{"id":138,"date":"2020-11-24T21:40:56","date_gmt":"2020-11-24T21:40:56","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2020\/11\/24\/andres-audiffred-satiras-de-un-conflicto-belico\/"},"modified":"2020-11-24T21:40:56","modified_gmt":"2020-11-24T21:40:56","slug":"andres-audiffred-satiras-de-un-conflicto-belico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/sin-categoria\/andres-audiffred-satiras-de-un-conflicto-belico\/","title":{"rendered":"Andrs Audiffred: stiras de un conflicto blico"},"content":{"rendered":"<p>La semana pasada, al escuchar al historiador y doctor Rafael Guevara Fefer durante su presentaci&oacute;n &ldquo;Sobre c&oacute;mo hacer ciencia mexicana y no morir en el intento&rdquo;, presentada en el XVII Congreso Mexicano de Historia de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, consider&eacute; interesante un comentario suyo que, en una suerte de parafraseo, mencion&oacute; que &ldquo;los interesados en la historia de la ciencia no suelen leer los trabajos de otros colegas&rdquo;, por lo que a manera de curiosidad decid&iacute; dar una hojeada electr&oacute;nica de algunos n&uacute;meros de la Revista Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnolog&iacute;a llamada <em>Quipu<\/em>.<\/p>\n<p>Tom&eacute; un tiempo para leer algunos n&uacute;meros disponibles en l&iacute;nea y capt&oacute; mi atenci&oacute;n un texto del f&iacute;sico e historiador de la ciencia brasile&ntilde;o Regis Cabral &mdash;cuyas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n son la producci&oacute;n del conocimiento y las relaciones internacionales, as&iacute; como pol&iacute;tica cient&iacute;fica y diplomacia&mdash; cuyo t&iacute;tulo es por dem&aacute;s atractivo: <em>The Mexican Reactions to the Hiroshima and Nagasaki Tragedies of<\/em> <em>1945.<\/em> Cabral utiliza como fuente algunos peri&oacute;dicos mexicanos de aquellos a&ntilde;os, como <em>El Universal<\/em> y <em>El Nacional<\/em>, para seguir las reacciones y opiniones de algunas figuras nacionales relacionadas con la pol&iacute;tica, ciencia, sociedades acad&eacute;micas y editoriales de la propia prensa.<\/p>\n<p>En este art&iacute;culo se hace uso de l&iacute;neas escritas en tales diarios para describir la reacci&oacute;n de la sociedad mexicana ante la detonaci&oacute;n de la bombas arrojadas sobre las ciudades japonesas durante la Segunda Guerra Mundial, as&iacute; como una revisi&oacute;n de acontecimientos tan interesantes como: Manuel Sandoval Vallarta, uno de los fundadores del prestigiado Colegio Nacional, tomando la voz de la comunidad cient&iacute;fica mexicana para sugerir destinar recursos para la investigaci&oacute;n y formaci&oacute;n de futuros cient&iacute;ficos mexicanos; el uso y extracci&oacute;n potencial de Uranio en alg&uacute;n lugar de la Sierra Tarahumara; la necesidad de incluir los recursos minerales como estrategia de defensa nacional; el uso de la diplomacia internacional para intentar regular o controlar la nueva energ&iacute;a; el temor hacia el poder y saber esot&eacute;ricos de los cient&iacute;ficos y, por &uacute;ltimo, la adopci&oacute;n de tal evento al lenguaje popular mexicano de aquellos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Sin embargo no fue el t&iacute;tulo lo llamativo para m&iacute; sino la muestra del uso de representaciones gr&aacute;ficas como las s&aacute;tiras, en particular las elaboradas por el caricaturista Andr&eacute;s Audiffred sobre tal acontecimiento b&eacute;lico y devastador, que representa una visi&oacute;n y testimonio importante, adem&aacute;s de dar lugar a un cruce entre lo que representaba la ciencia en aquella d&eacute;cada y los documentos hist&oacute;ricos visuales como las caricaturas y las s&aacute;tiras.<\/p>\n<p>En aquellas tres semanas siguientes al lanzamiento de las dos bombas nucleares, Audiffred retrat&oacute; a un Emperador Hirohito rompiendo en llanto antes de la rendici&oacute;n formal de Jap&oacute;n, una cr&iacute;tica mordaz al presidente Harry Truman tach&aacute;ndolo de ser el responsable de &ldquo;dar a la humanidad un instrumento de suicidio en masa&rdquo;, sugiriendo el comienzo de la carrera b&eacute;lica entre la anterior Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y los Estados Unidos al representar a un sonriente Iosif Stalin junto a una maceta con sustrato de Uranio y, finalmente, dibujando en forma de paloma de la paz a la aeronave que transport&oacute; hacia su destino final los mortales explosivos nucleares, ilustraciones acompa&ntilde;adas de una clara cr&iacute;tica a la industria de la muerte que equiparaba a la aniquilaci&oacute;n y muerte propiciada por la destrucci&oacute;n nuclear a los campos de exterminio alemanes.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s Audiffred naci&oacute; en la Ciudad de M&eacute;xico el 30 de noviembre de 1895. Antes de cumplir la veintena de edad ya colaboraba realizando caricaturas y s&aacute;tiras en el peri&oacute;dico N<em>ueva Era<\/em>, donde sol&iacute;a firmar sus trabajos bajo el nombre de Audi. Lleg&oacute; a estudiar en la Academia de Bellas Artes y al estallar la Revoluci&oacute;n Mexicana decidi&oacute; movilizarse rumbo a Estados Unidos, donde se familiariz&oacute; con el periodismo de aquel pa&iacute;s, que resaltaba el enfoque comercial y cultural.<\/p>\n<p>Una vez de regreso a M&eacute;xico trabaj&oacute; en algunos semanarios como <em>Policrom&iacute;as y Zig-Zag. Semanario Popular ilustrado<\/em>, donde comparti&oacute; espacio con el m&iacute;tico Ernesto &ldquo;El Chango&rdquo; Garc&iacute;a Cabral, encargado de la secci&oacute;n de galer&iacute;a de la revista y firmaba sus colaboraciones como &ldquo;Equis&rdquo; (pues Cabral ten&iacute;a su firma comprometida en otra revista), mientras que Audiffred firmaba con su apellido, h&aacute;bito que conservar&iacute;a durante toda su vida art&iacute;stica.<\/p>\n<p>En 1922 comenz&oacute; su trabajo en <em>El Universal <\/em>y el<em> El Universal Ilustrado<\/em> y posteriormente abandon&oacute; los trabajos en historietas para dedicarse a realizar vi&ntilde;etas en este diario en la secci&oacute;n denominada &ldquo;Siluetas&rdquo;, hasta su muerte en 1958.<\/p>\n<p>Su arte se acerc&oacute; al nacionalismo, de cierta manera similar a la del Chango Cabral aunque con un sello propio, que conserv&oacute; pr&aacute;cticamente hasta los &uacute;ltimos cartones que public&oacute;. El retrato de las escenas de la vida cotidiana, los nuevos habitantes que llegaban a la ciudad, campesinos que buscaban una mejor vida, la clase media pretenciosa, las mujeres provenientes de provincia y vecindades, segu&iacute;an manteniendo el rebozo y las trenzas.<\/p>\n<p>Audiffred vivi&oacute; en un periodo donde el control en los medios y la cr&iacute;tica pol&iacute;tica, sobre todo en lo concerniente al poder presidencial, era una constante. Desde el surgimiento del Partido Nacional Revolucionario, que tras un cambio de piel se convirti&oacute; en el Partido Revolucionario Institucional, en 1929, la caricatura pol&iacute;tica se mantuvo proscrita en los hechos, y significaba toda una afronta realizarla.<\/p>\n<p>Tal vez eso resulte en la escasez de una cr&iacute;tica pol&iacute;tica en su trabajo, al menos en el escenario pol&iacute;tico nacional. Aunque pueden encontrarse y analizarse algunas de sus obras con una clara tendencia pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica, ya sea impuesta o declarada, de la cual tambi&eacute;n formaron parte algunos otros caricaturistas importantes como el propio Chango Cabral, Rafael Freyre, Rafael Medina de la Vega, Antonio Arias Bernal, Angel Zamarripa o Ernesto Guasp.<\/p>\n<p>Es grato conocer este tipo de trabajos hemerogr&aacute;ficos como los realizados por Regis Cabral que demuestran aunque de manera secundaria que el estudio de documentos visuales es a&uacute;n un campo f&eacute;rtil de ser investigado para comprender la reacci&oacute;n de la sociedad que nos antecedi&oacute; ante eventos tan impactantes que fueron derivados de la ciencia y tecnolog&iacute;a de su tiempo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada, al escuchar al historiador y doctor Rafael Guevara Fefer durante su presentaci&oacute;n &ldquo;Sobre c&oacute;mo hacer ciencia mexicana y no morir en el intento&rdquo;, presentada en el XVII Congreso Mexicano de Historia de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, consider&eacute; interesante un comentario suyo que, en una suerte de parafraseo, mencion&oacute; que &ldquo;los interesados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":139,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-138","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/138\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}