Lo que los ciegos animalistas no ven…

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FOTO 1. Sacrificio de cerdos

Los animalistas que son ciegos por propia voluntad no pueden o No quieren ver escenas como estas: A golpes con palotrancas un cerdo es golpeado salvajemente en el matadero hasta provocarle la muerte. Esto conlleva claro las alteraciones mentales muy claras de quienes a ellos se dedican. Pobre gente. Pero esto los animalistas ciegos de no ver lo que no quieren ver, nada dicen. Esto en nada apela a la compasión que esos ciegos tanto alardean. Pura falsedad.

FOTO 2. Transporte de cerdos

Y allá van, rumbo al matadero, incluso circulando por céntricas avenidas, transportados por centenas sin ninguna contemplación, colgados patas pa’arriba, sin el mínimo espacio, apretujados entre ellos;  nuevamente vemos la actitud displicente y sin piedad de los traficantes de carnes. Esto tampoco lo ven los desalmados animalistas y de esto jamás se ve protesta alguna.

 

FOTO 3. Autectica salvajada.

Cada año son varias, muchas las ciudades en el mundo sobre todo de Europa – a donde nacen los movimientos animalistas – y Asia en donde celebranse salvajes festividades como ésta que vemos en la foto: banquetas, pisos, plazas enteras inundadas en rutilante sangre. Como si eso no fuera bastante: Rostros, cabezas enteras, manos y ropa son al típico estilo cavernícola, embarradas con sangre de los corderos, incluyendo a los pequeños e inocentes chavalillos. Esto no es como en las faramallas que en sus ridículas manifestaciones, –  de no más de 7 personas – , se pintarrajean en rojo, muchas veces con salsa “sopa de gato” la catsup. Y de estos abominables actos de matanza no dicen nada. Cerca de 5 mil corderos se sacrifican en una semana en España donde el número de toros bravos lidiados escasamente llegan a rebasar un millar por año.

FOTO 4. La foto lo dice todo

En Francia país en que también la Fiesta de los toros es vigilada con gigantesca lupa, siempre con afán punitivo, poniendo trabas y buscando manera de atacar y es ahí donde los animalistas tampoco ven, ni protestan por escenas como la que vemos en la foto y que son muestra evidente del mal trato y pésimo proceder en la forma de encerrar a los cerdos para engordarlos y convertirlos en carne a mercar. La foto lo  dice y explica todo; privados de su libertad, en horrible y asquerosa inmovilidad; decimos asquerosa porque se revuelcan y embarran a  carne viva de sus propios desechos. Insistimos, esto no lo ven los ciegos “protectores” convertidos en cómplices del mal trato al tolerar conscientemente estas barbaridades.

 

Así vive en el Campo Bravo Su Majestad el Toro de lidia.

FOTO 5. Con orden y verdadero

En contra de todo lo anterior vemos en esta foto no solamente la tranquilidad con la que Su Majestad el Toro de lidia vive, ratos de juerga, regocijo y muy sanamente se alimentan en los comederos, siendo un ejemplo que debe seguir gran parte de la desordenada especie humana: el comer guardando una sana distancia.

FOTO 6. Gusto da verlos comer así

He aquí: veamos la gran, enorme diferencia en la gustada y esperada hora de la alimentación. En las dehesas, los potreros de las ganaderías de toros bravos. Gusto da verlos alimentarse así. Comportamiento ejemplar que muchos humanos debieran imitar…pero tal parece, muchas veces que nuestros congéneres prefieren imitar a los cerdos. La foto del recuadro inferior parece haber sido tomada en un comedero – les llaman área de “comida rápida” – en una plaza comercial.

 

El toreo de manos bajas con muleta

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FOTO 1. LA historia antes que nad

Va el testimonio gráfico de la historia antes que nada; debemos decir que Manuel Rodríguez “Manolete” ha escrito si nombre en áureas  letras de la Historia del Toreo con su importante aportación de quietud, imposición que se convierte en magnitud exquisita, bajando las manos, como sólo él ha sabido hacerlo en una verdadera revolución al expresar su sentir y lograr transmitir diciendo: “Este soy yo”. En una enorme actitud de quietud que  mucho ha sido imitada, pero pocas veces lograda.

 FOTO 2. La maestría de José Tom

Si hablamos de la quietud del Monstro de Córdoba” de inmediato surge la auténtica maestría de José Tomás, por algo se dice y bien se sabe que su “estudio”, salón de entrenamiento como un recinto sagrado, todos sus muros cubiertos de espejos donde “El Príncipe de Galapagar” práctica el toreo de salón con muleta – claro – de muy bajas manos y escuchando a gran volumen las notas y acordes de ese himno del paso–doble que es:  “Manolete”. En la foto le vemos

FOTO 3. El joven Matador Román

Al arrancar el llamado Serial de La Reconstrucción, en la comunidad de Cabra le ha salido al joven Matador Román un Toro de los llamados De Bandera, llamado tal como su nombre lo dice:  “Emperador” de la ganadería de “Santiago Domecq” premiado con el arrastre lento a sus restos. La faena de antología llegó a su fase final con el negro burel metiendo así la cabeza y noblemente obedeciendo a la muleta de lentísimo vuelos que así con lentitud le invitaba el ya no prometedor, si no auténtica realidad Román. Toreo tildado de enorme profundidad.

FOTO 4. Resultado de preparar la Suert

Resulta indiscutible que dominando al burel, haciéndole meter la cabeza, embestir con entrega absoluta el resultado va a ser una realidad al ejecutar la suerte suprema: el testuz abajo, permitiendo hacer la Cruz y la estocada caerá en todo lo alto. Estoconazo y las orejas a la espuerta de quien ejecuta la suerte con Maestría. En la foto blanco y negro Álvaro Lorenzo con la muleta instrumentando los últimos pases bajando a extremo las manos, preparando al toro para el final y culminación de la faena.

 

LA ENSEÑANZA RINDE SUS FRUTOS EN TOREROS JÓVENES. 

FOTO 5. Un chaval Ándres Ro

Continuando con el tema de la muleta manejada, como debe ser desde los inicios del aprendizaje Ándres  Roca Rey poniendo en práctica lo aprendido que desde edad temprana, en la senda que él mismo y sus primeros mentores le enseñaron: la rectitud, el sentimiento y vino después la culminación como apreciamos en la foto derecha: a lo aprendido por el chaval se agregó el arte de saber templar con la muleta a bajo vuelo. Alcanzando la perfecta armonía del torear.

FOTO 6. El fruto del aprendiz

Por cierto Ándres que con hartura, bien asimiló las enseñanzas de su mentor José Antonio Campuzano quien lo conoció desde que el chaval tenía 12 años de edad y supo, no sólo verle, si no ayudarle a cultivar las facultades para el buen desempeño, sobre todo del toreo con muleta con hondura y muy bajas manos. La semana pasada, Ándres anuncia el fin de su relación de apoderamiento con el Maestro Campuzano. ¡Valla noticia!

Lo más clásico del toreo, El toreo de manos bajas

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FOTO 1. El hermoso y cade

Echamos una mirada al toreo que más nos gusta, al que más impacta, sobre todo ahora en que surge la innovación de la que todos pretenden ser creadores, justificándose claro en querer aportar algo en el renacimiento de las artes; la creación de una nueva normalidad. Es por ello que hemos querido dedicar estas líneas a lo que resulta lo más clásico de la lidia que se inicia con los lances de recibo con el  capote: mandiles, delantales – les llaman otros – las inmortales Verónicas, se dice así de este lance que rememora la escena en que la buena y piadosa mujer limpió el rostro de Jesucristo durante la Pasión, para ello acercó sus manos y bajándolas limpió con su manto el sudor y sangre del rostro de Cristo. Verónicas que casi siempre se rematan con una “media” que sí es como esta de la foto, es monumental.

FOTO 2 DOS. ESTA ES LA 2. Mora

 

Que difícil resulta aunar, arte, naturalidad y sencillez. Eso se consigue con el toreo de manos bajas. De seguro al hablar, apreciar esto, se habla del Toreo antiguo, clásico y más sí se asevera la evidencia de que clásico es lo que perdura al paso de los años. Podrán y están apareciendo multitud de modismos, estilos churriguerescos con capotes y muletas, pero entre más se pretenda torear con garigoleos, más firme y perdurable resultará el toreo clásico, el arte inconmensurable de templar con manos bajas. El relajamiento total al ver, sentir pasar el par de pitacos cerca de la taleguilla. En la foto un remate de manos bajas con sello personal que dice: “Morante”.

3. Antonio Ferrera

¡Eso es todo! Bien puede titularse esta fotografía del Matador Antonio Ferrara se trata de un tentadero en la casa ganadera Borrego, ejecutando con poder, sentimiento y mando, – claro que se requiere tener estas facultades –  tremendo doblón. La mano derecha muy baja y con la mandona izquierda señalando con energía la salida. Día con día,  Ferrara se consolida como una auténtica Gran Figura y ponemos “Gran” dado que ahora un cualquiera se dice, se siente figura.

FOTO 4. Una fotografía

 

Para aquellos irracionales que con un odio atávico persisten en su necedad de solo querer ver maltrato; negando todo contenido artístico en el toreo, se les pide, de favor, que den una explicación a esta fotografía; ya histórico disparo con la firma de Pablo Cobos en la que vemos a Julián López “El Juli” en la Plaza de Las Ventas, con el toro “Licenciado” criado en las dehesas de “Alcurrucen” Véase, apreciamos con sentimiento la nobleza, celo y a la vez codicia con la que el astado “mete la cabeza” hablando en términos taurinos, con entrega absoluta; pero- y esto es muy importante – entrega no en términos de sacrificio o dominación. Entrega para ser participe activo, emocionado también del bello encuentro de Tauro con el hombre, tal como aparece en los primeros murales rupestres.

 

Los niños toreros también torean de manos bajas.

 FOTO 5. Marcos Pérez

Se llama Marcos Pérez ya todos los taurinos hemos retenido su nombre y tenemos en mente la gran ilusión que a él le embarga, la ilusión de llegar a ser para lo que ha nacido: una admirable Figura del toreo. Cuando ve uno esto, surge el pensamiento, la duda eterna: ¿El torero nace o se hace?

FOTO 6. Con intuición

Seguramente toreando así de manos muy bajas, como bien sabe hacerlo y lo ejecuta con prematurez de ingenio, Marcos Pérez podrá llegar muy lejos, veamos en la foto no solamente la plasticidad lograda, el sentimiento y entusiasmo con el qué, pierna flexionada mantiene la muleta a buena distancia, con enorme aguante a la embestida. Eso se llama temple ¡Valla temple del chaval!

 

Con robos, hurtos, desaparecen nuestros grandes recuerdos

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Foto 1. Manolete

Fue en 1947 año de su muerte en Linares, cuando Manuel  Rodríguez “Manolete” vistió de luces: a palo de rosa y bordados en oro, mismo terno de aquel 28 de agosto, hace LXXVII años. Así lo hizo para partir Plaza en el recordado “Toreo de Puebla” el 1ero., de enero de ese año, donde en el patio de cuadrillas existía una placa en bronce conmemorando tal hecho. Junto con  muchas otras placas, la que recordaba la alternativa de Silverio Pérez y muchas más, mismas que fueron retiradas cuando Gabriel “El Heraldo de Mexico” Alarcón propietario entonces del “Toreo”  y dueño también de almacenes “Blanco” vendió, traspasó, transó  – hoy se dice “Aportó” a los almacenes esa Plaza de concreto que fue ruidosamente derribada. Las placas de bronce fueron retiradas con la promesa de volver a ser colocadas después. Y ¿Dónde quedaron? Vemos en esta histórica foto iniciando el paseíllo a Manolete, primero a la izquierda con el brazo en ángulo recto, muy a su estilo, Lorenzo Garza y por delante el Caballero en Plaza don Álvaro Domecq en el Toreo de Puebla. FOTO 1. Mtro. Guevara +

 

FOTO 2. En la muy torera Plaza del Conde

Vaya Usted a saber. Misma historia en Pluviosilla, Ciudad de Orizaba, Veracruz, donde en la fachada del antiguo “Hotel de France” ubicado en el Camino Real una hermosa placa, ya verde por efecto del tiempo en el bronce, señalaba que ahí se vistió de luces “El Monstro de Córdoba”. Retirada recientemente por remodelación del hotel, que pasó a ser regentado por una franquicia hotelera. Ignoramos si el bello inmueble también lo conservan sus antiguos propietarios. Claro la propiedad es, puede ser de ellos, pero la placa, hecha y puesta a costo de la afición NO es de ellos. La retiraron con promesa de volver a ser colocada, pero se repite la pregunta ¿Dónde quedó la placa? Las autoridades municipales que tanto presumen y cacarean estar al cuidado de sus pluviosas tradiciones, ėsto es lo que deberían cuidar.                                       En la foto, el imponente y sobrio monumento a Manolete, en la Plaza del Conde de Priego, uno de los barrios más toreros del mundo, al fondo el templo de Santa Marina, en Córdoba, España.

 

FOTO 3. Manolete,

Otra placa memorable que no existió nunca, nadie se preocupó por colocarla en la muy peligrosa carretera a Orizaba en el curvilíneo tramo de “Las cumbres de Maltrata”, hoy se desciende por Acultzingo, de bajada, debiendo a veces invadir el carril contrario, cuidadosa costumbre que aún perdura;  bajaba a buena felicidad el fabuloso “Buick” adquirido por “Manolete” en los USA y llevado después a España por barco. El 19 de febrero de 1946 iván, junto con don Ándres Gago su apoderado, rumbo al “Toreo” de Orizaba, conducía el fiel e inseparable mozo de espadas “Chimo” de pronto el veloz auto, perdiendo los frenos, sale de la carretera y va sobre el precipicio a su izquierda, Manuel Rodríguez quien viajaba en asiento delantero al lado de su fiel ayuda; instintiva, toreramente, con su brazo derecho jaló el volante quedando el auto al borde de la barranca, “montado” sobre un roca salvadora con las llantas delanteras girando. Cuenta la anécdota que “Manolete” decía después al narrarla: ¡Es el mejor de derechazo que he dado en mi vida! Es ahí donde debiera existir una placa alusiva. En la foto, muy elegante “El Mostro de Córdoba ” junto a su entonces fabuloso Buick. Foto: La HISTORIA a color.

 

FOTO 4. Los Matadores

29 de agosto de 1947. Un aniversario más de la muerte por certera cornada en la Plaza de Linares a Manuel Rodríguez,  73 años ya de su ausencia. Lo más trascendente de esta falta, es el permanente, continuó intento de algunos, no muchos, por suplir su ausencia: ¿Qué sí José Tomás? Más recientemente se ha dicho ¿Qué sí Pablo Aguado? Y, ¿Según lo ocurrido en dias pasados en Sanlúcar de Barrameda, Corrida Magallánica, Daniel Luque, cortando las 2 orejas 2 de sus 2 Miuras 2 ?. El primero de ellos bien puede serlo, aunque mucho le faltan la frecuencia y constancia: constancia en las agendas, ya  que resulta bien poco la frecuencia con que torea. Y del segundo, la gran falla  (léase: la “regazón”) al creer él mismo lo que los destructores aduladores, que tanto abundan y mal hacen en esto del toro, le dijeron que ya era otro Manolete. Y de Daniel Luque quien al menos acaba de exclamar: ¡Aquí estoy! Y va por encerrona en Aranjuez. De Manuel Rodríguez tanta falta hace su presencia, su gran prestancia. Aquí le vemos con otro grande, el mexicano Carlos Arruza, ambos listos para lidiar mano-a-mano una exquisita paella.

 

LOS TOROS DE MIURA, su permanencia en la leyenda.

FOTO 5. Miura un

Miura, en gran parte de su leyenda eso representa, la constante permanencia en la mente de aficionados, conocedores o no del tema. El enorme prestigio y gran poderío de los autos deportivos de élite Lamborghini se manifiesta con la imagen de los Toros de Miura.

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Dos auténticos y enormes nombres de leyenda, fuertemente unidos por la tradición y el muy certero manejo de la publicidad: Lamborghini y Miura. Aquí el hermoso y señorial auto embistiendo con la bravura de su motor a la muleta en la Plaza de Toros.

 

 

Por algo se le llama “Suerte Suprema”

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FOTO 1. De los re

Desde las más antiguas Cartillas taurinas, los primeros catecismos que los chavales con hartas ganas de llevar parné a casa y la pitanza, quitar a sus madres de vendedoras de esquina, Luis Procuna; fue vivo ejemplo de ello, y no resta más que entrarle a lo del Toro con valor y a la suerte llamada suprema. La sentencia del filósofo francés Francis Wolf dicta que: “El deber de arriesgar la propia vida es el precio que uno tiene que pagar para matar al animal respetado, en vez de sacrificarle de una manera oculta y mecanizada”. En la imagen se ilustra la manera correcta de entrar a matar: Portada de la revista Doctrinal Taurómaco, con un recuadro de chavales entrenando la suerte con la carretilla.

FOTO 2. Con pan

Las ya muy devaluadas frases que perdieron su valor por el exceso y abuso en su uso: “No tuvieron suerte con la espada” y aquella al momento de cuadrarse para entrar a matar de: “Qué haya mucha suerte”. Frases falsas de toda falsedad, pues bien sabido es qué lo único requerido al tirarse a matar es con el corazón bien, muy bien puesto. Vamos, lo que es lo mismo: “Con un par de cojones”. Cosa que vemos hacer al inolvidable David Fandiño en las Ventas quien viste pantalón prestado blue jean, vaquero le llaman por allá, debido a tremenda cogida momentos antes, corrida Mano – a –  mano con David Mora.

 FOTO 3. Mosai

Mosaico del Matador Emilio de Justo cuatro diferentes ocasiones, para ejecutar la suerte en “Todo lo alto”, con absoluta entrega sin rehuir el encuentro que él bien sabe, puede ser fatal, lo que con toda razón le permite sentenciar: “Qué no se os olvide. Lo de echarse a matar o morir de hoy no es casualidad”. Con auténtico sello propio de mucha verdad, realiza las estocadas tal como lo vemos en las cuatro fotos.

 FOTO 3. El gallo

Perfilándose a matar de manera perfecta con espada y muleta listos en hermosos trazos de pincel y color con firma de García Campos,     vemos al ahora, ya personaje histórico de la Tauromaquia Joselito “El Gallo” muy recordado este año – y siempre –  por el centenario de su trágico fallecimiento.

 

TRADICIÓN, SAGRADO RITUAL A CUMPLIR.

La Señal de la Cruz, bendice, engrandece y lleva a lo o sublime la suerte de matar.

 FOTO 5. Perfec

¡Por la sangre de Cristo! Que solamente haciendo la Señal de la Cruz con toda honestidad, con absoluta entrega se puede y debe matar un toro con el honor que merece. En éste magistral disparo de: Foto Bellida, reciente en el Puerto de Santa María: Un torero, Matador de Toros con mucha verdad, José Antonio Morante de la Puebla, – sient videmus in –  ejecutando la suerte, con los brazos haciendo perfectamente la Cruz, Bendita entrega que no va con eso de arrojar, aventar la muleta y aventarse a lo que bien pudiera venir: generalmente un pinchazo o una estocada chaqueta, pero eso sí la euforia en

FOTO 6. Cruzando

Un brazo cruzando exactamente sobre el otro. Haciendo La Cruz, con entrega absoluta echando cuerpo y corazón pa’lante, siempre Talavante, sin salirse de la suerte, y así, difícil es que falte la suerte.

 

 

El verdadero arte de colocar palitroques

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Foto 1 la lidia

Este escribidor, con muy buena fe, y solicitando el perdón, la comprensión de Ustedes amigos lectores por lo reiterativo del tema; el tercio de banderillas, el de colocar palitroques es un verdadero arte, así ha quedado por el paso de los años en la vida de la Fiesta, y así ha sido sancionado desde sus inicios, por los más clásicos de los clásicos como la señala la antigua revista, la célebre “La Lidia” tal como lo vemos en la ilustración que corresponde a un magnífico par de Rafael Molina “Lagartijo”, año de 1883.

Foto 2 balcón

Dando el pecho: Asomándose al balcón. Cumplimiento con uno de los dictados, mandatos más antiguos que existen para el arte, ciencia, de colocar banderillas, verdadera amenaza ante el miedo y feliz encuentro con el alto riesgo: Asomarse al balcón, como quien tal cosa hiciera y Dando el pecho, ofrecer el cuerpo a los afilados diamantes de los pitones.  Muy claro queda que cuando esto no existe. Los pitones han sido “reparados”, finos cortes con segueta . luego aplicación de betún o del mismo aceite quemado del motor del Tortón del transporte, pues entonces, ya para que ofrecer el pecho y asonarse al balcón. Vengan los saltos acrobáticos,  los brincos chapulinescos y el bailoteo, vueltas de danzante incluidos.

FOTO 3. Después del en

Y, suenan unos OLÉS que traspasan los límites de la cordura. Así se pone el público, fanáticos e especiales, conocedores aficionados puestos de pie, para después del unísono ¡Olé! Venga la ovación.  Sobre todo resulta admirable, la grácil y muy erguida forma de salir del encuentro, caminando; caminándole al toro por el lado contrario, con ágil cambio de rumbo a la embestida para evitar eso que tanto vemos – Debiera haber multa o sanción, para quien lo hace – saliendo corriendo en “espantaa” a buscar una tronera de burladero: tal perece un beisbolero “robo de base” de primera a segunda. Simple: cuando las cosas se hacen bien se sale tranquilo y hasta presumiendo de ello. Muy al contrario de salir huyendo. FOTO : Jennifer Harispe.

 

FOTO 4. David Licea

Tal parece que son, han sido los nuestros allende los mares, en España, quienes con su ejemplar entrega, prácticamente han escrito la historia del buen banderillear. Ejemplo, el gran David Liceaga,  en un muy comprometido y lleno de pura verdad, sin truco alguno, un par “pegado – adherido – a tablas”. Son de señalar y mucho: el trapío y edad del toro. Pese a lo arriesgado, sobresalen la rectitud y los pies bien asentados en la arena. Esto, muy en contra de los pares al estilo “Papantla fligter’s” que tanto gustan ahora, lo recamado del vestido de punto es hermoso. El auténtico valor de la fotografía radica en que Esto ya no se ve; la edad y trapío del toro la verdad al ejecutar el par.

 

De las FOTOGRAFÍAS más vistas y apreciadas.

FOTO 5. Fotografía del cele

En toda la historia gráfica del toreo y vaya que es mucha, entre pintura, escultura y fotografía,  y de todo ello, la foto, la del famoso “Par de Pamplona” es la más conocida y que mucho se repite en libros y revistas. Fue en Pamplona y hace 105 años; 8 de julio de 1915, el protagonista, un torero de historia, mexicano, don Rodolfo Gaona. Al colocar con muchísima verdad un par de banderillas extraordinario, la celebérrima fotografía es de la autoría de Aurelio Rodero.

FOTO 6. Monumento en bron

Verdadero, auténtico monumento en bronce, obra del Maestro Alfredo Just que se encontraba fuera del Toreo de 4 Caminos ante la “ignorancia”, total contubernio de las autoridades, INAH incluido, fue adquirido por rico y poderoso millonario hispano y llevado a la Plaza de su localidad. Increíble: como un monumento de ese tamaño, y peso puede pasar aduanas como una simple fayuca.

 

 

Un ¡pobre de mí! muy, muy sentido

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FOTO 1. La Plaza principal de Pamplona

Una foto en estupendo blanco y negro, que todo en torno para la historia nos dice de las fiestas de San Fermín. Vemos la Monumental Plaza principal de Pamplona, con sus sobrios y elegantes edificios, la municipalidad y los ya célebres hoteles y cafés del centro pamplonico. Este 7 de julio por primera vez en 119 de pamplonadas, solamente se suspendió en el 38 años, por la guerra civil; no habra chupinazo desde el balcón principal de la Cabildería del Palacio del Ayuntamiento Navarro.

 

FOTO 2. FOTO en bello claroscuro de las antiguas pamplonadas

Otro claroscuro de los San Fermines en sus primeros años, por las calles de Pamplona visten los entusiastas corredores que más parasen ir a zarabandas, fiestones de pueblo. A como los vemos actualmente lo único de la indumentaria que ha predominado al paso de los años es la boina vasca la más de las veces en twid o lana con visera; en color rojo rutilante igual que el fajín – que por cierto, Hemingway describe ese encendido rojo como símbolo de “Bravura”, no de sangre –  y la comodidad de calzar alpargatas con suelas de esparto, hoy tenis para el fácil correr.

 

FOTO 3. Antiguo cartel anunciando las fiestas de San Fermín año de 1009

Antiguo cartel, data del año de 1909, anunciando las fiestas de San Fermín,  la vestimenta de los corredores, una amplia camisa o blusón blanco, talla “XXX long big size” auténtica túnica. Viva muestra del como ha evolucionado la vestimenta utilizada por quienes, desde ese entonces ya gustan correr frente al encierro de los toros a lidiar esa tarde en el albero de la Plaza. En el recuadro al centro se ve la antigua, ya derruida y ampliada entrada al Coso, su estrechez daba lugar a múltiples incidentes al entrar amontonados corredores y toros en la Plaza.

 FOTO 4. Collares de ajos en forma de ristras rodeando el cuello

Los Ajos, símbolo; ícono de buena suerte, sobre todo para alejar las malas presunciones, y más enramados en amplios collares en forma y uso de ristras, rodeando el cuello de los mozos. Véase en detalle la vestimenta que nada, nada tiene que ver con el aceptado uniforme blanco actual. Visten los mozos muy a la usanza de aquellos tiempos y en esos pueblos, que eso era Pamplona. Foto preferida – y mucha razón tiene en ello – por su autor José Luis Nobel.

 

FOTO 5. Uno de los monumentos al amigo de PamplonaPublicada inicialmente como “The Sun Also Rices” título que le puso Ernest Hemingway a su magna y muy leída obra “Fiesta” relata la vida de un inquieto periodista que al no encontrar alicientes en la vida bohemia de Montparnasse decide ir con un grupo de amigos en busca y al encuentro de la Fiesta en los SanFermines. Resulta indudable e incuestionable que Pamplona debe mucho a don Ernest, de ahí el monumento – uno de los varios – que en su memoria existen y que en la foto vemos con el infaltable pañuelo rojo al cuello. “Mucho disfrute leyendo “Fiesta”…pienso que la descripción de los encierros y las corridas es demasiado elegante y más viniendo de alguien que de verdad odia ver el sufrimiento de los animales”.  Tal escribió Asley Hasty.

FOTO 6. Con la alegría que siempre le caracterizó, Ernest

Para aprender y aprender practicando. TÉCNICA TAURINA.

También en “Fiesta incluye Papá Ernest, una breve lección descriptiva de como tomar vino en bota: “Era un hombre joven que mantuvo la bota suspendida en el aire con los brazos extendidos al máximo e hizo que el chorro de vino le cayera directo en la boca. Mantuvo así la bota de vino que tragaba y tragaba sin interrupción…Después mordió literalmente el chorro de vino, bajó rápidamente la bota y se la entregó a su dueño”. En la foto, siempre alegre y en plena camaradería Ernest en las fiestas de Pamplona.  NOTA; para los lectores de Puyazos, aficionados al toro y a la pesca, que muchos lo son; los 2 capítulos anteriores a la llegada de don Ernest y su banda a Pamplona, en “Fiesta” son ricos relatos de pesca en el País Vasco.

 

Cosas del Tauromundo

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El mejor amigo de la gente del toro.

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Correteando por los potreros con una locuacidad alegre y chispeante, así vemos disfrutando de la libertad en el campo bravo, al mejor amigo del hombre, que lo es también de ganaderos y toreros. Viene a la mente el recuerdo de “Folias” el labrador de raza propiedad del buen Federico Luna cuando ganadero era de “La Laguna”; el tal “Folias” – no recuerdo sí su nombre correcto era ese o “Jodias” que tal debió ser; -por las embestidas que muchas veces provocaba de los astados en los potreros y varias veces tuvo que ser bajado de las copas de los árboles hasta donde iba a dar lanzado por los cornamentas. En la foto, un Labrador de fina estampa templando las embestidas del astifino burel. Siempre ladrando y retozando en la cara del Toro, sin repuchar jamás, nunca pa’tras. 

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José María Manzanares hijo, disfrutando de un bien ganado descanso en las labores campiranas, a la sombra del jardín de la casa de campo con un par de buenos amigos, la hermosa pareja de Wimararaner’s, macho y hembra que siempre fieles le acompañan en el relax de estos días.

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Octavio Garcia El llamado Payo, también disfruta gratamente de la compañía de sus sabuesos en el soberbio blanco-y-negro de esta  foto teniendo el escenario de campo, acompañan al Matador: un Labrador a la izquierda, un Sanford a la derecha, Pastor Belga al fondo y un Pomariana al centro. Por si un buen perro no es suficiente compañía Payo prefiere que sean cuatro. 

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En la caminata por el jardín en su finca ganadera, acompañado de un guapo y trabajador Pastor Alemán con pinta de pelo, berrendo en negro y miel, majestuoso y digno de la tan codiciada amistad de su humano, el Matador Alejandro Talavante. 

ANECDOTARIO TAURINO.

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Va crónica de los sucedido e este escribidor hace ya más de 3 décadas. En casa, jardines y potreros de Tenexac campeaba como dueño absoluto “El Nene” un hermoso y muy jarifo Mastín Napolitano, misma raza del famoso perro, personaje en 1era., línea del celebérrimo cuadro “Las Meninas” de Velázquez, llamado “El Nene”.  (FOTO 5)  Atendía el ganadero en su paseo a visitantes, quienes quisieron entrar a los potreros, caminábamos todos ya dentro, cuando el Ganadero se apercibió que tras el grupo marchaba la punta de escuincles; por lo que Sabino, detuvo al grupo protegido tras los comederos y ordenó a los enanos regresar y treparse a las tapias, pidiendo a S.S. viera eso, por lo que ahí voy cabestrando a la chiquillada. Justo cuando “El Nene” que iba más delante del grupo a ladridos y perrunos aspavientos, cortó a toda la corrida – encierro ya puesto que semanas después habría de ir a Guadalajara – toros que con el repetumbe,  María Félix dixit –,  de la estampida vinieron a pasar justo a mí aterrorizada menda; me aferré, como “pegado a tablas” al tronco de un robusto y frondoso Sabino. Ya después en la casa, con los pantalones mojados del frente por no haber llevado impermeable, pregunté al ganadero: – ¿Viste, me pasaron muy cerca? A lo que respondió: – ¡Te pasaron rozando las nalgas!  

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En la Plaza de tientas, el Dr. Gustavo Theruel Vicent, su hijo Gustavo hoy también médico y cirujano, Su Servidor sin soltar los instrumentos de trabajo: Bota de vino en mano. El Señor de la casa Sabino Yano, José Alberto Jr., y Miguel Rodríguez Galeote, en primer plano el sabueso napolitano El Nene. El cuadro de la Foto ha sido titulado “Los Meninos”.

 

En el toreo, la rectitud debe predominar

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A propósito de lo que se ve venir con el tan mentado y ya chocante término pese a que tiene poco tiempo de nacido, de  Nueva Normalidad, muchas, muchas cosas deberán de cambiar, pero otras muchas más en el toreo; en lo que todo es perdurable y eterno, incluso lo efímero; vamos lo que permanece, lo que se conserva en mente, en los recuerdos. Mucha de su esencia debe continuar y de entre ello destaca: La Rectitud, la verticalidad, esa majestuosidad que se plasma en la estatuaria figura de las figuras, – valga la redundancia –. Apreciamos en la foto está Bendita virtud en el toreo del joven Ángel Sánchez con un Santa Coloma en la Plaza de Las Ventas. (FOTO 1)

 

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De impacto la rectitud, con píes y zapatillas juntas con naturalidad que conserva Manuel Escribano. En definitivo, resulta mucho más hermoso una relajada rectitud, sinónimo de poder y mando, que un exagerado estiramiento, que muchas veces puede significar una actitud subconsciente de temor, lucha inconsciente contra el miedo. O de otra forma dicho, defenderse de las embestidas con intensos movimientos del cuerpo, así es como han surgidos los exagerados estiramientos del cuerpo y brazo, disque imitando el toreo de antes.

 

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¿Qué, más rectitud, relajamiento absoluto al torear se puede pedir? Vemos a José Antonio Morante el de la Puebla, pegado a tablas, actitud de un reconfortante relax a nivel de “Barra de Bar”. En la foto sólo hace falta, en la barra un Martini bien seco, helado con aceituna al borde de la copa. Al contrario un horripilante resultado; una antiestética figura se obtiene cuando con la mano que no torea – perdón, error al escribir, pues todo el cuerpo torea – , la que no lleva la muleta, se eleva esa mano hasta en forma exagerada para hacer el “avioncito”, planear en el aire con esa mano, los dedos crispados, exageradamente tensos, más parecen engarrotados,  manifestación de susto – perdón, de nuevo por el error, es tenebroso miedo – temor a lo que pueda ocurrir, y curiosamente ese miedo existe, está bien presente en algunos matantes ya con cierta experiencia, muchas horas de vuelo = muchas tardes de ruedos, pero que han sufrido cornadas, algunas serias o graves y el temor, miedo a sufrir otro percance que permanece en el subconsciente y aflora ante las embestidas aunque se trate de una vaca brava con edad y soberbia encornadura, salta al consciente espontánea e incontrolablemente y se manifiesta con el planear de la mano en el aire, haciendo el “avioncito”. 

 

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De ahí nuestro señalamiento de que los verdaderos Maestros del toreo, que pocos, pero sí los hay, al comenzar a torear los chavales,  al dar sus primeros muletazos en el campo, empiezan con el intento, muchas veces puede ser instintivo; de defensa y quieren acompañar el pase con la mano tensa al aire. Por ello el consejo de usar el ayudado en la mano opuesta que quiere volar y dejarlo caer suavemente tras la cadera. De ahí también, y mucho lo escuchamos, a las primeras veces de tomar muleta aconsejan meter suavemente la mano opuesta en el bolsillo trasero del pantalón, si lo tiene claro, o apoyar la mano en la cadera. Y con el toreo de capa esto no se requiere para hacer el lance con esto que hoy comentamos ¡La Rectitud! Las manos bajos con relajamiento tal como se ve Roca Rey en la foto. 

 

GRANDES DECIRES  DE LA FIESTA: “El que tuvo, retuvo”

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Así es; “El que tuvo, retuvo” dice la sentencia y en el toreo, se manifiesta con más fuerza, se corrobora que lo bien aprendido, el que buena técnica tiene por siempre la retiene. En una plática en labores de tienta se escuchó:  << Lo hablamos el otro día en casa – “ La Palmosilla” – y sí le sale un dia un toro que permita a Pepe Luis, acariciar, hablando de Pepe Luis Vázquez claro, ¿Qué pasaría? >>. Respuesta: – “Lo inevitable, descubrir el Mediterráneo”. Era una tienta de preparación del Maestro, tal como vemos en la foto. 

 

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Llegó la hora de que el experto andaluz volviera a vestir de luces en medio de gran expectación en la Plaza, y veamos lo que sucedió: apareció la quietud, la maestría de la Rectitud, bellamente exornada por la recia personalidad del torero que viste de Verde Esperanza y recamado bordado en Oro viejo, un simbolismo: la esperanza de convertir en eterno lo terrenal. 

Tauromaquia. En las Tientas eso de la “Nueva Normalidad” será volver a lo de antes

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Y ojalá así sea; como era en los tiempos recién idos. En el tentadero de la hacienda ganadera: el Señor Ganadero, el Matador invitado, algún par de chavales que el Matador apoya; el emeuvzeta de la casa y otro par de invitados gente con mucha experiencia, conocimiento y relación con el ganado a tentar. Me refiero al ganadero, vecino o con quién se compran o comparten sementales y vientres. La Tienta en Plan de Trabajo es eso; seriedad e intimidad absoluta. Solamente así se puede calificar con máximo de honradez, pero sobre todo echar pa’ tras todo lo que no sirve o no funciona al gusto del ganadero. En la ilustración, no solamente se sigue la regla de Sana distancia, también sobran las sillas para invitados.  

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Así era antes y debe de ser, como en Piedras Negras, ante la vaca o el novillo pensado para semental, y al no merecer en la Bendita libreta de la casa calificación más que satisfactoria, se escuchaba el grito: ¡Cuerda y puerta! Y, aquí lo más importante, importante, tras la puerta, jalando la cuerda, cuchillo en mano estaba el carnicero. Nada de pensar en vender eso para festivales, plazas de pueblitos o similares, donde se torea lo más barato, que no es lo mismo. Que enorme daño ha hecho a las ganaderías los compradores de lo “de deshecho”, los que van a la pura compra a ver que agarran; eso sí igual que otros malditos estorbantes, los aduladores, los que actúan de gana-pulques, que eso, los pulques se ganan a base de adulaciones, sonsos y falsos elogios al pobre ganadero; pobre sí se los cree. En la foto, la imponente sobriedad de la soledad en la tienta. 

 

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La tan mentada Sana Distancia, debe de ser no un consejo, tiene que ser un mandato, una estricta orden en las plazas de tienta en las casas de toros criar con seriedad. El Matador Diego Urdiales en la foto, toreando con la tranquilidad que sólo da el silencio, con chaleco de vestir,  zahones y panameño de negra toquilla en cabeza y en tienta a puerta cerrada ante reservada concurrencia en la ganadería “El Pilar”. (Foto: Eventbrite)

 

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Bien vale, con verdadero gusto rememorar a los Señores Ganaderos,  como don Raúl González, quien con verdadero señorío e imponente autoridad, ejercían la exigencia de que para tentar en sus casas se requería vestir muy dignamente. Dicha orden se conocía y respetaba de lo contrario se escuchaba el cuestionamiento: – ¡Chavales, ¿Por dónde han venido?! – Por el camino de la loma, Señor… – ¡Pues por ahí se me van a largar…de inmediato! Mandato salido de la cara más seria e impactante que se había visto debajo de un sombrero. A eso, a ser corridos vergonzosamente se exponían quienes vestían en harapos. Al respeto a la liturgia de la tienta debe agregarse la sobriedad y elegancia al vestir. En la Foto. José Miguel Arroyo “Joselito” en labores de tienta vestido con elegante saco de twid que combina a la perfección con la gorra, zahones de piel curtida y botos camperos. FOTO 4. 

 

GRANDES DECIRES  DE LA FIESTA QUE DEBEN PREGONARSE.

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“La Esperanza es lo último que se pierde” el Matador Saúl Jiménez Fortes recién ha expresado este decir: “A veces cuesta trabajo esperar sentado y conviene soñar que sales toreando al frente y hasta los medios” en un sentir que hoy nos dice mucho,  ojalá y en las primeras corridas que se den próximamente alguien, algunos de los toreros vistan de color “Verde Esperanza”. De verdad que es la Esperanza, la virtud que debe campear y más en estos turbulentos y aterrados días, eso, tener mucha esperanza nos hará salir adelante. Aquí le vemos cómodo, y tranquilo sentado en silla de palo, y en escorzo, instrumentando con eficiencia el primer tiempo del muletazo: Citar, esperar, aguantar, en este caso sentado.

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Y una vez de pie puesto, con el cuerpo erguido, continuar  el muletazo con mucho mando para cumplimentar: mandar, templar y ligar los muletazos, con la silla tras la cintura de manera muy elegante. (Fotos: @JimenezFortes)