Archiv para julio, 2011

“VESTIRSE DE LUCES” Parte III.

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La faja o fajín de la que también diremos que ya no es la antigua y larguísima tira de tela en la que el torero enrredaba su cintura. Anudar o rematar la faja requiere de la ayuda del mozo de espadas quien coloca su dedo índice sobre el sitio donde el matador va a hacer el nudo, dejando los cabos de la cinta largos para anudar cada uno de ellos, a derecha e izquierda en la base de los tirantes. Se colocará después el chaleco y por último en otro acto que es el culminante del ceremonial; es, debe ser el propio apoderado del torero o en su ausencia algún amigo cercano quien ofrezca, abierta la pesada chaquetilla para que el matador introduzca en sus mangas los brazos, cosa que resulta muy difícil hacer sin ayuda, para “calzarle”, si se acepta la expresión la ajustada cazaquilla. Todo este protocolo se remata con un ligero o tal vez fuerte golpe o jalón por arriba de las adornadas hombreras, buscando el adecuado ajuste de la casaquilla al tiempo que el apoderado exclama un obligado desear: ¡Buena suerte! O un, ¡Qué Dios te bendiga matador!

Antes de salir del cuarto, frente al espejo ante el qué la mayor de las veces se instaló el altarcillo, el diestro se ciñe la montera corroborando con un vistazo de perfil que el borde inferior de la negra montera no se monte sobre la coleta, para tomar entonces el ricamente bordado capote de paseo, para con él plegado sobre el antebrazo izquierdo y montera en mano, ante una encendida veladora, comenzar a persignarse y cabizbajo musitar una oración que dirige al…Padre Nuestro….

VIVAN LOS VILLAMELONES.

La palabra villamelón ha venido siendo utilizada para describir a aquellos entusiastas espectadores, asiduos asistentes a corridas de toros que llegan a auto-considerarse aficionados y con la intención de serlo, pero les gana su carga genética o ambiental y nunca, nunca por su comportamiento en la plaza dejaran de ser villamelones, aunque algunos lleguen a lograr escribir temas taurinos en diarios o hasta tengan el atrevimiento, la audacia de llegar a hacerlo frente a un micrófono.

Vamos pues, con los comentarios villamelones…

Ocurrió en Puebla, durante la presentación — otra villamelonada — de un anunciado: “aspirante a novillero”, cosa nunca antes vista, pues en ningún concierto, previo al artista o grupo anunciado, aunque existan grupos o artistas “abridores”, pero no se anuncia la presentación de un “aspirante a cantante” y si de flamenco se tratara seria “aspirante a cantaor”. Y nunca en un estadio de fut-bol verá usted este tipo de presentaciones previo al partido; podrán jugar equipos de fuerzas inferiores, pero no anunciarán que jueguen: “aspirantes a jugadores”. Pues bien, después de la actuación de este aspirante, quien escuchó 2 avisos 2, algunos de sus seguidores le defendieron diciendo, que lo de los avisos, no fue culpa de él sino de sus “ayudantes” ya que él lo había matado bien, pero el novillo no caía y alguno de sus “ayudantes” le mal aconsejo apuntillarlo con una espada que era muy larga (el descabello) y por lo largo de la espada el chico “no se acomodaba” hasta que otro de los “ayudantes” más inteligentemente vino con un cuchillo más pequeño (la puntilla) y ese si lo remató bien. Por lo que fue un error del juez haber enviado los avisos sin tomar en cuenta estos errores de los “ayudantes”.

Corrían los Sanfermines allá por el año de 1959 celebre por aquel Verano Sangriento que juntos vivieron Hemingway, Ordoñez y Dominguín, formando parte de la “troupe” y del grupo de seguidores de los toreros y del gran “Papa” Hemingway, A.E. Hotchner conocido por “El Pecas”, ocurrió el 17 de agosto toreaban mano-a-mano Luis Miguel y Antonio en Ciudad Real. Por acuerdo mayoritario se aceptó que “El Pecas” partiría plaza con los celebres actuantes, vistiendo de luces, apareciendo en el paseíllo supuestamente como “sobresaliente”. Todos estaban perfectamente enterados y consientes de la gravedad del asunto y de lo que podría ocurrir si la Autoridad llegaba a enterarse y la Guardia Civil se encontraba presente, vigilante y alerta en la plaza. Recientemente, un amigo de “El Litri” había participado en la misma broma, habiendo sido descubierto, desenmascarado y pasó buen tiempo en el calabozo. La ceremonia de vestirse fue tan real y auténtica que se dice que “El Pecas” al ver la religiosidad con la que Ordoñez rezó ante las imágenes del altar. Pecas, ante el temor de lo que pudiera suscitarse, quería “endemoniadamente” tener algo a que rezarle.

Ya en el patio de cuadrillas en medio de la solemnidad previa a partir plaza, el propio Hemingway le cuestionó al rubio pecas: – ¿Ya te miraste en la entre-pierna? ¿Y ya viste las de los toreros? — haciendo alusión al gran bulto que se les notaba, marcando los atributos sexuales. — Vas a dejar muy mal parados a los Estados Unidos….!

Al terminar el paseíllo, El “Pecas” al llegar al burladero de matadores, sabiendo bien que el ruedo tiene unos 38 metros de diámetro, el escritor gringo reconoció que: El ruedo media, probablemente, más de seis kilómetros!

¡VESTIRSE DE LUCES parte II ¡

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A continuación, el matador se pondrá de pie y asistido por su mozo de espadas y un asistente más, literalmente, se montará o introducirá en la taleguilla. Para ello, se apoya en los hombros de sus asistentes, quienes soportan en peso a la pantoloneta con su torero dentro, que hará diversos movimientos de ajuste, para que esta, “monte bien”. Se coloca después las lustrosas zapatillas cuyos lazos son atados por el mozo. Llegando ahora, a uno de los momentos más significativos del vestir a un torero, los cordones del tubo inferior de la taleguilla deberán atarse a nivel de la pantorrilla, para ello llevan unos muy elaborados “golpes” que toman el nombre de “machos” y deben ser anudados, de manera complicadísima, los cordeles deben ser humedecidos pasándolos entre los dedos en el agua de un vaso, para que puedan deslizar fácilmente. El entre-cruzar y pasar los cordeles por sus presillas que para ello existen en las bocas del traje, es cosa que resulta, decíamos complicada y harto dificultosa, siendo el hacerlo todo un arte, mismo que ha dado lugar a que se acuñen las frases: “apretarse bien los machos”, “tiene los machos bien apretados”, con el significado muy lúdico y popular de que hacerlo; “apretarse los machos” es sinónimo de ser muy valiente o, valga la redundancia, “ser muy macho”.

Ahora el matante se colocará la camisola de holanes en puños y vistosas escarolas al frente, en la “pechera”, metiendo los faldones plegados de la camisa en el pantalón de tal manera que se eviten arrugas y pliegues en el interior y soportarles con los ajustados, cortos y anchos tirantes. Existen camisas de confección especial para torero que llevan unas cintillas que salen del frente y son pasadas por atrás, para anudarse y que permiten acomodar y contener las faldas de la camisa sin pliegues. El paso que sigue es colocarse y anudarse el corbatín, cuyo color hará juego con la faja, y siendo más rigorista, los toreros de verdad, suelen serlo: faja y corbatín también deberán hacer juego con el color predominante de las piedras preciosas que adornan rosetas y alamares de hombreras y chaquetín del vestido de luces. El hacer el nudo de la corbata encierra otro, todo un riguroso ritual que se cumple por la mayoría de toreros. El nudo se lo hace el mismo, frente a un espejo, y al terminar de hacerlo y ajustarlo en su lugar, el torero toma con sus dedos índice y pulgar una aguja enhilada que ya le está ofreciendo el mozo de espadas con el hilo en color que contrasta, es decir que se ve resaltar claramente contra el color de la corbata, para hacer, trazar con aguja e hilo, de manera muy minuciosa una cruz, en un trazo que tiene mucho de significado religioso, y que tiene la utilidad de ajustar y fijar el corbatín a la camisa y que no escape de su lugar con los movimientos que va a requerir hacer el torero. El trazar esta cruz además de encomienda y buenos deseos, conlleva un momento muy especial de meditación y ensimismamiento. Actualmente esta manera de mantener el corbatín en su sitio se suple con el prendimiento de alguna medalla o crucifijo de metal con alfiler de seguridad, aunque muchos toreros suelen hacer las dos cosas, trazar la cruz con hilo y colocar la o las medallas.

¡El Desplante!

Breve nota explicativa:

El Desplante, cómo acto que se realiza frente al toro, no es un lance, ni una suerte o pase, más bien es la expresión, el resultado de una actitud, que se efectúa, generalmente al salir o término de una serie de muletazos. Dice el tauro diccionario que es: “Acto del torero lleno de arrogancia al toro o de descaro o desabrimineto al público”, cosa que también puede serlo. Y en este breve espacio le utilizamos como expresión para un comentario sobre alguno de los aconteceres taurinos recientes.

Un verdadero desplante muy taurino tubieron en días pasados las Autoridades Taurinas de la vecina Huamantla Tlaxcala, tierra muy torera conjuntamente con los directivos del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino al no solamente permitir que se lidiar una corrida de 6 Cárdenos 6, con sus astas integras, el gran mérito estuvo en que, así se anuncio, así se promovió y así llegaron los toros a la plaza, dentro de lo que el Reglamento de ese estado señala; con respecto a las reses a lidiar que: “deberán no haber sido objeto de de manipulaciones o alteraciones que modifiquen sus astas o disminuyan su poder y vigor”. Como resultado de ello, cinco de los seis cárdenos fueron aplaudidos a su salida y dos de ellos segundo y quinto ovacionados en el arrastre. Claro que esta medida ha ocasionado tremendo ruido — léase; descontento – entre los coletudos y apoderados que suelen gustar de manipular las cornamentas y por supuesto, también lucen molestísimos los empresarios que por darles gusto, se prestan a ello.

¡ELÉCTRICO EN MI CASA TENGO…EL REFIGERADOR!

Toreaba el “Zapata” en la reciente inauguración de la temporada en la plaza de Tijuana y dada la gran popularidad que, no de ahora, sino de siempre ha tenido Uriel en las plazas fronterizas del norte; entre la numerosa concurrencia que acudió a verle se encontraba Jimmie (N) que es la presidenta de la Unión de Peñas Taurinas Norte-americanas y en la euforia de la saludación y muestras de admiración por el “Zapata” le presentaron al pintoresco Marino Ortega “El Tlaxcalita”, ayuda, asistente y “utility” del matador, al que la entusiasta gringa le preguntó: – “Oye Tlaxcualita, y tu…¿Tienes correo electrónico? A lo que el “Tlaxcalita” de manera ingenua, pero también entusiasta, respondió:

-“En casa…electrónico…lo que tengo es ¡El refrigerador!”

– ¡Oleeeeee! Tlaxcalita festejó Uriel Moreno, entre las risotadas de todos.