Archiv para 6 abril, 2011

¡Sí se salvó el huevo del Cejas!

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El prendimiento fue dramático, las fotografías, al otro día aparecieron en toda la prensa especializada, sobre todo la serie muy oportuna obtenida por Tadeo Alcina. Por el Face y Twitter las féminas aficionadas empezaron a mostrar su preocupación, y más las que estaban en la plaza, sus comentarios no bajaron de ser preocupantes, quienes estaban más cerca y pudieron apreciar el testículo de Arturo Macias en franco y claro “fuera de lugar” de inmediato iniciaron los cuestionamientos sobre si se salvaría el huevo de Arturo, por lo que tan pronto hubo posibilidad, después de la operación les conteste:¡Sí, se salvó el huevo de Arturo! Dentro del dramatismo al llegar al Hospital Betania, el matador no dejaba de relatar a todo mundo que después de que tratando de salvarse de nueva cornada se rodó sobre sí mismo, y fue entonces que se dio cuenta que su testículo estaba sobre la arena y por supuesto, fuera de su lugar, al levantarle; ayudas, monosabios y para-médicos, la escena se volvió más preocupante, pues ellos, las asistencias al trasladarle a la enfermería hacían esfuerzos por hacerlo bien, le tomaban de los brazos y le jalaban queriéndolo llevar en buena posición y El Cejas, gritaba; ¡Mi Huevo, mi huevo!, llevándolo en la mano; cuando alguien le jalaba el brazo para corregir la posición de traslado, mientras él, apretando y defendiendo, más por instinto, clamaba: ¡Mi huevo! Ya en la sala de urgencias, una vez estabilizado el paciente y mientras se revelaban las placas radiográficas; el matador discutía y relataba al Matador Héctor de Granada, su apoderado, que durante el rápido traslado por el callejón, una vez que le reconoció, así, con más confianza le decía: “Mi huevo, detén mi huevo” y éste, primero por instinto de ayuda dirigió la mano asía ahí, y luego también por instinto retiró de inmediato la mano, al tiempo que Arturo le gritaba; “Agarra mi huevo”.

Ya después de la operación se exacerbó la discusión, sobre si entre las obligaciones del apoderado está la de sostener el o los huevos del poderdante, en caso de que sea requerido; Arturo insistía que sí y el matador De Granada que no. Hablando en serio, el asunto era serio, apoderado, ayudas y cuadrilla preguntaban en la sala de espera anexa al Quirófano, por el pronostico, ¿Que sería del testículo? Ya que estuvo muy expuesto, incluso Arturo rodó sobre de él más de tres veces, lo revolcó en la arena, se llenó de tierra, los jaloneos, el trauma de la cornada y el aseo quirúrgico intenso al que tuvo que ser sometido. Por cierto, es justo mencionar que los únicos, gente del toro quien se hizo presente esa noche en el Hospital fueron el líder de los matantes Antonio Urrutia, acompañado del también coletudo, Fernando Flores, el cronista, torero, piloto-aviador y deportista Luis Niño de Rivera y Octavío García “El Payo”, quien después de ducharse y cambiar el terno de seda y oro por mezclilla y algodón llegó al Betania y ahí permaneció hasta las 3 a.m., hora en que se declaró todo controlado y el huevo salvado. Como corolario, tres días después, el domingo, al ser dado de Alta, al dejar el hospital, El Cejas insistente, pedía, exigía, que lo llevara “comer una barbacoa”. Ante la negativa de un servidor, argumentando razones del cuidado de su salud. El insistía: “Si no me llevas, yo voy a comer barbacoa a orilla de carretera”, – “Esas son de perro y te va a hacer daño” – le dije y él respondió, concluyente: – ¡ Mejor!, ¡Así voy a llegar ladrando como un perro a Aguascalientes! – Refiriéndose a la feria, claro. Conclusión; terminamos en la 23 y 23 con Toño comiendo una deliciosa barbacoa tipo gourmet precedida en el primer tercio por ¡Un consomé también, para gourmets!