Archiv para marzo, 2012

“NUEVO CATECISMO PARA VILLAMELONES”. Síntesis.

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“NUEVO CATECISMO PARA VILLAMELONES”. Síntesis Ejecutiva.

Para concluir con el tan interesante tema del comportamiento de los villamelones en la plaza, presentamos esta “Síntesis Ejecutiva” que es un resumen del tema.

1- Lo primero: ¡Es el cartel, si aparecen toreros que banderillean! Y si lo hacen al quiebro, dejando pasar los pitones, entonces, sí, que va estar bueno…¡Hayquir!

2- La indumentaria incluye; pantalón de mezclilla y chaleco de lo mismo, con cuello de piel de borrego volteadores, sobrero con espejo y pluma, botas texanas en piel de víbora, ó cahuama y con punta de metal. Como equipamiento es indispensable una bolsa de papel de estrasa, conteniendo cemitas, cacahuates y otros insumos masticables. Y como bebestibles; chelas y una bota llena de tequila o mezcal. No olvidar que la introducción de estos comestibles y bebestibles a la plaza “Paga cuota” con el personal de vigilancia. Esta indumentaria puede ser sustituida por unos horrendos pants o más taurinamente, por “traje corto”; “shorts y camiseta sin mangas”, aunque al entrar, alguien pregunte: “¿se te perdió la playa?”.

3- Cuando ya está la faena de muleta del primer toro, es la hora en que arriban los villamelones ocasionando un sinnúmero de molestias para llegar a su lugar, precisamente en la zona más complicada o de difícil acceso. Se trata de dejarse ver. Que se noté, ¡Que ya llegue! Y molestar a los impertinentes puntuales que llegan a tiempo y temprano.

4- Si el recibimiento del toro va a ser a porta gallola …esto se va a poner bueno. El coletudo se ha puesto de rodillas frente a la puerta de toriles, con la clara intención de hacerse a un lado y pegar el “farol-trapazo”. Este fraudulento pase puede ser sustituido por uno o dos “farol-trapazos” de rodillas y pegados a tablas.

5- Ya luego vendrán las banderillas…si el coletudos atiende a la petición en forma de griterío de ¡Cortas….cortas! Entonces, sí, esto ya se puso bueno!

6- Tan pronto aparecen por la puerta de caballos los picadores…a mentales la madre. Que bien ganado se lo tienen. Pa’ que aprendan los de “a upa” a picar a su progenitora, mejor dicho…¡A su suegra!

7- En todo momento, con o sin toro en el ruedo, a pedir música. No importa que la faena sea de calidad o no. No importa que se amerite el acompañamiento musical. La cosa es que haya fiesta y ambiente: ¡Musica! Incluso a la hora de entrar a matar.

8- El clímax de la tarde llega cuando el coletudo se pone de rodillas para recibir al toro, incluso para citar a banderillas y para iniciar la faena de muleta. Y si algún aficionado conocedor grita: ¡Párate!…Duro contra él: Sí el buen toreó es de rodillas…¡Ignorantes!

9- Y, ¿Quién dijo que el buen toreó implica silencio? Eso es otro error. Aquí de lo que se trata es de armar la escandalera, a gritar, palmotear y hasta patear, la cosa es hacer ruido. ¿El silencio?…. dejarlo para las iglesias y los velorios.

10- Tal parece que en esta modernidad taurina, con la globalizacion de la villamelones, el fin primordial, es…la estocada. No importa dónde y cómo quede colocada la espada. Lo importante es que sea de efectos rápidos. No importa que sea pezcuecera, goyotazo, desprendida o aunque “haiga quedado caída”. Que el toro ruede pronto y espectacularmente y todo está consumado. Aún ahogándose el toro con su sangre por la lesión pulmonar…¡A exigir, que no pedir las orejas!

11- La hora de la verdad para los taurinos es la hora de entrar a matar, la hora de la entrega absoluta. Pero en esos momentos, la quietud en los tendidos es lo de menos, todo mundo a moverse, los vecinos no importa que estén callados y atentos a la suerte…¡Vengan las chelas! Ningún respeto para quien entra a matar exponiendo en la suerte suprema su propia vida; momento en el que nunca faltan, los inoportunos gritos y hasta algunos impertinentes llegan a gritar: ¡Música!

12- Y a pedir orejas, ¿Cómo? Pues a chiflidos y mentadas. ¿Y, los pañuelos? Los pañuelos se quedaron en casa, ahora las orejas se piden a mentada…a solicitar que mediante la intervención de la señora madre del juez, éste se acuerde de otorgar los preciados trofeos.

ANECDOTARIO DE MANOLETE.

Manuel Rodriguez

Sin duda, la anécdota nos pinta en vivencias autenticas la personalidad recia, sobria, majestuosa de un torero, tal ocurre con Manuel Rodríguez “Manolete”, el llamado “Monstruo de Córdoba”, Segunda corrida de feria. Sevilla, al terminar, después de que tanto Arruza, como Manolete habían sido severamente golpeados por sus toros; en el hotel, hablando con don Antonio Gonzalez Verá y en presencia de Cayetano Ordóñez “El niño de la Palma” quien había llevado a su hijo Antonio para que conociese al “Monstruo”. González Vera reprochaba a Manolete por lo que calificaba de “desmedido triunfo”. Enérgico le decía al torero:- “Así no se puede torear Manolo”. Manolete abrió un armario donde se veían dos vestidos de torear, impecables y contestó: – “Aquí hay dos taleguillas más que todavia me pueden romper los toros. Pero yo tengo que seguir toreando asi, don Antonio”.