{"id":1388,"date":"2022-11-04T15:23:25","date_gmt":"2022-11-04T15:23:25","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/11\/04\/vergara-los-inicios-de-la-bacteriologia-en-mexico\/"},"modified":"2022-11-04T15:23:25","modified_gmt":"2022-11-04T15:23:25","slug":"vergara-los-inicios-de-la-bacteriologia-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/vergara-los-inicios-de-la-bacteriologia-en-mexico\/","title":{"rendered":"Vergara, los inicios de la bacteriologa en Mxico"},"content":{"rendered":"<p>Hace a&ntilde;os envi&eacute; un art&iacute;culo acerca de este tema a una revista internacional arbitrada dedicada a la historia de la ciencia, que se edita en Espa&ntilde;a. La respuesta que recib&iacute; me pareci&oacute; indignante: dec&iacute;a que lo enviara a una revista mexicana y que cualquier pa&iacute;s o ciudad del mundo tuvo un primer bacteri&oacute;logo, lo cual me pareci&oacute; una estupidez y una majader&iacute;a, carente de una idea de la historicidad y de rigor metodol&oacute;gico. Con antelaci&oacute;n le hab&iacute;a enviado el art&iacute;culo a un amigo que hab&iacute;a publicado en la revista y le hab&iacute;a parecido correcto e interesante. El resultado me decepcion&oacute; y por exceso de trabajo abandon&eacute; el tema. Pero a&ntilde;os despu&eacute;s, bajo otra perspectiva, me parece apasionante y digno de ser retomado.<\/p>\n<p>Un aspecto crucial para la comprensi&oacute;n de la historia de las ciencias es la distinci&oacute;n entre centros y periferias &mdash;o incluso semiperiferias&mdash; y, en el caso que nos ocupa, se trata de la introducci&oacute;n de una disciplina emergente en una importante ciudad de un pa&iacute;s emergente, lo cual no es en absoluto trivial. Resulta de gran trascendencia el conocimiento del desplazamiento espacial y temporal de los conocimientos y la manera como se adecuan a la realidad a la que llegan, lo que he llamado &ldquo;asimilaci&oacute;n y domesticaci&oacute;n social&rdquo; (Ledesma-Mateos, Ismael, <em>Manguinhnos<\/em> ,2008) &iquest;C&oacute;mo se supo de la microbiolog&iacute;a en M&eacute;xico y particularmente en Puebla? &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la palabra &ldquo;microbio&rdquo; y su diferencia con bacteria? Bacteria era un t&eacute;rmino de origen alem&aacute;n y por el odio de Pasteur contra ese pa&iacute;s &mdash;no toleraba a Alemania&mdash;, busc&oacute; otra palabra. No ver eso, es no entender la historia. Y aqu&iacute; entra en juego la dimensi&oacute;n espacial y temporal, la geohistoria de la ciencia y el pensamiento, donde la pol&iacute;tica siempre est&aacute; presente.<\/p>\n<p>En M&eacute;xico, la presencia de Francia fue muy importante en la intenci&oacute;n de europeizar y modernizar la educaci&oacute;n; y eso fue algo que M&eacute;xico incorpor&oacute; luego de derrotar a los franceses, acabar con el Imperio de Maximiliano y restaurar la rep&uacute;blica. El modelo acad&eacute;mico fue fundamentalmente franc&eacute;s. Y el modelo cient&iacute;fico proveniente de ese pa&iacute;s ten&iacute;a entre sus principales pilares a la microbiolog&iacute;a. Una de las instituciones m&aacute;s importantes del pa&iacute;s fue el Colegio del Estado de Puebla, con un modelo educativo innovador, donde la historia natural y la microbiolog&iacute;a no pod&iacute;an estar ausentes.<\/p>\n<p>La aparici&oacute;n del micromundo fue un acontecimiento determinante en la historia del pensamiento y aunque comenz&oacute; a ser estudiado durante muchos a&ntilde;os, fue hasta el siglo XIX, en su segunda mitad particularmente, cuando tuvo un impacto determinante. La aparici&oacute;n de esos seres que causaban la enfermedad y que pod&iacute;an ser controlados para permitir y preservar la salud no era solo una cuesti&oacute;n cient&iacute;fica, sino algo pol&iacute;tico de gran trascendencia. Como analiz&oacute; Bruno Latour en su extraordinaria obra <em>Microbes, guerre et paix<\/em>, traducida al ingl&eacute;s por Alan Sheridan y John Law como <em>The pasteurization of France<\/em>, la aparici&oacute;n del microbio como actor social produjo enormes transformaciones sociales y pol&iacute;ticas que, en el caso de Francia, fueron cruciales para la ca&iacute;da del imperio de Napole&oacute;n III y el establecimiento de la III Rep&uacute;blica. Pero eso tambi&eacute;n impact&oacute; a otros pa&iacute;ses como M&eacute;xico.<\/p>\n<p>El microbio no es solo un bicho, es un actor pol&iacute;tico y social con una incidencia determinante en la historia como un &ldquo;actor no humano&rdquo;, que incidir&aacute; de diferentes maneras en la relaci&oacute;n entre la ciencia y la sociedad. El microbio, la vacuna y la inmunizaci&oacute;n se convirtieron en actores pol&iacute;ticos para la derrota del imperio, a pesar de que Pasteur era un fundamentalista cat&oacute;lico, admirador de Napole&oacute;n III y enemigo de la Rep&uacute;blica. Antievolucionista radical, adversario del darwinismo, combati&oacute; a la generaci&oacute;n espont&aacute;nea para apoyar el creacionismo. Pero parad&oacute;jicamente sus ideas fueron de utilidad para la III Rep&uacute;blica, pues el higienismo fue de utilidad para vincular a las clases populares con el nuevo Estado.<\/p>\n<p>En M&eacute;xico, con seguridad, esas cuestiones no se conoc&iacute;an, pero s&iacute; el impacto de la microbiolog&iacute;a y su importancia para la salud. Y el Colegio del Estado en Puebla, fue trascendental para la historia del conocimiento en la entidad. Luego de la supresi&oacute;n de los cultos religiosos, el que fuera Colegio del Esp&iacute;ritu Santo se convirti&oacute; en la vanguardia de la educaci&oacute;n y con la restauraci&oacute;n de la rep&uacute;blica se busc&oacute; hacer que fuera la instituci&oacute;n impulsora de los grandes cambios necesarios para el desarrollo nacional; y aqu&iacute;, la microbiolog&iacute;a, la fisiolog&iacute;a, la historia natural y la astronom&iacute;a eran cruciales. El edificio Carolino se convirti&oacute; en un espacio emblem&aacute;tico del desarrollo cient&iacute;fico y a ello contribuyeron Pedro J. Senties, fundador del Gabinete de Historia Natural, y Manuel Vergara Romero, que en 1896 cre&oacute; formalmente el Gabinete de Histolog&iacute;a Normal y Bacteriolog&iacute;a.<\/p>\n<p>El 23 de mayo de 1894 el Dr. Francisco S&aacute;nchez, presidente del Colegio del Estado (de Puebla), particip&oacute; al gobierno que en dicho establecimiento se practicaban varios trabajos de bacteriolog&iacute;a que requer&iacute;an la creaci&oacute;n del correspondiente laboratorio y propuso que para elaborar el proyecto, que hab&iacute;a de someterse a la aprobaci&oacute;n superior, se comisionase al Dr. Manuel Vergara, profesor de Histolog&iacute;a normal y patol&oacute;gica y de Bacteriolog&iacute;a, para estudiar en el Instituto M&eacute;dico de la capital de la rep&uacute;blica los aparatos y utensilios que se usaban y hab&iacute;an producido mejores resultados e informar al colegio de sus observaciones.<\/p>\n<p>Vergara fue a M&eacute;xico y sin limitarse a ver el Instituto M&eacute;dico Nacional, estudio tambi&eacute;n la Secci&oacute;n de Bacteriolog&iacute;a del Consejo de Salubridad y el Laboratorio Especial de la Escuela Nacional de Medicina. Sus observaciones personales y las que con mucha deferencia le sugirieron los profesores de aquellos establecimientos, le determinaron a efectuar la elecci&oacute;n de los aparatos, de las sustancias y de las f&aacute;bricas en que cada cosa habr&iacute;a de comprarse (Ledesma-Mateos, 1990, p. 107).<\/p>\n<p>Luego de ello se procedi&oacute; a la instalaci&oacute;n del gabinete, mismo que &ldquo;&#8230; se ubic&oacute; en la parte m&aacute;s alta del edificio del Colegio; dado que mientras m&aacute;s se alejase de la superficie del suelo mayor ser&iacute;a la pureza del aire y &eacute;ste circular&iacute;a sin dificultad, siendo el lugar elegido el &aacute;ngulo que mira al norte y al este&rdquo; (Ledesma-Mateos, 1990, p. 107). El gabinete se construy&oacute; con cuatro departamentos: sala de aparatos de &oacute;ptica y microtom&iacute;a, sala de cultivos, sala de esterilizaci&oacute;n y sala de experimentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manuel Vergara se&ntilde;al&oacute; en su discurso inaugural del gabinete que el establecimiento del laboratorio de bacteriolog&iacute;a era una necesidad no s&oacute;lo para la ense&ntilde;anza de la ciencia, sino para brindar servicio de salubridad p&uacute;blica y para el desarrollo industrial. En efecto, el impacto del conocimiento m&aacute;s profundo y de la posibilidad de manipulaci&oacute;n de la vida microbiana producida al final del siglo XIX, gener&oacute; la preocupaci&oacute;n por el estudio de dicha disciplina.<\/p>\n<p>Hablar de Vergara y la bacteriolog&iacute;a en Puebla se trata de un estudio de caso de los que son necesarios realizar para la comprender el proceso de construcci&oacute;n de las ciencias en centros y periferias, una tem&aacute;tica a la que vale la pena prestar atenci&oacute;n, dejando de pensar solo en la ciencia centralizada en el occidente colonial, sin pensar en los procesos que dieron lugar a la movilizaci&oacute;n del conocimiento en el mundo, cosa que se ha buscado dejar de resaltar y que actualmente se ha fortalecido con la ideolog&iacute;a de la globalizaci&oacute;n, la cual no ve los fen&oacute;menos reales de movilizaci&oacute;n de los saberes.<\/p>\n<p>Para el Padre Ub&uacute;, lo &uacute;nico que debe movilizarse son las <em>phinanzas<\/em> y no conocimiento y la cultura. Sin embargo en una localidad como Puebla, en un pa&iacute;s del continente americano como M&eacute;xico, el conocimiento estaba al nivel de los centros de occidente, aun siendo perifereria &mdash;o semi periferia&mdash;, y esto en el siglo XIX y los inicios del XX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ubu.mexicano@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace a&ntilde;os envi&eacute; un art&iacute;culo acerca de este tema a una revista internacional arbitrada dedicada a la historia de la ciencia, que se edita en Espa&ntilde;a. 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