{"id":1218,"date":"2022-08-05T13:50:47","date_gmt":"2022-08-05T13:50:47","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/08\/05\/amamos-tanto-a-matilde\/"},"modified":"2022-08-05T13:50:47","modified_gmt":"2022-08-05T13:50:47","slug":"amamos-tanto-a-matilde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/de-color-humano\/amamos-tanto-a-matilde\/","title":{"rendered":"Amamos tanto a Matilde"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:fizcaeliana@gmail.com\">fizcaeliana@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sucre es una de las ciudades con m&aacute;s leyendas de Bolivia. Una de esas leyendas est&aacute; viva y se llama Matilde Casazola Mendoza. Poeta, compositora e int&eacute;rprete con 55 a&ntilde;os de trayectoria literaria y art&iacute;stica. Public&oacute; 22 libros en Bolivia y otros m&aacute;s en pa&iacute;ses hermanos. En el &aacute;mbito musical compuso m&aacute;s de un centenar de canciones y grab&oacute; diez &aacute;lbumes dentro del g&eacute;nero de la canci&oacute;n po&eacute;tica, convirti&eacute;ndola en la compositora m&aacute;s prol&iacute;fica y con la obra musical m&aacute;s prolongada en la historia de la m&uacute;sica nacional. Cuenta con m&aacute;s de 40 distinciones en el pa&iacute;s y a nivel internacional, as&iacute; como innumerables poemas incluidos en antolog&iacute;as de todo el mundo. Es reconocida como una de las voces po&eacute;ticas m&aacute;s importantes de Bolivia y Latinoam&eacute;rica.<\/p>\n<p>En este medio siglo de actividad, Casazola ha llenado la literatura boliviana de belleza a trav&eacute;s de sus versos y de melod&iacute;as con sus canciones. Gary Daher, poeta y escritor cruce&ntilde;o, conocedor de su obra asegura que: &ldquo;Matilde Casazola es para nuestro pa&iacute;s lo que Chabuca Granda para Per&uacute; o, si tomamos c&oacute;mo llega a su gente, lo que Chavela Vargas para M&eacute;xico, en la medida en que su voz, sus originales melod&iacute;as, sus letras y sus ritmos nos tocan en tal profundidad que no sabemos sentir otra cosa que Bolivia en nuestros corazones&rdquo;.<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a> En la misma l&iacute;nea, en la presentaci&oacute;n del libro: <em>Estampas, Meditaciones, C&aacute;ntico<\/em>, de Matilde, en Cochabamba en el a&ntilde;o 1990, Luis H. Antezana afirm&oacute;: &ldquo;La vasta obra de la poetisa chuquisaque&ntilde;a est&aacute; irrumpiendo con una fuerza generacional y femenina, comparable solo a la pedagog&iacute;a de Adela Zamudio&rdquo;.<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a><\/p>\n<p>Su voz amplificada por su poes&iacute;a y sus canciones es una de las mejores representaciones femeninas, no solo en la literatura sino en el &aacute;mbito art&iacute;stico de toda Bolivia, terminando con el silencio que pes&oacute; sobre grandes mujeres de la historia. Es as&iacute; que la figura de Casazola es paradigm&aacute;tica en cuanto a la identidad femenina, pues su lucha en contra de la discriminaci&oacute;n hacia las mujeres se plasma en la forma que vivi&oacute; y por supuesto tambi&eacute;n en sus letras.<\/p>\n<p>Esta rebeld&iacute;a frente a lo impuesto a su g&eacute;nero ya se denotaba cuando desde muy joven sali&oacute; de la casa materna para conocer el mundo a trav&eacute;s siempre del arte; en este caso como parte de una compa&ntilde;&iacute;a de t&iacute;teres junto a quien luego ser&iacute;a su esposo, el titiritero Alexis Ant&iacute;guez. Despu&eacute;s de varios a&ntilde;os viviendo en la Argentina, y de publicar all&aacute; su primer poemario, <em>Los ojos abiertos<\/em> (1967), vuelve enriquecida de ese caminar por paisajes argentinos. Sin embargo, la melancol&iacute;a por sus ra&iacute;ces y la voz de sus ancestros, la hacen regresar a la ciudad de La Paz, para luego vivir en su natal Sucre, donde escribir&aacute; la mayor parte de su obra. Este regresar signific&oacute; tambi&eacute;n ir en contra de la marea social y la falta de oportunidades, dedicando gran parte de su vida a la expresi&oacute;n art&iacute;stica. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de su obra po&eacute;tica se encuentran dos rutas claras en las que escribi&oacute; sus versos: una m&aacute;s intimista, denominada &ldquo;Serie Autobiogr&aacute;fica&rdquo;, con poemarios a manera de diarios po&eacute;ticos escritos adem&aacute;s a lo largo de su vida y desde una perspectiva femenina. Por otra parte, la &ldquo;Serie Tem&aacute;tica&rdquo;, compuesta por libros que tocan asuntos variados.<\/p>\n<p>Algunos de los t&oacute;picos de inter&eacute;s de la poeta m&aacute;s importante de Sucre son: &ldquo;el deterioro humano, el mal, la muerte y el amor, los siempre preocupantes temas sociales, los oficios de la gente y los otros, la casa y sus habitantes, es decir, la familia, los objetos, la espiritualidad y la aparentemente perturbadora divinidad, la filosof&iacute;a, su sensibilidad con la naturaleza, y el tiempo, c&oacute;mo no, el tiempo como una rosa que aroma sus obras&rdquo;.<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a> Asimismo, la tierra que la vio nacer, la naturaleza, las monta&ntilde;as, r&iacute;os y flora, la misma Pachamama que se encuentra dentro de sus m&aacute;s reconocidos versos.<\/p>\n<p>Se puede inferir, por tanto, que a trav&eacute;s de sus poemas como de sus canciones, Matilde Casazola, transmite a sus lectores su peculiar mirada de lo cotidiano, de las diferentes emociones y sentimientos que se experimentan a trav&eacute;s de la vida, pero tambi&eacute;n de las grandes preguntas que nos hacemos como seres humanos.<\/p>\n<p>Entre las recientes satisfacciones de Casazola est&aacute; la publicaci&oacute;n del libro de poes&iacute;a p&oacute;stumo de su madre Tula Mendoza, que adem&aacute;s de ser un acto de amor, tambi&eacute;n es un acto de justicia, la continuidad de la lucha en contra del silencio en el que vivieron muchas artistas que debieron dejar su obra para seguir las nociones sociales de la &eacute;poca. Tambi&eacute;n es una forma de gratitud a su progenitora que inculc&oacute; en ella y su hermana la poes&iacute;a y la m&uacute;sica.<\/p>\n<p>Este a&ntilde;o, la notable poetisa fue postulada por varias instituciones a la Condecoraci&oacute;n Nacional de la Orden del C&oacute;ndor de los Andes, con el apoyo de gran parte de la poblaci&oacute;n sucrense que recolecta firmas para este fin.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Ensayo: P&eacute;talos del tiempo, autor Gary Daher<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Citado por Wilson Garc&iacute;a M&eacute;rida en &ldquo;Las musas de Matilde&rdquo; de <em>Revista Facetas,<\/em> 1990<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Ensayo: &ldquo;P&eacute;talos del tiempo&rdquo;, autor Gary Daher<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>fizcaeliana@gmail.com &nbsp; Sucre es una de las ciudades con m&aacute;s leyendas de Bolivia. 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