{"id":1900,"date":"2023-10-10T03:48:27","date_gmt":"2023-10-10T03:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/10\/10\/el-cuartillo\/"},"modified":"2023-10-10T03:48:27","modified_gmt":"2023-10-10T03:48:27","slug":"el-cuartillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ensayo\/el-cuartillo\/","title":{"rendered":"El cuartillo"},"content":{"rendered":"<p>Unir esfuerzos es una caracter&iacute;stica distintiva de los pueblos que conservan su tradici&oacute;n colaborativa, en los tiempos buenos y en los poco comunes, d&iacute;gase revoluciones en defensa del territorio y las identidades nacionales o en la de compartir historias familiares y comunitarias que son conocidas regionalmente. Nos encontramos ambas virtudes juntas en un reciente libro publicado bajo el sello de la Secretar&iacute;a de Cultura del Gobierno del estado de Puebla, dentro de su colecci&oacute;n Narrativa Contempor&aacute;nea 2023. En &eacute;l distinguimos la unidad tradicional de la gente que recuerda las narraciones del pasado. Bajo el significativo t&iacute;tulo <em>El cuartillo. Antolog&iacute;a de narradores de la Sierra Norte de Puebla<\/em> figuran 31 escritores de las poblaciones de Huauchinango, Jopala, Pahuatl&aacute;n, Tetela, Xicotepec, Zacatl&aacute;n, Aquixtla, Ixtepec, Jalpan y Teziutl&aacute;n.<\/p>\n<p>La antolog&iacute;a fue compilada bajo la supervisi&oacute;n y cuidado de Miguel &Aacute;ngel Andrade Rivera, con una demostrada y distinguida labor de gestor cultural. Nos encontramos con la agradable sorpresa de su distribuci&oacute;n gratuita, con todo lo que pueda significar pol&iacute;tica y culturalmente, puesto que algunos podr&aacute;n interpretar dicho esfuerzo como gesto clientelar o como lo hacemos nosotros, como la invaluable oportunidad de retribuir a la gente resultados a sus enormes esfuerzo e inter&eacute;s por difundir su memoria patrimonial.<\/p>\n<p>Nuestra primera impresi&oacute;n es la de notar que todas las narraciones se encuentran enhebradas dentro de un eje com&uacute;n: la mayor&iacute;a son crudas historias que se cuentan entre los pobladores, muestra fiel y firme de la oralidad que permanece en la memoria de sus pobladores en forma de recuerdos. Al seguir la l&iacute;nea narrativa de la gran mayor&iacute;a de los relatos testimoniales, nos recuerdan aquella premisa que reza &ldquo;para aspirar a ser universales, tenemos que comenzar siendo locales&rdquo;.<\/p>\n<p>Iniciemos desgranando cada uno de sus sentidos, sin arriesgar adelantar lo que es condici&oacute;n del lector, preferimos pronunciarnos en presentar nuestras impresiones tem&aacute;ticas, con el &uacute;nico objetivo de invitar a descubrir lo que cada uno nos ofrece. Anotamos, a manera de interrogante, la dificultad que estriba la organizaci&oacute;n de su ordenamiento, si bien favoreciendo la escala generacional en etapas etarias, o si bien escogiendo a partir de la distinci&oacute;n de g&eacute;nero que en la literatura hoy es percibido como pol&iacute;ticamente correcto, o en su defecto, conceder el honor de figurar desde el inicio a las plumas noveles, aquellas que reci&eacute;n inician el camino de las letras, pero al final coincidimos con el orden establecido por los lugares de origen.<\/p>\n<p>Demos inicio a la deleitosa aventura de la lectura, con el embriagador olor de un libro f&iacute;sico, con la insustituible sensaci&oacute;n de lo nuevo. Pasamos veloces sobre la consabida introducci&oacute;n institucional y el pr&oacute;logo del compilador, quien destaca las virtudes de s&oacute;lo algunos participantes del encuentro armonioso en las voces de distintos tonos evocativos, siendo una l&aacute;stima que al resaltar las de unos, omite a los restantes. Intentaremos no incurrir en la misma omisi&oacute;n, sin intentar la rese&ntilde;a de cada uno de los relatos. Nos limitamos a ofrecer una reflexi&oacute;n tem&aacute;tica de ellos:<\/p>\n<ol>\n<li>Se apertura poniendo de manifiesto la preocupaci&oacute;n cotidiana de las desapariciones que, fuera de sus m&uacute;ltiples motivos, nos centra en los llamados &ldquo;vientres de alquiler&rdquo; con sus lamentables resultados.<\/li>\n<li>La obediencia ciega de las mujeres las condena a una vida decidida por terceros y con ideas del destino, manifiesto en &ldquo;la cagada de la luna&rdquo;, hace pensar que se tiene que esperar lo se&ntilde;alado pues nada se puede hacer contra el destino.<\/li>\n<li>Las arraigadas ideas sobre los ag&uuml;eros manifiestos en la naturaleza que traen consigo desolaci&oacute;n y muerte.<\/li>\n<li>La siguiente voz nos remite a los castigos a los que se expone el ser su desobediencia de las leyes dictadas por la madre naturaleza, asociados casi siempre a las cuevas y los &ldquo;encantos&rdquo;.<\/li>\n<li>Entramos luego a los agobios de personas ajenas a los pueblos de mente cerrada, cuya misi&oacute;n es llevar mejoras a la poblaci&oacute;n, y que no siempre son vistos con buenos ojos, pagando injustamente el rechazo a toda novedad, las voces de la tradici&oacute;n lo sentencian se&ntilde;alando de &ldquo;mentes cerreras&rdquo;.<\/li>\n<li>De manera contraria sucede cuando un mentor normalista de danza pretende hacer de la educaci&oacute;n un acto de imposici&oacute;n, despertando con sus acciones la rebeld&iacute;a de sus educandos y la reacci&oacute;n institucional, evidenciando el evidente soslayo de su atenci&oacute;n.<\/li>\n<li>Se aligera el temple cuando aparece la mujer de pelo en pecho y todo aquello que significa lidiar con una vida donde aparece el pelo hasta en la sopa; el vello corporal implicado hasta en el destino personal de una mujer.<\/li>\n<li>Tambi&eacute;n est&aacute;n presentes lamentables ausencias paternas y los matrimonios arreglados a partir del cumplimiento de usos y costumbres que nadie recuerda a ciencia cierta c&oacute;mo surgieron, y que se une a la adversidad y fatalidad como destino manifiesto de las mujeres, quienes de mortaja envuelven sus recuerdos y desde la caja mortuoria precisan compartir en la visita de Todos Santos.<\/li>\n<li>La ni&ntilde;ez se piensa para&iacute;so perdido que s&oacute;lo puede ser recuperado a trav&eacute;s del recuerdo, sobre todo si qued&oacute; a la mitad del siglo pasado, en el pueblo peque&ntilde;o de eternas neblinas como las del recuerdo mismo, mezcla de olores, enfermedades y escarceos de los primeros amores. La infancia es entonces el para&iacute;so id&iacute;lico al que s&oacute;lo podemos volver con el viaje que nos regala el recuerdo; ah&iacute; quedan amistades que trascienden, aunque la muerte todo lo vuelva recuerdo.<\/li>\n<li>Nunca falta el loco que cada lugar tiene, con su historia de locos.<\/li>\n<li>Siempre est&aacute;n presentes las historias familiares y las dos narraciones siguientes se hermanan en el recuerdo&hellip;<\/li>\n<li>Caminan juntas y nos hablan de los esfuerzos por encontrar la manera de mantenerse, hacerse de su patrimonio y ver pasar la vida a la que puedan hacer honor y cont&aacute;rsela a los hijos, por eso cada uno ofrece su propia versi&oacute;n de ella.<\/li>\n<li>La historia de los &ldquo;mojados&rdquo; se repite a diario. Ellos, que salen con una esperanza y regresan al hogar en compa&ntilde;&iacute;a de la muerte, quien devuelve los cuerpos a sus compungidos padres.<\/li>\n<li>En el meridiano del libro encontramos el relato que inspira el t&iacute;tulo general de la antolog&iacute;a, que consideramos resulta un gran acierto, por el original sentido de medir y que en la literatura se puede interpretar como el recept&aacute;culo de historias variopintas, mismas que juntas crean unidad al sentido de sumar esfuerzos. En su trama se ligan aspiraciones por cambios de vida que enfrentan los modelos que prevalecen en las peque&ntilde;as localidades.<\/li>\n<li>Los consejos son siempre verdades que la experiencia confirma, y los aparecidos en puentes son las m&aacute;s antiguas y por ello recurrentes. Van juntas en esos lugares que son paso obligado, encierran siempre tragedias que al contarlas buscan evitar se repitan. Nos recuerda que curiosidad y verdad tienen sus consecuencias.<\/li>\n<li>La mujer del campo parece estar marcada por un sino de sufrimiento y abnegaci&oacute;n que no le hace perder las esperanzas, aun padeciendo &ldquo;mudez&rdquo;, ya que sabe que el consuelo es saber que los labios silenciosos tambi&eacute;n sirven para sonre&iacute;r.<\/li>\n<li>Los recuerdos tambi&eacute;n traen a cuestas personajes c&eacute;lebres que en su paso por la Sierra fueron derechito a toparse con su propio destino y con la muerte. Aunque nos parezca raro, todav&iacute;a existen voces que siguen clamando por justicia y lo hacen invocando su nombre: Venustiano.<\/li>\n<li>El camino a la verdad siempre presenta obst&aacute;culos a vencer, uno de ellos es la incomprensi&oacute;n. Lo dif&iacute;cil es dar el primer paso y luego aguantar la embestida del destino.<\/li>\n<li>Los huracanes orillan a quien los enfrenta con su vida todo el proceso de acontecimientos aparentemente distantes, con rapidez se vive matrimonio y mortaja que con torrentes de lluvia del cielo baja. Cuando la tempestad amaina la realidad asoma al infortunio.<\/li>\n<li>Aunque la vida se cansa de ense&ntilde;ar que nadie es indispensable, el artista virtuoso considera que el p&uacute;blico no puede vivir sin &eacute;l, hasta que la muerte se encarga de apartarlo de su camino, es cuando se convence demasiado tarde, que tras de &eacute;l pisa sus talones el sustituto.<\/li>\n<li>Existen palabras que producen temor al pronunciarlas, y contribuye al hacerlo en un entorno propicio para el miedo al invocar lo desconocido. Cuando aclaramos nuestra mente, nos causa hilaridad el tono involuntariamente gracioso de la cr&oacute;nica.<\/li>\n<li>Un objeto se puede transformar en amuleto de la venganza y en contra del enga&ntilde;o amoroso, cuando se cumple, el objeto se vuelve entonces elemento de poder.<\/li>\n<li>La herencia ancestral marca que el nagual es el animal que defiende a quien lo reconoce como propio. En la cr&oacute;nica aparece como carcelero de los deseos por considerarse supercher&iacute;a asociada al demonio. Las historias de las familias pobres se asocian con los demonios terrenos que se han apropiado de vidas ajenas. Hoy el nagual mata sin piedad y destruye familias enteras.<\/li>\n<li>Maestras y alumnos p&uacute;beres son orillas distantes del arrebatado r&iacute;o de la vida. Cuando sus destinos se tocan son en las precipitadas corrientes de una cascada que todo lo arrastra. Luego del golpe final en la ca&iacute;da ya nada puede ser igual.<\/li>\n<li>Se rompe el anhelo del encuentro del amor romantizado por las novelas rosas, donde la trama muestra dos almas en un encuentro pasional en medio del fragor de la batalla. Mientras que la verdad absoluta es la muerte que arrebata cruelmente la vida, como una pieza de barro sancochado que se rompe en mil pedazos dejando escapar la fr&aacute;gil existencia.<\/li>\n<li>La Revoluci&oacute;n Mexicana hizo del pobre una v&iacute;ctima que luchaba por mejores condiciones de vida, sin embargo, la ley primitiva de &ldquo;la bola&rdquo; hizo enemigos a los de su clase, que por defender la causa tuvo que padecer su propia muerte.<\/li>\n<li>Para las familias serranas, el pasado se recuerda a trav&eacute;s de actos heroicos de abuelos militares; los ni&ntilde;os entonces crecen al amparo de im&aacute;genes que remiten al valor y entrega de un id&iacute;lico esp&iacute;ritu patri&oacute;tico. La inocencia entre juegos ofrece el &uacute;ltimo pase de revista como despedida de aquel que fuera visto como el h&eacute;roe de la familia.<\/li>\n<li>Los amores infantiles est&aacute;n siempre presentes, sobre todo si el recuerdo del lugar de naci&oacute;n se ha mantenido distantes por varias d&eacute;cadas, al retornar la apariencia del lugar del recuerdo es el mismo y la parroquia del encuentro, sin embargo, los cambios los ofrece la muerte.<\/li>\n<li>T&eacute;rminos como &ldquo;los de abajo&rdquo; y &ldquo;cacique&rdquo; retratan la vida ind&iacute;gena de M&eacute;xico y una realidad con siglos de historia, misma que hizo surgir otra expresi&oacute;n &ldquo;los nadie&rdquo; como sin&oacute;nimo de los despose&iacute;dos.<\/li>\n<li>Las manifestaciones de regocijo popular entre totonacos se hacen presentes en el tradicional juego del torito, y en &eacute;l afloran sus m&aacute;s &iacute;ntimos v&iacute;nculos comunales, con su pr&aacute;ctica agr&iacute;cola, y se realiza con el prop&oacute;sito de atraer buenos augurios y tener buenas cosechas. Visi&oacute;n ancestral del contrato que hace la comunidad al ofrendar trozos de la triada de toritos que son enterrados en las siembras, asegurando con ello contar con la alianza de fuerzas de la naturaleza. La dimensi&oacute;n social de dicho testimonio familiar lo hace &uacute;nico.<\/li>\n<li>Las tragedias que cimbran la vida de los pueblos marcan con tinta roja los recuerdos indelebles de la memoria. En dichas circunstancias se ponen a prueba los sentimientos m&aacute;s nobles de los esp&iacute;ritus de ayuda, sin considerar que se pone en riesgo la propia vida. En este relato, viajamos hasta los albores del pasado siglo XX, es Teziutl&aacute;n que vive un dram&aacute;tico acontecimiento que sigue siendo rememorado.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hasta aqu&iacute; los relatos de la antolog&iacute;a, muestra viva de que en cada rinc&oacute;n de la Sierra se cultiva la cr&oacute;nica testimonial con excelentes resultados. &iexcl;Enhorabuena!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unir esfuerzos es una caracter&iacute;stica distintiva de los pueblos que conservan su tradici&oacute;n colaborativa, en los tiempos buenos y en los poco comunes, d&iacute;gase revoluciones en defensa del territorio y las identidades nacionales o en la de compartir historias familiares y comunitarias que son conocidas regionalmente. 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