{"id":1552,"date":"2023-02-17T03:55:58","date_gmt":"2023-02-17T03:55:58","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/02\/17\/el-miedo-en-el-amor\/"},"modified":"2023-02-17T03:55:58","modified_gmt":"2023-02-17T03:55:58","slug":"el-miedo-en-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/de-color-humano\/el-miedo-en-el-amor\/","title":{"rendered":"El miedo en el amor"},"content":{"rendered":"<p>Portada: Edvard Munch, <em>Separaci&oacute;n II<\/em>, 1896.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta semana en la que todav&iacute;a el amor se encuentra en el aire y el festejo de San Valent&iacute;n llen&oacute; las calles de varias de nuestras ciudades con ramos de flores, chocolates, osos de peluche y variedad de regalos, les propongo reflexionar acerca del miedo en el amor. Lo hago porque es un tema del que se conversa poco en pareja, menos en nuestras autoexploraciones sobre los sentimientos y tampoco lo hacemos a la hora de sopesar el porqu&eacute; del final de un noviazgo o matrimonio.<\/p>\n<p>Por experiencia propia, creo que el miedo es una emoci&oacute;n poderosa y puede marcar el destino de nuestra vida. Seg&uacute;n el diccionario, es una &ldquo;sensaci&oacute;n de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario&rdquo;. En la prehistoria sirvi&oacute; a los seres humanos para la supervivencia y aunque en la actualidad los peligros, en comparaci&oacute;n, han disminuido, todav&iacute;a es una sensaci&oacute;n at&aacute;vica que se esconde en nuestro interior.<\/p>\n<p>En cuanto a las relaciones personales, es una emoci&oacute;n que aprendemos desde la ni&ntilde;ez, cuando en la familia nos ense&ntilde;an a ser amados y amar. Por ejemplo, en mi caso, debido a que mi padre no fue cercano y el v&iacute;nculo con mi madre no era lo mejor, el miedo al abandono, a no ser lo suficiente y a no merecer amor, son temas que luego reproduje en mis relaciones de pareja.<\/p>\n<p><em>El miedo al abandono<\/em> puede tener varias consecuencias. En algunas personas se traduce en aceptar maltratos, control, manipulaci&oacute;n y hasta violencia para no volver a sufrirlo. En mi caso, me llev&oacute; a adelantarme, es decir, mejor abandonar que ser la v&iacute;ctima. Supongo que tambi&eacute;n ten&iacute;a que ver con una baja autoestima, una forma de demostrar ser m&aacute;s fuerte. Pero ninguna es una buena decisi&oacute;n: ni aguantar ni adelantar el final. La comunicaci&oacute;n con la pareja, la profundizaci&oacute;n de la intimidad, entendida como ese espacio en que puedo contarle todo, especialmente nuestros miedos y c&oacute;mo nos sentimos, contribuir&aacute; a encontrar juntos soluciones.<\/p>\n<p><em>El miedo a no ser lo suficiente<\/em> est&aacute; relacionado con el anterior. En un matrimonio o noviazgo en el que el amor lo sostiene, esta emoci&oacute;n puede provocar autosabotearla porque nace el temor de que pronto la otra persona se dar&aacute; cuenta de que no valemos la pena. Entonces, el cerebro inventa problemas, celos, mala comunicaci&oacute;n, falta de atenci&oacute;n; incluso imagina que un tercero puede ser la salida y se dan las infidelidades. Tambi&eacute;n aqu&iacute; la comunicaci&oacute;n hace la diferencia, en especial compartir el origen de los miedos; al igual que el apoyo de un profesional a trav&eacute;s de terapia ser&aacute; una buena soluci&oacute;n.<\/p>\n<p>En este punto final se preguntar&aacute;n: &iquest;C&oacute;mo alguien no ser&iacute;a merecedor de amor? Y es que, a su vez, se relaciona con no ser lo suficiente. La baja autoestima de las personas que sentimos este temor nos lleva a concentrarnos solo en los defectos y en lo negativo, que no deja a un lado las virtudes, en las razones por las que merecemos ser queridos.<\/p>\n<p>A estos tres miedos se suman los de quedar solo y que nadie m&aacute;s podr&aacute; amarnos. Entonces las expectativas de parejas es muy bajo y aceptamos casi a cualquiera, a pesar de que no sean personas que nos apoyen en los sue&ntilde;os, nos hagan sentir seguros y bien con nosotros mismos.<\/p>\n<p>Por tanto, esta emoci&oacute;n puede llevarte a tomar las peores decisiones en tus relaciones. El primer paso es ser consciente de ella, saber cu&aacute;les son nuestros mayores temores, analizar a donde nos han llevado y profundizar en las causas. Lo que no significa buscar eliminarla porque tambi&eacute;n sirve para evitar malas relaciones. Lo m&aacute;s importante es disminuir sus consecuencias negativas y, si no podemos solos, buscar ayuda, porque con el apoyo profesional podremos encontrar la mejor salida.<\/p>\n<p><em>&ldquo;Y en ese instante como si lo supera todo, ella le dijo que el miedo es m&aacute;s fuerte que el deseo, el amor, el odio, la culpa, la rabia, m&aacute;s fuerte que la lealtad&rdquo; <\/em>(Isabel Allende).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: Edvard Munch, Separaci&oacute;n II, 1896. &nbsp; Esta semana en la que todav&iacute;a el amor se encuentra en el aire y el festejo de San Valent&iacute;n llen&oacute; las calles de varias de nuestras ciudades con ramos de flores, chocolates, osos de peluche y variedad de regalos, les propongo reflexionar acerca del miedo en el amor. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":127,"featured_media":1553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-color-humano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1552\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}