{"id":1035,"date":"2022-04-05T13:41:18","date_gmt":"2022-04-05T13:41:18","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/04\/05\/hater-salvaje-y-mugroso\/"},"modified":"2022-04-05T13:41:18","modified_gmt":"2022-04-05T13:41:18","slug":"hater-salvaje-y-mugroso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/hater-salvaje-y-mugroso\/","title":{"rendered":"Hater: salvaje y mugroso"},"content":{"rendered":"<p>Como hay de todo en la vi&ntilde;a del Se&ntilde;or, en recientes d&iacute;as un cuento m&iacute;o caus&oacute; cierta controversia. Alg&uacute;n seguidor asiduo de mis escritos, al carecer de argumentaci&oacute;n intelectual, raciocinio l&oacute;gico y discernimiento de la diferencia entre la realidad expresada en un cuento y la opini&oacute;n y realidad del autor, lanz&oacute; algunos improperios contra mi persona, tal vez porque &eacute;l se imagina que la literatura solo existe si se trata de un relato personal, de vivencias y experiencias personales, y, por ende, todas las opiniones expresadas por los personajes deben ser la opini&oacute;n personal del autor.<\/p>\n<p>Como si de un Torquemada se tratara, intolerante, inflexible y despiadado, haci&eacute;ndose due&ntilde;o de la &uacute;nica opini&oacute;n v&aacute;lida, incapaz de hacer una cr&iacute;tica literaria, con el resentimiento corriendo por sus venas y el sentimiento de inferioridad brotando desde su m&eacute;dula&hellip;, lejos, de generar un debate sano y cordial, el odiador dijo cuatro improperios contra mi persona y punto.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; la falta de cultura literaria, la falta de educaci&oacute;n y clase del sujeto que, pretende ser letrado, pero al no gustar de la trama del cuento y al no tener conocimiento intelectual suficiente para expresar con educaci&oacute;n y altura su desacuerdo con lo escrito en el cuento, de inmediato me atac&oacute; personalmente.<\/p>\n<p>Me record&oacute; a Baltasar Graci&aacute;n, que muy bien apuntaba con su c&eacute;lebre frase, &ldquo;Quien critica se confiesa&rdquo;. Recordando que se debe hacer autoan&aacute;lisis cuando uno se irrita con la actitud del otro, especialmente si el otro es ajeno a la existencia de uno.<\/p>\n<p>De cualquier forma, lo que mueve a un <em>hater<\/em> es la envidia y la b&uacute;squeda de notoriedad sumada a su incapacidad e incompetencia intelectual.<\/p>\n<p>Es de conocimiento p&uacute;blico que el creciente fen&oacute;meno de los <em>haters<\/em> u odiadores en internet est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con la profunda insatisfacci&oacute;n personal de los sujetos que invierten su energ&iacute;a en menospreciar a otras personas. Como si se tratara de la palmatoria del mundo, el odiador considera que la persona a la que ataca tiene una fama o prestigio que no merece, atributos que &eacute;l carece. Normalmente, son individuos oriundos de familias disgregadas, que sufrieron alguna especie de abandono en la ni&ntilde;ez o adolescencia, adem&aacute;s, sufren muchas carencias y ante la incapacidad de conquistar su propia superaci&oacute;n personal, salen a la palestra de forma arrogante y agresiva, utilizando un vocabulario bajo (tal vez, propio de su origen) para tratar de descalificar a otras personas.<\/p>\n<p>Es menester reconocer, que todos los &ldquo;haters&rdquo;, por sus sentimientos de inferioridad, suelen elegir a personajes o temas de actualidad, que sean susceptibles de atraer la atenci&oacute;n del p&uacute;blico, para llamar la atenci&oacute;n sobre s&iacute; mismos, porque de lo contrario, muy eventualmente lograr&iacute;an que alguien note su presencia. Motivo por el cual, expresan opiniones negativas, y de la manera m&aacute;s mordaz posible. Haciendo comentarios c&iacute;nicos o crueles. Intentando ser ingeniosos con opiniones que creen que es definitiva, lo que revela que adem&aacute;s de desacreditar, quieren obtener relevancia con el fruto de sus provocaciones.<\/p>\n<p>Lo peor es que, la indignaci&oacute;n que lleva al ataque es m&aacute;s fuerte cuando quien lanza las piedras practica el mismo arte, pero, por no obtener reconocimiento, sale a la palestra con falacias.<\/p>\n<p>Muchos psic&oacute;logos afirman que el &eacute;xito, la felicidad y la capacidad son una especie de im&aacute;n para los &ldquo;haters&rdquo;, lo cual a m&iacute;, en particular, me asombra.<\/p>\n<p>Lejos en el tiempo y distante del sol del altiplano que calcina algunas mentes, se encontraban G&oacute;ngora y Quevedo, odiadores de la Edad de Oro de las letras espa&ntilde;olas, que dejaron registro de que el odio tambi&eacute;n contaminaba a dos figuras de tanto calado. Como consecuencia, ellos se atacaban fieramente. G&oacute;ngora acusaba a Quevedo de ser un p&eacute;simo traductor de las obras griegas, y, como si fuera poco, se burlaba de su cojera. Quevedo, por su parte, tachaba a G&oacute;ngora de ser lud&oacute;pata y de ser mal sacerdote, adem&aacute;s de burlarse de su origen jud&iacute;o.<\/p>\n<p>Es gracioso, desde mi perspectiva, ver que el abigarramiento mental, al momento de expresar una opini&oacute;n contraria a la de un personaje, hace con que el &ldquo;harte&rdquo; u odiador se porte como un troglodita salvaje y mugroso, incapaz de razonar y hablar, entonces, con un mazo trata de resolver las diferencias a porrazos. No me enfada&mdash; por el contrario, me entristece&mdash; ver a individuos tan obtusos en pleno siglo XXI, desconocedores de la dial&eacute;ctica y cuya &uacute;nica forma de planteamiento contrario es el ataque personal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como hay de todo en la vi&ntilde;a del Se&ntilde;or, en recientes d&iacute;as un cuento m&iacute;o caus&oacute; cierta controversia. 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