarias demasiado pomposas normalmente se pierden en un sinsentido literario, ya que buscan la belleza del verso a trav&eacute;s de una est&eacute;tica casi forzada y se alejan del sentido espont&aacute;neo y franco de la poes&iacute;a. Se alejan de los sentimientos comunes de toda la gente. A diferencia de la flamante Nobel de literatura, no fuerza nada. Apenas cuenta aquello que est&aacute; sintiendo, sin temor a equivocarse. Cuenta con levedad cada verso, porque as&iacute;, con levedad lo concibe:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Cada primavera, espera las flores. \\ Nadie discute por los gastos. Se sobreentiende \\ que es mi madre quien paga; despu&eacute;s de todo, \\ es su jard&iacute;n y cada flor \\ es para mi padre. Ambas ven \\ la casa como su aut&eacute;ntica tumba. \\ No todo prospera en Long Island. \\ El verano es, a veces, muy caluroso, \\ y a veces, un aguacero echa por tierra las flores. \\ As&iacute; murieron las amapolas, en un d&iacute;a tan s&oacute;lo, \\ eran tan fr&aacute;giles&hellip;&rdquo;<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No existe palabra fuera de lo corriente, pero bastan esas palabras para expresar la observaci&oacute;n de ese culto relativamente importante, en memoria de quien ya no est&aacute;. Observa y cuenta: eso es poes&iacute;a. Yo a&ntilde;adir&iacute;a que es una poes&iacute;a como la pureza del agua cristalina que sale fresca de la fuente. &iquest;Y qu&eacute;? El verso es el dolor de cada poeta, que forma el poema. Y Louise Gl&uuml;ck, lo sabe. El lector se pregunta: &iquest;Y qu&eacute; duele? &iquest;La falta de flores en el cementerio? &iquest;La casa echa tumba? &iquest;El dolor irreparable que sienten la madre y la hermana? &iquest;O la fragilidad de la vida que se viene abajo, en un d&iacute;a cualquier, con un aguacero?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Louise Gl&uuml;ck no solo observa y relata el dolor del otro, tambi&eacute;n mira a s&iacute; misma y a su propio dolor, y refleja lo que ha vivido en una candente amalgama ya que el otro tambi&eacute;n duele en ella. Siempre buscando la claridad, la poeta se detiene en temas comunes como la infancia, la vida familiar, la estrecha relaci&oacute;n con padres y hermanos; dejando, algunas veces, que ciertos temas que ata&ntilde;en a muchas mujeres salten y la poeta dice &ldquo;escribo para hablar a quienes he escuchado&rdquo;:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;El vestido \\ Se me sec&oacute; el alma. \\ Como un alma arrojada al fuego, \\ pero no del todo, \\ no hasta la aniquilaci&oacute;n. Sedienta, \\ sigui&oacute; adelante. Crispada, \\ no por la soledad sino por la desconfianza, \\ el resultado de la violencia.&rdquo; <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">[<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Vita nova<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (1999) Pre-Textos, 2014].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desmarcada de un posicionamiento estrictamente confesional, la poeta galardonada alcanza la profundidad de una escritura compleja a trav&eacute;s de la simplicidad:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;El esp&iacute;ritu, invitado a abandonar el cuerpo, \\ a quedar expuesto un momento, \\ temblando, como antes \\ de tu entrega a lo divino; \\ el esp&iacute;ritu fue seducido, debido a su soledad, \\ por la promesa de la gracia. \\ &iquest;C&oacute;mo vas a volver a confiar \\ en el amor de otro ser?&rdquo;<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La poeta da cuenta de su concepci&oacute;n del mundo po&eacute;tico como una dimensi&oacute;n que traspone el lenguaje y toda materialidad &ldquo;Los poemas no perduran como objetos, sino como presencias. Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un esp&iacute;ritu compa&ntilde;ero. Yo leo poemas para escuchar esa voz&rdquo;, escribe Gl&uuml;ck en su ensayo &ldquo;<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Proofs and Theories<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">&rdquo;:<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Mi alma se marchit&oacute; y se encogi&oacute;. \\ El cuerpo se convirti&oacute; en un vestido demasiado \\ grande \\ para ella. \\ Y cuando recuper&eacute; la esperanza, \\ era una esperanza completamente distinta.&rdquo;<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As&iacute;, humana, demasiado humana y poseedora de una poes&iacute;a profunda que se construye a partir de la levedad del verso, es Louise Gl&uuml;ck la merecedora del premio de la Academia Sueca.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los vientos de octubre, en 2020, trajeron consigo la grata noticia de que la estadunidense Louise Gl&uuml;ck (1943) era premio Nobel de literatura de aqu&eacute;l a&ntilde;o &ldquo;por su inconfundible voz po&eacute;tica que con belleza austera hace universal la existencia individual&rdquo;, seg&uacute;n la academia sueca. 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