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Duda razonable. ¿Tlaxcala sin casos de Covid-19?

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El hecho de que Tlaxcala aparezca hasta anoche con ningún caso de Coronavirus confirmado, siendo así la única entidad del país donde esa enfermedad no ha llegado, ha empezado a generar dudas sobre la información oficial porque pareciera que los datos son manipulados o alterados para no revelar la realidad del impacto que está teniendo esa pandemia en México.

La primera interrogante que surge ante el avance que está teniendo ese virus es si el gobierno de Tlaxcala y su Secretaría de Salud están diciendo la verdad.

De acuerdo con la información de la Secretaría de Salud federal de los casi 800 casos sospechosos que se tenían registrados hasta el domingo, sólo once correspondían a Tlaxcala y ninguno se había confirmado.

Son en total siete mujeres y cuatro hombres los que se encuentran como sospechosos en diferentes nosocomios de la entidad según los datos del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) del país, siendo cuatro casos de entre 20 y 30 años de edad; uno entre 30 y 40 años de edad; dos entre los 40 y 50 años de edad; mientras que son cuatro los mayores de los 50 años de edad.

Se dice que el empresario tlaxcalteca Rafa Torre regresó de un viaje al extranjero y que está en cuarenta junto con otros miembros de su familia por voluntad propia.

Después de conocer la información oficial aparecen otras interrogantes que valdría la pena que las autoridades respondieran, como conocer cuántas pruebas aleatorias se han hecho en Tlaxcala, dónde está el laboratorio autorizado para llevar a cabo las muestras y que se encarga de dar el resultado de las pruebas y quiénes son los responsables de esa área a fin de saber si están debidamente capacitados.

Ante el avance que tiene esa pandemia y el hecho de que México haya sido ubicado por la Organización Mundial de la Salud en la Fase 2 que tiene que ver con el contagio comunitario del virus, es decir, que se han detectado casos de personas enfermas dentro del país sin que hayan tenido contacto con pacientes expuestos fuera del país, genera preocupación e incertidumbre por qué nadie puede creer que Tlaxcala se mantenga sin ningún caso.

Sería importante que todos los días las autoridades tlaxcaltecas informaran los resultados de los casos sospechosos, así como conocer quién es el funcionario que supervisa que los resultados obtenidos en la entidad sean manejados correctamente, pues se debería verificar que dicha información sea subida a la plataforma de la Secretaría de Salud federal.

Pareciera qué no nos están diciendo toda la verdad tanto el gobierno federal como estatal.

Cuántos tlaxcaltecas viajan diariamente, ida y vuelta, a Puebla y la Ciudad de México, que por cierto son entidades con casos positivos y la segunda, es la que acumula, de acuerdo con la información disponible, más contagios en el país.

Las medidas tomadas en la Ciudad de México y en el vecino estado de Puebla para tratar de contener la ola de contagios anticipan un escenario dantesco.

Y Tlaxcala, por obra y gracia del espíritu santo, está sin ningún caso positivo.

Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal ya reconoció que en la zona metropolitana de la Ciudad de México y a la que pertenece Tlaxcala, será la de mayor transmisión del Coronavirus.

Cuál es la verdadera estrategia y quiénes son los directamente responsables. A quiénes vamos a exigirles resultados.

En la entidad siguen las concentraciones públicas de tlaxcaltecas en diversos hechos o eventos, y no hay autoridad estatal, municipal y mucho menos federal que las prohíba.

Si realmente queremos saber, dicen los expertos, la dimensión real de la pandemia en México y particularmente en Tlaxcala, se necesitan hacer de inmediato, más pruebas aleatorias en todo el territorio tlaxcalteca.

España anunció el lunes, que serían aplicadas esta semana, 640 mil pruebas de detección rápida de Covid-19, para saber el tamaño del problema de salud, sobre todo en sus ciudadanos con mayor grado de vulnerabilidad.

Qué está esperando Tlaxcala y el país entero.

El mapa de casos y de comportamiento del Coronavirus en México que continuamente actualiza el periódico El Universal ya confirma que Tlaxcala forma parte de los estados donde se tienen pacientes validados, es decir, desde anoche nuestro estado dejó de aparecer, para ese importante medio de comunicación, como una entidad con cero casos.

Por eso y por otras cuestiones más existe la duda razonable.

Las consecuencias políticas del Coronavirus

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Sin conocer y determinar cuáles serán los efectos negativos que provocará la pandemia del Coronavirus en materia de salud y económica, por el momento las medidas de contención aplicadas en Tlaxcala que llevaron a suspender actividades escolares, en el Congreso del Estado, en el Poder Judicial y en dependencias estatales y municipales y otras instancias gubernamentales han contaminado uno que otro procedimiento como los juicios políticos contra los alcaldes de Huamantla y Axocomanitla.

Antes de que el Congreso del Estado decidiera suspender sus actividades el pasado martes por la crisis sanitaria del Covid-19, entre los diputados estaba caminando la propuesta de “suspender” al presidente municipal de Huamantla, Jorge Sánchez Jasso, pues según la Comisión de Instructora de Juicio Político que preside el morenista José María Méndez Salgado había elementos suficientes para aplicar esa medida.

Si bien ese procedimiento se llevaba conforme a los tiempos previstos, la alerta sanitaria por el mencionado virus alteró los plazos y las negociaciones que se realizaban en torno al caso, pues para nadie era un secreto que Méndez Salgado buscaba los 17 votos que se requerían para separar al edil priista y obligarlo a que éste se defendiera del juicio político pero sin detentar el poder y el respaldo financiero del ayuntamiento de Huamantla.

La intención era replicar lo que se hizo en la pasada legislatura cuando los diputados locales determinaron suspender por 180 días al actual presidente municipal de Ixtenco, Miguel Ángel Caballero Yonca, a fin de iniciar los trámites legales para determinar si era viable o no aplicarle la revocación de mandato.

En cierto momento el morenista José María Méndez había avanzado en su tarea de convencimiento para lograr la suspensión como alcalde de Huamantla a quien considera su enemigo político, pero en la actualidad los legisladores no sólo ven como poco viable esa medida, sino que tampoco comparten la idea de removerlo del cargo porque muy probablemente no existirán las condiciones para concretar esa decisión.

Por ahora, los presidentes municipales de Huamantla y Axocomanitla, el priísta Jorge Sánchez Jasso y la ex panista Martha Palafox Hernández, respectivamente, pueden estar tranquilos y dedicarle más tiempo a su defensa.

El gobierno del estado no está de acuerdo con los mencionados juicios políticos y en su momento hizo patente su rechazo a esa determinación, la cual cuenta con el respaldo de varios diputados locales que llegado el tiempo descalificarán no sólo el procedimiento, sino la falta de imparcialidad y objetividad que existió en el caso de Huamantla.

Si antes de la actual crisis sanitaria se hablaba que los juicios políticos concluirían en agosto, ahora es muy probable que ambos procedimientos se finiquiten a finales de este año, cuando prácticamente estén en marcha los comicios para elegir gobernador, diputados federales y locales, así como alcaldes y presidentes de comunidad.

El Coronavirus no sólo tendrán consecuencias en materia de salud y económicas en Tlaxcala, sino como se puede ver ya tiene implicaciones políticas porque en la actualidad nadie puede asegurar que los juicios políticos serán viables y que éstos contarán con el respaldo de la mayoría de los diputados.

No se descarta que los legisladores hayan hecho mucho ruido y obtengan muy, pero muy pocas nueces sobre esos dos juicios políticos.

Inminente la llegada del Coronavirus

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Pese a la gran movilidad de personas de personas entre Tlaxcala y Puebla y a que nuestro estado se encuentra rodeado de entidades que ya han reportado enfermos del Coronavirus, hasta el momento ningún tlaxcalteca ha resultado afectado por esa pandemia, pero de acuerdo con la información oficial de la Secretaría de Salud ya existen algunos casos de sospechosos que podrían ser convalidados en las próximas horas.

En la semana que está por concluir prácticamente se duplicaron los casos de mexicanos afectados por el Covid-19. Hasta anoche se tenían validados 164 enfermos y 448 sospechosos, lo que revela que el número de contagios irá en aumento en los siguientes días, de ahí la necesidad de acatar las medidas de aislamiento social que son fundamentales para tratar de contener la expansión de ese virus.

Tlaxcala sigue siendo un estado sin casos de Coronavirus. Desde el pasado fin de semana ha registrado pacientes con síntomas de haber sido afectados, sin embargo las pruebas aplicadas han salido negativas y sólo las autoridades sanitarias saben cuántas muestras se han realizado y en qué municipios radican esos tlaxcaltecas que fueron analizados.

La alarma por los estragos que ha provocado el Covid-19 se mantiene no sólo porque a nivel mundial ya provocó más de 10 mil muertes, sino porque el número de contagios es superior a los 248 mil y con una presencia en 171 países.

En Italia, España y Francia la pandemia ha llegado a niveles preocupantes por el número de enfermos, la saturación de los hospitales y el número de muertos que ha dejado ese virus.

La ONU advirtió que millones de vidas están en peligro si se permite la propagación sin control del Coronavirus, especialmente si esa pandemia se hace presente en poblaciones vulnerables.

Veremos si Tlaxcala puede terminar la presente semana sin ningún caso de Covid-19 o si al final se confirma uno de los sospechosos que se tienen bajo vigilancia médica, lo que sin duda obligará a las autoridades tanto estatales como municipales a reforzar las medidas de prevención y los llamados para que los ciudadanos respeten y acaten el aislamiento social.

En el vecino estado de Puebla se tienen validados 12 contagios de Covid-19 y están por confirmarse 35 casos más. Las autoridades tienen bajo vigilancia a 140 personas que tuvieron contacto con quienes resultaron positivas.

De acuerdo con la versión del propio gobernador poblano, Luis Miguel Barbosa Huerta, Puebla podría convertirse en uno de los estados del país con más casos de pacientes afectados por ese virus, situación que tarde o temprano contaminará a Tlaxcala por la movilidad de personas que existe entre ambas entidades.

Si las medidas de prevención han sido las adecuadas y correctas, esperemos que el sector salud de Tlaxcala se encuentre listo y preparado para atender a los pacientes que pronto empezarán a surgir.

Sin efectos la reelección de diputados federales

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El acelerado proceso que se hizo ayer para aprobar una reforma exprés que permitirá la reelección de los legisladores federales en funciones, misma que les otorga ventajas y beneficios como el hecho de no estar obligados a solicitar licencia y brincar de una diputación de mayoría a una plurinominal por un distinto distrito o una circunscripción diferente, quizá no genere tanta polémica en Tlaxcala porque los tres legisladores federales que se tienen actualmente estarían lejos de buscar su permanencia en la Cámara de Diputados por un periodo más.

Aunque la reelección estaba prevista desde la reforma a la Constitución que se hizo en el 2014, ayer Morena y sus aliados el PT y el PES decidieron aprobar su reglamentación, proceso que se llevó a cabo en menos de una hora y con la ausencia de los diputados federales del PAN, PRI y PRD que no asistieron a la sesión en protesta porque los trabajos en la Cámara de Diputados no se suspendieron por la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

Dicha reforma se turnó al Senado a fin de que ahí sea analizada y avalada para que entre en vigor y ésta pueda ser aplicada en los comicios del 2021.

Los tres legisladores federales de Tlaxcala el camaleónico José de la Luz Sosa Salinas, Rubén Terán Águila y Claudia Pérez Rodríguez que aprobaron esa reforma y que se resultarían beneficiados en caso de buscar la reelección, por el momento no tienen considerado esa opción porque están enfocados en seguir su carrera pero en otros espacios políticos.

El famoso “Pepeluche” como se conoce a Sosa Salinas es un cadáver político que por ahora encontró cobijo en el PT. Ese tlaxcalteca ganó las elecciones del 2018 en el distrito federal 1 con el respaldo de Morena, partido al cual traicionó para sumarse a la bancada del PES, donde permaneció unos meses para luego emigrar al Partido del Trabajo.

En Morena intentó tener un papel protagónico pero muy pronto se dio cuenta que nadie lo pelaba porque no representaba más que sus intereses y su deseo por acumular riqueza. En el PES fue considerado como una opción para la gubernatura de Tlaxcala y para dirigir a ese instituto político, sin embargo “El Pepeluche” terminó por demostrar que era un petardo y un farsante porque sus miles de seguidores sólo existían en su imaginación.

Al final, se sumó al PT donde no tiene presencia ni fuerza, pues ese partido está lejos de pensar en José de la Luz Sosa como su probable candidato a la diputación federal por el distrito 1, ya que en esa demarcación está siendo valorado el ex panista y ex alcalde de Huamantla Alejandro Aguilar López.

El ex perredista y hoy neomorenista Rubén Terán trabaja más por convertirse en dirigente estatal de Morena que en su reelección por el distrito federal 2. Ese político se mueve en función del futuro y si bien pretende reforzar su imagen y su presencia a nivel estatal, su intención es ayudar para que Lorena Cuéllar Cisneros, la “super delegada” del gobierno de AMLO en Tlaxcala, gane la gubernatura en el 2021.

Terán Águila se maneja en diferentes órbitas de políticos, pero nunca deja de ver su carrera y sus intereses, de ahí que trabaja y opera para sacar provecho de las circunstancias, por lo que él no tiene considerado buscar la reelección como diputado federal porque sencillamente lo aleja de lo que realmente busca.

Claudia Pérez es diputada federal en funciones porque Lorena Cuéllar le dejó su lugar para asumir la representación del gobierno federal en Tlaxcala.

Si bien su objetivo principal es lograr la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Tlaxcala pese a su marcado distanciamiento y pleito que sostiene con Lorena Cuéllar, seguramente no descartará la reelección si es que su proyecto no encuentra el respaldo necesario para alcanzar su meta.

La ex panista decidió romper con la “super delegada” y ahora apoya las aspiraciones de Joel Molina Ramírez, senador y ex líder de Morena, para que se convierta en el candidato de ese partido a la gubernatura de Tlaxcala.

Pérez Rodríguez es una mujer hábil que suele aprovechar las circunstancias. Si su carrera por la alcaldía capitalina se le complica y percibe que Cuéllar Cisneros terminará quedándose con la candidatura al gobierno del estado, muy probablemente buscará la reelección como diputada federal para mantenerse vigente y fuera de la influencia de su enemiga política.

La reelección es una realidad y sólo falta ver si algún diputado federal o local logra esa hazaña.

A tiempo las medidas de prevención contra el Covid-19

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Las medidas de prevención de las autoridades estatales y municipales para enfrentar los probables contagios del Coronavirus han sido las adecuadas y las correctas, sin embargo también se deberán planear acciones para una vez terminada la crisis sanitaria reactivar las actividades productivas y regresar en el menor tiempo posible a la normalidad, porque las implicaciones negativas a la economía serán reales y nadie puede determinar qué tan graves serán.

Hasta anoche, Tlaxcala junto con Campeche eran los dos únicos estados del país que aún no reportan contagios y que tampoco tenían pacientes sospechosos de haber contraído el Covid-19, pero lo anterior no quiere decir que tarde o temprano ese virus afectará a un tlaxcalteca, tal y como hasta ahora ha enfermado a 93 mexicanos que están dispersos en el resto de las entidades que conforman la República mexicana.

El gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, que para algunos temas suele mostrarse alejado y distante, en el caso del Covid-19 ha tenido un interés y ha encabezado las acciones que se han ordenado para prevenir contagios.

Se desconoce el número de casos sospechosos y el número de pruebas que se han aplicado en Tlaxcala para determinar si algún paciente ha sido afectado por el mencionado virus, pero lo que es una realidad es que hasta ahora las medidas de prevención aplicadas desde el pasado lunes por las autoridades estatales han funcionado.

Y si bien pareciera que el gobierno de Mena Rodríguez asumió con seriedad el problema de la pandemia del Coronavirus, hay otras instancias como el Congreso del Estado y el Tribunal Estatal Electoral que optaron por suspender sus actividades sin una aparente causa.

Los legisladores decidieron interrumpir su “arduo trabajo” que aglutina a cientos de tlaxcaltecas en sus instalaciones porque “El Congreso local se suma a las acciones y porque respeta el derecho a la salud y el derecho humano a la vida de los trabajadores”.

Sin tener una verdadera justificación y si muchos pendientes, los diputados locales ahora gozarán de más vacaciones pagadas y de tiempo suficiente para presumir sus lujosas camionetas, sus joyas y sus modernos outfit. Total la designación de su representante en el Consejo de la Judicatura puede esperar, así como la integración de los expedientes que se tienen abiertos para desahogar dos juicios políticos contra igual número de presidentes municipales.

Ojalá los legisladores hubieran optado por integrar una comisión especial de seguimiento a las acciones gubernamentales y de la Secretaría de Salud en torno a la actual contingencia sanitaria, con el propósito de verificar si las instalaciones hospitalarias están preparadas para tratar y recibir enfermos, para constatar que existan los medicamentos e insumos requeridos para los pacientes que pudieran ser afectados por ese virus y otras medidas que se tendrán que poner en marcha a fin de evitar la propagación de contagios.

Los magistrados del TET acordó la suspensión, a partir del 18 de marzo de 2020, del cómputo de los plazos en la sustanciación y resolución de los medios de impugnación y juicios en trámite, así como la realización de sesiones públicas, en tanto las autoridades sanitarias federales y estatales declaran el término de la contingencia provocada por la pandemia del Coronavirus.

No cabe duda que esos distinguidos miembros de la burocracia dorada optaron por la decisión más fácil. Suspender labores y disque apoyar con esa cuestionada medida las acciones de contingencia.

A la par de las acciones para contener el Covid-19, sería bueno que las autoridades federales, estatales y municipales empezaran a diseñar las medidas que aplicará para reactivar la economía, sobre todo porque los efectos negativos de esa crisis se dejarán sentir a finales de abril cuando también se espera que se tenga el mayor número de pacientes afectados por el mencionado virus.

En algunas entidades los empresarios han empezado a pedir la suspensión del pago de impuestos y otras cosas más para enfrentar la crisis. En Tlaxcala la actividad económica está casi paralizada y esa situación traerá serias consecuencias que pronto se dejarán sentir. Sólo es cuestión de tiempo.

SNTE, la lucha del poder por el poder

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Ni la contingencia por el Covid-19 será un factor que frene la lucha por el poder que se vive al interior de la Sección 31 del poderoso Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la cual está lejos de buscar la reivindicación de los derechos de los docentes tlaxcaltecas porque está centrada en ver qué grupo sigue manipulando y favoreciendo con la dirigencia del gremio.

Ninguna de las dos planillas que hoy pretende hacerse del control de los maestros federales realmente goza del respaldo de la base trabajadora, pues simplemente con revisar quienes las integran uno se dará cuenta que con son los mismos “amigos y liderazgos” que en cierto momento se han beneficiado por el simple hecho de formar parte del Comité Ejecutivo de la Sección 31 del SNTE.

En las planillas hay personajes que por veinte años han formado parte de la estructura sindical y lo único que han hecho a lo largo de ese tiempo, a parte de cambiar de cartera y oficina, es mostrar su opulenta forma de vivir.

El actual dirigente, el gris y coscolino Demetrio Rivas Corona se niega a dejar el hueso y por esa razón se ha empeñado en impulsar a su títere de nombre Arturo Morales Juárez, mientras que el ex líder de esa sección, ex diputado local y delegado del CEN den SNTE en otra entidad del país, J. Carmen Corona Pérez, patrocina y promociona al también millonario maestro Cutberto Chávez de la Rosa.

La disputa por el control de la Sección 31 del SNTE no es mal vista por la dirigencia nacional de ese sindicato que de alguna manera sabe que cualquiera que gane seguirá bajo su órbita de influencia. Los dos grupos son iguales, sólo buscan el poder por el poder y están muy lejos de estar realmente preocupados por defender los intereses de los maestros tlaxcaltecas que acuden a las aulas y enfrentan dificultades para cumplir con su trabajo.

Demetrio Rivas quiere seguir disponiendo del millón de pesos que mensualmente recibe por concepto de cuotas sindicales y cuyo manejo es poco claro. J. Carmen Corona busca retomar el control del sindicato y de los recursos millonarios que dispone, porque es obvio que extraña la buena vida que en su momento se dio al gastar los fondos de las aportaciones de los miembros del gremio magisterial.

Ambos grupos tienen como objetivo principal recuperar los espacios y posiciones que tenían en la estructura administrativa de la Secretaría de Educación Pública (direcciones, jefaturas de departamento y otras), mismas que les fueron quitadas en los últimos años y especialmente durante la administración del actual gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, la cual hoy se percibe debilitada y con un poder acotado luego de ceder ante el Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de Salud.

Por esa razón, el torpe y dócil titular de esa dependencia, “El Profe” Florentino Domínguez Ordoñez, sigue todas las recomendaciones de su esposa Gabriela Sarmiento, una maestra comisionada que últimamente pareciera que ejerce las funciones de su gris marido, quien ha prometido a los dos grupos amor y lealtad, pero que no es del todo cierto porque su corazón late por la continuidad de Demetrio Rivas a través de su marioneta Arturo Morales.

Si alguien pensó que con la llegada al poder de la Cuarta Transformación las cosas cambiarían en el SNTE, puede irse despidiendo de ese anhelo y deseo porque en ese gremio magisterial todo seguirá igual, es decir, el próximo 19 de marzo habrá una nueva dirigencia sindical que sólo vera por sus intereses y no por los derechos de los profesores, tal y como siempre ha pasado.

El jueves veremos una auténtica lucha del poder por el poder.

¿Estamos preparados para la dispersión del Coronavirus?

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Una vez que en el vecino estado de Puebla se confirmaron dos casos de personas enfermas de Coranovirus, lo lógico sería escuchar de las autoridades de tlaxcaltecas y poblanas la puesta en marcha de acciones articuladas de contención, porque nadie puede negar ni minimizar la importante movilidad que los habitantes de ambas entidades tienen no sólo en materia laboral, sino estudiantil y comercial.

Sobre todo, porque de acuerdo con la Secretaría de Salud del gobierno federal será para finales de marzo cuando México podría entrar en la Fase 2 de transmisión del Coronavirus, lo que implicará la dispersión comunitaria o cuadros de brotes masivos.

Lo anterior, sin duda pondrá a prueba no sólo el sistema de salud del país, sino que seguramente evidenciará en algunos casos las limitaciones que algunos estados como Tlaxcala tienen en sus clínicas y hospitales donde la carencia de personal especializado es innegable.

Si ya hay dos pacientes enfermos de Coronavirus en Puebla, lo natural es pensar que no tardará en presentarse un caso en Tlaxcala, donde las autoridades de salud a cargo del nefasto René Lima Morales se muestran indiferentes ante un grave problema, porque es el día que nadie sabe qué acciones se están llevando a cabo para detectar y ubicar a probables personas que hayan sido contagiadas ni qué plan de acción se pondría en marcha para contener el número de personas afectadas.

Tlaxcala tendrá la capacidad para establecer controles de fiebre y llevar a cabo la toma de muestras de pacientes, son interrogantes que surgen y que hasta ahora no tienen respuesta.

Habrá coordinación entre el gobierno federal y estatal. Los alcaldes ya habrán recibido alguna indicación o conocerán el plan a seguir para evitar que los contagios se propaguen, son preguntas que no tienen respuesta y que sin duda generan cierta incertidumbre.

Cuánta población tlaxcalteca está en riesgo por su grado de vulnerabilidad, es decir, adultos mayores, niños y aquella que vive en condiciones de pobreza extrema que les impide acceder a los servicios de salud.

Si en Tlaxcala no se toman decisiones rápidas y acertadas los costos que pagarán las autoridades por no proteger debidamente a la población en tiempo y forma serán muy altos para el actual gobierno estatal.

En una realidad que esta pandemia tiene casos asintomáticos y que las autoridades del sector salud no están haciendo muestras aleatorias ni tomando medidas preventivas como podría ser la suspensión de clases o la cancelación de eventos masivos.

En Puebla, ya se solicitó a la población que sospeche de un contagio, llamar a la línea telefónica de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica para que el personal médico acuda a su domicilio a tomarle una muestra y así no salga de su domicilio.

El secretario de Salud de Puebla, Jorge Humberto Uribe Téllez, aseguró que en aquella entidad se cuenta con la infraestructura y material médico necesario para tomar muestras, lo cual también quisiéramos escuchar del titular de la Sesa en Tlaxcala, René Lima, quien como funcionario menista simplemente no da una.

La verdad es que ante tan mal y pésimo funcionario los tlaxcaltecas se debemos preocuparnos.

Blanca Águila la kriptonita del gobierno menista

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Con aun 18 meses que le quedan en el poder a la actual administración estatal, la priista y dirigente de los trabajadores de la Secretaría de Salud, Blanca Águila Lima, evidenció que Tlaxcala cuenta con un gobierno débil, sin carácter y con un nulo liderazgo que está acostumbrado a asumir decisiones erráticas e improvisadas que confirman que la mayoría de los secretarios del actual gabinete son mediocres, mentirosos, prepotentes y carentes de cualquier habilidad política.

Una semana de plantón acompañado de manifestaciones y protestas por parte de los sindicalizados de la Sesa fue suficiente para doblegar a la actual administración que terminó cediendo a un movimiento que logró su propósito principal que consistía en la remoción de la directora Administrativa de la dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez, quien pese a contar con la recomendación y protección del “hermano incómodo” fue sacada de esa área.

Esa conflictiva mujer que según su historial laboral ha pasado por diferentes dependencias estatales dejando a su paso problemas por su arrogancia y prepotencia, ahora fue designada en la dirección Administrativa del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado (Cecyte), donde a las pocas horas recibió el rechazo del sindicato que pidió al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez no castigar a esa institución enviando a personal de segunda que puede alterar la armonía y el desarrollo académico que se tiene en estos momentos.

Tal nombramiento implica un error y por eso pedimos que sea reconsiderado, se puede leer en un documento que los trabajadores de Cecyte hicieron llegar al mandatario tlaxcalteca.

Es una realidad que el gobernador Mena carece de un equipo y de aliados en su administración.

El conflicto con los sindicalizados de la Sesa tuvo que ser resuelto por la intervención del jefe de Ofician del Gobernador, el poblano Alberto Amador Leal, quien tuvo que hacer la chamba que el inútil, torpe y arrogante secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro, no pudo hacer porque lo suyo es hacerse tonto, buscar posiciones en la administración y acomodar a su familia en la nómina estatal.

Blanca Águila no sólo describió ayer lo que acabo de comentar en la reunión informativa que previamente sostuvo con sus seguidores para levantar el plantón que tenía instalado en el zócalo capitalino, sino que además lamentó que al gobernador le mientan sus funcionarios, quienes son muy dados a ocultarle los problemas y la realidad.

La lista de funcionarios que sólo están de adorno en el gobierno de estado es amplia, empezando por el inepto y gris secretario de Salud, René Lima Morales, quien ante sus constantes errores y decisiones equivocadas debería ser removido de su cargo junto con José Aarón Pérez, porque sencillamente no sirven para nada.

Y como suele suceder en las mejores familias, en esta ocasión fue una priista con cierto peso y trayectoria la que puso muy mal al gobernador priista que, ante el conflicto con el personal sindicalizado de la Sesa, se mostró débil, sin autoridad y carente de un equipo eficiente que lo ayude y respalde.

También se evidenció que el “hermano incómodo” ya se excedió y que sus ambiciones y negocios pronto se convertirán en un serio problema para la actual administración que ya dio claras señales de debilidad y vulnerabilidad.

Si la sucesión está adelantada, también es innegable que el gobernador ya dio muestras de que empezó a perder poder y que de aquí en adelante las cosas ya no serán igual que al principio.

Y ya que salió el tema de la sucesión, déjeme contarle que ayer la presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, fue apapachada y cobijada no sólo por el gobernador Marco Antonio Mena y por los funcionarios federales de la administración de Andrés Manuel López Obrador durante su visita a la zona arqueológica de Xochitécatl, ubicada en el municipio de Nativitas.

La frialdad de Mena hacia la representante del gobierno federal en Tlaxcala, la “super delegada” Lorena Cuéllar Cisneros fue notoria y no pasó desapercibida.

Una vez que el mandatario se enteró que Lorena Cuéllar sería sentada en el presídium programado inicialmente para seis personas (Dra. Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, Secretaria de Cultura, Marco Antonio Mena Rodríguez, gobernador, Nadine Flora Gasman Zylbermann, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Aida Castilleja González, Secretaria Técnica del INAH y Yahaira Mariana Gómez, Subdirectora de Cacaxtla-Xochitecatl ) ordenó que se incluyera una silla más que fue destinada para la alcaldesa capitalina Anabell Ávalos.

Los lugares de Lorena Cuéllar y Anabell Ávalos estaban ubicados en la primera fila del evento junto con otros trece invitados entre los que estaban funcionarios federales y estatales, así como legisladores.

Al terminar el acto oficial, Cuéllar Cisneros se retiró rápidamente del lugar, en cambio Anabell Ávalos fue invitada a la selecta comida que se ofreció a 20 personas, en donde estuvieron presentes los funcionarios fifís del gobierno de López Obrador y obviamente el gobernador Mena.

Por lo que se ve si hay cariño para la priista.

Qué culpan tienen los enfermos renales

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A las autoridades estatales les urge reencontrar la cordura y la poca inteligencia que habían mostrado antes de que los conflictos que se registran en ciertas áreas del gobierno se salgan de control, como la parálisis que se vive en la Secretaría de Salud provocada por personal sindicalizado, acción que ha afectado la atención médica de los pacientes que no tienen la culpa de que los trabajadores quieran quitar a la directora Administrativa de la dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez.

Nadie sabe en qué momento se rompió la alianza y complicidad entre la priista Blanca Águila Lima, líder sindical de los trabajadores de la Secretaría de Salud de Tlaxcala y los mediocres secretarios de Salud y de Gobierno, René Lima Morales y José Aarón Pérez Carro, respectivamente, porque de ser aliados hoy se ven como adversarios capaces de tomar pésimas decisiones que van en contra de los tlaxcaltecas.

Los paros y protestas de los trabajadores sindicalizados no sólo han afectado la atención médica a pacientes enfermos, sino que los servicios en clínicas y hospitales se han visto interrumpidos. Hay casos de pacientes que estuvieron a punto de perder la vida porque el oxígeno que recibía en un nosocomio se agotó y no había personal para solucionar y atender esa emergencia.

Pero esa ridícula disputa que el sindicato sostiene con funcionarios estatales en torno a la permanencia o no de la directora Administrativa de la Sesa, Guadalupe Zamora, también provocó la molestia del gobierno del estado contra Lorena Cuéllar Cisneros, la “super delegada” de la administración federal, quien se limitó a recibir y escuchar a los trabajadores y a su dirigente Blanca Águila.

Lo que para René Lima y José Aarón Pérez fue una torpeza y un error político por parte de la funcionaria federal, también fue el pretexto para que la administración estatal encabezada por el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez cancelara su participación en las jornadas de salud que se llevarían a cabo para atender enfermedades renales en Tlaxcala.

De un día para otro la Secretaría de Salud bajo el mando del ineficiente e irresponsable René Lima optó por suspender todos los apoyos para tales jornadas, incluido el personal médico y la toma de muestras de laboratorio para realizar estudios gratuitos de colesterol, triglicéridos, hemoglobina glucosilada, creatinina, microproteinuria y ácido úrico.

El pueril argumento es que no disponían de recursos económicos ni materiales para participar, demostrando que esa dependencia es manejada sin sensibilidad y con intereses políticos.

Los enfermos renales de Tlaxcala no tienen la culpa del conflicto entre el personal sindicalizado y los funcionarios menistas. Tampoco pueden ser culpables de la rivalidad que la administración estatal sostiene con la representante del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la entidad, la “super delegada” Lorena Cuéllar, de ahí que resulta grave y preocupante que esos ridículos planteamientos sean el pretexto para dejar de atender un problema de salud que en el estado es considerado como grave y con una alta incidencia.

El gobierno del estado y la Sesa no pueden conducirse con tan poca inteligencia y sensibilidad.

Urge que recuperen la cordura y abandonen la torpeza.

Ojalá haya alguien que dé la cara por los cientos de enfermos renales tlaxcaltecas que están siendo maltratados y olvidados por la Secretaría de Salud, dependencia estatal que no puede argumentar que carece de recursos para atender esos padecimientos, pues el año pasado le fueron etiquetados 50 millones de pesos en el presupuesto de egresos y este 2020 una cantidad similar, por lo que valdría la pena que las autoridades responsables dieran a conocer en qué se ha gastado ese recurso para comprobar si su destino ha sido el correcto y el programado.

Aunque las jornadas médicas para atender a los enfermos renales previstas para el 10, 11 y 12 de este mes se suspendieron por el boicot que encabezó el “doctor” René Lima, el gobierno federal no dejará desamparados a los pacientes, quienes podrán ser tratados en una nueva acción que ya se reprogramó para acercar los servicios médicos a la población a través del IMSS y del ISSSTE.

La especialista Socorro Vital Flores, ex presidenta del Consejo Mexicano de Nefrología A.C. y del Colegio de Nefrólogos de México A.C. que participaría en las jornadas está enterada del caso y seguramente, como ha pasado con otros funcionarios federales del sector salud, se llevará una pésima imagen del secretario de Salud de Tlaxcala, René Lima, quien desde ahora es considerado como el peor titular que ha tenido la Sesa.

El inexistente combate a la corrupción

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Castigar las malas conductas y prácticas de los servidores públicos seguirá siendo un anhelo que los tlaxcaltecas deberán guardar por un tiempo más, porque ante las evidencias y hechos actuales es imposible pensar que algún funcionario, alcalde o ex edil pudiera enfrentar la ley por haber tenido un comportamiento irregular.

Los ejemplos de impunidad abundan y resultan ofensivos. El ex presidente municipal de Tlaxcala, Adolfo Escobar Jardínez, puede ser un caso emblemático en esa materia. No sólo libró la cárcel luego de haber atropellado en diciembre del 2018 al ciclista Carlos López González, sino que ahora y tras años de litigio se determinó que el panista no tuvo ninguna responsabilidad penal en la compra del terreno donde se construyó el polideportivo “Carlos Castillo Peraza”.

La administración municipal de Adolfo Escobar fue acusada de adquirir de manera ilegal el mencionado predio, el cual era disputado por varias personas que en su momento demostraron ser las propietarias de ese inmueble, sin embargo para el Juzgado Primero de Distrito en el estado de Tlaxcala con sede en el municipio de Apizaco el contrato celebrado entre una poseedora del terreno y las autoridades capitalinas fue perfecto.

Lo anterior ha sido utilizado por el ex alcalde panista para tratar de limpiar su pésima imagen y aparecer nuevamente en el mapa político del estado, pues su intención después de haber obtenido tal impunidad es buscar un nuevo cargo de elección popular en las elecciones del 2021.

Otro claro ejemplo de impunidad y encubrimiento, es el de los actuales comisionados del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala, Didier Fabián López Sánchez, Fernando Hernández López y Maribel Rodríguez Piedras, quienes a casi ocho meses de haber asumido sus funciones se han convertido en tapaderas de los ex integrantes de consejo general del organismo, Marlene Alonso Meneses, David Cabrera Canales y Francisco José Morones Servín.

En el IAIP existían inconsistencias administrativas y financieras originadas por la disputa interna que hubo por el control del organismo, pero el actual presidente del mismo, Didier Fabián López no ha hecho más que cubrir y tapar esas anomalías para hacer evidente que en Tlaxcala se alienta la impunidad y se protege la corrupción.

Un caso más de la protección tan burda que existe a las malas prácticas que hay al interior del gobierno del estado, es el del Instituto Tlaxcalteca de la Infraestructura Física Educativa (Itife) donde la ex responsable de esa dependencia Anahí Gutiérrez Hernández se ríe de sus travesuras y pésima administración que en tan sólo dos años (2017 y 2018) acumuló un presunto daño patrimonial superior a los 169 millones de pesos.

Se dice que esa dama que logró conquistar a un influyente político de Tlaxcala que hoy en día goza de poder y dinero por ser el hermano favorito, no será molestada ni enfrentará ningún procedimiento administrativo porque el nuevo titular del Itife, Arturo Sánchez Téllez, tiene la instrucción de tapar el cagadero que existe en esa dependencia.

Con estos lamentables antecedentes es imposible pensar que en Tlaxcala hay voluntad o la mínima disposición para perseguir y castigar la corrupción.

Las más de 30 denuncias penales que existen contra igual número de ex presidentes municipales y que están en poder de Pedro Sánchez Ortega, titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la PGJE, nunca se investigarán y muchos menos llegarán a un juez.

El Sistema Estatal Anticorrupción es una burla para los tlaxcaltecas.