El toreo de manos bajas con muleta

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FOTO 1. LA historia antes que nad

Va el testimonio gráfico de la historia antes que nada; debemos decir que Manuel Rodríguez “Manolete” ha escrito si nombre en áureas  letras de la Historia del Toreo con su importante aportación de quietud, imposición que se convierte en magnitud exquisita, bajando las manos, como sólo él ha sabido hacerlo en una verdadera revolución al expresar su sentir y lograr transmitir diciendo: “Este soy yo”. En una enorme actitud de quietud que  mucho ha sido imitada, pero pocas veces lograda.

 FOTO 2. La maestría de José Tom

Si hablamos de la quietud del Monstro de Córdoba” de inmediato surge la auténtica maestría de José Tomás, por algo se dice y bien se sabe que su “estudio”, salón de entrenamiento como un recinto sagrado, todos sus muros cubiertos de espejos donde “El Príncipe de Galapagar” práctica el toreo de salón con muleta – claro – de muy bajas manos y escuchando a gran volumen las notas y acordes de ese himno del paso–doble que es:  “Manolete”. En la foto le vemos

FOTO 3. El joven Matador Román

Al arrancar el llamado Serial de La Reconstrucción, en la comunidad de Cabra le ha salido al joven Matador Román un Toro de los llamados De Bandera, llamado tal como su nombre lo dice:  “Emperador” de la ganadería de “Santiago Domecq” premiado con el arrastre lento a sus restos. La faena de antología llegó a su fase final con el negro burel metiendo así la cabeza y noblemente obedeciendo a la muleta de lentísimo vuelos que así con lentitud le invitaba el ya no prometedor, si no auténtica realidad Román. Toreo tildado de enorme profundidad.

FOTO 4. Resultado de preparar la Suert

Resulta indiscutible que dominando al burel, haciéndole meter la cabeza, embestir con entrega absoluta el resultado va a ser una realidad al ejecutar la suerte suprema: el testuz abajo, permitiendo hacer la Cruz y la estocada caerá en todo lo alto. Estoconazo y las orejas a la espuerta de quien ejecuta la suerte con Maestría. En la foto blanco y negro Álvaro Lorenzo con la muleta instrumentando los últimos pases bajando a extremo las manos, preparando al toro para el final y culminación de la faena.

 

LA ENSEÑANZA RINDE SUS FRUTOS EN TOREROS JÓVENES. 

FOTO 5. Un chaval Ándres Ro

Continuando con el tema de la muleta manejada, como debe ser desde los inicios del aprendizaje Ándres  Roca Rey poniendo en práctica lo aprendido que desde edad temprana, en la senda que él mismo y sus primeros mentores le enseñaron: la rectitud, el sentimiento y vino después la culminación como apreciamos en la foto derecha: a lo aprendido por el chaval se agregó el arte de saber templar con la muleta a bajo vuelo. Alcanzando la perfecta armonía del torear.

FOTO 6. El fruto del aprendiz

Por cierto Ándres que con hartura, bien asimiló las enseñanzas de su mentor José Antonio Campuzano quien lo conoció desde que el chaval tenía 12 años de edad y supo, no sólo verle, si no ayudarle a cultivar las facultades para el buen desempeño, sobre todo del toreo con muleta con hondura y muy bajas manos. La semana pasada, Ándres anuncia el fin de su relación de apoderamiento con el Maestro Campuzano. ¡Valla noticia!

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