{"id":1190,"date":"2022-07-22T14:27:01","date_gmt":"2022-07-22T14:27:01","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/07\/22\/el-valor-de-la-biografia-en-la-historia\/"},"modified":"2022-07-22T14:27:01","modified_gmt":"2022-07-22T14:27:01","slug":"el-valor-de-la-biografia-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/el-valor-de-la-biografia-en-la-historia\/","title":{"rendered":"El valor de la biografa en la historia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Imagen de portada: Alfonso L. Herrera.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La biograf&iacute;a, durante mucho tiempo, fue despreciada por muchos historiadores. Se lleg&oacute; a considerar como algo anacr&oacute;nico, descriptivo y sin valor en el entendimiento de la historia, una idea derivada de la visi&oacute;n positivista. Sin embargo, se trata de una concepci&oacute;n absolutamente err&oacute;nea. Desde muy joven, m&aacute;s bien ni&ntilde;o, me interesaron las biograf&iacute;as y uno de mis libros predilectos era <em>Grandes conquistadores<\/em>, con las biograf&iacute;as de Alejandro Magno, Julio C&eacute;sar, Hern&aacute;n Cort&eacute;s y Napole&oacute;n Bonaparte, entre otros. Ya interesado en la ciencia, particularmente en la biolog&iacute;a, me acerqu&eacute; a las biograf&iacute;as de Lamarck y Darwin, y tiempo despu&eacute;s a la del gran evolucionista mexicano Alfonso L. Herrera.<\/p>\n<p>En la d&eacute;cada de los ochenta conoc&iacute; la <em>Biograf&iacute;a del poder<\/em>, de Enrique Krauze, y luego la que fue su tesis doctoral publicada con anterioridad, <em>Caudillos culturales de la revoluci&oacute;n mexicana<\/em>, donde el autor trabaja la historia desde la perspectiva de la biograf&iacute;a. De hecho, el t&iacute;tulo de la serie da cuenta de la relaci&oacute;n entre el poder y la biograf&iacute;a, de c&oacute;mo la formaci&oacute;n individual y la vivencia son inseparables de la acci&oacute;n pol&iacute;tica y de la construcci&oacute;n de los hechos hist&oacute;ricos. Eso me llev&oacute; a pensar en un proyecto que he llamado &ldquo;Biograf&iacute;a del saber&rdquo;, acerca de la historia de la ciencia en M&eacute;xico, particularmente de la biolog&iacute;a, del cual he publicado hasta la fecha dos vol&uacute;menes: <em>Alfonso L. Herrera: El sabio de Cipr&eacute;s<\/em> (2002) e <em>Isaac Ochoterena: El hombre de la Casa del Lago<\/em> (2004), estando en proceso <em>Enrique Beltr&aacute;n: El bi&oacute;logo de V&eacute;rtiz<\/em>, que espero terminar pr&oacute;ximamente.<\/p>\n<p>Tanto la biograf&iacute;a como la autobiograf&iacute;a son determinantes para comprender la historia y, en el caso de la biolog&iacute;a, resultan fundamentales. Uno es <em>Desde un alto en el camino. Visi&oacute;n y examen retrospectivos<\/em>, de Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Izquierdo (Ediciones Ciencia, 1966), y el otro <em>Medio siglo de recuerdos de un bi&oacute;logo mexicano<\/em>, de Enrique Beltr&aacute;n (Sociedad Mexicana de Historia Natural, 1977). En ambos se da cuenta del proceso de construcci&oacute;n de la ciencia en nuestro pa&iacute;s. Y hay otros m&aacute;s recientes como <em>Semblanzas. Los fundadores de la Sociedad Mexicana de Bioqu&iacute;mica 1957-1997<\/em>, editado por Ra&uacute;l N. Ondarza (Sociedad mexicana de bioqu&iacute;mica, 1997), o <em>Desde el sexto piso<\/em>, de Jos&eacute; Sarukh&aacute;n (Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2018).<\/p>\n<p>Creo que es correcto reconocer el trabajo de Krauze en el terreno de la biograf&iacute;a y como historiador, aunque &mdash;como se lo he dicho personalmente&mdash; no comparto sus posturas y opiniones pol&iacute;ticas. Pero se trata de cuestiones distintas y me parece importante su labor al respecto de la biograf&iacute;a. Cuando realic&eacute; mi tesis doctoral le prest&eacute; mucha atenci&oacute;n a los aspectos biogr&aacute;ficos de los personajes en conflicto sobre los que trabaj&eacute;: Alfonso L. Herrera e Isaac Ochoterena, y un texto que me fue de gran utilidad fue &ldquo;Les usages de la biographie&rdquo;, de Giovanni Levi (<em>Annales,<\/em> 1989).<\/p>\n<p>En su obra <em>Combates por la historia<\/em> (1953), Luicien Febvre escribe algo que me remite a pensar en la biograf&iacute;a y que sirve de fundamento para la historia oral: &ldquo;La historia&hellip; puede hacerse, debe hacerse, sin documentos escritos cuando no los hay.<\/p>\n<p>&rdquo;A base de todo aquello que el ingenio del hombre historiador puede utilizar para fabricar su miel, a falta de flores normales.<\/p>\n<p>&rdquo; Con paisajes y tejas. Con formas de campos y malas hierbas.<\/p>\n<p>&rdquo; Con eclipses de luna&hellip;con dict&aacute;menes de piedras&hellip;<\/p>\n<p>&rdquo; En una palabra, con todo aquello que es el hombre, sirve al hombre, expresa al hombre, denota la presencia del ser del hombre&rdquo;.<\/p>\n<p>En momentos conflictivos como los que se viven en M&eacute;xico y muchos otros pa&iacute;ses, el uso de la biograf&iacute;a en el an&aacute;lisis hist&oacute;rico, sociol&oacute;gico y pol&iacute;tico es indispensable. Pensar en las trayectorias y formaciones de los actores pol&iacute;ticos no debe dejarse de lado. Debiendo pensar en la biograf&iacute;a como algo muy distinto a la hagiograf&iacute;a, a esa forma abyecta de biograf&iacute;a lambiscona, adulatoria, base de la historia &ldquo;<em>whig<\/em>&rdquo; (Herbert Butterfield) o la &ldquo;historia de bronce&rdquo; (Luis Gonz&aacute;lez y Gonz&aacute;lez), esta es una tarea que debemos abordar.<\/p>\n<p>La biograf&iacute;a del padre Ub&uacute; es simple: un militar que busc&oacute; hacerse arbitrariamente del poder, como ha ocurrido en muchos pa&iacute;ses en diferentes momentos de la historia, como Napole&oacute;n III en Francia o Victoriano Huerta en M&eacute;xico. Pero el conocer sus biograf&iacute;as sin duda es &uacute;til para contraponerlos y derrotarlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ubu.mexicano@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagen de portada: Alfonso L. Herrera. &nbsp; La biograf&iacute;a, durante mucho tiempo, fue despreciada por muchos historiadores. 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