Lo que los ciegos animalistas no ven…

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FOTO 1. Sacrificio de cerdos

Los animalistas que son ciegos por propia voluntad no pueden o No quieren ver escenas como estas: A golpes con palotrancas un cerdo es golpeado salvajemente en el matadero hasta provocarle la muerte. Esto conlleva claro las alteraciones mentales muy claras de quienes a ellos se dedican. Pobre gente. Pero esto los animalistas ciegos de no ver lo que no quieren ver, nada dicen. Esto en nada apela a la compasión que esos ciegos tanto alardean. Pura falsedad.

FOTO 2. Transporte de cerdos

Y allá van, rumbo al matadero, incluso circulando por céntricas avenidas, transportados por centenas sin ninguna contemplación, colgados patas pa’arriba, sin el mínimo espacio, apretujados entre ellos;  nuevamente vemos la actitud displicente y sin piedad de los traficantes de carnes. Esto tampoco lo ven los desalmados animalistas y de esto jamás se ve protesta alguna.

 

FOTO 3. Autectica salvajada.

Cada año son varias, muchas las ciudades en el mundo sobre todo de Europa – a donde nacen los movimientos animalistas – y Asia en donde celebranse salvajes festividades como ésta que vemos en la foto: banquetas, pisos, plazas enteras inundadas en rutilante sangre. Como si eso no fuera bastante: Rostros, cabezas enteras, manos y ropa son al típico estilo cavernícola, embarradas con sangre de los corderos, incluyendo a los pequeños e inocentes chavalillos. Esto no es como en las faramallas que en sus ridículas manifestaciones, –  de no más de 7 personas – , se pintarrajean en rojo, muchas veces con salsa “sopa de gato” la catsup. Y de estos abominables actos de matanza no dicen nada. Cerca de 5 mil corderos se sacrifican en una semana en España donde el número de toros bravos lidiados escasamente llegan a rebasar un millar por año.

FOTO 4. La foto lo dice todo

En Francia país en que también la Fiesta de los toros es vigilada con gigantesca lupa, siempre con afán punitivo, poniendo trabas y buscando manera de atacar y es ahí donde los animalistas tampoco ven, ni protestan por escenas como la que vemos en la foto y que son muestra evidente del mal trato y pésimo proceder en la forma de encerrar a los cerdos para engordarlos y convertirlos en carne a mercar. La foto lo  dice y explica todo; privados de su libertad, en horrible y asquerosa inmovilidad; decimos asquerosa porque se revuelcan y embarran a  carne viva de sus propios desechos. Insistimos, esto no lo ven los ciegos “protectores” convertidos en cómplices del mal trato al tolerar conscientemente estas barbaridades.

 

Así vive en el Campo Bravo Su Majestad el Toro de lidia.

FOTO 5. Con orden y verdadero

En contra de todo lo anterior vemos en esta foto no solamente la tranquilidad con la que Su Majestad el Toro de lidia vive, ratos de juerga, regocijo y muy sanamente se alimentan en los comederos, siendo un ejemplo que debe seguir gran parte de la desordenada especie humana: el comer guardando una sana distancia.

FOTO 6. Gusto da verlos comer así

He aquí: veamos la gran, enorme diferencia en la gustada y esperada hora de la alimentación. En las dehesas, los potreros de las ganaderías de toros bravos. Gusto da verlos alimentarse así. Comportamiento ejemplar que muchos humanos debieran imitar…pero tal parece, muchas veces que nuestros congéneres prefieren imitar a los cerdos. La foto del recuadro inferior parece haber sido tomada en un comedero – les llaman área de “comida rápida” – en una plaza comercial.

 

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