Archiv para marzo, 2013

¡ESAS COSAS NO SE HACEN!

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Por: José Alberto Vázquez Benítez.

El tema ya ha sido tratado con precisión por la prensa taurina. Pero la cosa no deja de tener su importancia, sobre todo, si yendo al detalle, este tipo de faltas, evidente reto a las autoridades nombradas ha sido cometido por toreros visitantes, los dos hispanos. Muy visible y de dar tristeza fue el caso del llamado “Mejor rejoneador del mundo“, quien con evidente transgresión del Reglamento que a la letra dice: Todos los lidiadores acataran inmediatamente los avisos y las ordenes del Juez de Plaza y del Inspector Autoridad y les está prohibido hacer manifestaciones de desagrado en el ruedo sobre las llamadas de atencion, cambios de tercio y otorgamiento de apendices“. Increible: Pablo Hermoso, de pie, desafiando de frente y abajo del palco del Juez, haciendo de comparsa a su cuadrilla quienes ostentosamente pedían una oreja más, trofeo “Plus” para una actuación que con una oreja concedida ya estaba aceptablemente otorgada. En la misma tarde y plaza, Alejandro Talavante, de una manera, eso sí, elegante y educada entregó al alguacil el rabo que de forma dadivosa el Juez Jesús Morales, ex-subalterno de toreros mandones concedió sin haber mediado una cierta petición o una faena meritoria de tal premio. Todo esto ocurrió en: La Catedral del Toreo en México y ha sido ampliamente comentado, pero queremos subrayar que las dos fueron faltas graves al Reglamento al no aceptar las decisiones del Juez y manifestarse en contra. Eso sí, uno de ellos, el Matador Talavante conduciéndose cortésmente  y hasta con cierta elegancia. Pero el Rejoneador lo hizo en forma retadora y con una apostura nada digna de su categoría. Lo que hay que saber es que ésta era apenas la quinta actuación del ex-banderillero como Juez, por lo que, al menos la gente del rejoneador ha de haber dicho: ¡A este nos lo comemos!

Lo peor de lo acontecido estos días vino después, en el Domo de San Luis Potosí, donde el Matador José Antonio Morante de la Puebla, quien ante la negativa del neo-juez del Domo, quien él mismo se confesó “muy nuevito”, de otorgarle la segunda oreja que la concurrencia de manera visiblemente mayoritaria pedía, tuvo Morante el desplante de devolver de manera brusca – arrojar – la oreja al palco de autoridad, la oreja segunda que le otorgaron. Argumentó después el C. Juez defendiendo su postura, diciendo que se trató de una estocada “defectuosa” (desprendida) y de ahí la negativa, siendo la petición muy mayoritaria. Y fue en otra, de esas plazas de Dios donde el Juez, también nuevo, pero este dijo que: Anda picando piedra, reconoció que “como lo hacen los maletillas para hacerse novilleros“. Anda, recorriendo pueblos para hacerse Juez y al ser cuestionado sobre su enérgica actitud con determinado matador, respondió qué: lo hizo, – el actuar enérgicamente – reprimiendo al torero a quien  al dar una vuelta al ruedo, le arrojaron un “brassiere” mismo que se colgó a la cabeza. Y recién en la Monumental de Apizaco, el novel Angelino D´Arriaga, tuvo la desfachatez de reclamar de manera muy falta de educación, una oreja que no merecía. Ha recibido el regaño y reclamo de la prensa escrita por su falta de profesionalismo.

Definitivamente, se trata en estos casos, de actitudes que no van con el respeto a la Fiesta Brava, pero sobre todo, son una grave falta de respeto a la profesión, al traje de luces y por supuesto a sí mismos. Esperamos que esto, aquí narrado no vuelva a presenciarse en nuestros ruedos.

EXPRESIONES TAURINAS.

“Hacer el quite” o “Hazme el quite”

La expresión taurina Hacer el quite” es de una antigüedad tal que se remonta al tiempo en que la suerte de varas o de picar se realizaba con los caballos sin protección alguna, sin petos. Se trataba de evitar lesiones graves en los cuacos, resultado de las tremendas embestidas de los toros, y entonces, primero los peones y más tarde y de manera formal los matadores quitaban” a los toros del caballo, literalmente: “hacían el quite”. Esto se protagonizó en la lidia, quedando los “quites” establecidos después de completado cada puyazo, así, procede un quite después del primer puyazo a cargo del matador en turno; y en caso de darse un segundo puyazo, cosa ya histórica y hecho que pertenece a la crónica de tiempos pasados, pues en nuestros días con dificultad sobreviven los toros a la primera pica, se realizaba un segundo quite a cargo del siguiente matador en turno, hablándose entonces de que: alternan en quites”. El caso es que se realiza el “quite” en remembranza de cuando en realidad había que quitar al toro del caballo: “hacer el quite” y de ahí derivó al lenguaje cotidiano haciéndose uso de la expresión cuando al consumarse la cita o compromiso de un determinado sujeto con una sujeta, esta sale con que; “Va mi prima con nosotros” o; También va a ir mi amiga…” con lo que el interesado y afectado se ve obligado a buscar de urgencia a un amigo o compinche para pedirle de favor: “Hazme el quite” expresión con la que se pide ayuda para que se haga cargo de la imprevista compañía y que en términos más claros puede equivaler a: “Quítame a ese estorbo”.