{"id":1272,"date":"2022-08-30T13:52:27","date_gmt":"2022-08-30T13:52:27","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/08\/30\/el-enigmatico-arte-de-amar\/"},"modified":"2022-08-30T13:52:27","modified_gmt":"2022-08-30T13:52:27","slug":"el-enigmatico-arte-de-amar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/el-enigmatico-arte-de-amar\/","title":{"rendered":"El enigmtico arte de amar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Si en la ciudad de Roma alguien no conoce el arte de amar, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>que lea mis p&aacute;ginas y ame ilustrado por mis versos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Ovidio<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>&hellip;porque el amor, &eacute;ste, demanda el amor, no cesa de demandarlo, lo demanda, a&uacute;n. &ldquo;Aun&rdquo; es el nombre propio de esa falla desde donde en el Otro parte la demanda de amor<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jacques Lacan<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nunca dejamos de hablar de aquello sobre lo cual nada se puede decir en definitiva: el amor, la mujer, Dios o la muerte. El amor en particular se ha presentado tan enigm&aacute;tico y contrario a la raz&oacute;n que por mucho tiempo los fil&oacute;sofos y la ciencia lo dejaron de lado, s&oacute;lo los poetas le daban voz al ambiguo sentimiento. Acudimos en las sociedades contempor&aacute;neas a una explosi&oacute;n de los modos de amar, se ama sin br&uacute;jula, ya no tenemos las <em>ars amatoria<\/em> y los grandes mitos de amor de otras &eacute;pocas.<\/p>\n<p>Para pensar el amor en Occidente, esencialmente el amor er&oacute;tico, tenemos tres grandes fuentes primarias, tres libros: La Biblia, con <em>El Cantar de los Cantares, <\/em>m&aacute;s puntualmente; <em>El Banquete o sobre la er&oacute;tica<\/em>, de Plat&oacute;n, y <em>El arte de amar<\/em>,<em> <\/em>de Ovidio Nas&oacute;n, escrito en el siglo I despu&eacute;s de Cristo. Aunque a decir del escritor franc&eacute;s Stendhal, quien hace del amor el <em>leitmotiv<\/em> de su literatura, las concepciones del amor en Occidente provienen del mundo &aacute;rabe medieval: &ldquo;el modelo y la patria del verdadero amor hay que buscarlo bajo la tienda gris del &aacute;rabe beduino&rdquo;. <em>El collar de la paloma<\/em> se menciona como el principal tratado de amor en el mundo medieval, escrito aproximadamente hacia el a&ntilde;o 1023 por el escritor Ibn Hazm.<\/p>\n<p>Sobre el amor conoc&iacute;amos sus modalidades, sus modos y formas (sus mitos), sus ritos propiciatorios, sus hechizos, sus brebajes&hellip; todo hasta antes de la modernidad. Las sociedades se organizaban a partir de las modulaciones de amor: por ejemplo, el<em> Amor plat&oacute;nico<\/em>, marcado por lo imposible, en tanto que su escenario ocurre en el plano de lo ideal, en el plano de lo Divino dado que el amor en Plat&oacute;n es expresi&oacute;n del deseo de contemplar nuevamente la belleza divina. A nivel de costumbre, en la Grecia Cl&aacute;sica se practica como virtud el <em>Amor homosexual<\/em>, es decir, el amor que se juega en el v&iacute;nculo esencialmente intelectual y est&eacute;tico entre un hombre y un muchacho. Ahora tenemos homosexualidad, cierto, pero ya no m&aacute;s como paradigma de amor.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n conocimos las modulaciones del <em>Amor cort&eacute;s<\/em>, conocido como <em>fin&rsquo; amor<\/em> con el amante fijado a la Dama como el objeto exclusivo de sus pasiones y sus cantos. Un estilo de amor con sus convenciones, gestas heroicas y secretos inviolables, un amor de car&aacute;cter caballeresco y noble: la historia de amor narrado en la novela <em>Trist&aacute;n e Isolda<\/em>, de Gottfried von Strassburg, nos deja el mejor ejemplo de esta forma de amar que se practicaba por la nobleza de la Edad Media.<\/p>\n<p>Supimos, y a&uacute;n tenemos algunas reminiscencias, sobre el <em>Amor rom&aacute;ntico<\/em>, que supone su fundamento y trama en lo novelesco, donde hay, en alg&uacute;n lugar, aquel que nos completar&iacute;a idealmente, pero hay que sufrir las desdichas para poder, por fin, alcanzarlo.<\/p>\n<p>El amor, mejor a&uacute;n, las formas del v&iacute;nculo amoroso, con la modernidad y la llamada posmodernidad, sufrieron un vuelco o explosi&oacute;n encontr&aacute;ndonos con una impresionante cantidad de modalidades y modulaciones del amor. El motor de esa amplia variabilidad, sin embargo, contin&uacute;a siendo el enigma que le subyace.<\/p>\n<p>La sociolog&iacute;a, en particular con la obra de Zygmunt Bauman, acu&ntilde;a el concepto de <em>amor l&iacute;quido<\/em> para referirse a la fragilidad de los v&iacute;nculos humanos y amorosos que se viven en la posmodernidad, caracterizados por la fugacidad, la superficialidad, etc&eacute;tera. Estos v&iacute;nculos se oponen al llamado <em>Amor s&oacute;lido<\/em>, que caracteriza a las sociedades tradicionales, con v&iacute;nculos estables y convivencia c&aacute;lida, que ser&iacute;an las dadas en los principios de la modernidad, con la familia nuclear y extendida como modelo.<\/p>\n<p>Partiendo de estas ideas, con la pulverizaci&oacute;n de los grandes mitos de amor, podemos observar en las sociedades contempor&aacute;neas tipos de v&iacute;nculos amorosos in&eacute;ditos, artes de amar hasta ahora desconocidas, tantas hay que tienen que inventarse neologismos para poder nominarlas. Es el caso del llamado <em>Poliamor<\/em>, que implica la posibilidad de tener m&aacute;s de una relaci&oacute;n &iacute;ntima, amorosa, con car&aacute;cter de duradera, de manera simult&aacute;nea, con varias personas (incluso del mismo sexo), con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los involucrados. Hay diferencia si el v&iacute;nculo entre varias parejas es s&oacute;lo de car&aacute;cter sexual y ocasional, lo que se practicar&iacute;a entonces es el <em>Swinging. <\/em><\/p>\n<p>Otro modo de v&iacute;nculo amoroso lo encontramos en el <em>Amor confluente<\/em>, que se maneja como el amor con una visi&oacute;n &ldquo;realista&rdquo; mediante el establecimiento de un consenso donde se dar&iacute;a una relaci&oacute;n sexual e incluso amorosa con respeto a los proyectos de realizaci&oacute;n personal de los involucrados. Los objetivos de este v&iacute;nculo son claros: el intercambio afectivo y la satisfacci&oacute;n sexual, y se mantiene mientras exista inter&eacute;s de las partes. A diferencia del amor rom&aacute;ntico, aqu&iacute; el otro ya no es complemento.<\/p>\n<p>Desde luego, no podemos dejar de percibir que en estas &mdash;y en muchas otras&mdash; formas de v&iacute;nculo amoroso el sello de &eacute;poca es el individualismo, a diferencia de otras &eacute;pocas en las cuales la figura del amado era la central. Tambi&eacute;n vemos que hay una sustancial modificaci&oacute;n con respecto al car&aacute;cter desechable (como cualquier objeto de consumo) que adquiere el v&iacute;nculo amoroso. El sello operar&iacute;a como un precepto: &ldquo;&uacute;sese y t&iacute;rese&rdquo; (con el consentimiento o no del <em>partenaire<\/em>).<\/p>\n<p>El amor es entonces sometido a estos imperativos de goce de los objetos de placer que se hacen serie en una sustituci&oacute;n sin l&iacute;mites y sin renuncias, donde el otro deviene en instrumento temporal de goce. Hay que se&ntilde;alar de paso que estos nuevos v&iacute;nculos amorosos implican un borramiento de las diferencias en cuanto a las posiciones sexuadas masculino-femenino; son modalidades que se presentan con una pretendida igualdad de goce para ambos sexos: se trata, con lo peligroso de la propuesta, de una homogenizaci&oacute;n del goce.<\/p>\n<p>Ante tal panorama, vale preguntar: &iquest;qu&eacute; es lo que caracteriza al amor en nuestros d&iacute;as? Partiremos de una aseveraci&oacute;n realizada por la psicoanalista francesa Colette Soler en su libro <em>La maldici&oacute;n del sexo<\/em>: en nuestros d&iacute;as, pese a las fallas de todas estas artes amatorias contempor&aacute;neas, prevalece el af&aacute;n de hacer pareja, escribe: &ldquo;algo no anda entre los hombres y las mujeres. Aunque se podr&iacute;a argumentar que esto ocurre desde siempre, no es desde siempre que nos quejamos sobre esto&rdquo;.<\/p>\n<p>S&oacute;lo por comparaci&oacute;n con otros momentos podemos hablar de los nuevos v&iacute;nculos amorosos, es decir, un nuevo lazo amoroso de acuerdo a los par&aacute;metros de la &eacute;poca, con sus complicaciones econ&oacute;micas, su violencia, sus usos medi&aacute;ticos y tecnol&oacute;gicos; ninguno de estos factores puede estar ausentes en las formas en que en la actualidad se construyen los lazos amorosos.<\/p>\n<p>La emergencia del sujeto de la individualidad, entregado a un goce que podr&iacute;amos llamar autista, solitario, distinto del anterior sujeto de la norma o el v&iacute;nculo al Otro que regula el lazo social, tambi&eacute;n genera nuevos y peligrosos modos de v&iacute;nculo ya no de amor sino de goce.<\/p>\n<p>Para el psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan &ldquo;lo que hace al v&iacute;nculo es el amor&rdquo;, el amor ser&aacute; aquello que no cesa de no inscribirse. El amor entonces tiene estatuto de mediador al goce. Esta mediaci&oacute;n del amor pasa por tres dimensiones: a) los <em>unos solos<\/em> utilizar&iacute;an al amor para alcanzar un goce sexual; el amor har&iacute;a as&iacute; funciones de velo; es el amor un goce velado; ese velo se encuentra constituido por la imagen; b) el otro, el otro del amor, opera como un objeto; c) adem&aacute;s de representar al <em>otro sexo<\/em>, algo diferente de s&iacute;. La elecci&oacute;n pasar&iacute;a por estas dimensiones, en caso contrario, elegir por el objeto sin la imagen y sin la diferencia, se tratar&iacute;a de una elecci&oacute;n pasada por el fetichismo, es decir, el paradigma del amor perverso.<\/p>\n<p>El psicoanalista franc&eacute;s Jean Allouch escribe en 2009 un muy interesante libro bajo el t&iacute;tulo de <em>El amor Lacan<\/em>. Ah&iacute; nos da interesantes coordenadas para seguir los planteamientos de Jacques Lacan con respecto al amor, planteamientos que lo desligan de todo lo formulado con anterioridad, incluyendo lo planteado por Freud, y nos podr&iacute;an servir como orientaci&oacute;n para descifrar (que no resolver) el enigma del amor, y lo lleva a pensar la invenci&oacute;n por parte de Lacan de una nueva figura del amor. Tendr&iacute;amos que analizar, propone Allouch: &ldquo;la relaci&oacute;n del amor y el saber, del narcisismo amoroso, del amor sentimiento c&oacute;mico, del amor como don, de la reciprocidad amorosa, del amor como romperse con(tra) el <em>par&ecirc;tre, <\/em>del amor como carta, del odioenamoraci&oacute;n, del amor como fracaso&rdquo;. <em>El amor Lacan<\/em> se plantear&iacute;a, as&iacute;, la posibilidad de construir <em>un amor menos tonto<\/em>, con sus enigmas incluidos, nunca sin ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si en la ciudad de Roma alguien no conoce el arte de amar, que lea mis p&aacute;ginas y ame ilustrado por mis versos. 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