{"id":1318,"date":"2022-09-23T14:08:36","date_gmt":"2022-09-23T14:08:36","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/09\/23\/la-minificcion-como-obsesion-y-honestidad\/"},"modified":"2022-09-23T14:08:36","modified_gmt":"2022-09-23T14:08:36","slug":"la-minificcion-como-obsesion-y-honestidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/tinta-insomne\/la-minificcion-como-obsesion-y-honestidad\/","title":{"rendered":"La minificcin como obsesin y honestidad"},"content":{"rendered":"<p>Fotos portada e interior: alumnos de los talleres impartidos por Karla Gabriela Barajas Ramos. Cortes&iacute;a de la entrevistada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En esta ocasi&oacute;n, &ldquo;Tinta Insomne&rdquo; presenta la entrevista realizada a la audaz escritora Karla Gabriela Barajas Ramos, (Tuxtla Guti&eacute;rrez, Chiapas, M&eacute;xico, 1982), quien desde 2004 publica cuentos, minificciones e ilustraciones en peri&oacute;dicos de Chiapas, entre ellos <\/em>Noticias Voz e Imagen<em>, <\/em>Mirada Sur<em>. Es autora de <\/em>Neurosis de los bichos<em> (2017), <\/em>Esta es mi naturaleza<em> (2018), <\/em>Cuentos desde la Ceiba<em> (2019), <\/em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<em> (2021), <\/em>Cenizas de los amordazados por el alba<em> (2022) y <\/em>Viscerales<em> (2022). Sus colaboraciones han sido incluidas en revistas nacionales e internacionales. Ha participado en m&uacute;ltiples antolog&iacute;as de minificci&oacute;n en M&eacute;xico, Per&uacute;, Chile, Costa rica, Espa&ntilde;a y otros pa&iacute;ses.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>&mdash;<\/em><em>&iquest;Cu&aacute;les son tus mayores obsesiones al escribir?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;A veces, luego de leer mis historias, recibo adjetivos como perversa, la realidad no es violenta. A menudo me dicen: &ldquo;deber&iacute;as escribir novelas, historias con moraleja, cosas serias&rdquo;. No pienso renunciar a mi voz por complacer a nadie. Cada persona tiene el derecho a construir lo que manda a hacer a otras. As&iacute; que mi primera obsesi&oacute;n es no dejar que ninguna de esas voces me afecte y me corte las cuerdas vocales. Trato de contar lo que me interesa, usar la memoria autobiogr&aacute;fica y aquello que despierta mi deseo de narrar. Es la honestidad lo que conecta con vivencias individuales y colectivas, por crudas que sean las realidades tratadas a partir de un tema que se vuelve mi obsesi&oacute;n. Antes cre&iacute;a m&aacute;gico que al empezar un proyecto encontraba im&aacute;genes, ideas, cuentos&hellip; acerca de lo que escrib&iacute;a. Ahora s&eacute; que es el sistema reticular activador ascendente, el filtro que se encarga de destilar aquello que me sucede y quedarme con lo que me interesa. Si trabajo mu&ntilde;ecas, encuentro historias de juguetes en todas partes. El tema alrededor del que construyo mi obra se convierte en mi obsesi&oacute;n hasta terminar cada historia y tengo que escribirlas para poder dormir o continuar con otros proyectos. Si no lo hago no logro descansar.<\/p>\n<p>Al escribir doy sentido a mi vida y comparto lo que veo, siento y entiendo. Hago caso &uacute;nicamente a mi voz interior, y eso es lo que me permite vincularme con otras personas a los que atraviesa la realidad, que se parece a la contada en mis historias. En ellas no abundan los seres felices, pero s&iacute; los resilientes.<\/p>\n<p><em>&mdash;<\/em><em>En tus libros <\/em>Neurosis de los Bichos<em> (2017), <\/em>Esta es mi naturaleza<em> (2018) y <\/em>Cuentos desde la Ceiba<em> (2019) <\/em><em>recurriste a aspectos de la naturaleza. &iquest;C&oacute;mo fue tu transici&oacute;n hacia los objetos para escribir <\/em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<em>?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;Mi idea era pasar de la naturaleza a los objetos e ir dejando minificciones que adelantaran lo que abordar&iacute;a en el siguiente trabajo o en los diferentes proyectos que desarrollara a lo largo de mi vida. Pongo un ejemplo: &ldquo;Pinocha&rdquo; es el primer microrrelato de <em>Esta es mi naturaleza<\/em> (2018), porque llevaba a&ntilde;os coleccionando piezas minificcionales para el juguetero literario encontrado en <em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<\/em> (2022). Algunos microrrelatos, anteriormente publicados, son historias que ocurren dentro de San Cayetano, en el tiempo en que Zacar&iacute;as y Catalina lo habitaron, los cuales son personajes de <em>Cenizas de los amordazados por el alba<\/em>. Dej&eacute; otras historias de San Cayetano en<em> <\/em>los libros<em> Esta es mi naturaleza<\/em> (2018), con la minificci&oacute;n: &ldquo;Incomparable&rdquo;; en <em>Cuentos desde la Ceiba (2019) <\/em>con<em> <\/em>&ldquo;Donde hubo fuego&rdquo;, &ldquo;Mi hijo&rdquo;, &ldquo;Irresponsables&rdquo;, &ldquo;Viva&rdquo;<em>,<\/em> entre otros microrrelatos. Intento tejer historias en cada proyecto y hacer mi universo narrativo o multiuniverso.<\/p>\n<p><em>&mdash;<\/em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<em>, libro que se public&oacute; en 2021, contiene minificciones interesantes, con mucha carga simb&oacute;lica. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo te llevaste en armarlo? &iquest;Qu&eacute; te impuls&oacute; a escribirlo? &iquest;Cu&aacute;l es el eje fundamental de estas minificciones?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;Hice una colecci&oacute;n de mu&ntilde;ecas y mu&ntilde;ecos a lo largo de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. Tir&eacute; parte del trabajo y retom&eacute; la estructura del libro en 2019 y ese trabajo se prolong&oacute; hasta 2021.<\/p>\n<p>Me impulsaron una serie de lecturas acerca de los juguetes, su importancia en nuestro desarrollo como personas. Tenemos objetos transicionales que nos permiten desprendernos de la figura materna, pueden ser s&aacute;banas o juguetes, cualquier cosa a la que le brindamos un s&iacute;mbolo, un significado, y es a trav&eacute;s de ellos que nos entendemos como algo separado de la madre. Nos reconocemos como sujetos, nos constituimos como personas apoy&aacute;ndonos de los juguetes u otros objetos. Despu&eacute;s de esa etapa, reconocemos la subjetividad, la realidad interna y externa, lo real y lo fant&aacute;stico. Entendemos que un mu&ntilde;eco es un objeto inanimado. Eso le&iacute;, pero hab&iacute;a visto lo contrario en algunos adultos y ten&iacute;a muchas historias al respecto. Lo cierto es que una vez publicado el libro <em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<\/em>, algunas lectoras me dec&iacute;an &ldquo;yo no leo este tipo de libros porque los mu&ntilde;ecos vud&uacute;s y esos temas poseen energ&iacute;as negativas que pueden generar tal y tal cosa&rdquo;&hellip; Es decir, en ciertos contextos, los libros y los mu&ntilde;ecos siguen siendo considerados tan poderosos que cambian la realidad, incluso pueden robar el esp&iacute;ritu, traer desgracias. Para algunas personas, los mu&ntilde;ecos tienen el poder de arrebatar la capacidad de elecci&oacute;n, el pensamiento cr&iacute;tico. Respeto esa manera de pensar, por eso los mu&ntilde;ecos cautivan.<\/p>\n<p>Aunque un cap&iacute;tulo est&aacute; destinado a historias de terror alrededor de los mu&ntilde;ecos, el libro en realidad tiene como eje central la cosificaci&oacute;n de las personas y la humanizaci&oacute;n de los juguetes. De manera colectiva o individual, en alg&uacute;n momento de nuestra vida humanizamos a los juguetes y deshumanizamos a las personas, convirti&eacute;ndolas en objetos de placer, consumo, m&aacute;quina y\/o fuerza de trabajo. Sobre eso versa el libro.<\/p>\n<p>El vaso comunicante entre las 60 minificciones son las mu&ntilde;ecas y mu&ntilde;ecos con sus diversos significados, desde ser objetos simb&oacute;licos, estatuillas mortuorias, artefactos utilizados en pr&aacute;cticas m&aacute;gicas y esot&eacute;ricas y toda serie de figurillas que animamos con nuestros valores y creencias.<\/p>\n<p><em>&mdash;&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea para escribir <\/em>Cenizas de los amordazados<em>?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;Los vampiros me han cautivado desde que le&iacute; <em>Dr&aacute;cula<\/em>, de Bram Stoker, y vi la pel&iacute;cula basada en &eacute;l dirigida por Francis Ford Coppola (1992). Era adictiva: pod&iacute;a verla una y otra vez e imitar al vampiro diciendo: &ldquo;Esc&uacute;chelos, son los hijos de la noche. Qu&eacute; bella m&uacute;sica componen&rdquo;. Las sombras, la iluminaci&oacute;n, el vestuario, el hombre lobo seduciendo a Lucy, marcaron mi infancia y mi gusto por las historias de estas criaturas. Aunque siempre me pregunt&eacute; qu&eacute; pasar&iacute;a si un vampiro apareciera en Tuxtla Guti&eacute;rrez y fuera pobre.<\/p>\n<p>En <em>Entrevista con el vampiro<\/em> me impact&oacute; c&oacute;mo corrompen el esp&iacute;ritu de una ni&ntilde;a al otorgarle vida eterna a un ser humano que todav&iacute;a no regula emociones. Fue algo que tambi&eacute;n explotaron en las nuevas versiones de vampiros. Los ni&ntilde;os inmortales, capaces de destruir poblaciones a causa de un berrinche. De ah&iacute; me naci&oacute; la idea de &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si a nuestros ni&ntilde;os, esos que educan a chanclazos, explotan y violentan de manera estructural y familiar, se les quitara la vulnerabilidad que los hace presas?<\/p>\n<p>Las cenizas me llamaron la atenci&oacute;n desde que vi <em>Buffy la Cazavampiros<\/em>. Descubr&iacute; la belleza en las cenizas de los seres que se redimen a trav&eacute;s de la luz del sol, a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula <em>30 d&iacute;as de noche<\/em>, dirigida por Daved Slade, y en la serie <em>Misa de medianoche<\/em>, de Mike Flanagan, tambi&eacute;n me impact&oacute; la profundidad filos&oacute;fica de sus vampiros. <em>El jard&iacute;n de las tumbas vac&iacute;as<\/em>, de Agust&iacute;n Cadena, y la trilog&iacute;a <em>Nocturna<\/em>, de Guillermo del Toro, me permitieron descubrir a otro tipo de vampiros.<\/p>\n<p>Los <em>strigois<\/em> de la serie <em>Strain<\/em>, de Guillermo del Toro, seres asexuados guiados por el apego. Deseaba, profundamente, crear mi propia cepa de vampiros en un contexto parecido al que conozco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/wp-content\/uploads\/Imagen_1_3a8cc073bc.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&mdash;<em>&iquest;Qu&eacute; es lo que te gusta leer m&aacute;s aparte de la minificci&oacute;n? &iquest;cuento, novela, ensayo?<\/em><\/p>\n<p>Me gusta leer cuentos, poemas, novelas, tesis y aproximaciones te&oacute;ricas. Ensayos, art&iacute;culos, ensayos cl&iacute;nicos, noticias y el diccionario. Las paredes en las calles, en los ba&ntilde;os y lo que escriben las personas de su d&iacute;a a d&iacute;a porque me muestra otras maneras de pensar.<\/p>\n<p>&mdash;<em>En otras entrevistas has manifestado el gusto que tienes por acudir y tomar clases &iquest;A qu&eacute; retos te has enfrentado como mujer al acudir a centros de aprendizaje?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;Al cansancio y agotamiento f&iacute;sico. Falta de apoyo en los cuidados. Violencia psicol&oacute;gica para sentir culpabilidad al dedicarme tiempo de estudio. Mi nivel de atenci&oacute;n disminuye conforme aumentan las responsabilidades. A veces ya no ve&iacute;a lo que estaba en la pantalla o un pizarr&oacute;n, o ve&iacute;a borroso. No ten&iacute;a apoyo en los cuidados, as&iacute; que llevaba a mi hija conmigo, pero antes la cansaba para que se durmiera en clases. Su energ&iacute;a es inmensa y la m&iacute;a muy baja. En alguna ocasi&oacute;n una se&ntilde;ora me grit&oacute; que la callara porque no la dejaba escuchar. La mujer gritaba y gritaba porque la ni&ntilde;a se despert&oacute; y lo primero que vio fue un raspado, as&iacute; que dijo &ldquo;&iquest;mam&aacute; qu&eacute; es eso?&rdquo; El agotamiento f&iacute;sico es lo m&aacute;s dif&iacute;cil de aceptar. Me he tenido que caer y lastimar la cabeza y las manos para comprender que hay que elegir nuestras batallas y d&oacute;nde depositar nuestro tiempo y esfuerzo.<\/p>\n<p>Soy autodidacta y afortunadamente ahora cuento con espacios virtuales que me permiten buscar cursos y talleres de mi inter&eacute;s sin tener que movilizarme, gastar dinero en alguien que cuide a la ni&ntilde;a o estar preocupada por c&oacute;mo se encuentran (esa preocupaci&oacute;n tambi&eacute;n influye en el aprendizaje y retentiva, por lo menos en la m&iacute;a).<\/p>\n<p><em>&mdash;&iquest;Consideras que las mujeres deban ser apoyadas para continuar su crecimiento profesional?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. Creo que las desigualdades y deudas hist&oacute;ricas con sectores vulnerables deben ser atendidas desde diversos frentes porque son problemas estructurales. No todas las mujeres tienen las mismas circunstancias de vida, econ&oacute;micas, culturales&hellip; y tendr&iacute;a que reestructurarse todo, empezando por la conciencia de g&eacute;nero, y tomar en cuenta las condiciones en que ha nacido y crecido una mujer. No es lo mismo hablar de una mujer europea que una mujer nacida en los Altos de Chiapas.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n considero que una manera de ayudarnos entre todas es generar espacios sororos, &ldquo;ejercer en libertad el derecho a emprender proyectos, iniciativas y propuestas culturales y art&iacute;sticas&rdquo;, adem&aacute;s de &ldquo;construir espacios colectivos, autogestivos, independientes y comunitarios de arte y cultura que contar&aacute;n con una regulaci&oacute;n espec&iacute;fica para el fortalecimiento y desarrollo de sus actividades&rdquo;, como lo dice la Carta Magna.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a publicado minificciones desde hace 20 a&ntilde;os en revistas, antolog&iacute;as y editoriales fuera de mi estado, y no encontraba a m&aacute;s personas interesadas en escribir minificci&oacute;n (ahora hay mayor apertura y proyectos que la amparen), por lo que consider&eacute; importante generar espacios para la difusi&oacute;n y publicaci&oacute;n del g&eacute;nero dentro de Chiapas. Convoqu&eacute; a escritoras interesadas en escribir minificciones, deseaba formar una familia literaria dedicada a este g&eacute;nero. Sin embargo, ninguna de las integrantes contaba con un libro de minificci&oacute;n o un proyecto, ya que la tradici&oacute;n del estado es po&eacute;tica, aunque existen importantes narradoras y dramaturgas, como es el caso de Damaris Disner. As&iacute; naci&oacute; La Colectiva de mujeres minificcionistas<\/p>\n<p>Nosotras contamos, a inicios del 2020, con el objetivo de brindar apoyo para la formaci&oacute;n de quienes desearan escribirla y generar espacios libres de violencia y aut&oacute;nomos. Lorena Vasconcelos, Adelita Le&oacute;n, Karla G&oacute;mez, Cindy Ramos, Damaris Disner y una servidora fuimos miembros fundadoras. En el 2021 se unieron al grupo Sele Argueta, quien ya ten&iacute;a minificciones publicadas desde el 2015 y en 2019 su primer libro de minificciones <em>At&uacute;n de Elefante<\/em> de la casa editorial Ala Ediciones, y Kiara Fern&aacute;ndez. En materia de formaci&oacute;n, se han realizado charlas con escritores y acad&eacute;micos, como Rony V&aacute;squez Guevara, lectura de antolog&iacute;as y libros acerca de la minificci&oacute;n, como son <em>La minificci&oacute;n ya no es lo que era<\/em>, de Violeta Rojo.<\/p>\n<p>Hay integrantes a las que he apoyado en la edici&oacute;n y revisi&oacute;n de sus proyectos, como a Damaris Disner, no son remunerados y tienen como objetivo que cada una cuente su propia historia a trav&eacute;s de sus microrrelatos, pueda difundir al g&eacute;nero desde sus trincheras, apoyar a m&aacute;s mujeres y generar una obra propia para conformar una colecci&oacute;n de libros escritos por mujeres minificcionistas chiapanecas desde la colectiva, la colecci&oacute;n Soles Negros, la editorial Chicatana o su propio proyecto editorial.<\/p>\n<p>Cada una del grupo ha apoyado a las otras de m&uacute;ltiples maneras, desde compartir convocatorias, conseguir entrevistas en medios de comunicaci&oacute;n, espacios para realizar lecturas en centros culturales independientes, como la galer&iacute;a Rodolfo Disner. Lorena Vasconcelos brind&oacute; espacios para la difusi&oacute;n de la minificci&oacute;n en la revista <em>Enheduanna<\/em>. Creo que es un ritmo diferente, pero es una manera de contribuir con la carrera literaria de otras, crear comunidad, fomentar el h&aacute;bito de la lectura, continuar haciendo lo que nos gusta y apoyar a otras mujeres a crecer.<\/p>\n<p>A m&iacute; me han apoyado muchas mujeres. Mi t&iacute;a Carmelilia me apoy&oacute; econ&oacute;micamente durante muchos a&ntilde;os para que pudiera estudiar. Loreley, Amparo, Brenda, mi t&iacute;a, do&ntilde;a Lucy, me ayudaron a cuidar a mis hijos para que fuera a talleres. Dina Grijalva, Paola Tena y Olga Guti&eacute;rrez Garc&iacute;a me han regalado talleres literarios. Con Eliana trabajamos continuamente, Lorena Escudero, entre otras mujeres, han compartido su experiencia conmigo. Las invitaciones a antolog&iacute;as, los libros que me env&iacute;an incluso de otros pa&iacute;ses, eso nos ayuda a crecer, nos nutre y no viene de las instituciones, nace de la sororidad. As&iacute; que creo que nos necesitamos y hay que apoyarnos.<\/p>\n<p><em>&mdash;&iquest;En qu&eacute; te ha ayudado la Literatura como persona y madre?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;Como persona me ha dado acompa&ntilde;amiento, paz, esperanza y un refugio. Es mi lugar feliz. He llevado a mis hijos a conocerlo y espero que lo visiten cuando les vaya bien, y sea un hogar cuando todo vaya mal.<\/p>\n<p><em>&mdash;Hablamos de tu m&aacute;s reciente libro <\/em>Viscerales<em>.<\/em><\/p>\n<p>&mdash;<em>Viscerales. Antolog&iacute;a personal<\/em> est&aacute; integrada por una selecci&oacute;n de minificciones que fueron publicadas en <em>Neurosis de los bichos<\/em>, n&uacute;mero 7 de la Colecci&oacute;n Minotauro, editado por La Tinta del Silencio; <em>Esta es mi naturaleza<\/em>, Editorial Surdavoz (2018); <em>Cuentos desde la ceiba<\/em>, Colecci&oacute;n Bocanada, n&uacute;mero 7 (2019), Ciudad de M&eacute;xico; <em>Donde habitan las mu&ntilde;ecas<\/em>, editado por Quarks ediciones digitales, en Per&uacute; (2021); y <em>Cenizas de los amordazados por el alba<\/em>, editado por Editorial EOS Villa, en Argentina (2022). Adem&aacute;s cuenta con minificciones que forman parte de otras publicaciones colectivas, impresas o virtuales.<\/p>\n<p><em>&mdash;&iquest;Nos puedes regalar una de tus minificciones favoritas (autor&iacute;a propia)?<\/em><\/p>\n<p>&mdash;De <em>Cenizas de los amordazados por el alba<\/em><\/p>\n<p><strong>Infancia en llamas<\/strong><\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Juan, otra vez te peg&oacute; tu pap&aacute;? Cada vez te suena m&aacute;s duro, &iquest;no? Tienes manchas de sangre en la playera y en el cuello. Vamos a mi casa y te presto ropa &mdash;ofreci&oacute; Rojas.<\/p>\n<p>La luz del amanecer ilumin&oacute; el rostro p&aacute;lido y desnutrido de Juan, mismo que se enrojeci&oacute; y del cual sali&oacute; lumbre. El cuerpo entero se le llen&oacute; de fuego. Al ver al amigo quemarse, Rojas busc&oacute; ayuda. Cuando la mam&aacute; de Juan lleg&oacute; al parque, el ni&ntilde;o era una flama a punto de extinguirse. Solamente quedaron cenizas.<\/p>\n<p>La madre de Juan neg&oacute; que el incendiado fuera suyo, adem&aacute;s, sepult&oacute; la historia, creyendo al marido responsable, porque la noche anterior golpe&oacute; a su v&aacute;stago y el desamparado huy&oacute; de casa. La mam&aacute; de Rojas enterr&oacute; el testimonio, para evitarse problemas. Los restos quedaron en la fosa com&uacute;n del olvido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De <em>Neurosis de los bichos<\/em><\/p>\n<p><strong>Reflexiones de mosca<\/strong><\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Se puede escribir de tres cosas, cit&oacute; el poeta Quincho: del amor, la muerte y las moscas. Cuando lo encontraron muerto, lleno de moscas, s&oacute;lo le falt&oacute; el amor, pero ese estaba en su poes&iacute;a y cuando lo le&iacute;, en mi coraz&oacute;n. Confesi&oacute;n de una mosca enamorada.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>La atrajo su olor, rondaba moribunda y hambrienta cerca del trompo de carne al pastor en la taquer&iacute;a del Ortega. Hora de la muerte: 3 de la tarde; causa: golpe con el matamoscas. Es ef&iacute;mera la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&mdash;Para los lectores interesados en tu trabajo &iquest;Cu&aacute;les son tus redes?<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/cronopiakarlita\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.facebook.com\/cronopiakarlita<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/karlagabriela.barajasramos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.facebook.com\/karlagabriela.barajasramos\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCA4h3AEMd1W9p8y9DKjVDLQ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCA4h3AEMd1W9p8y9DKjVDLQ<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Agradecemos a la escritora Karlas Barajas su disposici&oacute;n para esta entrevista que resulto nutritiva e interesante. Le deseamos que contin&uacute;en sus libros y &eacute;xitos. Gracias a nuestros lectores por acompa&ntilde;arnos en esta ocasi&oacute;n y por su valioso tiempo de lectura.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fotos portada e interior: alumnos de los talleres impartidos por Karla Gabriela Barajas Ramos. Cortes&iacute;a de la entrevistada. &nbsp; En esta ocasi&oacute;n, &ldquo;Tinta Insomne&rdquo; presenta la entrevista realizada a la audaz escritora Karla Gabriela Barajas Ramos, (Tuxtla Guti&eacute;rrez, Chiapas, M&eacute;xico, 1982), quien desde 2004 publica cuentos, minificciones e ilustraciones en peri&oacute;dicos de Chiapas, entre ellos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":102,"featured_media":1319,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-1318","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tinta-insomne"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/102"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1318\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1319"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}