Archiv para septiembre, 2020

El toreo de manos bajas con muleta

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FOTO 1. LA historia antes que nad

Va el testimonio gráfico de la historia antes que nada; debemos decir que Manuel Rodríguez “Manolete” ha escrito si nombre en áureas  letras de la Historia del Toreo con su importante aportación de quietud, imposición que se convierte en magnitud exquisita, bajando las manos, como sólo él ha sabido hacerlo en una verdadera revolución al expresar su sentir y lograr transmitir diciendo: “Este soy yo”. En una enorme actitud de quietud que  mucho ha sido imitada, pero pocas veces lograda.

 FOTO 2. La maestría de José Tom

Si hablamos de la quietud del Monstro de Córdoba” de inmediato surge la auténtica maestría de José Tomás, por algo se dice y bien se sabe que su “estudio”, salón de entrenamiento como un recinto sagrado, todos sus muros cubiertos de espejos donde “El Príncipe de Galapagar” práctica el toreo de salón con muleta – claro – de muy bajas manos y escuchando a gran volumen las notas y acordes de ese himno del paso–doble que es:  “Manolete”. En la foto le vemos

FOTO 3. El joven Matador Román

Al arrancar el llamado Serial de La Reconstrucción, en la comunidad de Cabra le ha salido al joven Matador Román un Toro de los llamados De Bandera, llamado tal como su nombre lo dice:  “Emperador” de la ganadería de “Santiago Domecq” premiado con el arrastre lento a sus restos. La faena de antología llegó a su fase final con el negro burel metiendo así la cabeza y noblemente obedeciendo a la muleta de lentísimo vuelos que así con lentitud le invitaba el ya no prometedor, si no auténtica realidad Román. Toreo tildado de enorme profundidad.

FOTO 4. Resultado de preparar la Suert

Resulta indiscutible que dominando al burel, haciéndole meter la cabeza, embestir con entrega absoluta el resultado va a ser una realidad al ejecutar la suerte suprema: el testuz abajo, permitiendo hacer la Cruz y la estocada caerá en todo lo alto. Estoconazo y las orejas a la espuerta de quien ejecuta la suerte con Maestría. En la foto blanco y negro Álvaro Lorenzo con la muleta instrumentando los últimos pases bajando a extremo las manos, preparando al toro para el final y culminación de la faena.

 

LA ENSEÑANZA RINDE SUS FRUTOS EN TOREROS JÓVENES. 

FOTO 5. Un chaval Ándres Ro

Continuando con el tema de la muleta manejada, como debe ser desde los inicios del aprendizaje Ándres  Roca Rey poniendo en práctica lo aprendido que desde edad temprana, en la senda que él mismo y sus primeros mentores le enseñaron: la rectitud, el sentimiento y vino después la culminación como apreciamos en la foto derecha: a lo aprendido por el chaval se agregó el arte de saber templar con la muleta a bajo vuelo. Alcanzando la perfecta armonía del torear.

FOTO 6. El fruto del aprendiz

Por cierto Ándres que con hartura, bien asimiló las enseñanzas de su mentor José Antonio Campuzano quien lo conoció desde que el chaval tenía 12 años de edad y supo, no sólo verle, si no ayudarle a cultivar las facultades para el buen desempeño, sobre todo del toreo con muleta con hondura y muy bajas manos. La semana pasada, Ándres anuncia el fin de su relación de apoderamiento con el Maestro Campuzano. ¡Valla noticia!

Lo más clásico del toreo, El toreo de manos bajas

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FOTO 1. El hermoso y cade

Echamos una mirada al toreo que más nos gusta, al que más impacta, sobre todo ahora en que surge la innovación de la que todos pretenden ser creadores, justificándose claro en querer aportar algo en el renacimiento de las artes; la creación de una nueva normalidad. Es por ello que hemos querido dedicar estas líneas a lo que resulta lo más clásico de la lidia que se inicia con los lances de recibo con el  capote: mandiles, delantales – les llaman otros – las inmortales Verónicas, se dice así de este lance que rememora la escena en que la buena y piadosa mujer limpió el rostro de Jesucristo durante la Pasión, para ello acercó sus manos y bajándolas limpió con su manto el sudor y sangre del rostro de Cristo. Verónicas que casi siempre se rematan con una “media” que sí es como esta de la foto, es monumental.

FOTO 2 DOS. ESTA ES LA 2. Mora

 

Que difícil resulta aunar, arte, naturalidad y sencillez. Eso se consigue con el toreo de manos bajas. De seguro al hablar, apreciar esto, se habla del Toreo antiguo, clásico y más sí se asevera la evidencia de que clásico es lo que perdura al paso de los años. Podrán y están apareciendo multitud de modismos, estilos churriguerescos con capotes y muletas, pero entre más se pretenda torear con garigoleos, más firme y perdurable resultará el toreo clásico, el arte inconmensurable de templar con manos bajas. El relajamiento total al ver, sentir pasar el par de pitacos cerca de la taleguilla. En la foto un remate de manos bajas con sello personal que dice: “Morante”.

3. Antonio Ferrera

¡Eso es todo! Bien puede titularse esta fotografía del Matador Antonio Ferrara se trata de un tentadero en la casa ganadera Borrego, ejecutando con poder, sentimiento y mando, – claro que se requiere tener estas facultades –  tremendo doblón. La mano derecha muy baja y con la mandona izquierda señalando con energía la salida. Día con día,  Ferrara se consolida como una auténtica Gran Figura y ponemos “Gran” dado que ahora un cualquiera se dice, se siente figura.

FOTO 4. Una fotografía

 

Para aquellos irracionales que con un odio atávico persisten en su necedad de solo querer ver maltrato; negando todo contenido artístico en el toreo, se les pide, de favor, que den una explicación a esta fotografía; ya histórico disparo con la firma de Pablo Cobos en la que vemos a Julián López “El Juli” en la Plaza de Las Ventas, con el toro “Licenciado” criado en las dehesas de “Alcurrucen” Véase, apreciamos con sentimiento la nobleza, celo y a la vez codicia con la que el astado “mete la cabeza” hablando en términos taurinos, con entrega absoluta; pero- y esto es muy importante – entrega no en términos de sacrificio o dominación. Entrega para ser participe activo, emocionado también del bello encuentro de Tauro con el hombre, tal como aparece en los primeros murales rupestres.

 

Los niños toreros también torean de manos bajas.

 FOTO 5. Marcos Pérez

Se llama Marcos Pérez ya todos los taurinos hemos retenido su nombre y tenemos en mente la gran ilusión que a él le embarga, la ilusión de llegar a ser para lo que ha nacido: una admirable Figura del toreo. Cuando ve uno esto, surge el pensamiento, la duda eterna: ¿El torero nace o se hace?

FOTO 6. Con intuición

Seguramente toreando así de manos muy bajas, como bien sabe hacerlo y lo ejecuta con prematurez de ingenio, Marcos Pérez podrá llegar muy lejos, veamos en la foto no solamente la plasticidad lograda, el sentimiento y entusiasmo con el qué, pierna flexionada mantiene la muleta a buena distancia, con enorme aguante a la embestida. Eso se llama temple ¡Valla temple del chaval!