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La crueldad del general

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…sacar frustraciones y recuerdos del baúl para pasarlos a la humanidad de mujeres y hombres con vocación.


De veras que la indignación de los normalistas de la Escuela Leonarda Gómez Blanco, era evidente. Pocas veces se ve semejante organización en demanda de peticiones justas, en contra de funcionarios que dan un destino arbitrario a los fondos que deberían llegar a instituciones como esta, ricas en sangre nueva y con un compromiso social a flor de piel.

Lo que preocupa es que el bello centro histórico de Tlaxcala comience a ser escenario de movimientos de este tipo que se multiplican por la proximidad de las elecciones, pero también por delicadísimas demandas, como la expuesta por comerciantes y artesanos en contra de policías estatales.

He visto la sinrazón como único lenguaje utilizado por policías que emulan al general secretario Leopoldo Martínez García, en eso de la prepotencia y el terror como mecanismo intimidatorio, incluso a la gente buena.

No hay postura más abyecta que la de un militar en retiro abriendo su baúl de frustraciones y sufrimientos para pasarlos por la humanidad de hombres y mujeres con vocación de servicio. Mire que eso de explotar a los becarios enviándolos a maniobras peligrosas es una forma de pasarse de listo y de ganar el mote de El jefe de la mafia, como algunos ya comienzan a llamarlo.

Así que la prudencia debe caber en todos porque unos nos pasamos de rebeldes y los otros de intolerantes, actitudes ambas que a nadie conviene en momentos tan intensos como los que estamos viviendo.

Ni modo de erigirle un monumento a la intolerancia y al terror al general que fue capaz de ir a saquear la bodega del ejido de Altzayanca bajo el pretexto de que había armas. No, lo que debemos hacer es decirle a los militares que son tan humanos como cualquiera y que cada quincena les pagan con el dinero que usted y yo aportamos en calidad tributaria.

Claro, estamos frente a las vacas sagradas retiradas del Ejército. Ya ve, al general Gastón Menchaca Arias –recién nombrado secretario de seguridad en Morelos- le quitamos lo huraño cuando le preguntamos sobre sus correrías para atrapar a Alcides Magaña y, cuando no le quedó más que explicarnos lo de la balacera en tierras michoacanas.

Pues intuyo que el general Leopoldo García también es humano. Y también tiene su corazón. Por eso pretendió liberar a bola de presos, bien peligrosos por cierto, pero aprovechando el momento del rezo y el tesito y la galletita de una fundación bien católica y piadosa de la que forma parte.

Hasta me hace recordar al portentoso Mario Benedetti que, hace unos días decidió dejarnos en este valle de lágrimas: Digamos que te alejas definitivamente/hacia el pozo de olvido que prefieres,/pero la mejor parte de tu espacio,/en realidad la única constante de tu espacio,/quedará para siempre en mí, doliente,/persuadida, frustrada, silenciosa,/quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,/tu corazón de una promesa únicaen mí que estoy /enteramente solo/sobreviviéndote.

Bloquea LIX Legislatura acceso a e-consulta a los 32 cubículos

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Esta es la legislatura de los diputados-aveztruz, de los que hacen lo que los gatos con sus heces.

Me llama la atención la eficaz simpleza con que funciona el blog del candidato panista a diputado federal, Julián Velásquez Llorente, y el mensaje más reciente en ese espacio, condenando la intención de diputados federales por regular los contenidos de la web.

Bueno, para comenzar, esos legisladores andan mal informados sobre los alcances que pueden tener respecto al funcionamiento del internet. Es más fácil que ellos se diluyan en la obsolescencia de sus supuestos a que le toquen un pelo a este medio revolucionario en todos los ámbitos.

Sí preocupan las acciones de corto plazo de y miras idem de quienes hacen las leyes. Si esa es su postura, maldita la hora en que la gente votó por su causa.

A propósito de las visiones retardatarias de ciertos legisladores federales, no vayamos muy lejos. Fijemos nuestros ojos aquí en Tlaxcala, donde un grupito de diputados enfundados en las naguas de la intolerancia, ordenó bloquear la señal de e-consulta al ingeniero encargado de operar el servidor que dota de internet a los 32 legisladores y las correspondientes áreas de este poder.

Es vergonzoso.

Con todo y el emotivo discurso de José Juan Temoltzin Durante, al concluir su presidencia de la mesa directiva durante este período, con todo y las poses de super abogado que suele asumir Orlando Santacruz, con todo y el perfil de avanzada que dice tener Alejandro Carvajal, con todo y eso, la LIX Legislatura de Tlaxcala bloqueó a este periódico digital.

En ninguno de los 32 cubículos hay acceso a e-consulta.

Qué vergüenza por Tlaxcala.

Qué pena que ningún legislador, del partido que se trate, ha llevado este tema a tribuna. Ha de ser porque así sean opositores o comparsas, evidencian que su paso por Allende 31 busca primordialmente el beneficio económico y deja para otros momentos el que su nombre se inscriba en la historia de Tlaxcala en el contexto de la tolerancia como una actitud democrática.

Y el menos conmovido por este atentado es el grandilocuente ex líder estudiantil y actual presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Víctor Briones Loranca.

Conste que no es reciente. Tiene meses que a una élite de seudo representantes populares le dio por hacerse los listos y ordenar al ingeniero Alejandro –por cierto ya muy focalizado en el proceso legal a que ha lugar como responsable de este bloqueo – meter la mano en el servidor y proceder como si esta señal fuese un sitio con contenidos porno, lo cual hay que decirlo con todas sus letras, tiene de todas formas un amplio consumo entre los integrantes del Poder Legislativo.

Sirva esta entrega para hacer del conocimiento de la Comisión de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Caiptlax), a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a diputados federales, senadores, candidatos, gobernador y a todas las autoridades de Tlaxcala, a la Unión de Periodistas de Tlaxcala, que en la Legislatura local se da en flagrancia descarado delito urdido por representantes populares, efectuado por el responsable de informática del Congreso.

Estos son los diputados que aseguran haber trabajado como ninguna otra legislatura. Estos son los que hablan de apertura y de equidad.

Estos diputados son una vergüenza.

Afilar machetes en el suelo o desbordar cinismo

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Si no se detienen las complicidades, va a colapsar el progreso regional

Ser un funcionario joven no tendría porqué hacer paranoico al delegado federal sorprendido con los dedos entre la puerta de la especulación de tierras por el rumbo de San Andrés Buenavista, allá donde la parroquia en forma de barco da la especial sensación de hallarse en una comunidad, cómo le diré…. contrastante, sí, porque entre el lujo de este edificio y la austeridad de la celda donde iba a ir a dar el párroco que plagió varios lienzos hay un largo trecho de detalles, algunos nada agradables, eh.

O sea, por este rumbo se respira la magia y, cualquiera, hasta un sacerdote sucumbe al encanto del olor del dinero. Claro, él accedió a plagiar esas pinturas porque así reuniría más recurso para poder avanzar en la magna construcción de la obrota con babor y estribor, anclas y hasta cuarto de masaje.

Cómo no iba a ceder a la tentación de un Midas como lo es Julio González Muñoz (hablo del delegado, no del cura) si este es un sujeto tan talentoso a la hora de reunir la marmaja que, será un zonzo el que no aproveche la charola de la limosna para emplazar a semejantes personajes a cooperar para la causa (ahora sí hablo del curita).

Mas el ejercicio de expiación ante un tal Rocendo González Patiño, ha de ser , en unos cuantos días, razón para superar el prurito ocasionado por una prolongada exposición a los rayos del sol, en compañía de del siniestro personaje cenesista que, ni ara terrenos ni pizca parcelas, nada más le hace de las de acá a su báscula y se dedica a mermar (o a robar) cincuenta kilos por pesada de camión de cebada antes de irla a dejar a los dominios de don Camilo García Marcos, allá por donde hay unos silos de este tamaño, en los que cabe más de la honestidad que puede entrar  en la humanidad del moranazo ese panista que pasó del volante de la camioneta de su  hoy ex jefa, Aurora Aguilar, al escritorio grandote, con todo y fotos y flores y hasta computadora de esas planas, bien bonitas de veras.

Pues es cuestión de que convenza al Don Rocendo de que nada tuvo que ver con el sembrado de desconfianza para hacer de la zona una especie de potencial  Atenco, nada más que allá, eran machetes los que se afilaban así, mira, así en el piso y hasta chispas sacaban, pero acá en Buenavista han de ser como bolsitas llenas de cinismo las que a la voz de una, dos y tres, se hagan estallar tras inflarlas como bolsita de papel de asmático.

No se vale que por la acción de un chavo metido en eso de cosas buenas que parecen malas (o a la inversa) se corra el riesgo de perder una importante inversión, de hacer el caos en una tierra con vocación como para crear varios miles de empleos, de los que hacen falta en cantidades industriales, ya ves como luce desolada Ciudad Industrial Xicohtencatl.

Con tantita dignidad el que se ha de confesar ante Rocendo González Patiño, ya hubiese renunciado.  Pero ya ves que hoy está de moda que los fucionarios panistas le jueguen al listo y que a veces resulten tan brillantes como ciertos servidores públicos priístas, de esos a los que el líder estatal del PRD, Luis Roberto Macías Laylle, encuentra un parecido espectacular.

A lo mejor en el ejercicio de la confesión consigue mejores cosas para el ejido en Tlaxcala (hablo del padre), sí, porque si todos los ejidatarios se confesaran ante un padrecito le dirían que están arrepentidos de hacerle caso al malo ese de julitoglez y a su secuaz que navega con bandera, sí porque acuérdate en la tierra del barco, que está retebonito y todo lleno de maderas preciosas adentro como si fuera la casa del presidente de Tlaxco, un cuate que se hizo una como mezquita, bien lujosa, tú, pero mejor la dejó a medias porque un día se le metieron los bandidos y le dieron un sostote….

De cómo sembrar el terror en la tierra del bello barco

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De cómo sembrar el terror en la tierra del bello barco.

Es tan bueno el negocio de la especulación que hasta un funcionario federal anda metido.

Las acciones especulativas con los terrenos de la parte poniente de Tlaxcala pasaron del proyecto de negociazo a un ajedrez, en el cual, hay un poderoso jugador, el líder nacional de productores de cebada, Julio González Muñoz, insigne miembro de la Confederación Nacional Campesina (CNC).

Pero en la disputa de reyes y peones apareció un caballo como con raros intereses y se encarnó en la persona del delegado de la Procuraduría Agraria, Iván Hernández, que del habitual bajo perfil con el que opera, se alzaría con un activismo, por lo menos gracioso, si se le ve como aliado de quien tiene para acaparar cebada, con todo y el diezmo por la sola acción de pesaje y también para quedarse con la tierra, si es que, maltrecho el productor ya no tenga más aliento para seguir que, dar lo que tiene a quien le ha de sacar ganancia exponencial.

Pues como ya se supo que es en esta zona donde pretenden erigir el puerto seco multimodal, no hay mejor justificación para Don González Muñoz que, ir haciéndose de aliados para que cuaje el negocio de mediano plazo. Y si ha de ser un panista como el delegado de la PA el que sorprenda haciéndose aliado de la CNC, pues qué mejor, no? (sí pero para ellos)

Si no fuera porque nos encanta la prodigiosa parroquia en forma de barco y porque ahí se despepita cuanto pasa por estas piadosas tierras no sabríamos que incluso gentes del propio gobierno habrían sido vulnerados por el poder de mister Julio, con el propósito de sembrar incertidumbre entre los legítimos productores.

Estos, al ver que andaría entrado en el nego un jovenazo del gobierno federal, pues fueron devorados por el plan macabro que a la fecha ya dispone hasta de golpeadores muy al estilo Buenavista que, le meten cada corretiza a los encargados oficiales de adquirir la tierra que, con gusto lo invitaría a cronometrar las huidas, para las cuales da lo mismo un camino de terracería que un terreno recién arado, porque de todos modos caen, se yerguen y vuelven a azotar de fea forma, antes de poner a salvo zapatos y todo lo que va encima.

Digamos que un proyecto como el puerto seco alienta, primero porque ya mandaron dinerito del gobierno federal para preparar el terreno, segundo porque se habrá de ver un formidable movimiento de carga, descarga, almacenamiento, operación aduanal y hasta aeroportuaria, con chamba para muchos y tercero, porque a diferencia de la Célula, allá por Oriental, aquí no hubo pitazo a los cuates-cómplices de la propia administración para comprar ahí, un terrenito con el pretexto de tener, unos pollos… unos arbolitos… ahí cualquier chingadera, unas 40 hectáreas, cosa de nada para entretenerse los fines de semana, cuando en realidad se hicieron con parcelas aledañas a la terminal de carga y finalmente despertaron la sospecha del gobierno federal.

Por eso allá no llegó la marmaja. Aquí sí.

Pero allá pensaron beneficiarse, ya sabe usted, los méndigos e hipócritas hacedores de negocios en el nombre del señor… acá nada más un señor más rico en mañas que en propiedades (es rete mañoso) es el que se enfrentó al monopolio de su vida, al negociazo que de guaje deja ir. Y ya permeó al tal-iván y yo creo que va en serio si es que siguen las deslealtades y las madrizas a los compradores oficiales, regordetes y con una pésima condición física.


Huele a deuda, entonces debe oler a progreso…

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Hasta ayer encabezamos la lista de los menos endeudados, que sea para bien.

En Tlaxcala nos vamos a tener que despedir de nuestra calidad de no endeudados. Tras la aprobación de la Ley de Deuda Pública, ya no será posible encabezar la lista de las entidades con números negros.

En 2008 pagamos con puntualidad el único crédito contratado por el gobierno, el cual se destinó a sufragar aguinaldos y otras prestaciones del magisterio. A partir de entonces andamos sin preocupaciones de carácter prendario.

Tienden a imitarnos Tabasco que, con mucho esfuerzo reestructuró su deuda 54.7 por ciento; Campeche, 37.9; Morelos,25.6; Guerrero 20.7; Chihuahua, Sinaloa e Hidalgo con logros mínimos pero con una actitud muy positiva en el tema de ya no deber dinero.

Pero a nosotros nos urge entrarle al asunto de los grandes proyectos.

Dos de ellos son el puerto seco multimodal, en Atlangatepec y el centro de distribución de PEMEX que, efectivamente va a aprovechar nuestra envidiable ubicación para hacer aquí un concentrado de productos y luego enviarlos con los principales consumidores.

Es interesante la ruta de nuestra suerte, por llamarla de alguna forma, luego de participar en las acciones de atracción de la nueva refinería, la cual se va a Tula. Pues no nos fue nada mal porque una vez concretado el importante centro de distribución va a haber muchos empleos y, en consecuencia nuestra economía se va a alzar como ave fénix, porque oiga, la crisis nos ha pegado en serio. Una tras otra.

Así que, a punto de dejar nuestra calidad de no deudores es prudente que nuestras autoridades, nuestros diputados y quienes nos faciliten los recursos actúen en función del verdadero beneficio del estado-

La autoridad, impulsando obras realmente prioritarias y con grandes probabilidades de crear empleos. Aquí no valen obras de relumbrón o para taparle el ojo al macho. Digamos que es un principio alentador tanto el puerto seco como el centro de distribución de PEMEX.

Con ambos, nos subimos a las ligas mayores y dejamos la calidad de Estado asistencialista que ve cómo desaparece el dinero mediante pequeñas ayudas que se diluyen a la voz de viva el legado de Echeverría, sin pasar de lo mismo año tras año.

Y hay uno más: la plaza de la cultura, un importante atractivo en la mejor zona de la capital que seguramente va a representar la visita de miles de turistas, interesados en conocer un complejo de auditorios, teatros, explanadas en un área bien grande, de la cual ojalá salgan en los mejores términos los papás, maestros y quienes los patrocinan en el movimiento de Centro Escolar Lardizábal.

Ya contando con la posibilidad del crédito, mire usted el gran potencial que tenemos por delante en el turismo y los servicios. Estamos tan cerca de las grandes ciudades que bien pueden venir acá a divertirse, a descansar, a pasarla bien en pocas palabras.

Lo único que necesitamos es gente con una gran perspectiva del largo plazo. No es por ofender pero, en materia turística necesitamos más que al emocionado Daniel Herrera Murga.

En este contexto, lo que nos urge prioritariamente es un buen coordinador de Ecología, porque si le vamos a llegar al endeudamiento para ofrecer un estado atractivo no podemos depender de un cuate que a lo más que ha llegado es a emprender una graciosa campaña para extraer llantas del río zahuapan.


Urge orden en la feligresía católica

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Cohetones, vino, dinero, y la fé, es eso la fé?

La revolución que consigo trajo el obispo Don Francisco Moreno Barrón, a inercias y derechos ganados en afanes arbitrarios debería reactivarse para poner orden a las desproporcionadas pachangas en que se convierten las festividades religiosas.

Cuando ministros suponían ser insustituibles, don Francisco los reafirmó en el bosque de sumisión del que su antidemocrático apostolado los tiene confinados. Y de veras no tienen alternativa.

Saben bien los sacerdotes oprimir los botones para despertar las más raras reacciones de fanatismo que en cada barrio se subdividen en comisiones.

Y la comisión para reunir bebidas trabaja con denuedo, logrando que tal o cual celebración tome tintes de caótica cantina. Hay otras comisiones, para pagar a la orquesta de viento, para dar mantenimiento a las capillas y parroquias, para acopiar valientes donadores de alimentos.

Pero una comisión ominosa se dedica a reunir fondos para comprar cohetones, castillos, bombas y todos los productos estruendosos que usted se puede imaginar y que hacen de las fiestas patronales una evocación de los combates revolucionarios que fue perdiendo la gracia y se ha convertido en una molesta acción que arriesga a todos y da ganancias a unos cuantos.

Gana el comisionado que se dedica a andar las calles de pueblos, colonias y cabeceras, solicitando a nombre del santo tal o cual, una cantidad determinada para comprar los cohetes y cohetones, y así la fiesta se luzca de veras.

Gana el párroco, porque haciendo presión sobre los comisionados, consigue que estos, activistas incondicionales en el nombre de Dios, compitan entre ellos para traer llena la charola y, si se puede tomar un poco, porque el que al altar sirve del altar come, así lo dicen ellos los comisionados.

Gana el tendero porque habrá de vender tantas botellas de vino como le es posible consumir a un pueblo dispuesto a evadir una lacerante realidad, si para ello cuentan con la justificación divina. Y de dársela se encarga el párroco, cada que lo considere necesario, en la misa, en la mesa, en la oficina.

Perdemos todos. Porque se nos despierta la proclividad a la clandestinidad. Y ahí tiene usted a los comisionados, viajando en combi con bultos de cientos de cohetones, en una actitud retadora porque tras su actuar se halla el buen decir –buen es una simple expresión – de los ministros de la fe que, los empujan cometer las más indescriptibles acciones.

Si una voluntad superior como la del jerarca católico en Tlaxcala se alzara con la autoridad que le es característica, otro gallo nos cantara. Y las comisiones para reunir esto o lo otro no tendrían por qué desaparecer.

Pero, que le parece si los grupos estos se dedican a difundir actividades relacionadas con la religión y la salud, la religión y el medio ambiente, la religión y la seguridad, digo, solo por citar algunas que serían necesarias y bienvenidas.

Cuando el prelado deje de presionar a los maleables y alcoholizados comisionados, la espiritualidad que ejerce la Iglesia Católica dejará de preocuparse por el avance de lo que se da en llamar sectas.

Hoy, tiempo en que las vocaciones están en crisis, también veo que la verdadera crisis es el relajamiento de quienes manejan a las multitudes en las comunidades.

Pero no se mandan solos. Y quien se encuentra a la cabeza de ellos, su excelencia Don Francisco Moreno Barrón, no debería dudar ni un ápice en poner orden a esta degenerada costumbre que mezcla alcohol con pólvora y se adereza con poder.


¿Qué es una política en salud, señor secretario?

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Que a los tlaxcaltecas nos da por invertirle a todo menos a nuestra salud.

Yo creo que en Tlaxcala, la existencia de tráileres dedicados al rubro de la salud, no debería ser motivo de tanto escándalo. Total, unos sirven en el plano institucional y otros en el electoral.

Pero lo que los candidatos y autoridades deben tomar en cuenta es que en sus manos se encuentra la papa caliente de la influenza, a la cual se pretende dar un uso para ganar simpatizantes.

Y no es justo que se utilice un asunto tan sentido como la propagación del nuevo virus, contra el cual, por cierto no hay vacuna, como tema susceptible de incluir en los discursos de los tres que, de una u otra forma están relacionados con la salud.

La irrupción del mal, fue para perjuicio de ellos, en el peor momento, porque si el país, los medios y desde luego los ciudadanos no tuviesen la vista fija en este particular, tal vez el comportamiento se daría en condiciones de impunidad.

Pienso que los famosos tráileres deberían enviarse a un estacionamiento y tenerlos ahí hasta que la emergencia esté resuelta.

Lo que sí preocupa es la falta de una política definida de salud de parte de la autoridad actual y la suposición de esta, así, sin reflexionar, que si este rubro es deficiente, parte de la pésima costumbre de ciudadanos y ciudadanas para invertir en lo que quieras, menos en la salud.
Cuando uno esperaría que la respuesta del secretario fuese en dirección a que se consolida con principios bien fundados, la operación de hospitales, centros de salud, farmacias y miles de trabajadores, la respuesta señala a una culpabilidad de las gentes, a quienes falta cultura médica.

No hacen falta las grandes inversiones como la voluntad para que el sistema sanitario funcione como un engranaje perfecto.

Ahí tiene usted el ejemplo de Cuba, donde este rubro alcanzó niveles fuera de serie. Y el dinero en la isla no es lo que abunda. Sí en cambio la determinación del régimen y de los funcionarios, como aquí en Tlaxcala no alcanzo a ver.

La superficialidad de las respuestas del secretario Constantino Quiroz me llevan a desear que no tarde el vuelco en sus consideraciones y que a este derecho constitucional de los tlaxcaltecas se le dé la importancia y continuidad que requiere.

Mire que usar términos como “los tlaxcaltecas están bien consentidos en el rubro de la salud” es una temeraria forma de faltar a la inteligencia de quienes esperamos más y no solo una actuación con base en el papel de grupo, como desdichadamente se está dando.

Creo que el tapabocas lo traemos pero en los ojos

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Quien por gusto fallece, hasta la muerte disfruta

En Tlaxcala estamos muy a tiempo para adelantarnos a otra emergencia como esta, que ya nos costó millones y bajó nuestro ánimo a niveles insospechados, porque nos exhibió en asuntos que suponíamos superados.

Si por un lado nos recomiendan lavarnos las manos con abundante agua y jabón, por el otro deberían darnos los muebles para hacerlo. Ojalá diese usted una visita a comunidades como San Diego Metepec, donde no hay drenaje pese a la existencia de una planta de tratamiento de aguas residuales, ahí como quien deja tirados unos zapatos viejos.

A la limpieza la colocamos en un nicho y hasta nos da por usar tapabocas con leyendas o de tonos hasta obscuros, negros vaya, para vernos realmente formales.

Pero somos incapaces de dirigir la mirada a la parte sur de la entidad, donde cientos de hectáreas de vegetales que han de ser consumidos, se riegan con las contaminadas aguas del río Zahuapan.

Al grado de que cuando los camiones ya están cargados, el cilantro, la cebolla o los betabeles, son hidratados con agua del río. Qué bárbaros, ¿no?… y a esos productos los enviamos a la central de abasto de la Ciudad de México.

Pues hay que tener panza de chilango para sobrevivir en este wild proveedor.

Datos facilitados por dependencias dedicadas al cuidado del medio ambiente sostienen que el Zahuapan, al pasar el centro del estado, más o menos por donde se ubica la presa derivadora de Panotla, es tan tóxico que se convierte en un grave riesgo sanitario.

A este caudal se incorpora el agua sin tratar de casi treinta municipios, así parecidos a la comunidad de Metepec, donde hay la planta tratadora, lo que no hay es voluntad de las autoridades para dejar de desviar la lana a las campañas y abocarse a cumplir con su obligación… ya ve la cara que ponen cuando se presentan las emergencias.

Datos llevados y traídos por organizaciones como la Fundación Fray Julián Garcés, documentan el peligroso contenido de tóxicos y otro tipo de contaminantes que dan como resultado raras enfermedades en la gente de este lado de Tlaxcala.

Pero ahorita es tiempo de fijar nuestros ojos en los funcionarios con tapabocas, para que hablen de influenza.

No para ver una de tantas vertientes que debieran llevarnos a un efectivo análisis del comportamiento del Estado en tanto proveedor de la salud como una de sus obligaciones con la población.

Me gustaría que usted, así como lo hago con frecuencia, percibiera el profundo olor ácido que emana de la planta de Liconsa en Tetlatlahuca.
Ojalá pudiera ver las vacas de tres ojos (es broma) con elevada producción en San Damián Texoloc, cuyos propietarios aseguran que no consumen otra agua más que la del Zahuapan, “por los contenidos quién sabe de qué, pero que les rete gustan…”

Esas, señores, esas también son emergencias, pero ahora hay que celebrar la llegada de tapabocas propios para rostros con ojos de Bruce Lee, que por el momento nos hacen personajes rápidos y furiosos para reaccionar ante la indignación de personas como los deudos de la maestra que falleció en Papalotla en condiciones tan poco claras que pocos dan crédito a la teoría cordobesca de la influenza humana.

Lo invito al hospital de Tzompantepec, para que nos digan las causas por las que la planta tratadora de aguas residuales de aquí, funciona con semejante irregularidad. Preguntamos al administrador del Hospital Infantil de Tlaxcala, de dónde va a sacar 500 mil chamacos para atenderlos y al personal médico para recibirlos y al administrativo para pagarles.

Oiga, quitémonos el tapabocas que cubre nuestra mirada y nos hace regresar a los tiempos en que la eficiente Beatriz Paredes fungiendo como gobernadora, aseguraba que vivíamos en una como isla de la fantasía.

Así como a la influenza deberíamos atender a la insuficiencia renal

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Y a la persistente operación del monstruo de la toxicidad Dow

Que en Tlaxcala concentremos las miradas en el servicio de sanitarios de escuelas, oficinas, restaurantes y todo sitio público donde puede haber un sitio de infección, es una ventaja que nos dejan las enormes pérdidas debido a la emergencia sanitaria.

En las escuelas los baños daban pena. Ya fuera pública o privada la institución que se trate, ese, el servicio de excusados, nos remontaba a tiempos idos de la Europa correspondiente a la Revolución Industrial.

Hoy, gracias a ver que somos vulnerables a virus cuya existencia ni siquiera imaginábamos, también podemos aplicarnos a fondo y esperar que las autoridades metan en cintura a los supermercados, por ejemplo, que por fuera rebozan de colorido pero, en sus bodegas y sanitarios enseñan el lado miserable de sus dueños.

La llamada Coeprist tiene ahora razones más para no ser sospechosamente selectiva y arrear parejo con ricos y pobres, altos y chaparros en tratándose de la exigencia de los servicios sanitarios.

Mire que en este rubro no podemos ser tolerantes.

En los portales de Tlaxcala, por ejemplo, por el hecho de estar muy a la mano, la mayoría de los restaurantes tiene un servicio sanitario espantoso. Y eso que abunda el turismo nacional y extranjero.

Ciertos empleados del ayuntamiento de Tlaxcala son capaces de extraer la basura de esos restaurantes cuando en estos abundan los comensales. Y esos trabajadores parecen ignorar el foco de infección que exponen ante personas que consumen alimentos.

Hoy, debemos darnos cuenta que la enorme mayoría de las plantas de tratamiento de aguas residuales no funciona.

Pero eso sí, nos llenamos la boca diciendo que estamos preparados para cualquier eventualidad.

Ya vio la cantidad de contaminantes y tóxicos que se vierten al río Zahuapan. Que no nos salgan con que antes era uno el comportamiento porque no había un virus como el H1N1 pero, ahora, tras su incómoda aparición, ya nos portamos como gente decente.

A ver, cómo es posible que a estas alturas siga funcionando el monstruo de los tóxicos, Dow en Tlaxcala.

Cómo es que nos alarmamos, nos ponemos frenéticos con la influenza, pero preferimos no observar nuestro nada agradable primer lugar en insuficiencia renal.

Dado que la mayoría de casos de tan doloroso mal se concentra en zonas con amplios sembradíos –de Atexcatzingo a Xaltocan es una enorme franja – nadie puede negar que el uso de herbicidas de Dow y otros guapos de la toxicidad, son los causantes de las múltiples muertes que ni son provocadas por el virus ese raro, pero tampoco movemos un dedo para descubrirlas.

A veces creo que en Tlaxcala somos preocupones de pose, de circunstancia, pero no ubicados en la realidad.

Y que si nos asistiera un poco de honestidad en estos momentos de crisis sanitaria, haríamos un verdadero y profundo examen que ni maquille información y que nos muestre así como somos de descuidados ante la comunidad internacional.

Ya vio que sí es posible que países como Japón y España nos manden ayuda.

Si Córdoba Villalobos miente, Constantino no debería hacerlo

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La verdad de Córdoba nos trae de cabeza a los mexicanos.

Las enfermedades no se dan por decreto. Si el secretario de Salud, José Ángel Córdoba Villalobos, se equivocó al difundir que la maestra Blanca Estela Muñoz Guzmán, de Papalotla, murió por influenza humana, debe reconocer su error, ofrecer una disculpa pública y aceptar que, como humano y como parte de un gabinetazo –recordando a la tragedia llamada Vicente Fox.

Además, los deudos de la maestra Blanca Estela merecen ser indemnizados porque, en este escenario artificial que pudiera dibujar un contenido electoral –perdón por ser mal pensado- sufrieron escarnio público.

Así como los chinos y su muy particular paranoia para desgraciar la vida de mexicanos de visita en su país –de formas tan abyectas como de chale son sus ojos -, en la misma circunstancia, montones de paisanos que acudieron a las exequias de la maestra Blanca Estela, reclamaron “la verdad” a los pobres deudos que nunca tuvieron vela en los yerros del panista Córdoba Villalobos.

Créame, una estupidez como la de Córdoba no debería encadenarse con los interminables eslabones de la mentira, justificada por quedar bien con él, aunque en los hechos sea un completo imbécil protegido por la complicidad Presidencial.

Padecer el desprecio de los paisanos es demasiado triste, sobre todo hoy que, vivimos tiempos de equidad.

Y peor es ver que los funcionarios locales acusan una excelsa brillantez a la hora de inventar, a la hora de eslabonar las partes esas del esquema de mentiras.

Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad en forma parcial o total.

Ahí merito se instaló mister Córdoba y señores que lo acompañan.

Y esto que lo tomo prestado del diccionario Wikipedia, sostiene que una mentira puede ser una falsedad genuina o una verdad selectiva, exagerar una verdad o incluso la verdad, si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente.

No vale pues llevarnos al redil de las falsedades genuinas, atribuyendo una muerte por un supuesto virus mutante que trae locos a los gobernantes del mundo, y también a los fabricantes del antídoto.

Como tampoco vale exagerar una verdad… la verdad del señor Córdoba Villalobos, contra lo que humana y científicamente demostró que el funcionario de Calderón andaba mal informado.

Y el mundo no va a derruirse si el señor Córdoba reconoce que la defecó.

Sí tiene que reconocer que gracias a las falsedades genuinas dichas cientos de veces al estilo y con los alcances de Televisa, es que en el orbe nos consideran apestados.

Si andamos mal, pues que de veras andemos en esa circunstancia. Pero si, en el ánimo de reconocer escenarios que no existen nuestra propias autoridades nos madrean, pues entonces pidamos a los chales (o chinos si le parece mejor) que pasen por las armas (de su locura) a nuestras autoridades mentirosas.