{"id":1164,"date":"2022-07-08T13:37:33","date_gmt":"2022-07-08T13:37:33","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/07\/08\/el-sentimiento-anti-yankee-en-espana-en-1882\/"},"modified":"2022-07-08T13:37:33","modified_gmt":"2022-07-08T13:37:33","slug":"el-sentimiento-anti-yankee-en-espana-en-1882","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ensayo\/el-sentimiento-anti-yankee-en-espana-en-1882\/","title":{"rendered":"El sentimiento anti-yankee en Espaa en 1882"},"content":{"rendered":"<p><strong>Foto portada: Calle 42, New York. 1910<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eusebio Mart&iacute;nez de Velasco fue un &ldquo;autor de numerosas obras, de car&aacute;cter hist&oacute;rico entre las que se encontraron t&iacute;tulos como <em>Noche de venganzas: episodio hist&oacute;rico de la Guerra de las Comunidades de Castilla<\/em> (1874); <em>Guadalete y Covadonga del a&ntilde;o 600 al 900: (p&aacute;ginas de la historia patria)<\/em> (1879, 3&ordf; ed.,1882); <em>Le&oacute;n y Castilla del a&ntilde;o 850 al 1350: (p&aacute;ginas de la historia patria-reconquista)<\/em> (1880); <em>Ecos de gloria: leyendas y tradiciones hist&oacute;ricas en verso y prosa<\/em> (1880); <em>La corona de Arag&oacute;n (p&aacute;ginas de la Reconquista), Del a&ntilde;o 1850 al 1350<\/em> (1882), <em>Isabel la Cat&oacute;lica: 1451-1504<\/em> (1883). o <em>Comunidades, germanias y asonadas, 1517-1522<\/em>; entre otros&rdquo;<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Nacido en la ciudad de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Burgos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Burgos<\/a> el 15 de septiembre de 1836, hay muy poca informaci&oacute;n sobre &eacute;l y quiz&aacute; fue m&aacute;s conocido por haber sido sobrino del general carlista <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gerardo_Mart%C3%ADnez_de_Velasco\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Gerardo Mart&iacute;nez de Velasco<\/a>, que como escritor. Muy prol&iacute;fico en su tiempo, pero olvidado con el pasar de las d&eacute;cadas, es el claro ejemplo de los autores que no consiguieron lectores a pesar de su extensa producci&oacute;n literaria, erudita y acad&eacute;mica. Su tono ir&oacute;nico, sin embargo, en muchas de las publicaciones en peri&oacute;dicos y revistas, reflejaba el descontento de la sociedad espa&ntilde;ola de su &eacute;poca en sectores m&aacute;s conservadores. Sin duda, el descontento por el desmembramiento del Imperio Espa&ntilde;ol en Am&eacute;rica y la inminente independencia cubana, agrega unas notas interesantes a su prosa, que sin duda trataba de ser incendiaria entre sus compatriotas, muchos indiferentes ante el colapso del viejo orden de cosas en la Iberia. Escribe textos para <em>La Espa&ntilde;a<\/em>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_Ilustraci%C3%B3n_Espa%C3%B1ola_y_Americana\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>La Ilustraci&oacute;n Espa&ntilde;ola y Americana<\/em><\/a> y <em>La Moda Elegante<\/em>, <em>El Teatro<\/em>, <em>La Edad Dichosa<\/em>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Blanco_y_Negro_(revista)\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Blanco y Negro<\/em><\/a> y <em>El D&iacute;a<\/em>, entre 1868 y 1883, anunciando en sus textos la inconformidad por el expansionismo estadounidense y los movimientos de emancipaci&oacute;n cubana. Falleci&oacute; el 6 de marzo de 1893 en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Madrid\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Madrid<\/a>, sin conocer el descalabro espa&ntilde;ol en 1898.<\/p>\n<p>Bajo esta luz, el siguiente texto resulta muy interesante ya que en &eacute;ste hace evidente la visi&oacute;n de los sectores conservadores espa&ntilde;oles respecto del expansionismo estadounidense y las nociones de progreso y ciencia que proven&iacute;an de la naci&oacute;n yankee. Rescatado y transcrito de la publicaci&oacute;n original del &ldquo;Suplemento Literario&rdquo;, en el peri&oacute;dico madrile&ntilde;o <em>El D&iacute;a, <\/em>el lunes 18 de septiembre de 1882, el siguiente texto &mdash;una audaz mezcla entre cr&oacute;nica, testimonio y cuento (sin cuajar en uno ni otro)&mdash; resalta el contrapunto ideol&oacute;gico entre los liberales espa&ntilde;oles, adeptos a las ideas que ven&iacute;an de Estados Unidos, respecto del pensamiento conservador que sin duda fue imperante en muchos sentidos. Si bien, como texto literario podr&iacute;a carecer de estilo literario, lo cierto es que es divertido y vibrante, con un ritmo r&aacute;pido y entretenido, que tiene la &uacute;nica funci&oacute;n de exponer los males de una sociedad que se ve&iacute;a a s&iacute; misma como superior (a pesar de sus enormes contradicciones) y cuyas ideas liberal\/protestantes estaban esparcidas en el Viejo Mundo con mucho &eacute;xito. Un relato que, a pesar de los a&ntilde;os, puede ser &ldquo;fresco y vigente&rdquo; para los conservadores trasnochados y algunos anti-yankees que ven en la potencia del norte la causa y fin de todos los males del mundo.<\/p>\n<p><strong>Cepo y Azotes<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> <\/strong><\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Te digo que me entusiasma ese pa&iacute;s!<\/p>\n<p>&mdash;Observ&oacute;, en verdad, que cada d&iacute;a es m&aacute;s <em>yankeefilo<\/em>&hellip; si admites esta palabreja.<\/p>\n<p>&mdash;Y con much&iacute;sima justicia: no hay civilizaci&oacute;n tan poderosa como la suya; no hay pueblo en este viejo continente que se llame Europa, abrumado con el peso de su historia y carcomido por sus vicios, que se pueda comparar con los Estados Unidos de la Am&eacute;rica del Norte&hellip;&iquest;Sabes lo que representa en nuestros d&iacute;as, en este momento hist&oacute;rico, seg&uacute;n ahora se dice, la naci&oacute;n de Washington y de Monroe?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y de Guiteau..?<\/p>\n<p>&mdash;No te burles Pedro&#8230; Pues representa al antiguo Egipto, el Egipto fara&oacute;nico.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Sopla! Pero&hellip; sin los faraones &iquest;eh?<\/p>\n<p>&mdash;Lo repito, aunque te empe&ntilde;es en tomarlo a broma. M&aacute;s de 3.000 a&ntilde;os antes de la fundaci&oacute;n de N&iacute;nive y de Sid&oacute;n, las primeras ciudades hist&oacute;ricas, seg&uacute;n el G&eacute;nesis, alz&aacute;banse los obeliscos de Tebas y las pir&aacute;mides Memphis; en aquel pa&iacute;s de los misterios y de las maravillas, como le llama el egiptologista M. Mas, pero&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pero &iquest;a d&oacute;nde vas a parar, Emilio?<\/p>\n<p>&mdash;A esto: si quieres ver construcciones gigantescas, all&iacute; est&aacute;n el puente de Missouri, sobre el Mississipi y el t&uacute;nel del Hudson, que enlazar&aacute;, dentro de poco tiempo, las dos grandes secciones de la Metr&oacute;poli neoyorkesa; si buscas progreso cient&iacute;fico y sorprendentes aplicaciones industriales, alli encontrar&aacute;s la cuna del tel&eacute;fono y el fon&oacute;grafo, la m&aacute;quina para escribir de Mr. Remingthon, el aparato parlante de Mr. Faber, las bater&iacute;as el&eacute;ctricas de Mr. Ruggles, que producen la lluvia artificial&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Y el hotel para gatos de la rechoncha cu&aacute;kera miss Hatxhire&hellip;Lo s&eacute;, lo s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vaya, Pedro: no se puede discutir contigo.<\/p>\n<p>Anoche mismo, en el caf&eacute; de (&#8230;) , y entre sorbo y sorbo de una <em>Moka<\/em> m&aacute;s o menos veros&iacute;mil (pero jam&aacute;s aut&eacute;ntico), dos elegantes mancebos sosten&iacute;an la animada conversaci&oacute;n que aqu&iacute; transcribimos: el llamado Emilio, abogado, daba el tono a sus palabras golpeando en la marm&oacute;rea mesa con un folleto de pocas p&aacute;ginas y colorada cubierta, en la cual se ve&iacute;a un grabadito que representaba a un pobre negro arrodillado, con espozas en las manos, y en actitud de implorar clemencia; el llamado Pedro, comerciante, hombre pr&aacute;ctico, que no concedia gran cr&eacute;dito a los mas ruidosos trompetazos de la moderna fama, y que siempre ten&iacute;a en sus labios la sonrisa de la duda, apoyaba los brazos en un peri&oacute;dico extranjero que habia sobre la mesa, y o&iacute;a como quien oyo llover, la crudita y entusiasta loa de su amigo Emilio a los Estados Unidos de America del Norte.<\/p>\n<p>&mdash;Te digo, Pedro, que no se puede discutir contigo.<\/p>\n<p>&mdash;Al contrario, amigo m&iacute;o: no discuto, opongo hechos a hechos&hellip; T&uacute; enumeras y enlazas las conquistas cient&iacute;ficas y el progreso industrial de los Estados Unidos, y yo indico, no hago m&aacute;s que indicar, las extravagancias morales de aquel pa&iacute;s&hellip; &iquest;D&oacute;nde est&aacute;, la sociedad elegante de Broadway y Church Street, Nueva-York, o en la infame corrupci&oacute;n de Salt Lake City, entre los mormones?&#8230;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me hables de eso!<\/p>\n<p>&mdash;Espera un poco, y escucha: en mayo &uacute;ltimo desembarcaron en los muelles del Hudson 27.000 alemanes, daneses y suecos; pues bien: 12.500 de esos desdichados inmigrantes fueron a buscar la civilizaci&oacute;n norteamericana entre los sectarios de Bridgam Young&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eso prueba la corrupci&oacute;n de Europa!<\/p>\n<p>&mdash;No, querido Emilio; eso prueba, por lo mismo que el Gobierno de Washington no puede o no quiere: disolver radicalmente aquella secta asquerosa, que una buena parte de la sociedad norteamericana, ha retrocedido, en el orden moral, a los tiempos de las sociedades primitivas, a la infancia de los pueblos&hellip;Y no vayas a creer que las gentes del Utah viven en el periodo neol&iacute;tico: viven en nuestros d&iacute;as, es decir, con caminos de hierro, con tel&eacute;grafo, con luz el&eacute;ctrica, con todos los progresos y todo el confort de las poblaciones m&aacute;s cultas.<\/p>\n<p>&mdash;Hablas, Pedro, de un hecho aislado que nada prueba.<\/p>\n<p>&mdash;Un hecho aislado que tiene, sin embargo, m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os de vida, y m&aacute;s de tres millones de adeptos&hellip; Pues ent&eacute;rate de este hecho aislado, que basta para demostrar cu&aacute;l es la civilizaci&oacute;n de otro Estado norteamericano: el diario <em>The Herald<\/em>, de Aurora (Nevada), publica, en letras gordas, en el n&uacute;mero correspondiente al 1&deg; de abril de este a&ntilde;o, el anuncio que, traducido al pie de la letra, dice as&iacute;: &ldquo;Predicador. Hace falta uno, pero no le queremos hip&oacute;crita, ni harapiento; queremos un buen cristiano, pero que tenga pu&ntilde;os para agarrar por el pescuezo a los pecadores empedernidos, y arrastrarlos hasta el puerto de salvaci&oacute;n; queremos tambi&eacute;n que solo beba lo que su est&oacute;mago pueda buenamente contener&hellip;&rdquo; Siguen siete firmas de mayores contribuyentes&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Vaya una grosera aberraci&oacute;n!,<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Aberraci&oacute;n y grosera! es verdad; pero han incurrido en ella todos los habitantes de Aurora, desde los contribuyentes que firman el anuncio y el peri&oacute;dico que le publica hasta las autoridades y el pueblo que lo consiente, si es que no lo aplauden. Por el estilo, amigo m&iacute;o, podr&iacute;a citarte otros hechos&hellip; aislados.<\/p>\n<p>&mdash;Pero no te atrever&iacute;as a negar, a pesar de esos hechos, que aquella naci&oacute;n es la m&aacute;s civilizada del mundo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pues no he de atreverme? Si t&uacute; crees que la verdadera civilizaci&oacute;n consiste en aprisionar la palabra articulada dentro de un fon&oacute;grafo; en inventar aparatos que, como el fot&oacute;fono, transmiten los sonidos por medio de vibraciones luminosas, en buscar el secreto de la divisibilidad de la luz el&eacute;ctrica, para que esta maravilla de las maravillas, seg&uacute;n la denomina Mr. Haghes, se acomode exactamente a los usos m&aacute;s vulgares del servicio dom&eacute;stico, ni m&aacute;s ni menos que las cerillas del Cascante y las buj&iacute;as este&aacute;ricas&hellip; te confieso, Emilio amigo, que la naci&oacute;n norteamericana es una gran naci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, no pod&iacute;as menos de confesarlo!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Eh? Pues atiende ahora a su progreso moral, y dime si este corre parejo con su progreso cient&iacute;fico&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No te olvides de Salt Lake City, ni de los rid&iacute;culos <em>shakers<\/em> o tembladores, ni del muscular predicador que desean los contribuyentes de Aurora&hellip; ni siquiera del hotel para gatos que dirige la venerable cu&aacute;kera miss Hatxhire&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No me convences, Pedro.<\/p>\n<p>&mdash;Ni tu a mi, Emilio&hellip;Desenga&ntilde;ate: ese vivo af&aacute;n que teneis los <em>yankeefilos<\/em>, de presentarnos los Estados Unidos como un pa&iacute;s modelo, como el pa&iacute;s por excelencia en nuestros d&iacute;as, que camina casi desbocado, dig&aacute;moslo as&iacute;, por la abrupta senda que conduce hasta la perfectibilidad humana; ese af&aacute;n, repilo, es tan inocente, por no decir otra cosa, como el del ni&ntilde;o de la f&aacute;bula, que se empe&ntilde;a en echar toda el agua del mar en una cesta de mimbres&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Es modelo, sin embargo, para nuestra desventurada Espa&ntilde;a&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Si lo dices por los malos gobiernos, all&aacute; se van, y se han ido hace muchos a&ntilde;os, los unos y los otros.<\/p>\n<p>&mdash;No te lo concedo: &iquest;cu&aacute;ndo tendremos un gobierno que decrete en absoluto la abolici&oacute;n de la esclavitud?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Tate! &iexcl;Ya sali&oacute; aquello!<\/p>\n<p>&mdash;Y es verdad: Espa&ntilde;a es la &uacute;nica naci&oacute;n europea que tiene, verg&uuml;enza, causa decirlo, esclavos legales&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Habla, hombre, habla.<\/p>\n<p>&mdash;Y como si eso no fuese bastante, los negreros de Cuba, mejor dicho, los peninsulares que son propietarios de esclavos, todavia aplican inhumanamente a estos infelices el horrible castigo del cepo y el grillete, como si los instrumentos de tortura inventados por la barbarie y expalsados de Europa por la civilizacion moderna, hubiesen hallado asilo y empleo en los ingenios cubanos&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Alto, Emilio, alto!<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres o&iacute;r un breve p&aacute;rrafo de este folleto?<\/p>\n<p>&mdash;Lee lo que quieras, hombre.<\/p>\n<p>&mdash;Pues oye.<\/p>\n<p>Y Emilio, doblando por la mitad, aproximadamente, el folleto de la cubierta colorada, ley&oacute; lo que sigue: &ldquo;&#8230; All&iacute;, en las h&uacute;medas y negras mazmorras (<em>sic<\/em>) de los<em> ingenios<\/em>, yace el pobre esclavo, teniendo en sucia paja, cuando no en el duro suelo, amarrado por los pies, o por las manos, o por el pescuezo &mdash;&iexcl;qu&eacute; tanta suele ser la crueldad de sus carnes y despedaza sus huesos; all&iacute;, como si no fuese bastante suplicio para el desdichado delincuente, se le carga de pesadas cadenas y se le ci&ntilde;en a martillazos, con crueldad inaudita, acerados grilletes; all&iacute; tambi&eacute;n, cuando la hora del castigo ha terminado, se le azota b&aacute;rbaramente con &aacute;speras correas de cuero y alambre, y a veces con manojos de ortigas&hellip;<\/p>\n<p>&iexcl;Esto pasa en Cuba! &iexcl;Esto pasa casi a la vista de los Estados Unidos, esa naci&oacute;n incomparable, modelo de las naciones cultas, que ten&iacute;a millones de esclavos en las vastas comarcas del Sad, y que les dio libertad a todos en un solo d&iacute;a!<\/p>\n<p>Dobl&oacute; Emilio el folleto y le dej&oacute; sobre la mesa; cruz&oacute; las manos; mir&oacute; arrogantemente a su interlocutor, y preguntole:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; dices, vamos, que dices?<\/p>\n<p>&mdash;Que est&aacute; muy mal hecho&hellip; si es verdad.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;C&oacute;mo! &iquest;Dudas acaso? Lo dice este folleto&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Aunque lo digan cincuenta folletos y se repita en cincuenta<em> meetings<\/em>: lo necesario es, en primer t&eacute;rmino, comprobar el hecho, y en segundo, demostrar que este hecho no es una excepci&oacute;n de la regla, sino la regla misma, general, amplia, y aun sancionada por la ley o por el uso &hellip; Entonces tambi&eacute;n volver&iacute;a a decirle: est&aacute; mal hecho; horriblemente mal hecho.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n: horriblemente mal hecho<\/p>\n<p>&mdash;Pero no te ensanches, hombre, ni vuelvas a traer de los cabellos a esos flamantes Estados Unidos, que forman, seg&uacute;n t&uacute; crees, y cree el autor del parrafillo que acabas de leerme, el prototipo de los pueblos civilizados.<\/p>\n<p>&mdash;Pero, si es la verdad&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Pues a esa verdad dudosa te contesto con una verdad cierta: en esos mismos Estados Unidos, tan cacareados por ti y por los folletos y discursos m&aacute;s o menos abolicionistas, hay pueblos que tienen fundado su sistema penal en el cepo, el grillete y los azotes&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; dices, Pedro?<\/p>\n<p>&mdash;Lo que oyes, Emilio&hellip;Por manera que alg&uacute;n pobre esclavo, en oy&eacute;ndote ponderar las excelencias de la civilizaci&oacute;n norte-americana, podr&iacute;a replicarte: Calle, se&ntilde;or, que usted es al rev&eacute;s que todo el mundo: ve la paja en su ojo y no ve la viga en el ajeno.<\/p>\n<p>&mdash;No probar&aacute;s esa afirmaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Pues prueba al canto, amigo mio: nos la ofrece bien cumplida el n&uacute;mero ultimo del semanario ilustrado <em>Frank Leslie&acute;s Illustrated<\/em>, periodico de Nueva York, correspondiente al d&iacute;a 26 de Agosto del a&ntilde;o de gracia 1882. Aqu&iacute; est&aacute;.<\/p>\n<p>Y Pedro, sonri&eacute;ndose con sarc&aacute;stica expresi&oacute;n tom&oacute; el peri&oacute;dico en que apoyaba sus brazos, abr&iacute;ole, extendi&oacute;le sobre la mesa y mostr&oacute; a su amigo el excelente grabado que ocupaba las dos p&aacute;ginas centrales.<\/p>\n<p>&mdash;Mira, mira&hellip;&iquest;Sabes el ingl&eacute;s?<\/p>\n<p>&mdash;Para comprender la escena que representa ese grabado, no es necesario conocer el ingl&eacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Te equivocas: para comprender la escena que representa este grabado, es necesario comprender tambi&eacute;n el art&iacute;culo correspondiente. Uno y otro se completan.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;rveme de int&eacute;rprete.<\/p>\n<p>&mdash;A eso voy&hellip;Por de pronto, escucha el ep&iacute;grafe: Delaware&hellip;Ya ves: en Delaware, cerquita de Filadelfia, la Metr&oacute;poli de la civilizaci&oacute;n Norte Americana&hellip; Una reliquia del barbarismo (<em>A relic of barbarism<\/em>&hellip;). Parece que te han o&iacute;do&hellip;que el Estado reh&uacute;sa abandonar&hellip;&iexcl;Terco!&#8230; el poste de los azotes en Newcastle&hellip; &mdash;&iexcl;Es verdad, o es mentira?<\/p>\n<p>&mdash;Sigue, sigue.<\/p>\n<p>&mdash;Permiteme que describa el grabado: en un patio de la carcel del Newcastle, se levanta el poste de los azotes (<em>the whipping-post<\/em>), que tiene unos cuatro metros de altura, por medio de grueso; hacia la mitad, hay una plataforma saliente, que puede sostener dos hombres; la parte superior del poste remata en forma de cruz, y los brazos de esta, que se abren y cierran (a voluntad del <em>sheriff<\/em>, por supuesto), en virtud de sencillo mecanismo, tienen tres agujeros, el central de mayor diametro que los laterales&hellip; Atiende ahora: en el <em>whipping-post<\/em>, en la plataforma superior y en los brazos de la cruz, hay dos muchachuelos, uno blanco y otro negro, cogidos en el triple cepo, agarrotados, mejor dicho, por la cabeza y los brazos; en la parte inferior del mismo <em>whipping post<\/em> se ve a un negro de herculeas formas, preso por las mu&ntilde;ecas con grillete y candado, desnudo de medio cuerpo arriba, agarr&aacute;ndose con las rodillas al grueso poste, retorci&eacute;ndose de dolor y congoja: el <em>sheriff<\/em>, esto es, el ejecutor de las justicias, empu&ntilde;a en la mano derecha fuertes disciplinas, y administra al desdichado cincuenta golpes ( <em>the sheriff administers the blows<\/em>) en la espalda&hellip; Ah&iacute; lo tienes todo reunido: cepo, grillete y azotes.<\/p>\n<p>&mdash;Eso tambi&eacute;n es horrible.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te vas convenciendo? Pues oye lo mejor: ese castigo se aplica a los criminales convictos y confesos de robo, sean blancos o negros, y el del triple cepo, sobre la plataforma de <em>whipping-post<\/em>, a los muchachos menores de diez y seis a&ntilde;os, por via de correcion&hellip; &iquest;paternal?<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y es p&uacute;blico?<\/p>\n<p>&mdash;P&uacute;blico, y muy concurrido; el d&iacute;a en que se hacen tan b&aacute;rbaras ejecuciones, en cualquiera de las tres c&aacute;rceles principales del Estado, se llama <em>the St. Pillory&rsquo;s day<\/em>, aludiendo a las picotas de la Edad Media, y se anuncia en los peri&oacute;dicos, y aun por carteles, con mucha anticipaci&oacute;n: las c&aacute;rceles se llenan de remilgadas <em>ladies<\/em>, <em>gentlemen<\/em>, de sportsmen, hasta de madres que llevan a sus hijos&hellip;&iquest;Te parece que es un espect&aacute;culo edificante?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Oh, no! Es un espect&aacute;culo propio de los tiempos de la barbarie&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Cabal: el periodico que aqu&iacute; tenemos lo califica de igual manera, con una diferencia: tal combinacion, dice, de instrumentos de tortura, presenta de la Inquisicion. (T<em>he combination of these instruments od torture presents a spectacle whick suggests the days of the Inquisition&hellip;<\/em>)<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y eso acontece en los Estados Unidos?<\/p>\n<p>&mdash;All&iacute; mismo, en el estado de Delaware, en la culta ciudad de Newcastle&hellip; En ese pa&iacute;s modelo que tanto te entusiasma.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No durar&aacute; muchos a&ntilde;os tan ru&iacute;n espect&aacute;culo!<\/p>\n<p>&mdash;Tambi&eacute;n te equivocas: dura ya bastantes, y durar&aacute; m&aacute;s, por la sencilla raz&oacute;n de que el Estado, desoyendo los consejos del gobierno central, reh&uacute;sa abandonar esa reliquia del barbarismo&hellip;Por a&ntilde;adidura, tendr&aacute; bien pronto imitadores&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No es posible.<\/p>\n<p>&mdash;Como te lo digo: el Estado de Maryland, que forma u&ntilde;a y carne, como se suele decir, con el de Delaware, tendr&aacute;, desde el a&ntilde;o pr&oacute;ximo, su <em>whipping- post<\/em> y su <em>St. Pilory s day<\/em>.. As&iacute; lo han resuelto los <em>patres conscripti<\/em> de la comarca.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No me queda m&aacute;s que o&iacute;r!<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Bali! Todav&iacute;a queda mucho, pero much&iacute;simo: por hoy, sin embargo, basta y sobra para que t&uacute; y los que se te parecen, dej&eacute;is de cantar himnos y loores a la privilegiada civilizaci&oacute;n de los Estados Unidos, acord&aacute;ndose de esta vieja locuci&oacute;n castellana: &ldquo;En todas partes cuecen habas&hellip;&rdquo; V&aacute;monos.<\/p>\n<p>Y esto dicho, Pedro llam&oacute; al camarero, pag&oacute; el gasto, y los dos amigos salieron del caf&eacute;. Indudablemente, Emilio dir&iacute;a para sus adentros, al guardarse en un bolsillo de la levita el folleto de la colorada cubierta:<\/p>\n<p>&mdash;Esto s&iacute; que ha sido&hellip; Al maestro, cuchillada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eusebio Mart&iacute;nez de Velasco<\/p>\n<p><em>El D&iacute;a, <\/em>&ldquo;Suplemento Literario&rdquo;, lunes 18 de septiembre de 1882. Madrid, Espa&ntilde;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Existen pocas fuentes que lo mencionen: https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Eusebio_Mart%C3%ADnez_de_Velasco<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> El siguiente texto es una transcripci&oacute;n exacta del texto original. No se corrigieron algunos acentos o signos de puntuaci&oacute;n, que resultaban muy comunes en las publicaciones peri&oacute;dicas del siglo XIX. Como parte de este rescate, es importante conocer todos los aspectos diacr&oacute;nicos del texto para sus posteriores estudios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto portada: Calle 42, New York. 1910 &nbsp; Eusebio Mart&iacute;nez de Velasco fue un &ldquo;autor de numerosas obras, de car&aacute;cter hist&oacute;rico entre las que se encontraron t&iacute;tulos como Noche de venganzas: episodio hist&oacute;rico de la Guerra de las Comunidades de Castilla (1874); Guadalete y Covadonga del a&ntilde;o 600 al 900: (p&aacute;ginas de la historia patria) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":136,"featured_media":1165,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-1164","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/136"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1164"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1164\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}