Archiv para julio, 2012

“El Toro es Cultura”

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Ante la evidente y cada vez más creciente oleada de ataques contra la fiesta, agresiones que no sólo se incrementan de manera preocupante, sino que involucran a ciertas autoridades cuya fortaleza no es precisamente la característica que les adorna, sino que son más bien débiles voluntades, que por eso, por debiles se dejan fácilmente manejar y llevar. Ante ello, la mejor actitud que éste escribidor ha decido adoptar es hacer una intensa, exhaustiva labor de difusión de la cultura taurina o mejor dicho, y esa será nuestra propuesta conductual, tratar de manera insistente de convencer a todos, aficionados y no, y sobre todo a los atacantes de la fiesta, de que…”El Toro es Cultura”.

Lo primero, es aseverar, reconocer que ésta es una labor harto difícil: “la ignorancia no sólo es atrevida” sino que en cualquier campo resultan de alta peligrosidad las acciones que personas ignorantes puedan emprender. Por ello comenzamos con esta cita que es altamente ilustrativa: “Los entes de cabeza pequeña, atacan y tiran cornadas contra todo aquello que es grande o lleno de grandeza y que sus mentes no pueden comprender”. Más claro ni el agua: Aquéllos que atacan la fiesta (los argumentos son tema aparte) lo hacen porque su estrechez mental les impide ver, la grandeza cultural que el ancestral rito taurino lleva consigo. Lamentable, muy lamentable resulta que por si no fuera poco, dentro de la misma fiesta existen muchos cabestros, mansos peligrosos de media casta cuya cornuda cabeza ante la evidente falta de inteligencia tiran cornadas contra todo lo que dentro de la fiesta se mueve. La frase exacta es de Antonio Machado y dice: “Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza”

Recién, ante la crisis de ataques sufridos por la fiesta en Sud-América, en la capital colombiana, Santa Fe de Bogotá, su plaza, la “Santa María” ha sufrido agresiones que se pueden catalogar de atrevidas precisamente por emanar de mentes ignorantes; recordemos e insistimos: “La ignorancia es atrevida”. Ante esto, el premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa, su país  también aparece en el “Google map” de la tauromaquia, ha salido en defensa de sus vecinos colombianos, diciendo: “NO debemos avergonzarnos de nuestra afición a los toros”.

Y el muy afamado y reconocido filósofo español Fernando Savater, también se ha expresado en contra de estos descerebrados intentos de prohibición. Savater ha sentenciado: “NO se puede prohibir ese momento en el que un ser humano se enfrenta a su destino y los demás le apoyamos sin traicionarle”. Se refiere sin duda al momento cumbre de la faena o lidia de un toro bravo, cuando el esteta torero, debe tirarse a matar en la llamada suerte suprema, a costa de su propia vida, que arriesga y expone en el instante que ofrenda su existencia ante las astas del toro, lleva, si una afilada espada, y se apoya en una roja muleta, pero, por delante lleva bien puestos aparte de un par de cojones, un corazón muy grande. Y aquello de “Los demás le apoyamos sin traicionarle, se refiere sin duda a la asistencia del público en los tendidos y al apoyo que el torero recibe con las aclamaciones y aplausos entusiastas del cotarro en torno a él reunido.

Otra expresión que resulta concluyente ante tanta agresión que emana de gente que se niega a aceptar la fiesta de toros, es del clásico de finales del pasado siglo XIX y gran parte del XX Bergamín, quien escribió: “Todo el que no puede ver el toreo, no lo podrá entender jamás, por falta, no por sobra de sensibilidad verdadera”.

Y esta falta de sensibilidad lleva a los atacantes de la fiesta a extremos ridículos como los que a veces llegan a argumentar, los supuestos ecologistas y animalistas, quienes dan a entender que por ser proteccionistas de los animales se declaran “vegetarianos”. Para ridiculizarles, y exponerlos como lo que son, extremistas de dar risa; por ello, en actitud rayando en la genialidad Bertín Osborne les responde: “Dentro de unos años llegará el iluminado que quiera prohibir la paella”. Y de éste riquísimo platillo de la cocina española y más ridiculeces de los animalistas, escribiremos en el próximo post.

ANECDOTARIO DE MANOLETE.

Al paso del tiempo la figura de Manuel Rodríguez “Manolete” crece enormemente, sobre todo por la recia personalidad del llamado “Monstruo de Córdoba”. Su paso por nuestro Mexico fue vasto también de episodios no sólo grandiosos y de gran trascendencia, sino algunos condimentados con la chispa que solamente los benditos y agraciados por la mano de Dios con esa gran personalidad pueden tener. He aquí una prueba de ello.

Durante su primer visita a México, el sábado 19 de febrero de 1946, partió Manolete por carretera hacia Orizaba a fin de estoquear seis toros de La Punta con Alfonso Ramírez El Calesero y Fermín Rivera; viajaba en compañía de su apoderado Camará y de su mozo de estoques “Chimo”, bajaban por la empinada y peligrosa cuesta de Acultzingo, cuando fallaron los frenos del auto y éste comenzó a bajar a una velocidad tremenda…A la izquierda el abismo, la muerte segura. Manuel al lado del chofer, al encontrar con la vista un claro que se abriá entre enormes rocas, dió con la diestra un volantazo, saliendo el auto dando tumbos entre la gravilla, arena y pastizales de la cuneta. Ya a salvo, una  vez frenado el auto y recuperando la respiración dijo:

– “¡Ese derechazo ha sido el mejó que he dado en mi vida!”.

¿Y, qué es trapío? Parte II.

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Continuando con lo dicho en el anterior post, en el que se planteó el cuestionamiento de si el trapío es un ente objetivo o totalmente subjetivo; los que dicen saber mucho de esto, destacando los veterinarios de plazas de toros defienden a capa y espada el concepto desde un punto de vista subjetivo, siendo que el asunto es totalmente objetivo y tan simple como esto; a cualquier ser pensaste, incluso los niños, usted

puede mostrarles un pollo y decirles: “Mira, es un gallo”. La respuesta será inmediata: NO es cierto, es un pollo”, y habrá quien diga: “Es un pollito”. Y ante la presencia de un animal ya más desarrollado que muestra su pequeña cresta y plumaje más erecto, seguirá siendo pollo o alguien dirá: “Es un gallito”. Muy al contrario, al mostrar un verdadero gallo con toda la cresta y decirles: “Ese es un pollo”, responderán: “NO, ese es un gallo”, así de simple, y lo mismo ocurre con los toros, novillos y toritos. Eso, es lo coloquial, lo científico y ortodoxo define el trapío como: “forma ideal del conjunto de caracteres raciales propios y esenciales de la raza de lidia cuando se dan en plenitud, expresión idónea del patrón racial”. O, trapío = “resultado del concierto entré la morfología y el buen aire en el manejo del cuerpo”. Por otro lado y entrando en el terreno de las exigencias reglamentarias: “No hay duda de que el trapío, en cuanto a característica del toro de lidia, puede ser apreciado por un técnico veterinario (sic) en función de la experiencia y los conocimientos técnicos”. Jurisprudencia española (1994). Pero lo cierto, es la necesidad de que los toros que se lidien en las plazas deben contar con el suficiente trapío.

“Si el peligro no se siente y no se huele en el tendido, el toreo como arte se degrada…Que el toro que salta a la arena sea y parezca un TORO”. Frase dicha por el entonces presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, Licenciado Adolfo Lugo Verduzco. Si no es así, el descontento de público y aficionados será evidente. La fiesta, su importancia, radican en que los toros que salen a los ruedos, tengan el debido trapío y presencia , para que surgan las exclamaciones de asombro.

“El verdadero toro de lidia no tiene miedo a nada ni a nadie, y, en mi opinión es el animal más hermoso que pueda verse ya sea en reposo o en movimiento”. Ernesto Hemingway. Estando todos de acuerdo, y siendo una verdad aceptada universalmente, que una imagen vale más que mil palabras; esto en cuanto al trapío de los toros se convierte en sentencia, ley, algo mandatario: si al salir por la puerta de toriles el toro anunciado como tal, será recibido como tal, de lo contrario la bronca no se hará esperar.

ANECDOTARIO DE MANOLETE.

Siendo la anécdota el relato breve de algún hecho particular, curioso, o notable, pero que principalmente muestra con pinceladas de trazó rápido la personalidad siempre cautivadora y atrayente de quienes, como Manuel Rodríguez “Manolete” llevan la etiqueta de figuras del toreo, pasamos a presentar hechos que le pintan de cuerpo entero.

Feria de Sevilla, segunda corrida. Al terminar, después de que tanto Carlos Arruza como Manuel Rodríguez habían sido severamente golpeados al ser volteados por sus toros; en el hotel, hablando con don Antonio González Verá y en presencia del Niño de la Palma” Cayetano Ordoñez; quien había llevado a su hijo Antonio a que conociese al Monstruo”. González Verá reprochaba a “Manolete” por lo que calificaba de “desmedido afán de triunfo”. De manera enérgica decía al torero: – “Así no se puede torear Manolo…” Manolete abrió un armario donde se veían dos vestidos más de torear impecables, y contestó: – “Aquí hay dos taleguillas que todavía me pueden romper los toros en esta feria. Pero yo tengo que seguir toreando así don Antonio”.