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El PAN enfermo… agoniza atiborrado de agentes patógenos

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Regresó dos y medio sexenios, cuando le daban chance de tener a un senador, Luis González Pintor, un señor que acabó desquiciado.


¿Será tan lesiva como dicen, la separación de orticistas y panistas en Tlaxcala? Seguramente lo veremos en la próxima elección y veremos si la senadora, Adriana Dávila Fernández fue capaz de mantener la tendencia de la votación que ese partido ha logrado en los últimos procesos.

Para nadie es un secreto que la senadora Dávila incorporó a personas de bajo perfil a la comunidad de delegados federales.

Y no tuvo el mínimo recato en sacar raja al proceso de venganza personal contra Ortiz, el sujeto que le quita el sueño al estar segura que por culpa de aquél no llegó a ser gobernadora de Tlaxcala.

Al partido que se lo lleve el diablo (como está sucediendo) pero ese gordito se va a acordar de mí. Entonces, ese gordito presente en el sueño pesado de la apizaquense, levantó sus canicas y activó el mismo andamiaje que en 2004 le permitió ganar la gubernatura.

Hoy, los panistas desesperadamente buscan aliarse hasta con el PRD. Se saben al desamparo. Su verdadero músculo es el de un escuálido enfermo terminal, invadido por agentes patógenos que no van a parar hasta verlo indemne.

Para el PAN, este es el peor momento. Regresó al esquema de hace dos y medio sexenios, cuando su convocatoria conmovió a un tricolor hegemónico. Y le abrieron un espacio en el Senado, con Luis González Pintor, un azaroso y protagónico albizaul que de la noche a la mañana se hizo rico; y ello le provocó un severo daño en la azotea, tan delicado como el que actualmente padecen varios panistas.

Y esa historia se acabó. ¿El saldo?, lo veremos en unos meses.

Las delegaciones

Para los gobernadores, estas extensiones de la administración federal son sinónimo de dinero constante y sonante, y claro, de acercamiento con el sistema central. Y es casi un derecho el palomeo de esos representantes.

Pero en Tlaxcala esos nombramientos se formalizaron después de una cuidadosa selección y aprobación del peñismo. En la oficina de Presidencia saben muy bien cómo funcionan las delegaciones en Tlaxcala, por eso la mayoría de ellas ha pasado por alto la venia de Mariano.

Personajes cercanos a él, han tenido que sortearlo como el obstáculo que es. Nada más así llegaron.

Ahí tiene el caso de Perla López Loyo, la orticista que un día por despecho ofreció sus activos a Mariano, para después sufrir el estigma de: “el que traiciona una vez, traiciona siempre…”. Hoy, loca de contenta como potencial delegada del ISSSTE, sabe muy bien que seguir esperanzada en Mariano, es un suicidio. Abrió brecha a México. Usó los mecanismos tricolores y también los orticistas, hasta que logró, dicen, dicha delegación.

Anabell Ávalos Zempoalteca, es otro personaje que brilla con luz propia. Ex secretaria de Gobierno y ex dirigente priísta, sería llamada por el peñismo por el mérito que le asiste, pero no por alguna cercanía con el gobernador tlaxcalteca. Este la perjudicó. Pese a haberla colocado en la Segob, González Zarur, su desconfianza y susceptibilidad ante el grupo que seguramente lo sepultará, la asfixió de tal manera que acabó por provocar su renuncia.

En el Registro Agrario Nacional, el ex dirigente Arnulfo Arévalo Lara, es otro caso de la evaluación peñista, sabedora de primera mano de la opacidad del mandatario estatal en el manejo muy deficiente de la fortuna enviada para ganar la elección al Peje. No pudo. Al contrario, perdio la presidencial, el senado y dos de los tres distritos electorales federales.

Protagonismo y antipopularidad del mandatario no son ajenas a Peña y al CEN tricolor.

Comenzaron a desmantelarlo.

Dejaron de darle manga ancha en el asunto de las delegaciones.Tendrán mayor injerencia en el partido y lo mantendrán a raya. Insisto, se lo ganó a pulso.

Pero aún falta por designar a varios delegados federales, de ahí que habrá que esperar los nombramientos para confirmar o desmentir la percepción de que entre Enrique Peña y Mariano González no hay química y si un distanciamiento.

Midas a la inversa

Adriana Moreno Durán, la improductiva funcionaria con más millas acumuladas, suma a su mala sombra, el aparato de promoción turística de la entidad. Si en la Sedeco no hay avance, el ámbito turístico, tan socorrido gracias al entusiasmo del gremio, tiene un gris panorama con una seño buena para la promoción pero de su jefe.

Va sumando notas negativas a su desempeño. Audi, Hyundai, y parece que ahora lo hará con temas tan sentidos como el Carnaval y, cómo no, seguirá pichicateando recursos al Pueblo Mágico de Huamantla.

Cada cual trae su talento. Esta señora tiene un talento especial para organizar viajes y comidas. Nada más.

Agresión al edificio de la 31

Nada más delicado para la aministración de Mariano, que aclarar qué pasó en la sede sindical, ahora que tan tensas están las relaciones, debido a la política antipensionaria y al mohín que ocasiona la determinación del gremio por rechazar la reforma educativa de Peña.

Es aquí donde se ve con toda la magnitud el doble discurso de González Zarur; humillado ante Elba Esther, pero implacable ante ambas secciones del SNTE en Tlaxcala.

Por eso, aclarar la balacera al edificio de los maestros es un asunto prioritario. De otra suerte, mete ruido y enerva a un sector realmente molesto con las imposiciones de últimas fechas.

Truenan al líder del Sindicato Mártires…

Como los maestros afiliados prefirieron ir a la Sección 55, el líder depuesto estaba obligado a regresar la casita y los 500 mil.

Y le fue más sencillo quedar fuera de la organización.

Pues qué mañoso.

Chipi chipi de trascendidos tlaxcaltecas

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Es muy probable que en la próxima administración la procuraduría general de Justicia quede en manos de una mujer. Las encuestas y la mala evaluación que tiene el actual mandatario Héctor Ortiz.


Se dice que será en estos días cuando el gobernador electo de Tlaxcala, Mariano González Zarur, retome sus encuentros con secretarios del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, con el propósito de hablar sobre los proyectos que su administración pretende poner en marcha el próximo año.

Un encuentro ya confirmado es con el secretario de la Defensa, Guillermo Galván Galván, por lo que una parte importante de la agenda del mandatario electo se empezará a desarrollar en la capital del país.

Se dice que será a finales de octubre y a principios de noviembre cuando Mariano González tenga definido los nombres de las personas que lo acompañarán en su gobierno.

Des de ahora no descarte que a la Procuraduría General de Justicia del Estado llegue una mujer con experiencia y que en las últimas semanas se ha ganado la confianza del priista.

Se dice que la percepción que hay del gobierno de Héctor Ortiz Ortiz no cambiará en lo que resta de su administración, pues según diferentes encuestas el mandatario panista recibe una calificación reprobatoria de sus gobernados.

Hace unas semanas salió mal evaluado en un estudio realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica y hoy se confirman esos datos con la encuesta elaborada por el periódico El Universal.

Se dice que el director general del IMSS, Daniel Karam Toumeh, anda buscando al nuevo delegado del instituto para Tlaxcala, pues es un hecho que el diputado federal Julián Velázquez, se mantendrá como legislador.

Se dice que otro funcionario del gobierno de Héctor Ortiz —aparte de Víctor Cánovas Moreno— que podría formar parte del próximo gabinete del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas es Miguel Ángel Islas Chío.

Islas Chío es uno de los operadores políticos de la lideresa nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales y se menciona que podría ser secretario de Educación en Puebla o mínimo subsecretario.

Se dice que el sindicato de reciente creación en el Hospital Infantil de Tlaxcala tiene molesto al equipo de Mariano González, pues el actual director administrativo de ese nosocomio apoyó esa decisión con dolo y mala fe.

Según los datos que llegan a los priistas, cada vez hay más evidencia de que en todas las dependencias de gobierno panista se lleva a cabo una basificación de trabajadores, lo que en su momento podría generar un problema a la próxima administración.

Islas Chío, el bueno, el malo y el feo, en el conflicto normalista

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El señor secretario de Educación, supone que todos ignoran el multi papel que desempeña para responder a su título de delegado de Elba Esther; entonces, a la admirable organización de las normalistas, no podía desaprovecharla.


¿Dónde quedó el muertito? Seguramente en el proyecto para engrosar la cuenta bancaria de quien reclama el mito.

Si es la dirigencia del Movimiento de Bases Magisteriales (MBT) –que no el movimiento – la responsable del supuesto (claro, con maña), alguien que la protege y anima al protagonismo debe tener una tremenda cola que le pisen.

Y el despropósito de la presencia del secretario de Educación y director de la USET, en las instalaciones de Panotla, me parece de lo más extraño.

Miguel Ángel Islas Chío, dispone de un “completo” equipo de negociadores, de quienes, se supone habría sido sencillo superar la crisis con la estudiantes.

Pero esto me suena a ocultamiento de factores externos para sazonar una toma de la normal y subsecuentes manifestaciones, lo suficientemente grandes, como para pensar en una negociación conveniente. Digo, si no se alcanza el nivel óptimo de conflicto, cómo va a justificarse después el egreso pecuniario para apagar el fuego.

1.- Las estudiantes de la Normal Benito Juárez, plantearon demandas justas, pero su activismo se da en una forma tan bien organizada que, otros mañosos lo aprovecharon.

2.- Así que fueron contactados varios sujetos procedentes de Oaxaca y Michoacán, una especie de esquiroles disfrazados de maestros democráticos, pagados por el ente interesado en negociar con Tlaxcala.

3.- Escudados en encabezar la causa normalista dieron rienda suelta a reprobables actos como, el secuestro de dos autobuses ocasionando daños graves a las unidades, pero lo peor, el desvalijamiento de cada pasajero que viajaba en ellos.

Extrañamente, Islas Chío permanecía al interior de la Normal.

Hay quien llega a decir que desde ahí organizaba los movimientos de buenos y malos en este conflicto, hasta conseguir la pacífica entrega de las instalaciones, ¿cómo la ve?

No, pues tenemos un secretario de Educación de oro, ¿verdad?

Capaz, según el atamiento de cabos, de mover todas las piezas del ajedrez según su conveniencia, primero para aparecer como el rotundo líder bajo cuyos buenos oficios el problema llegó a su fin, en apariencia.

Sí, porque bien sabe de los alcances de uno y otros involucrados en enfrentamientos con la autoridad.

Al grado que ya se reclama un muertito.

Claro, es un mito que habrá de crecer hasta que se llegue el momento en el que mister Islas Chío, pueda actuar de nueva cuenta para darnos seguridad, para mostrarnos que, como delegado de la maestra Elba Esther Gordillo –y también como titular de la USET, debemos estar tranquilos, que su buen juicio, todo lo ha de arreglar (ajá).

Y, ¿a los pasajeros desvalijados de las unidades secuestradas, quién los va a contentar. A los dueños de los camiones, quienes les van a pagar los desperfectos. A los activistas de Michoacán y Oaxaca, quién les paga sus gastos. Al dirigente de Bases Magisteriales, quién lo pone quieto, hoy, día del Bicentenario?

Y lo más importante, ¿qué va a pasar con las justas demandas de las normalistas?

De resistencias sin lógica

El hijo de un influyente político de Tlaxcala se encargó de organizar la corrida del Bicentenario en la plaza Jorge “el Ranchero” Aguilar, pero no pensó en toparse con resistencias inexplicables de una diputada electa que dejó encargada la oficina, a quienes queda ad hoc la siguiente expresión, muy de Beatriz Paredes: son tan pen… pero tan pen… que no se dan cuenta de los pen… que son.

Estos, en cuanto se enteraron del proyecto de corrida, sencillamente rechazaron toda posibilidad de facilitar la plaza, con el argumento de que nada más no les daba la gana.

Al grado, que para conseguir el coso, tuvo que darse una llamada de ese influyente político Tlaxcalteca, a cuya orden, aquellos grillos de los que le platico, no podían explicarse cómo se había llegado a tal extremo.

Bueno, pero a final de cuentas, sí habrá corrida del Bicentenario, como un adelanto de lo que a Tlaxcala le espera en materia de festejos, sobre todo taurinos (aunque aquí se incluye a la Feria como el potencial e infinito escaparate que debe ser y, no el concentrado de cantinas que le venden a menores de edad por orden de Daniel Herrera Murga)
La que no quedó nada bien es la que se opuso a la corrida. Sus subordinados (comenzando por el alcalde de la eterna copa en el Mesón de Rosendo) dio muestras de estar tan, pero tan bien enterado que, ya comenzó con el pie izquierdo su relación con el que en breve mandará en Tlaxcala.

El de Orlando será un gobierno con origen en circunstancias y no en votos

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Ya imagino las súplicas de clemencia a su inventor y protector, porque de otra forma no se habría dado el vigor imparcial en el resolutivo de la Sala Electoral Administrativa. * Los 27 compromisos, pero sin Wilfridos ni Teresitas.

El resolutivo de la Sala Electoral Administrativa (SEA), en el caso de la elección de alcalde en Apizaco, muestra a un organismo vigoroso en su imparcialidad y, capaz de pasar por alto las órdenes dictadas por una obvia superioridad, para apagar el polémico éxito electoral del panista, Orlando Santacruz Carreño.

La actuación del Poder Judicial de Tlaxcala, quedó a salvo de sugerencias con origen en el inexplicable control omnímodo de otro Poder, el Ejecutivo, cuyo titular seguramente sopesó entre echarse la soga al cuello, con aquella inexplicable y estúpida entrevista radiofónica, fuera de toda lógica (y desde luego, de la legalidad).

Dejar que ese acto lo mostrase responsable, tanto como al Gobierno Federal en su quijotesca lucha por ganar plazas importantes, tenía un precio mucho más alto que poner quieto a Santa Cruz, quien para auto complacerse desconoció el pacto al que debe su incursión en el servicio público, tras la atenta súplica de su extinto progenitor, para que así ocurriese.

Sin medir consecuencias, echaría mano del personal de la Consultoría Jurídica del Ejecutivo, para incorporarlos a los trabajos de su casa de campaña.

Haría lo mismo con personal de confianza del Congreso del Estado (con el concurso de diputados y funcionarios en quienes recae una delicada responsabilidad).

Todo ello era parte de un desesperado plan para afianzar un triunfo (que resultó elaborado en exceso) mal visto por el gobernador electo, de quien podría decirse que envió mensajes a la SAE en búsqueda de la anulación de la jornada en Apizaco.

Pero la variedad de grises en este caso, favoreció al tono de Orlando.

No conservó el triunfo electoral por mérito, sino por desinterés de los personajes quienes pudieron influir para un resultado distinto.

Será, por tanto, un gobierno municipal cuestionado de origen y, acotado por un Congreso equilibrado en sus fuerzas y un Ejecutivo que hoy está del otro lado del mostrador (Mariano González fue alcalde de Apizaco durante la administración de Beatriz Paredes, con quien el desencuentro fue una constante).

Pero estos son otros tiempos.

Allá en la época de Beatriz, los conflictos se daban al interior del tricolor.

Hoy, son con su enemigo histórico.

Imagino a Santacruz, suplicando clemencia a su inventor y protector. Y a este, calculando los daños colaterales.

Pienso en el coraje Mariano al conocer dicho resolutivo.

Entonces hay que establecer los dos momentos en este asunto.

El primero, muy positivo. El Poder Judicial de Tlaxcala, rechazó cualquier tipo de presión para actuar en determinado rumbo.

El segundo, de pésima manufactura. Habrá ganado la elección quien recurrió a las marrullerías más reprobables. Ese triunfo habrá de deberse más a las circunstancias que a la legítima voluntad popular.

Ojalá no se llene de cinismo y atribuya su llegada a un cariño inexistente de los electores.

Los 27 compromisos

A cinco meses de concluir, hay planes para aprovechar cada hora en materia de obra pública.

Qué mal sería si en la desesperada maniobra para cerrar, se echa mano de Wilfridos y Teresitas, que tanto dañaron al patrimonio de los tlaxcaltecas.

Más que un compromiso cuantitativo, el cumplimiento de dicha oferta debe ser un acto de honestidad, para que las obras no se hundan por falta de estudios del subsuelo, o se fracturen por el uso de aceros inapropiados, o colapsen, por el abuso de catalizadores en el concreto que tarde o temprano cederá a técnicas deficientes.

Mariano, que disfrute ahora lo mejor de su gobierno, porque al asumir… quién sabe

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El del apizaquense será el gobierno con mayor grado de acotamiento; Congreso, partido, oposición, todo un engranaje dispuesto a darle una permanente batalla, como no lo padecieron Alfonso y Héctor.

Ahora que Mariano González concluya la costosa campaña, a través de la cual, cada día se proclama ganador de las elecciones de julio, se va a dar cuenta del complejo panorama que le aguarda en cuanto formalice su estadía en Palacio.

Ninguno de sus antecesores, protagonistas de la alternancia, se vio tan acotado estructuralmente, como el ganadero.

No sólo le espera la oposición adrianista (que también iniciará en cuanto la seño recupere la cordura), sino que en su mismo partido, el PRI, está obligado a coordinarse con equipos que funcionan bajo el sello de Beatriz Paredes.

Su triunfo, por consecuencia, no se debe al carisma propio y a la suma de simpatizantes de todos los partidos, sino a la apuesta del bunker beatricista a la causa encabezada por Mariano, en vista de la complejidad en que devino la propuesta de Felipe Calderón.

Beatriz, también se vio impedida para apoyar a Minerva Hernández, debido al desesperado ofrecimiento de los activos de esta que, ya veía venir su autodestrucción, como ocurrió en aquél bochornoso acto de sumisión al panismo, al más puro estilo de Jesús Ortega, con el amargo aderezo de Manuel Camacho Solís.

La comadre Rosalía aguantó, aguantó y aguantó, hasta que los amarres de los que pendía su tradicional éxito coyuntural, se reventaron (y es que de veras se la creyó).

Bueno, al no haber mejor opción, Paredes tuvo que jalar con el aliado de Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, a la sazón, su perverso e insuperable adversario.

Ocho puntos de ventaja sobre el PAN-PRD fue el exitoso resultado de esta alianza de circunstancia.

Mas el reparto del botín fue harto claridoso: “Beatriz, no tienes mano en el gabinete, pues la tuviste al proponer candidatos a diputados y alcaldes”.

Y la de Huamantla tiene palabra. Ninguna recomendación suya tiene pase en automático al gobierno marianista.

¿Pase automático?, ¿Y por qué no ganar los puestos como se ganó la elección?

¡Formidable!

En el sexenio de Héctor Ortiz, el sector campesino dejó al PRI y se identificó con la figura de Emiliano Zapata. Miles de ejidatarios y pequeños propietarios, impulsaron gustosos un culto a la persona, propuesto por el secretario con alcances de líder.

Ahora bien, como Ortiz jugó con dados marcados a la hora de la definición –y pasó a perjudicar los orígenes del secretario-líder, este comenzó a urdir lo que con el tiempo  habría de asegurar su permanencia, claro adivinó usted, como un activo de Beatriz.

Como regresamos al tiempo de las instituciones, pues ahí tienes, el resurgimiento de la Confederación Nacional Campesina (CNC), así como un componente del partido que, dado su abundante membresía, puede ser igual de poderoso que el PRI (y en un descuido, hasta superarlo).

Esto, señores es el estilo más puro de la respetada huamantleca.

Falta otra arista en la que tiene mano. El sector popular. La Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) que da vigor al tricolor en centros urbanos, mercados, campos deportivos, en el transporte público, en fin, en cualquier sitio donde se quiera advertir la simpatía de la gente de a pie con el Partidazo.

Por cierto, uno de los dirigentes de este poderoso sector es hoy presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, o sea, Ubaldo Velasco Hernández, por cuyas venas corre beatricista, por más genuflexiones hacia “el altísimo” (ora) Mariano.

Te late que en respuesta a tan importante sector, el sello de Beatriz siga con la mira puesta en instancias como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SECTE) y, de ser posible, la de Obras (Secoduvi), ahí nada más como para no dejar de sentir que la señora tiene peso (eso sí ni quien lo niegue).

En este reparto del botín, añada usted a la abrumadora mayoría de diputados y alcaldes priístas, leales a Betty y, digamos dispuestos a jalar con Mariano (siempre y cuando les venga la orden de su jefa).

¿Es posible entonces, una alianza en el Congreso, entre priístas y panistas?

¿Tú qué crees?

Pero eso podría significar una vida imposible al inminente y caprichudo gobernador (a partir del  15 de enero de 2011).

Exacto, le atinaste.

En eso consiste un gobierno acotado.

Entonces, ¿Beatriz podrá contentarse con su ex secretario, Héctor Ortiz?

Ya sabes cómo se las gastan..

La cruel historia de una traición entre compadres

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A final de cuentas resultó que el compadre Héctor atrincheró a tiempo a su apreciado Julián, a quien habría tenido que dar la espalda de alentarlo a seguir en la lucha. Es lo que se llama un aguante estóico.

Para Prudencia Juárez Capilla, fue frustrante dejar el cómodo apartamento con una espléndida vista a la Alameda Central, donde pensaba vivir hasta el fin de la legislatura. Parecía evocar una de las inmortales frases de Alfonso Arau (Calzonzin): “uno se deja llevar por el cuerpo”.

En efecto, amplitud, mobiliario, decorado y, el paisaje, ese paisaje pletórico de jardines y monumentos y ríos de gente, dejaron de ser parte de su cotidianeidad. Porque el que paga la renta ya regresó. Y aunque ni siquiera se lo pidió, “tiene que ahuecar el ala”, pues en este ajedrez a ella le tocó un efímero papel de peón.

Los planes del diputado Julián Velázquez Llorente, iban en grande. Día tras día, dibujando un nuevo rostro a la entidad tlaxcalteca, con todo y un nuevo aeropuerto –aprovechando las ventajas de la amplia red carretera – y más servicios médicos y, facilidades para los hombres de negocios; la cosa iba viento en popa.

Tú díselo

No recuerdo si ese día había sol, pero los nubarrones se agolparon en la oficina de Cesar Nava, al encargarse de desmantelar el proyecto orticista que, en esas fechas manejaba con discreción el nombre de Adriana Dávila en tanto la apuesta del régimen calderonista.

Aunque insistentes voces hablaban del indestructible vínculo amistoso entre los compadres Ortiz y Velázquez, las acciones del primero dejaron de ser congruentes con su plan original. Dicen que al gobernador de Tlaxcala no le da por preocuparse a priori de los asuntos, ni privarse del sueño en las cuestiones del poder. Sabe que su lugar en el sistema dominado por la derecha lo ubica en un lugar un poco alto, pero no tan alto como para defender a su compadre.

Fue en esos momentos cuando Ortiz decidió sacar del juego a don Julián. La jugada, para aquellos con una visión parcial de los acontecimientos, fue cruel y dejó ver escenarios de ruptura. Mas (los) Velázquez soportó estoicamente haber quedado fuera de la fiesta electoral. Ciertamente no le había ido tan mal. Arrasó en la elección de julio de 2009 y ocupó el cargo de presidente de la Comisión de Salud. Cualquiera en su condición, se habría dado por bien servido. Pero, y qué tal si podía dar un extra para su estado siendo gobernador.

En la película comenzaron los papeles de villano. Un médico que (des) gobierna Apizaco se sentó a la mesa y logró hacer bulto. La otra diputada Juanita, digamos a la que la estética le hace juegos pesados, hinchó sus venas de soberbia azuzada por José Guadalupe, para ver si sacaban raja en esos momentos de crisis orticista. La primera se quemó gacho. El segundo también. La primera enseñó el cobre y su más aldeana procedencia. El segundo también. Bueno, los dos ya mostraron de qué material están hechos y habrán de pagar las consecuencias.

Panistas y orticistas sentados de un lado de la mesa observaron cómo se les hizo bolas el barniz. Las cartas estaban marcadas y aunque se habían aliado para doblegar los ánimos improvisadores de la supuesta recomendación de calderón, volvió a pasar frente a sus ojos la equivocada película de las loas a Santiago Creel y su posterior truene en la carrera por la grande.

Todo aquello transcurría con vertiginoso ritmo. La lógica pasó a mejor vida y la real apuesta de Ortiz se volvió ceniza.

Actuar con oportunidad

Así que cuando el gobernador de Tlaxcala decidió dejar fuera de la jugada a su querido compadre, no incurrió en un asunto de alta traición. A final de cuentas quedó al descubierto que a tiempo lo atrincheró, advirtiendo que la voluntad de Calderón iba en una dirección contraria al proyecto que había avanzado un importante trecho rumbo a la elección de julio.

Los ánimos se habrían desbordado si (los) Velázquez no hubiesen asumido esa actitud a la que muchos llaman institucional, pero que en ellos la podemos considerar de un admirable aguante, más grande que el coraje de haber quedado fuera.

Lo curioso ahora, será ver a esos mismos panistas-orticistas cuyo juego apuntaba en otra dirección haciendo campaña por Adriana. Lo lamentable será ver la declinación (¿apuesta?) o una extraña derrota de la maestra Perla López Loyo, a quien en verdad le tocó el papel más indigno, vamos, hasta quiere debatir, pero, ¿qué va a debatir?

El inminente rompimiento

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Que el PRI se alíe con el PAN en la actual condición me suena a darle el avión al Presidente, hoy que viene al rancho a festejar el Día Internacional de la Mujer.

La conducta de Beatriz Paredes Rangel, en el trecho este en el que la alianza con el PAN acabó como pleito de comadres, enmarca una analogía formidable en los terrenos locales, en que los beatricistas (Daniel Herrera, Adalberto Campuzano, Elia Sánchez, Alejandro García, entre los principales) sencillamente no saben para dónde jalar.

¿Con Adriana Dávila? Impensable. ¿Hacia el PRI? Es más probable, pero no con Mariano González, con una mujer, que puede ser la verdadera revelación en este horizonte donde la desganada afirmación del gobernador Héctor Ortiz, de que el PRI podría aliarse con el PAN, me suena a disparate dicho con muy poco análisis de por medio, así como quien refiere algo… por no dejar…

Y esa mujer puede ser Minerva Hernández Ramos.

Los peones del PRI  y del PRD, Ubaldo Velasco y Luis Roberto Macías, respectivamente, ya se pusieron a trabajar –por órdenes de Beatriz Paredes – enviando cartas a sus dirigentes nacionales, en las cuales proponen aliarse, para competir en serio el cuatro de julio.

Luego de los traspiés del penoso líder local del PAN, Benjamín Ávila, quien adelantó que el proceso interno de su partido podría terminar abruptamente si el CEN así lo llegase a determinar, se corre el velo tras el cual se hallaba Adriana Dávila, como recomendada de Calderón, quien premia así la incondicionalidad y subordinación.

En consecuencia, el obcecado desconocimiento calderonista respecto a los marcados límites de su partido en Tlaxcala en este trecho polarizante, hace vigente el “aiga sido como aiga sido” en un contexto de inmolación que puede sepultar al orticismo en ese momento tan importante que vive, al cual traduce como ente ganador de elecciones (2004, 2006, 2009).

Claro, la necedad de Calderón es miel para los oídos de sus adversarios priístas, perredistas y un sector cada vez mayor de orticistas que ven inminente y necesaria el re direccionamiento de su fuerza en tanto estructura infalible captadora de votos.

Ya se me hacía rara la conducta orticista en un contexto de rompimientos, traiciones y devaluadas apuestas. La verticalidad del echeverrismo como manual es la única y más congruente explicación en los lamentables tiempos de la mentira como materia prima suplidora del mínimo apego al legado de los fundadores del PAN.

Ahí tendrá usted hoy a un Presidente convencido de que todos creemos que en este entuerto los únicos mentirosos son Nava y Gómez Mont.

Y desde luego ahí tiene usted a Beatriz, aprovechando la sosedad azul que si no fuese por el mérito de Margarita Zavala,  inundaría cada acción de un presidente y su partido que parecen apresurar su día D.

Como siempre, habremos de ver el festejo como cobertura de los ominosos impuestos que usted y yo tenemos que pagar sin hacerla cansada. Hoy, por lo pronto, que vivan las mujeres porque así lo dice la agenda presidencial.

Y su derecho a decidir, por lo menos hoy, que es su día, lo habremos de ver debajo del arco del triunfo de estos personajes a quienes se les hace tarde para colgar sus retratos en las escuelas.

Ya se me hacía rara la repentina buena conciencia de Beatriz y su respeto a la vida, esa voz de campaña que tan caro le costó frente a los grupos feministas que la obligaron a replantearlo.

No se necesita ser pitonisa para advertir a una lideresa nacional del tricolor decidida a darle con todo a sus enemigos de última hora, los panistas, con quienes el secreto de la no alianza en el Estado de México, emergió como los muertos mal sepultados y como una muestra de que la ultraderecha tiene paradójicamente a su peor enemigo en el ala derecha del PRI, herencia echeverrista de la Paredes, quien la comparte, ni más ni menos que con su ex secreterio particular y hoy panista de circunstancia, don Héctor Ortiz. Nada más.

La fotografía de 2004 y 2010, ¿una incondicional como abanderada?

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Vale hacer un ejercicio retrospectivo para ver que no hay grandes diferencias entre lo que originó grandes críticas y acabó en fracaso y, lo que actualmente se impulsa.

El parecido es extraordinario. Haz de cuenta que son dos gotas de agua. Claro, una se dio en 2004, cuando el gobernador Alfonso Sánchez Anaya, pasó por alto los desacuerdos de quienes lo hicieron triunfar e hizo candidata a gobernadora a su esposa, Maricarmen Ramírez.

Hoy no se trata de la esposa, pero sí de un personaje incondicional, dispuesto a seguir con obediencia ciega cada indicación. En aquél episodio la aventura de la pareja no pasó la prueba en las urnas. Enfrentó en los tribunales la férrea oposición de quienes ya acariciaban el triunfo, pero cayeron a la mitad del camino.

En 2010 se aprovecha lo agradable para el oído que resulta el tema del género, mas hay un fondo más profundo de lo que alcanzan a advertir las voces elogiosas de la potencial forma, sin que a sus mentes llegue la luz de la verdad.

A los grupos feministas les encanta la idea de tener a puras mujeres contendiendo en una elección. Hasta le ven un estilo ejemplar para que en otras latitudes aprendan de la apertura tlaxcalteca.

A esos colectivos no les iría mal adentrarse, con mucha seriedad, en este proceso, para que sus manifestaciones adelantadas de júbilo detenten un respetable grado de verdad.

Nombres de ellas los hay, con la ilusión genuina de alcanzar al poder. Pero al día de hoy ninguna de las panistas y priísta involucradas en este amasijo me ha dado así de razones para elogiarlas por su contenido y no por la circunstancia que las dota de patrocinadores, esos sí repartiendo juego, como seguramente distribuirán el botín a los pocos días de cumplido el compromiso del respetable con la urna.

Hoy nos salen con que el dedazo del centro podría dar vuelta a la página panista de pretendida democracia interna.

El líder ese pirata de Benjamín Ávila, se aprecia disfrutando la posibilidad de echar abajo a cualquiera de las dos contendientes por esgrimir razones muy suyas en torno a la conformación de una gran alianza, con el PANAL, el Verde y, claro, la perla negra: el PAC.

En 2004 el PAN tenía leyendas en la política. Un locuaz mesiánico Luis González Pintor; un equis, Juan Bárcenas, un confrontado Texis, en fin, el PAN era un coctel de aficionados a la política, hasta que llegó Héctor Ortiz, los adquirió y los puso a gobernar.

Benjamín es un claro ejemplo de político panista que cambió los excesos de diputado federal por la actual sumisión e incondicionalidad al gobernador. En su momento vivió entre percances y escándalos. Hoy es el gran líder del PAN, capaz de advertir que la elección interna se puede venir abajo si desde el CEN sale el tapado.

A nuestros amigos panistas no les dará vergüenza definir un proceso como se hacía en los años setenta en el PRI, al que pudieron sacar de Los Pinos, precisamente condenando esas prácticas?

Hoy, veo en perspectiva al PAN. Los han usado. Y ellos con gusto lo han permitido.

Hacen como que riñen defendiendo el legado de Manuel Gómez Morín, pero a final de cuentas, se inclinan y besan los pies de quien los tomó de la mano y los llevó a pasear por el zoológico de la ignominia.

El género en la elección y la oportunidad que ellas, hagan un papel digno

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Ya basta que los vetustos sigan manejando los procesos para conservar el poder; peor es que haya quienes se presten a semejante atrocidad.

En 1998, a Alfonso Sánchez Anaya, enfrentó la cerrazón de su partido a su causa personal y se vio obligado a buscar opciones. Compró la franquicia llamada PRD, formó una alianza y doblegó al PRI.

En 2004, algo similar ocurrió con Héctor Ortiz Ortiz, quien impedido por su partido, el tricolor, para contender por la gubernatura, hubo de adquirir los raquíticos activos del PAN, franquicia a la que robusteció, dando poder a quienes ni en sueños aspiraban a tenerlo.

En 2010, a Mariano González Zarur, se le cierran las puertas. En el PRI, la dirigente nacional, Beatriz Paredes, ejerce contra él una abierta política de exclusión. Para no variar, no lo convocó al aniversario del tricolor, como en cambio sí lo hizo, de manera personal con Lorena Cuéllar.

De origen, el PRD también lo rechazó y, resulta que pláticas previas de la senadora Minerva Hernández Ramos, con las dirigencias nacionales de Convergencia y el PT, inclinaron a estos partidos a la causa de aquella, y ocasionaron la más sentida protesta de las dirigencias locales, determinadas, a jugársela con el libanés.

Mire lo que es un desacuerdo generacional: sentados a la mesa, Beatriz parece apostar a Lorena; Ortiz, a Perla López Loyo y, Felipe Calderón, a Adriana Dávila.

El gobernador de Tlaxcala y el Presidente, miden fuerzas. Calderón, evalúa lealtades; Beatriz, cobra una venganzas, se regodea con la aflicción de Mariano. Todos ellos tienen un común denominador: sumisión absoluta.

Flotaba en el aire el asunto del género. Y decidieron aprovecharlo como la causa adecuada para no ir en contra de la moda. Sinceramente no veo en estos tres personajes la médula que mueva conciencias. Y si alguien destaca en esta partida es Adriana, por el mérito de enfrentarse al aparato local de poder.  Mas su ruta es incipiente.

Han surgido voces que esgrimen pactos bien ocultos entre los senadores perredistas, Minerva Hernández y Alfonso Sánchez Anaya. Ojalá no se confirmen porque la precandidata del Sol Azteca sería la única con un discurso medianamente aceptable en este jardín de escasa variedad.

Malaya el apego de los vetustos al poder. Y peor la sumisión de quienes se prestan a semejante atrocidad.

Estamos esperando liderazgos y no títeres. Es hora de que reaccionen y hagan de esta “elección de género” tan comentada a nivel nacional un real ejercicio que dignifique la participación de la mujer en la política, pero no la haga cómplice del asqueroso estilo de conservar el poder a costa de lo que sea.

La definición panista en dos momentos

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Uno, digamos que se desarrolla en puras playas, donde al chocar las copas de ron, se signó una traición. El otro… divino, como una serrana recién llegada a comerse a puños a la vida.

Entre los agradables rones de Vallarta (2004) y La Habana (2009) se dio la acidez de un vino muy en la parcela de quien, incapaz de ocultar su aversión por confrontar ideas, apostó a la incondicionalidad, a la sumisión y con ello, tronchó un proyecto de dos, al cual seguramente habrá de compensar con la moneda acuñada en temporada electoral, o sea con candidaturas, menores claro.

Son acciones apartadas del guión. Así no era la cúspide de la historia. Se suponía  que las penas y los gustos se compartirían. Mas este es un desenlace en el contexto del poder, el que no se comparte, el que muestra las aristas miserables del ser humano, el que ajusta como anillo al dedo con la inspiración de Serrat: Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,/viajan de incógnito en autos blindados / a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, / a colgar en las escuelas su retrato. ..

Creo que a lo largo de esta historia se dieron reiterados momentos en los que el uno no dudó en colocarse como escalón. Y el dos dejaría de hacerlo al llegar su turno… es la naturaleza humana.

Y para llenar ese hueco donde el dolor pasa con suspiros de nostalgia, no deja de retumbar el: “no tuve alternativa”, como tampoco se ausenta del aire el: “¿de veras?”.

Ya sabes, así es esto de la política. Quién que destaque en este oficio cumple su palabra (aunque le parta el alma a quien más lo procuró en la vida). No conocen ni a su padre cuando pierden el control, / ni recuerdan que en el mundo hay niños. /Nos niegan a todos el pan y la sal. / Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Medio día de un soleado fin de semana en el paradisíaco Vallarta. “Voy a ser gobernador” es una de las frases acuñadas que se acoplan al sonido de un viento placentero. Medio día de otro fin de semana, pero, en las finas arenas de La Habana. “¿Vas a ser gobernador?”, así se escuchó. Pero con tanto ruido no pudo apreciarse si se trataba de una afirmación o una pregunta.

El tiempo confirmó lo segundo. Y también le dio respuesta:

No.

Qué desafío. Borrar con la goma de la traición a quien ha sido un omnipresente factor de bienestar en la vida: Probablemente en su pueblo se les recordará / como cachorros de buenas personas, que hurtaban flores para regalar a su mamá / y daban de comer a las palomas…

Necedad

Alguien debería encargarse del trabajo sucio. Alguien como un gallero. Que jugase el todo por el todo y al final del palenque perdiese todo.

Qué jugadora eficiente resultó aquella encargada de soltar al gallo de navajas chatas. Eficiente porque cumple su palabra empeñada, de pelear y pelear aunque le queden los puros muñones porque las muñecas hayan desaparecido a causa de la bravura propia de la adolescencia perenne en la que se resiste a cualquier acto de lógica.

Llegó sin tener nada. Llegó a aspirar a mucho… tanto que habrá de conformarse con lo mismo que traía encima cuando la revestía una sonrisa auténtica, llena de ilusión y de ignorancia, agradable, como una serrana recién llegada a comerse a puños a los de la ciudad.

Pero el tiempo arruga. No tanto la piel sino los actos.

Y ahí va. Feliz con su derrota anticipada. Satisfecha con tirarle a lo grande. Ese tipo de personas es formidable. Debe de existir…  seguro que debe!!