{"id":1624,"date":"2023-03-31T21:04:44","date_gmt":"2023-03-31T21:04:44","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/03\/31\/el-reloj\/"},"modified":"2023-03-31T21:04:44","modified_gmt":"2023-03-31T21:04:44","slug":"el-reloj","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/el-reloj\/","title":{"rendered":"El reloj"},"content":{"rendered":"<p>El reloj, en la casa vac&iacute;a no se cansa de marcar el tiempo que va pasando, como recuerdo de que todo lo que fue nunca m&aacute;s ser&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>Pero la casa grande permanece silenciosa, ordenada, con las cortinas cerradas y el olor a limpio impregnado para siempre en mi memoria. Incluso despu&eacute;s de d&eacute;cadas de haber dejado la casa. Incluso despu&eacute;s de muchas sesiones de terapia. Est&aacute; todo ah&iacute;, como el cielo que siempre est&aacute;.<\/p>\n<p>Mi madre escrib&iacute;a poemas. Despu&eacute;s los quemaba. Y cuando yo era a&uacute;n ni&ntilde;a, recuerdo que yo escrib&iacute; un poema sobre mi madre que dec&iacute;a: &ldquo;<em>nunca tuve una madre como las otras madres con su l&aacute;piz labial o con delantal, porque mi madre le&iacute;a el <\/em>Correio do Povo<em>, escrib&iacute;a poes&iacute;a y jam&aacute;s cruzaba los brazos en la ventana para ver la vida pasar, tampoco paraba en el port&oacute;n para hablar con las vecinas en las tardes de verano, pero la vida pas&oacute;&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p>Ayer mi madre me envi&oacute; algunas fotos suyas tomadas esta &uacute;ltima semana. Ella se encuentra en Viana do Castelo, una bella ciudad en el norte de Portugal. Me dijo que est&aacute; segura de que me va a gustar conocer la ciudad que la cobija en esos d&iacute;as de inicio de primavera en el viejo mundo.<\/p>\n<p>Inmediatamente mi imaginaci&oacute;n me llev&oacute; al puerto junto al mar y no estuve segura de caminar sobre sus pasos. Empero, ella me mencion&oacute; a su abuelo portugu&eacute;s, Manuel Ignacio Alves, y el deseo de que yo sepa de d&oacute;nde &eacute;l es oriundo. Tal vez fue un &uacute;ltimo encargo. Es extra&ntilde;o, tantas veces hablamos sobre el tema y le ped&iacute; que busque la documentaci&oacute;n de sus abuelos, ella no lo hizo y ahora sabe que ya no habr&aacute; ocasi&oacute;n de hacerlo, porque su salud se debilita a cada d&iacute;a y tal vez, ya no regrese a Suram&eacute;rica, entonces me dice que lo haga.<\/p>\n<p>El reloj no se cansa de marcar el tiempo que va pasando y a cualquier instante mi madre dejar&aacute; su cuerpo, ahora, d&eacute;bil por el c&aacute;ncer, para seguir su viaje por la eternidad. Pero ella me ense&ntilde;&oacute; que no hay que hacer esc&aacute;ndalo a la hora de la muerte, ni culto a los muertos y mucho menos vestirme de negro&hellip; Resumiendo, mi madre no me ense&ntilde;&oacute; rituales. Me viene a la memoria el verso de Jorge Teillier:<\/p>\n<p>&ldquo;<em>Y entre la multitud del d&iacute;a de feria respiro un aire puro libre de c&aacute;nticos para muertos&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p>Hay una larga lista de cosas buenas que ella me ense&ntilde;&oacute;, no estoy segura de haber aprendido todas. Mientras acomodo las flores una a una en el florero, tengo la certeza de que no ir&eacute; al funeral de mi madre, pienso que tengo mucho que agradecerle y la perdono, la bendigo y la libero.<\/p>\n<p>El reloj no se cansa de marcar el tiempo que va pasando, y, mi madre siempre dijo que el contaje era regresivo; s&oacute;lo ahora comprendo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reloj, en la casa vac&iacute;a no se cansa de marcar el tiempo que va pasando, como recuerdo de que todo lo que fue nunca m&aacute;s ser&aacute;&hellip; Pero la casa grande permanece silenciosa, ordenada, con las cortinas cerradas y el olor a limpio impregnado para siempre en mi memoria. Incluso despu&eacute;s de d&eacute;cadas de haber [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":1625,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1624","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desde-el-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1624"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1624\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}