Archiv para 7 julio, 2020

Un ¡pobre de mí! muy, muy sentido

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FOTO 1. La Plaza principal de Pamplona

Una foto en estupendo blanco y negro, que todo en torno para la historia nos dice de las fiestas de San Fermín. Vemos la Monumental Plaza principal de Pamplona, con sus sobrios y elegantes edificios, la municipalidad y los ya célebres hoteles y cafés del centro pamplonico. Este 7 de julio por primera vez en 119 de pamplonadas, solamente se suspendió en el 38 años, por la guerra civil; no habra chupinazo desde el balcón principal de la Cabildería del Palacio del Ayuntamiento Navarro.

 

FOTO 2. FOTO en bello claroscuro de las antiguas pamplonadas

Otro claroscuro de los San Fermines en sus primeros años, por las calles de Pamplona visten los entusiastas corredores que más parasen ir a zarabandas, fiestones de pueblo. A como los vemos actualmente lo único de la indumentaria que ha predominado al paso de los años es la boina vasca la más de las veces en twid o lana con visera; en color rojo rutilante igual que el fajín – que por cierto, Hemingway describe ese encendido rojo como símbolo de “Bravura”, no de sangre –  y la comodidad de calzar alpargatas con suelas de esparto, hoy tenis para el fácil correr.

 

FOTO 3. Antiguo cartel anunciando las fiestas de San Fermín año de 1009

Antiguo cartel, data del año de 1909, anunciando las fiestas de San Fermín,  la vestimenta de los corredores, una amplia camisa o blusón blanco, talla “XXX long big size” auténtica túnica. Viva muestra del como ha evolucionado la vestimenta utilizada por quienes, desde ese entonces ya gustan correr frente al encierro de los toros a lidiar esa tarde en el albero de la Plaza. En el recuadro al centro se ve la antigua, ya derruida y ampliada entrada al Coso, su estrechez daba lugar a múltiples incidentes al entrar amontonados corredores y toros en la Plaza.

 FOTO 4. Collares de ajos en forma de ristras rodeando el cuello

Los Ajos, símbolo; ícono de buena suerte, sobre todo para alejar las malas presunciones, y más enramados en amplios collares en forma y uso de ristras, rodeando el cuello de los mozos. Véase en detalle la vestimenta que nada, nada tiene que ver con el aceptado uniforme blanco actual. Visten los mozos muy a la usanza de aquellos tiempos y en esos pueblos, que eso era Pamplona. Foto preferida – y mucha razón tiene en ello – por su autor José Luis Nobel.

 

FOTO 5. Uno de los monumentos al amigo de PamplonaPublicada inicialmente como “The Sun Also Rices” título que le puso Ernest Hemingway a su magna y muy leída obra “Fiesta” relata la vida de un inquieto periodista que al no encontrar alicientes en la vida bohemia de Montparnasse decide ir con un grupo de amigos en busca y al encuentro de la Fiesta en los SanFermines. Resulta indudable e incuestionable que Pamplona debe mucho a don Ernest, de ahí el monumento – uno de los varios – que en su memoria existen y que en la foto vemos con el infaltable pañuelo rojo al cuello. “Mucho disfrute leyendo “Fiesta”…pienso que la descripción de los encierros y las corridas es demasiado elegante y más viniendo de alguien que de verdad odia ver el sufrimiento de los animales”.  Tal escribió Asley Hasty.

FOTO 6. Con la alegría que siempre le caracterizó, Ernest

Para aprender y aprender practicando. TÉCNICA TAURINA.

También en “Fiesta incluye Papá Ernest, una breve lección descriptiva de como tomar vino en bota: “Era un hombre joven que mantuvo la bota suspendida en el aire con los brazos extendidos al máximo e hizo que el chorro de vino le cayera directo en la boca. Mantuvo así la bota de vino que tragaba y tragaba sin interrupción…Después mordió literalmente el chorro de vino, bajó rápidamente la bota y se la entregó a su dueño”. En la foto, siempre alegre y en plena camaradería Ernest en las fiestas de Pamplona.  NOTA; para los lectores de Puyazos, aficionados al toro y a la pesca, que muchos lo son; los 2 capítulos anteriores a la llegada de don Ernest y su banda a Pamplona, en “Fiesta” son ricos relatos de pesca en el País Vasco.