Dia de Muertos: La Muerte, ley de vida

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FOTO 1, Una liebre atrapada

La muerte; Matar para sobrevivir es una ley de vida que ha existido siempre, desde el inicio de los tiempos, ley que no puede evadirse, ni se conocen trucos, faramallas ni argumento alguno para escapar a ella; las presas a sufrirlo y los victimarios a darle estricto cumplimiento. Es ley de vida existente y predominante, parte de la evolución de los seres vivos. Tal como lo vemos en la foto; la liebre atrapada por su perseguidor y hambriento gato montes.

 

FOTO 2. Impactante foto de

Algo que la absurda mentalidad de los llamados animalistas no contemplan y mucho menos comprenden. Matar para vivir, para poder substituir es necesario hacerlo; hasta la muy “romántica” –  así entrecomillado –  ilustración que desde la infancia se contempla y aparece en infinidad de libros infantiles: el pajarito, la madre pájara dando de comer con su propio pico, gusanos, lombrices a sus críos en el nido. Comer, devorar para subsistir es ley que se cumple día a día, a veces en forma dramática, impactante: Comer para sobrevivir.

 

FOTO 3. Un feroz leopardo

Dramática lucha, conmovedora imagen. La lucha entre un leopardo y un feroz, fuerte y bien armado de gran poder destructivo en sus mandíbulas: un lagarto, pela a la margen de un río. Algo muy diferente ocurre en la Fiesta de los toros: “El toreo es el arte que mejor expresa la vida, la muerte, la astucia, el miedo, el terror, la agonía, la inteligencia y el buen gusto. No hay en el mundo un ritual tan didáctico, trágico, bello como son los toros”. Nos dice Albert Boedella.

 

FOTO 4. Un muy fuerte

A todos niveles de poder, tamaño y fuerza predomina la ley de Matar para vivir. Claro está, y muy claro lo tenemos los taurinos, en la Fiesta la muerte del toro, no es lucha para sobre-vivir, pero tampoco se trata de “atormentar” como tanto argumentan los antis. Claro ejemplo de ello, es cuando predominan la fuerza y poder de quien casa para alimentarse. Vemos a un oso tamaño gigante,  devorando entre sus mandíbulas a un indefenso pez al que atrapó invadiendo su hábitat. Aunque aquello de “sobrevivir” llega a su clima en el ruedo cuando a un bravo y noble Toro se le otorga el Indulto.

 

FOTO 5. Esta foto se incluye

Esta fotografía que incluimos con todo y su texto con el que fue publicada es claro ejemplo de los propósitos absurdos de los Antis…

 

Algo muy diferente ocurre en las ganaderías de bravo.

FOTO 6. Así cuidan

Así cuidan y protegen a sus bendiciones en el Campo Bravo, desde su nacencia y durante la vida en los potreros. Lo que los humanos hoy han dado en llamar “bendiciones”; las criaturas, los hijos, producto de la reproducción son amorosamente, como parte del instinto de supervivencia y preservación de las especies, son amamantados y luego estrechamente se cuida y vigila su crecimiento y aprendizaje de subsistencia en los potreros en las dehesas ganaderas.

 

FOTO 7. La amorosa

Cariñosa madre siempre entregada al cuidado de su bendición. Desde su nacimiento, los becerros pacen y retozan al cuidado de su madre en las cabañas bravas, hasta el momento del destete en que también son areteados y herrados para pasar a los potreros con sus hermanos de camada. Tal como vemos en esta bella imagen del campo bravo en el altiplano mexicano.

 

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