{"id":1540,"date":"2023-02-07T02:59:53","date_gmt":"2023-02-07T02:59:53","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/02\/07\/los-espiritus-de-la-isla\/"},"modified":"2023-02-07T02:59:53","modified_gmt":"2023-02-07T02:59:53","slug":"los-espiritus-de-la-isla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/cine\/los-espiritus-de-la-isla\/","title":{"rendered":"Los espritus de la isla"},"content":{"rendered":"<p>Por si no les ha pasado, les pondr&eacute; en aviso del horror que supone que alguien te deje de hablar (traducido en querer) sin motivo aparente. El cerebro del agredido tarda en superar el golpe, al tiempo que devora muchas ideas por minuto: &iquest;habr&eacute; dicho algo?&#8230; quiz&aacute; fui un poco pesado&hellip; fue por lo del otro d&iacute;a&hellip; debe ser un tema de pol&iacute;tica&hellip; otra persona le habl&oacute; mal de m&iacute;&hellip; se le subi&oacute;&hellip; ma&ntilde;ana se le pasa. El agresor, en cambio, puede darse cuenta de su violencia demasiado tarde, o no, pero cargar&aacute; con ello de alguna manera.<\/p>\n<p>De esta simple pero terrible premisa parte <em>Los esp&iacute;ritus de la isla<\/em>, la m&aacute;s reciente pel&iacute;cula de Martin McDonagh, el director y dramaturgo brit&aacute;nico que hace un lustro nos impact&oacute; con la coeniana <em>Tres anuncios por un crimen<\/em> para llevarse premios en los Globos de Oro, Oscar y BAFTA.<\/p>\n<p>La cinta empieza justo despu&eacute;s de que Colm (Brendan Gleeson) decidi&oacute; dejar de ser amigo de P&aacute;driac (Colin Farrell) y, por lo tanto, ya no ir juntos al pub de una isla irlandesa que no tiene otra distracci&oacute;n que caminar en el campo o contemplar el paisaje. Colm, neur&oacute;tico y deprimido violinista, ha reflexionado acerca de trascender en la vida y cree que el poco nivel intelectual de su &uacute;nico amigo solo le quita tiempo para conseguirlo; sin embargo, para P&aacute;driac, que no entiende de m&uacute;sica ni de arte, la vida consiste en dar y sentir cari&ntilde;o por sus cercanos y por los animales.<\/p>\n<p>Pronto, estas observaciones desencadenan violencia f&iacute;sica y psicol&oacute;gica de uno y otro lado, lo que termina por involucrar a otros personajes de Inisherin, el lugar imaginario donde se desarrolla esta historia ubicada en los a&ntilde;os veinte, en medio de la guerra civil-religiosa irlandesa, no poca cosa. No es gratis la met&aacute;fora de que as&iacute;, de algo &ldquo;muy sencillo&rdquo;, estallan cosas tan tr&aacute;gicas como las guerras, las peleas, las rupturas amorosas, el bullying o los suicidios; rara vez hay soluciones sensatas.<\/p>\n<p>La pel&iacute;cula, adem&aacute;s, es formalmente magn&iacute;fica. La fotograf&iacute;a, el ritmo, las actuaciones, los paisajes y la m&uacute;sica son tan buenas que sirven para decorar con amabilidad (y hasta con humor) preguntas dur&iacute;simas: &iquest;qu&eacute; es ser bueno?, &iquest;qu&eacute; diablos es ser tonto?, &iquest;para qu&eacute; queremos trascender y con qu&eacute; objeto?, &iquest;ser&aacute; que es mejor ser violento que bueno?, &iquest;sirve de algo ser bueno?, &iquest;sirve de algo ser violento?<\/p>\n<p>En medio de una oferta cinematogr&aacute;fica saturada de historias pol&iacute;ticamente correctas, remakes y biopics, <em>Los esp&iacute;ritus de la isla<\/em> intenta, sin juzgar, poner el dedo sobre la llaga de cosas que realmente duelen. Porque me apuesto un dedo de la mano a que duele m&aacute;s dejar de querer o ser querido que muchas otras cosas en la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por si no les ha pasado, les pondr&eacute; en aviso del horror que supone que alguien te deje de hablar (traducido en querer) sin motivo aparente. 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