{"id":1714,"date":"2023-05-30T02:51:20","date_gmt":"2023-05-30T02:51:20","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/05\/30\/otono-secreto\/"},"modified":"2023-05-30T02:51:20","modified_gmt":"2023-05-30T02:51:20","slug":"otono-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/otono-secreto\/","title":{"rendered":"Otoo secreto"},"content":{"rendered":"<p><em>Cuando las amadas palabras cotidianas<\/em><\/p>\n<p><em>pierden su sentido<\/em><\/p>\n<p><em>y no se puede nombrar ni el pan,<\/em><\/p>\n<p><em>ni el agua, ni la ventana,<\/em><\/p>\n<p><em>y ha sido falso todo di&aacute;logo que no sea<\/em><\/p>\n<p><em>con nuestra desolada imagen,<\/em><\/p>\n<p><em>(&hellip;) es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa,<\/em><\/p>\n<p><em>y ver que en el viejo armario conservan su alegr&iacute;a<\/em><\/p>\n<p><em>el licor de guindas que prepar&oacute; la abuela<\/em><\/p>\n<p><em>y las manzanas puestas a guardar.<\/em><\/p>\n<p>Jorge Teillier<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las temperaturas han empezado a bajar y apenas empieza el oto&ntilde;o: la moneda tambi&eacute;n est&aacute; bajando unos centavos cada d&iacute;a y nos cobijarnos del fr&iacute;o ordenando armarios y alacenas, tratando de reorganizar los libros en los estantes y los sentimientos en donde les corresponda, ya que est&aacute;n envueltos como un ovillo de hebras de lana.<\/p>\n<p>El contradictorio continente del sur pulsa muy r&aacute;pido, jadeante, a punto de explotar de hambre y otras miserias pestilentes que parecen incurables en todos los tiempos dif&iacute;ciles, que se perpet&uacute;an bajo el sol que, de a poco, se debilita anunciando la llegada de un invierno m&aacute;s fr&iacute;o que los &uacute;ltimos que soportamos.<\/p>\n<p>El &aacute;lamo del patio del fondo derram&oacute; millares de hojas amarillo quemadas y marrones, como si expulsara la tristeza que acumul&oacute; toda su vida. Cada hoja pod&iacute;a contar una historia que lleg&oacute; de lejos con el viento: historias de putas tristes, de soldados abandonados, de r&iacute;os de sangre y de cristales molidos por el sonido del estallido de una bomba&hellip; No importan qu&eacute; historias desconsoladas trajeron los vientos, para que el &aacute;lamo las guardara en el interior de su corteza y las llorara al desprender sus hojas, as&iacute; casual, en las tardes del oto&ntilde;o que apenas empieza.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as prefieren ser nublados ahora, y me apena no poder estrechar las manos de mis futuros muertos, de aquellos que ya me anunciaron su partida y est&aacute;n lejos. No les abrazar&eacute; en su lecho de agon&iacute;a, no besar&eacute; sus frentes ni sus mejillas, nunca sabr&eacute; a qu&eacute; huelen.<\/p>\n<p>Miro al &aacute;lamo del patio del fondo y veo que a&uacute;n faltan muchas hojas para que termine de desvestirse y pienso que el oto&ntilde;o ser&aacute; largo, lo suficiente para cobijar el desconsuelo y la amargura. Juntar la hojarasca, una y otra vez, tal vez sirva para entender, al escuchar su crepitar, qu&eacute; hubo para que la vida nos separe antes de la muerte.<\/p>\n<p>La m&aacute;quina de preparar caf&eacute; mantiene la casa aromatizada y reafirma la idea de la importancia del hogar; las cortinas en las ventanas a&iacute;slan el mundo de adentro, separan la ternura del oto&ntilde;o que ladra afuera.<\/p>\n<p>Ser&iacute;a bueno o quiz&aacute; malo, fue bueno o malo&hellip;Todo se mezcla antes que la tarde desmaye y no me percat&eacute; si alguna ave de verano est&aacute; perdida revoloteando por el jard&iacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando las amadas palabras cotidianas pierden su sentido y no se puede nombrar ni el pan, ni el agua, ni la ventana, y ha sido falso todo di&aacute;logo que no sea con nuestra desolada imagen, (&hellip;) es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa, y ver que en el viejo armario [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":1715,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1714","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desde-el-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1714\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}