{"id":1486,"date":"2023-01-10T03:51:07","date_gmt":"2023-01-10T03:51:07","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2023\/01\/10\/regalo-margaritas-para-violeta-parra\/"},"modified":"2023-01-10T03:51:07","modified_gmt":"2023-01-10T03:51:07","slug":"regalo-margaritas-para-violeta-parra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/regalo-margaritas-para-violeta-parra\/","title":{"rendered":"Regalo margaritas para Violeta Parra"},"content":{"rendered":"<p><strong>Marcada por el destino<\/strong><\/p>\n<p>Violeta del Carmen Parra Sandoval nace el 4 de octubre de 1917 en la regi&oacute;n del &Ntilde;uble, en San Fabi&aacute;n de Alico (comprobado por su acta de nacimiento), marcada por una sociedad clasista que siempre recuerda que la gran artista, m&uacute;sica, pintora, compositora, escultora, bordadora, ceramista y cantora chilena era hija de Clarisa Sandoval Navarrete, campesina, y de Nicanor Parra Alarc&oacute;n, profesor de m&uacute;sica.<\/p>\n<p>Nacer en un pa&iacute;s clasista, donde el campesino es mirado como inferior, y tener que cargar con el estigma de ser hija de una campesina, es remar contra la corriente.<\/p>\n<p>Ser mujer, en el planeta machista, tambi&eacute;n significa otra lucha a trabar en contra de las desigualdades estructurales a las que todas estamos sometidas. Adem&aacute;s, experiment&oacute; la pobreza y la lucha por la subsistencia.<\/p>\n<p>Violeta Parra fue v&iacute;ctima de viruela en la ni&ntilde;ez, quedando con el cuerpo marcado, sumado a que la sociedad chilena del siglo XX tambi&eacute;n hac&iacute;a hincapi&eacute; en la identidad social y valoraba ciertos rasgos f&iacute;sicos, menospreciando a las personas que no cumpl&iacute;an con estereotipos por color de piel.<\/p>\n<p>Una sociedad basada en valores superficiales tiende a deconstruir a personas sensibles, como Violeta, quien no logr&oacute; percibirse como una persona valiosa, talentosa o simplemente no logr&oacute; formar un juicio objetivo respecto a qui&eacute;n era en verdad.<\/p>\n<p>Los prejuicios externos compartidos por el imaginario colectivo marcaron sobremanera el car&aacute;cter de Violeta Parra, quien desarroll&oacute; una baja autoestima por ser mujer, pobre, campesina, morena, lo que la hizo sentirse fea y registr&oacute;:<\/p>\n<p><em>No se escap&oacute; ni el vacuno \/ de la terrible lanceta, \/ que la peque&ntilde;a Violeta \/ clav&oacute; sin querer ninguno. \/ Tres meses pas&oacute; en ayuno \/ con ese terrible grano, \/ que le arranc&oacute; de las manos \/ y pies de ra&iacute;z las u&ntilde;as. \/ Su cuerpo es una pezu&ntilde;a, \/ S&oacute;lo un costr&oacute;n inhumano<\/em><\/p>\n<p><em>La ni&ntilde;a que al tren subi&oacute; \/ de cinta blanca en el pelo, \/ abrigo de terciopelo, \/ sandalitas de charol, \/ gentiles como una flor \/ la acompa&ntilde;aron por bella \/ por su boquita grosella, \/ sus ojos tan refulgentes. \/ Mam&aacute; emocionadamente \/ le da mil gracias a ellas.<\/em><\/p>\n<p><em>Mas, el destino traidor, \/ le arrebat&oacute; sin piedad \/ por puro gusto, no m&aacute;s, \/ su bonitura y candor. \/ De lo que fue aquella flor, \/ no le qued&oacute; ni su sombra; \/ se convirti&oacute; en una escombra, \/ se le asent&oacute; la carita. \/ Y hasta su madre se agita \/ cuando la mira y la nombra.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu&iacute; principian mis penas, \/ lo digo con gran tristeza, \/ me sobrenombran &ldquo;maleza&rdquo; \/ porque parezco un espanto. \/ Si me acercaba yo un tanto, \/ miraban como centellas, \/ diciendo que no soy bella \/ ni pa&rsquo; remedio un poquito. \/ La peste es un gran delito \/ para quien lleva su huella.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Su baja autoestima o la evaluaci&oacute;n perceptiva negativa de s&iacute; misma, fue un factor decisivo para ampliar el sufrimiento a lo largo de su existencia e influenciarla en todas sus decisiones, incluida la de abreviar su propia vida el 5 de febrero de 1967.<\/p>\n<p><strong>La primera mujer latinoamericana en exponer individualmente en el Louvre<\/strong><\/p>\n<p>Como artista visual, particip&oacute; en ferias al aire libre en los diferentes pa&iacute;ses donde vivi&oacute;, cuyos registros se perdieron en el tiempo. Sin embargo, quedaron registros de haber expuesto sus arpilleras y pinturas en la Sala de Artes Decorativas del Museo del Louvre, lo que le vali&oacute; ser la primera artista latinoamericana en exponer individualmente en ese recinto.<\/p>\n<p>Por la misma &eacute;poca, su vasto trabajo art&iacute;stico fue merecedor de un documental transmitido por la televisi&oacute;n suiza.<\/p>\n<p>1964: Exposici&oacute;n individual del cuerpo humano, Louvre, Par&iacute;s, Francia.<\/p>\n<p>1959: Exposici&oacute;n pict&oacute;rica en Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n<p>Las arpilleras en tela bordadas con lana en la d&eacute;cada de los sesenta: El circo (1961), Combate Naval I (1961-1962) y El &aacute;rbol de la vida (1963).<\/p>\n<p><strong>Parida artista<\/strong><\/p>\n<p>En 1927 la familia de Violeta Parra se traslada a Chill&aacute;n. Durante este periodo, Violeta se inicia en la guitarra y el canto junto a sus hermanos Hilda, Eduardo y Roberto, al tiempo que aprende a bordar y se aproxima del arte de tejer, guiada por su madre. M&aacute;s tarde incursiona en la pintura, en la cer&aacute;mica, en la escultura, en la escritura, integrando diversas disciplinas como motores de su creaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s de ser una investigadora que recorri&oacute; campos y ciudades, recomponiendo, conversando con sus cultores y anim&aacute;ndolos a actualizar la tradici&oacute;n popular, fue una artista polifac&eacute;tica, con profunda comprensi&oacute;n de la realidad e insondable sensibilidad, que la hizo dejar huella en diferentes espacios.<\/p>\n<p>A los doce a&ntilde;os compuso sus primeras canciones. Violeta Parra constituye un referente de la m&uacute;sica popular chilena para el mundo al ser considerada una de las principales folcloristas de Am&eacute;rica del Sur.<\/p>\n<p>Tocaba la guitarra, el guitarr&oacute;n chileno, el charango, percusi&oacute;n, el cuatro, la quena y el arpa.<\/p>\n<p>Violeta Parra public&oacute; los siguientes &aacute;lbumes durante su vida:<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>1956: <em>Cantos de Chile (Presente\/Ausente)<\/em><\/p>\n<p>1957: <em>El folklore de Chile<\/em>, vol. I &ndash; Violeta Parra, canto y guitarra<\/p>\n<p>1958: <em>El folklore de Chile<\/em>, vol. II &ndash; Violeta Parra acompa&ntilde;&aacute;ndose en guitarra<\/p>\n<p>1959: <em>El folklore de Chile<\/em>, vol. III &ndash; La cueca presentada por Violeta Parra<\/p>\n<p>1959: <em>El folklore de Chile<\/em>, vol. IV &ndash; La tonada presentada por Violeta Parra<\/p>\n<p>1961: <em>El folklore de Chile<\/em>, vol. VIII &ndash; Toda Violeta Parra<\/p>\n<p>1962: <em>Violeta Parra en Argentina<\/em><\/p>\n<p>1963: <em>Au Chili avec los Parra de Chill&aacute;n<\/em> (con Isabel y &Aacute;ngel Parra)<\/p>\n<p>1965: <em>Recordando a Chile (una chilena en Par&iacute;s)<\/em><\/p>\n<p>1965: <em>Carpa de La Reina<\/em> (varios int&eacute;rpretes)<\/p>\n<p>1966: <em>Las &uacute;ltimas composiciones<\/em><\/p>\n<p>Haciendo justicia a la grandeza que representa el nombre Violeta Parra en la m&uacute;sica chilena e internacional, en conmemoraci&oacute;n de su natalicio, el 4 de octubre es celebrado el &ldquo;D&iacute;a de la m&uacute;sica y de los m&uacute;sicos chilenos&rdquo;.<\/p>\n<p>Violeta Parra fue una gran artista. No obstante, tuvo que lidiar con el prejuicio de hacer arte popular en un pa&iacute;s mestizo con &iacute;nfulas de europeo. Complejo, puro complejo de aquellos que creen en la superioridad del color de piel y supervaloran el arte for&aacute;neo desconociendo su verdadera identidad, reflejo de una clase dominante, obtusa, carente de sentido amplio de identidad, fundada en correlatos de dominaci&oacute;n y subalternidad.<\/p>\n<p>Violeta Parra no supo imponerse a las taras de la sociedad de su &eacute;poca, pero su trabajo se impuso, inmortaliz&aacute;ndola tanto en espacios acad&eacute;micos, como en contextos colectivos, a nivel nacional e internacional.<\/p>\n<p>Cultivar el arte en diferentes disciplinas fue la forma peculiar que Violeta Parra encontr&oacute; de estar en el mundo para siempre.<\/p>\n<p><strong>Textualidad<\/strong><\/p>\n<p>Al iniciar su carrera po&eacute;tica y musical, la textualidad de Violeta Parra hace un llamado de toma de conciencia en torno a la problem&aacute;tica social y cultural de su &eacute;poca, conquistando un importante espacio en la transformaci&oacute;n social por el rol reflexivo que presenta su obra e instituyendo el inicio para el desarrollo de corrientes art&iacute;sticas de protesta en toda Am&eacute;rica Latina, donde se denuncia y se innova. Tales corrientes art&iacute;sticas proponen, desde el canto, una nueva sociedad, reconocen en su figura una matriz fundadora.<\/p>\n<p>Violeta Parra logra mostrar al mundo la dicotom&iacute;a a la que siempre estuvo expuesta desde su nacimiento: ser pobre en medios llenos de riqueza; ser migrante campesina en la vida urbana; ser mujer en un mundo machista; y portadora de una cultura oral despreciada por la primac&iacute;a de la escritura. Por eso, su manifestaci&oacute;n art&iacute;stica constituye un intento legitimador de s&iacute; misma en tanto portadora de una cultura olvidada y despreciada desde diversos &aacute;ngulos.<\/p>\n<p>Al mostrarse, Violeta Parra promueve los sectores populares como sujetos hist&oacute;ricos, haciendo &eacute;nfasis en otras formas de subalternidad invisibles en el mundo, al llevar a cabo a trav&eacute;s de su poes&iacute;a y m&uacute;sica la inclusi&oacute;n y visibilizaci&oacute;n de dichos sectores. Su textualidad logra instalar en el mundo popular un orden simb&oacute;lico alternativo al existente, que sugiere nuevos roles y formas de auto percepci&oacute;n. Logrando hacer una cr&iacute;tica cultural en favor de los sectores m&aacute;s postergados de la sociedad, proponiendo un imaginario de inclusi&oacute;n y visibilizaci&oacute;n para el mundo subalterno de la sociedad de su &eacute;poca. Despu&eacute;s de Violeta, nada fue igual, ella logr&oacute; un cambio de perspectiva sobre c&oacute;mo se comprende la m&uacute;sica popular y el folclore en Chile y en Am&eacute;rica Latina.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Regalo margaritas para Violeta Parra<\/strong><\/p>\n<p><em>(M&aacute;rcia Batista Ramos, diciembre 2022.)<\/em><\/p>\n<p>No s&eacute; si puedo cantar<\/p>\n<p>en verso o en prosa<\/p>\n<p>las cosas buenas que distes<\/p>\n<p>a la gente virtuosa:<\/p>\n<p>Una buena visi&oacute;n de s&iacute; mismos,<\/p>\n<p>la certeza de que merecen en la vida<\/p>\n<p>menos espinas,<\/p>\n<p>m&aacute;s rosas.<\/p>\n<p>El amor toc&oacute; a tu puerta,<\/p>\n<p>tambi&eacute;n se march&oacute; solito.<\/p>\n<p>Por unos d&iacute;as bonitos<\/p>\n<p>tu alma qued&oacute; en pena.<\/p>\n<p>Lloraste en cuerpo y canci&oacute;n<\/p>\n<p>el sufrimiento de tu condena.<\/p>\n<p>Luchar es una palabra gastada<\/p>\n<p>por la mayor&iacute;a que naci&oacute;.<\/p>\n<p>Viendo tu patria espoleada<\/p>\n<p>la lucha en ti, creci&oacute;.<\/p>\n<p>Hablaste de amor y destino<\/p>\n<p>en versos, que estremeci&oacute;<\/p>\n<p>la conciencia del pobre<\/p>\n<p>y del rico que te ley&oacute;.<\/p>\n<p>No cambiaste al mundo<\/p>\n<p>ya que es un lugar sin due&ntilde;o.<\/p>\n<p>Pero lo dejaste mejor<\/p>\n<p>tras tu paso de ensue&ntilde;o.<\/p>\n<p>De ti hay mucho que hablar,<\/p>\n<p>Las letras de tu canci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Tu trabajo, incansable,<\/p>\n<p>Por un mendrugo de pan.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n los d&iacute;as en Par&iacute;s,<\/p>\n<p>en el Louvre de exposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Los viajes y giras<\/p>\n<p>Dando a conocer tu opini&oacute;n.<\/p>\n<p>La &ldquo;Carpa&rdquo; como escenario<\/p>\n<p>para culturar tu naci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue el palco de tu &uacute;ltima decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Como s&iacute;mbolo de pureza,<\/p>\n<p>de amistad incondicional,<\/p>\n<p>de alegr&iacute;a y sencillez<\/p>\n<p>y sofisticaci&oacute;n natural,<\/p>\n<p>plant&eacute; en tu honor margaritas<\/p>\n<p>porque, Violeta eres flor<\/p>\n<p>que jam&aacute;s se marchita<\/p>\n<p>en el mundo de dolor.<\/p>\n<p>Hoy en el cielo habitas<\/p>\n<p>Con tu canto redentor.<\/p>\n<p>Cuando mires aqu&iacute;<\/p>\n<p>quiero que veas<\/p>\n<p>tus margaritas en flor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Violeta Parra, <em>D&eacute;cimas. Autobiograf&iacute;a en verso<\/em>. Santiago de Chile, Editorial Sudamericana, 1998.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Fuente: https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Violeta_Parra<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcada por el destino Violeta del Carmen Parra Sandoval nace el 4 de octubre de 1917 en la regi&oacute;n del &Ntilde;uble, en San Fabi&aacute;n de Alico (comprobado por su acta de nacimiento), marcada por una sociedad clasista que siempre recuerda que la gran artista, m&uacute;sica, pintora, compositora, escultora, bordadora, ceramista y cantora chilena era hija [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":1487,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1486","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desde-el-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}