{"id":1792,"date":"2023-07-18T03:49:13","date_gmt":"2023-07-18T03:49:13","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/07\/18\/cartas-de-amores-ridiculos\/"},"modified":"2023-07-18T03:49:13","modified_gmt":"2023-07-18T03:49:13","slug":"cartas-de-amores-ridiculos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/tinta-insomne\/cartas-de-amores-ridiculos\/","title":{"rendered":"Cartas de amores ridculos"},"content":{"rendered":"<p><em>Todas las cartas de amor son rid&iacute;culas.<\/em><\/p>\n<p><em>No ser&iacute;an cartas de amor si no fuesen rid&iacute;culas.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi&eacute;n escrib&iacute; en mi tiempo cartas de amor,<\/em><\/p>\n<p><em>como las dem&aacute;s, rid&iacute;culas.<\/em><\/p>\n<p>Fernando Pessoa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Milan Kundera siempre insisti&oacute; que se describiera biogr&aacute;ficamente en sus libros con s&oacute;lo dos frases: &ldquo;Naci&oacute; en Checoslovaquia. En 1975, se instala en Francia&rdquo;. Hoy tendr&iacute;amos que agregar: &ldquo;Muere a los 94 a&ntilde;os en Par&iacute;s, julio del 2023&rdquo;. Kundera naci&oacute; el 1 de abril de 1929 en Checoslovaquia. Estudi&oacute; m&uacute;sica pero su pasi&oacute;n ser&aacute; la escritura. Ense&ntilde;a historia del cine en la Academia de M&uacute;sica y Arte Dram&aacute;tico y posteriormente en el Instituto de Estudios Cinematogr&aacute;ficos. Por relacionarlo con los acontecimientos de la Primavera de Praga es expulsado del Partido Comunista. En 1975 emigra a Francia y en 1979 pierde la nacional checoslovaca. El presidente Fran&ccedil;ois Mitterrand le concede la nacionalidad francesa en 1981.<\/p>\n<p>Su primer libro, <em>La broma<\/em>, publicado en 1967, hace una cr&iacute;tica al totalitarismo comunista y a la invasi&oacute;n sovi&eacute;tica en 1968. Sus dem&aacute;s obras estar&aacute;n impregnadas de observaciones y cr&iacute;ticas al sistema comunista. Todo esto le lleva a figurar en las listas negras de su pa&iacute;s, donde sus obras fueron prohibidas. Kundera fue eterno nominado al Nobel de literatura y, aunque no lo recibi&oacute;, fue galardonado con diversos premios en Europa como el Premio Jerusal&eacute;n (1985), el Premio Austriaco de Literatura Europea (1987), el Premio Herder (2000). Hasta el 2020 recibi&oacute; el Premio Franz Kafka de su patria, donde el jurado sostuvo &ldquo;Su obra representa no s&oacute;lo una contribuci&oacute;n extraordinaria a la cultura checa (&#8230;) sino que ha tenido un eco en la cultura europea y mundial, despu&eacute;s de haberse vertido en m&aacute;s de 40 idiomas&rdquo;. Un a&ntilde;o antes, Kundera hab&iacute;a aceptado la nacionalidad checa que le ofreci&oacute; el primer ministro Andrej Babis, como desagravio al trato que le dio el anterior r&eacute;gimen. As&iacute;, se reconcili&oacute; con su pa&iacute;s natal.<\/p>\n<p>Su obra m&aacute;s le&iacute;da es <em>La insoportable levedad del ser<\/em>, publicada en 1984. La novela se desarrolla en Praga durante 1968 y tiene diversas aristas a explorarse. Aunque es una historia de amor, tambi&eacute;n puede verse como una narraci&oacute;n de escenas comunes de la vida cargada de un intenso sentido que ata&ntilde;e al campo de la Filosof&iacute;a. Tal vez por eso, como lectores, nos quedamos prendidos de la historia y nos identificamos con los personajes. En el inicio, Kundera cita al fil&oacute;sofo griego Parm&eacute;nides, que en el siglo VI a.C. explica la existencia con principios contradictorios: ser-no ser, luz-oscuridad, fuerza-debilidad, peso-levedad. Para Parm&eacute;nides, la levedad es lo positivo y el peso lo negativo, pero esto es s&oacute;lo una opini&oacute;n, pues de acuerdo con Kundera, &ldquo;la contradicci&oacute;n entre peso y levedad es la m&aacute;s misteriosa y equ&iacute;voca de todas las contradicciones.&rdquo; &iquest;Qu&eacute; elegir en nuestra vida y relaciones? &iquest;El peso o la levedad?<\/p>\n<p>La magia de <em>La insoportable levedad del ser<\/em> consiste en la descripci&oacute;n de esta dualidad en las relaciones personales y en las decisiones de cada personaje, que va definiendo su destino conforme a sus levedades e intereses. La relaci&oacute;n de Tom&aacute;s y Tereza, protagonistas de la obra, seguir&aacute; teniendo vigencia por mucho tiempo porque describe bastante de las relaciones humanas y sus incertidumbres. &iexcl;Qui&eacute;n como Kundera para expresar la ausencia y desilusi&oacute;n!: &ldquo;Esa tristeza significaba: hemos llegado a la &uacute;ltima estaci&oacute;n. Esa felicidad significaba: estamos juntos. La tristeza era la forma y la felicidad, el contenido. La felicidad llenaba el espacio de la tristeza&rdquo;. El escritor checo nos plantea mucho de nuestra soledad y existencia posmoderna, leerlo nos plantea: &iquest;Qu&eacute; elegir en &eacute;poca de incertidumbre, superficialidad y liquidez? Los interesados hallar&aacute;n en la red rese&ntilde;as y an&aacute;lisis m&aacute;s profundos de esta novela. Por ahora hablaremos de otra de sus obras: <em>El libro de los amores rid&iacute;culos<\/em>, volumen de cuentos publicado por primera vez en 1968.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; leer <em>El libro de los amores rid&iacute;culos?<\/em> Milan Kundera teje de forma inteligente a personajes ego&iacute;stas y sus v&iacute;ctimas en cada uno de los siete relatos, escritos entre 1959 y 1968. Adem&aacute;s hay una cr&iacute;tica t&aacute;cita al r&eacute;gimen pol&iacute;tico de aquellos a&ntilde;os y tambi&eacute;n a la sociedad de la Checoslovaquia socialista que se fue modelando desde el autoritarismo. Los protagonistas de cada historia persiguen su propio bienestar y felicidad, a&uacute;n a costa de otros, haci&eacute;ndolos contradictorios, exagerados hasta caer en la comicidad y ridiculez.<\/p>\n<p>El amor es el <em>leitmotiv<\/em> de los relatos. Cada uno profundiza en la psicolog&iacute;a de los personajes, refleja sus miedos, sus motivos y necesidades. El autor es un maestro en reflejar con las palabras la debilidad, temor e inclusive lo pat&eacute;tico de los humanos. Cada uno de estos amores rid&iacute;culos otorga una visi&oacute;n diferente sobre la vida, los sentimientos y el sexo. Previo a <em>La insoportable levedad del ser,<\/em> vemos que el autor sabe desnudar a sus personajes con paciencia y ternura, para regalar al lector una visi&oacute;n cercana de los juegos amorosos.<\/p>\n<p>Los amores de este libro son rid&iacute;culos porque todos parten de la mentira hacia s&iacute; mismos o hacia otros, por ello los personajes cometen errores o toman malas decisiones. Hay una f&eacute;rrea necesidad de ser visto y amado, hasta coquetear con un narcisismo desbordante. Para Sigmund Freud, el amor tiene su esencia sobre el enga&ntilde;o. En <em>Introducci&oacute;n del narcisismo<\/em>, ve el campo del amor como una v&iacute;a de acceso para estudio. Adem&aacute;s de introducir la funci&oacute;n capital del Ideal del yo en la constituci&oacute;n subjetiva, se&ntilde;ala que &ldquo;en el &aacute;mbito de la libido, el hombre se ha mostrado incapaz de renunciar a la satisfacci&oacute;n de que goz&oacute; una vez. No quiere privarse de la perfecci&oacute;n narcisista de su infancia (&hellip;) procura recobrarla en la nueva forma del ideal del yo. Lo que &eacute;l proyecta frente a si como su ideal es el sustituto del narcisismo perdido de su infancia, en la que &eacute;l fue su propio ideal.&rdquo; (Freud 1914, p. 91). Es decir en busca de complacer y satisfacer ese estado inicial de bienestar &mdash;que lo sit&uacute;a a nivel del narcicismo primario&mdash; el hombre siempre busca un objeto que lo ayude a alcanzar ese estado. El amor est&aacute; en ese centro: busca alcanzar la &ldquo;promesa de unidad narcisista y complementaci&oacute;n con el Otro primordial, que es imposible por estructura&rdquo;. La conciencia moral no se aplica a nada de lo que acontece a favor del objeto; en la ceguera del amor, uno se convierte en criminal sin remordimientos. La situaci&oacute;n puede resumirse cabalmente en esta f&oacute;rmula: el objeto se ha puesto en el lugar del ideal del yo (Freud 1921, p. 107). Para Freud, el narcisismo y el amor van de la mano.<\/p>\n<p>&ldquo;Nadie se va a re&iacute;r&rdquo;, &ldquo;La dorada manzana del eterno deseo&rdquo;, &ldquo;El falso autostop&rdquo;, &ldquo;Symposion&rdquo;, &ldquo;Que los muertos viejos dejen sitio a los muertos j&oacute;venes&rdquo;, &ldquo;El doctor Havel al cabo de veinte a&ntilde;os&rdquo; y &ldquo;Eduard y Dios&rdquo;, los cuentos que integran <em>El libro de los amores rid&iacute;culos<\/em>, nos recuerdan la frase del psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan &ldquo;Amar es dar lo que no se tiene&rdquo; y ante esta imposibilidad de dar, las historias nos cuestionan &iquest;Qu&eacute; tan rid&iacute;culo es el amor? &iquest;Somos rid&iacute;culos al amar? &iquest;Somos rid&iacute;culos hasta caer en la pena?<\/p>\n<p>Como no es mi intenci&oacute;n anticipar la trama de estas historias, s&oacute;lo comentar&eacute; una de estas que me result&oacute; divertida y nost&aacute;lgica. &ldquo;Que los muertos viejos dejen sitio a los muertos j&oacute;venes&rdquo; narra la angustia de una mujer que visita la tumba de su marido y descubre que sus restos han sido sustituidos por otro muerto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Enfadada, se dirigi&oacute; a la administraci&oacute;n del cementerio. All&iacute; le dijeron que, al expirar el plazo de alquiler, las tumbas se liquidan autom&aacute;ticamente. Les reproch&oacute; que no le hubieran advertido previamente que deb&iacute;a prolongar el alquiler y le respondieron que ten&iacute;an poco sitio en el cementerio y que <em>los muertos viejos debieran dejar sitio a los muertos j&oacute;venes. <\/em>Aquello la indign&oacute; y les dijo que no sab&iacute;an una palabra de humanidad y respeto por las personas, pero comprendi&oacute; que la conversaci&oacute;n era in&uacute;til. Del mismo modo en que no hab&iacute;a podido impedir la muerte de su marido, ahora se encontraba igualmente desarmada ante su segunda muerte, esa muerte de &laquo;muerto viejo&raquo; que ya no puede existir ni siquiera como muerto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&nbsp;<\/p>\n<p>De forma casual se encuentra con un viejo amigo m&aacute;s joven que ella, quien la invita a tomar un caf&eacute; a su casa. Ah&iacute; conversan y se plantean cosas que han cambiado con los a&ntilde;os como la ciudad o sus propios cuerpos, a lo cual pretenden no dar suma importancia. &Eacute;l recuerda su veneraci&oacute;n y sentimiento hacia ella:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sab&iacute;a todo eso, pero todo eso no eran m&aacute;s que pensamientos y los pensamientos nada pueden contra el deseo, que s&oacute;lo sab&iacute;a una cosa: la mujer cuya inaccesibilidad e inimaginabilidad le hab&iacute;an hecho sufrir durante quince a&ntilde;os, esa mujer est&aacute; aqu&iacute;, por fin puede verla a plena luz, por fin puede leer en su cuerpo actual su cuerpo de entonces, en su rostro actual su rostro de entonces. Por fin puede leer su (inimaginable) gesticulaci&oacute;n amorosa y su espasmo amoroso. La cogi&oacute; por los hombros y la mir&oacute; a los ojos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">&mdash;No se me resista. No tiene sentido que se resista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta ac&aacute; dejo &ldquo;Que los muertos viejos dejen sitio a los muertos j&oacute;venes&rdquo;, cuento de amor nost&aacute;lgico. Aqu&iacute; no hay carta alguna pero queda la sensaci&oacute;n de melancol&iacute;a sobre lo no dicho, lo que s&oacute;lo se expresa en palabras escritas de amor, que como dijera Fernando Pessoa:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Las cartas de amor, si hay amor, <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>tienen que ser rid&iacute;culas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Pero, al fin y al cabo, s&oacute;lo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>s&iacute; que son rid&iacute;culas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Exhorto a leer a Milan Kundera en cualquiera de sus libros. En ellos se re&uacute;nen la Filosof&iacute;a, la cr&iacute;tica acertada al sistema, as&iacute; como la complejidad de la naturaleza humana: el amor y el narcisismo, el peso y la levedad, los extremos en una danza interminable. Que en paz descanse el gran autor checo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><em>El libro de los amores rid&iacute;culos<\/em>. Milan Kundera. Tusquets M&eacute;xico. (2017)<\/p>\n<p><em>Introducci&oacute;n del narcisismo<\/em>. Sigmund Freud. <em>Obras completas<\/em> Volumen XIV. (pp. 65-98) Buenos Aires: Amorrortu Editores. (1992)<\/p>\n<p><em>La insoportable levedad del ser<\/em>. Milan Kundera. Tusquets M&eacute;xico. (2018)<\/p>\n<p>&ldquo;Muere Milan Kundera a los 94 a&ntilde;os&rdquo;. <em>El pa&iacute;s<\/em>. Consultado en&nbsp; https:\/\/elpais.com\/cultura\/2023-07-12\/muere-el-escritor-milan-kundera-a-los-94-anos.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las cartas de amor son rid&iacute;culas. 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