{"id":1664,"date":"2023-04-28T04:07:19","date_gmt":"2023-04-28T04:07:19","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/04\/28\/la-transformacion-del-trabajo\/"},"modified":"2023-04-28T04:07:19","modified_gmt":"2023-04-28T04:07:19","slug":"la-transformacion-del-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/de-color-humano\/la-transformacion-del-trabajo\/","title":{"rendered":"La transformacin del trabajo"},"content":{"rendered":"<p>Mi madre empez&oacute; a trabajar desde joven, incluso dej&oacute; el colegio. Lo hizo como ayudante, limpiando y lavando, con sueldos m&iacute;seros, en algunos solo le pagaban con comida. Tuvo que resistir malos tratos, horas interminables y hacer labores que no estaban dentro de sus funciones. Hasta que encontr&oacute; la oportunidad en una instituci&oacute;n donde, para conseguir el &iacute;tem, trabaj&oacute; sin paga por un tiempo. Por fin logr&oacute; su meta: un contrato indefinido que dur&oacute; m&aacute;s de veinte a&ntilde;os limpiando y barriendo las aulas de la universidad local. Se jubil&oacute; y ahora vive de ese dinero mensual.<\/p>\n<p>Ella so&ntilde;aba que al terminar mi carrera universitaria encontrar&iacute;a algo parecido. No fue para nada as&iacute;. En primer lugar, ya hab&iacute;a tenido alguna experiencia de trabajo cuando estudiaba a trav&eacute;s de mis actividades de voluntariado y luego, al salir, junto a otros amigos iniciamos una productora audiovisual para trabajar por nuestra cuenta. Aprendimos much&iacute;simo en los a&ntilde;os en que pudimos mantenerla a flote, dec&iacute;amos bromeando que nos pagaban por encontrar las herramientas para realizar los productos. Luego, el emprendimiento se disolvi&oacute; y cada uno fue buscando trabajos.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de las experiencias que tuve fue como consultora independiente o contratos por producto. El tiempo m&aacute;s largo que dur&eacute; en una instituci&oacute;n fue tres a&ntilde;os y me fui de all&iacute; por dos razones fundamentales: la primera, que las labores se fueron tornando repetitivas; y porque naci&oacute; mi segundo hijo.<\/p>\n<p>Esto fue una inflexi&oacute;n en mi vida porque regres&eacute; a la escritura y tom&eacute; la decisi&oacute;n de no volver a trabajar en un lugar durante ocho horas. Me dediqu&eacute; de lleno al oficio de escribir, ten&iacute;a la ingenua esperanza de obtener algunos ingresos vendiendo libros. Gracias al apoyo de amigos, familiares, conocidos y ferias del libro en las que particip&eacute;, logr&eacute; terminar la primera edici&oacute;n de mi primer libro. Fue una gran alegr&iacute;a, pero luego ya no pude viajar porque los chicos entraron al colegio y las ventas no progresaron. Estaba por darme por vencida y la pandemia golpe&oacute; al mundo entero.<\/p>\n<p>Este fen&oacute;meno cambi&oacute; la forma de trabajar. Un gran porcentaje de oficinistas migraron a realizar sus labores a distancia y las instituciones se abrieron a esa nueva modalidad. Sin embargo, en la postpandemia muchas volvieron a la presencialidad, pero el espacio se qued&oacute; y a m&iacute; en particular me benefici&oacute; porque gracias al trabajo de promoci&oacute;n que hice la temporada de la cuarentena, consegu&iacute; un reconocimiento que se tradujo en oportunidades. De pronto, me empezaron a contratar para dar clases a distancia, ser jurado de concursos literarios, editora y correctora de libros, escritora de art&iacute;culos para una revista e incluso me contrataron para hacer una investigaci&oacute;n de una historia familiar con la idea de publicar una biograf&iacute;a. Este a&ntilde;o envi&eacute; un cuento a una p&aacute;gina y me pagaron por publicarlo y gan&eacute; un concurso de art&iacute;culos sobre la &eacute;poca del COVID. La verdad es que no puedo decir que vivo de ser escritora, no obstante una variedad de opciones se fueron desplegando a partir de este oficio.<\/p>\n<p>Otro fen&oacute;meno que estoy segura de que cambiar&aacute; la forma en la que trabajamos es la inteligencia artificial, que en los &uacute;ltimos meses ha tenido tanta atenci&oacute;n de todos los que navegamos por la red. A partir de su uso, y ser conscientes sobre todas las actividades que puede realizar, desde escribir todo tipo de documentos: cartas, memor&aacute;ndums, informes, art&iacute;culos y otros; realizar presentaciones, videos, grabaciones de audio sobre cualquier tema, adem&aacute;s de dar autonom&iacute;a a las movilidades, el manejo de macrodatos, etc.<\/p>\n<p>Lo que me pone a pensar en c&oacute;mo encarar&aacute;n mis hijos esta nueva transformaci&oacute;n del &aacute;mbito laboral. En este caso existen ideas divididas, algunos piensan que la inteligencia artificial reemplazar&aacute; a los seres humanos en algunos oficios; todo parece apuntar que s&iacute;, recordemos los cambios que se dieron a la hora de la introducci&oacute;n de las computadoras en las oficinas.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi&eacute;n es cierto que puede constituirse en una oportunidad para mejorar las condiciones de trabajo, crear nuevas labores y convertirse en una herramienta poderosa para algunas profesiones. Desde mi perspectiva es un cambio que se dar&aacute; paso a paso y solo queda a las nuevas generaciones prepararse y adaptarse, como lo fuimos haciendo en el transcurso del tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi madre empez&oacute; a trabajar desde joven, incluso dej&oacute; el colegio. Lo hizo como ayudante, limpiando y lavando, con sueldos m&iacute;seros, en algunos solo le pagaban con comida. 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