Archiv para enero, 2013

¡Una tienta de muy gratos recuerdos!

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¡Una tienta de muy gratos recuerdos!
Por: José Alberto Vázquez Benítez.

La hacienda ganadera de bravo de San Diego Coyotepec alberga las instalaciones de los corrales de “saca” es decir donde se coloca el ganado cuando ya está próximo a ser embarcado para salir a las plazas de toros, está ahí también el embarcadero, que en esta casa es altamente funcional, lográndose embarcar una corrida completa en unos veinte minutos; está ahí, igualmente la plaza de tientas, también con excelentes instalaciones, además de palco de invitados y el de ganaderos, cuenta con cocina de la que van saliendo a la par que salen las vacas de los toriles, las “pellizcadas” de salsa verde, alternando con la roja y los crujientes trozos de fresco chicharrón. Este casco de hacienda sustituye al anterior llamado “San Diego Cuetzconzin” y que se encontraba entre metapacles, o puras filas de maguelles, síendo Cuetzcotzin el nombre de un lugar en forma de monte, con un pequeño volcán en sus entrañas, de donde según cuentan tradición y leyenda hechas una: salió una enorme serpiente que emigró a la Malintzin y desde entonces el pequeño volcán dejó de lanzar humaredas.

Mero enfrente de esta hacienda, cruzando la carretera, se encuentra la otra hacienda propiedad de la misma familia ganadera que encabeza el tenaz empresario, ganadero, agricultor y comerciante don José Ángel López Lima. Es esta señorial casona hacendaria, San Juan Quintero, hoy Mazarraza,  que fuera propiedad desde el año de 1880 de la familia con ese apellido, al que dio fama don Felipe Mazarraza quien fuera gobernador del estado de Tlaxcala, permaneciendo la casona en manos de esa familia por 100 años, hasta que la adquirió don José Ángel. El ganado de la divisa rojo, verde y amarillo, con una J y una A que conforman el fierro de la casa pasen cuando son jóvenes; becerros y vacas en una otra propiedad de la casa, los potreros de Santa Lucía, que se ubican en la serranía en la que colindan los estados de Puebla y Tlaxcala, allá por Terranate.

Las dos haciendas: San Diego Coyotepec y Mazarraza se ubican en el municipio de Cuapiaxtla, colindante con el de San José Chiapa, por lo que ahí cerca, muy cerca, a sólo diez minutos de donde los López Lima crían toros de lidia, la empresa Audi creará pronto autos de lujo.

Ahí, estábamos el viernes, en el tendido donde calentaba el sol, tendido para invitados pero ocupado por los chamacos, hijos de los peones y caporales de la hacienda, quienes muy bien conocen a su ganado y sus crías, pues son casi testigos presenciales de las cruzas y el parir de las vacas. Chavales estos que bien saben expresarse en el lenguaje campirano y lo hacen mejor que los cronistas de Tv y radio que “narran” las corridas. Uno de estos chavales le decía a otro en correcto lenguaje de campo: -“¿Ya vites? Ese toro es el semental, el berreando en castaño que esta junto a sus vacas”.

Las labores de tienta estuvieron a cargo del torero salmantino Eduardo Gallo en su intensa preparación para su presentación en la temporada 2012 – 13 de la Plaza México, le acompañó en el campo, como siempre lo ha hecho, su apoderado, el matador en retiro Lázaro Carmona, quien aún pisa fuerte en los ruedos, y en esta ocasión nos brindó un par de “puyazos” subiendo al caballo de pica y ejecutando la suerte de varas con todo el rigor y siguiendo las ordenanzas, y mandando con conocimiento y dominio desde el caballo. Los recuerdos de tienta, que dan título a este post estuvieron a cargo del propio matador Lázaro Carmona y don José Ángel, pues el coleta hispano en sus andares tempranos por estas tierras, durante algún tiempo se albergó en esa casa ganadera y en muchas otras de ese rumbo, pues cuando las primeras veces por ahí llegó, lo hizo acompañado, ni más ni menos de su gran amigo Jorge “El Ranchero“ Aguilar, ni más ni menos.

EXPRESIONES TAURINAS.

“Tiene los machos muy bien amarrados”.

Expresión que equivale a la otra más coloquial de: “Los tiene muy bien puestos” y que se refiere al momento, ya comentado en el post “Vestirse de luces” en que al matador se le ajustan, atan o anudan los cabos de los cordoncillos que ajustan los extremos de la tales o calzona del traje de luces, por debajo de la rodilla y que al quedar debidamente ajustados dan seguridad y firmeza a la parte baja del vestido de torear, con lo que el torero al sentirse cómodo, seguro, dice de sí mismo y se dice de él que tiene “los machos muy bien puestos”. Frase que por extensión se utiliza para decir que alguien “los tiene muy bien puestos” o muy bien ajustados, haciendo alusión a los atributos sexuales, dicho que se ha convertido de uso cotidiano y que incluso llegar a utilizarse para mujeres, señoras y señoronas, cuando estas también, los tienen “muy bien puestos”; los ovarios, claro.