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Trascendidos en torno al Covid-19 y algo más

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Pese a que los dos Centros de Readaptación Social que existen en Tlaxcala salieron bien evaluados en las medidas aplicadas para evitar contagios y atender casos de reos enfermos de Covid-19, trascendió que en la cárcel de Tlaxcala hay 20 infectados de coronavirus, quienes actualmente estarían aislados en la zona de castigos a fin de recibir el tratamiento médico que permita su recuperación.

En Tlaxcala los dos centros penitenciarios en conjunto tienen una población de 784 internos, cuando la capacidad instalada es de 1,028 presos, de ahí que trascendió que entre el viernes y sábado pasados fueron ingresados varios presos federales que permanecían en cárceles que estaban saturadas.

La versión no ha sido confirmada por las autoridades de Tlaxcala, pero se sabe que las instalaciones penitenciarias de la entidad habrían sido utilizadas por el gobierno federal para reubicar a presos que pagan o enfrentan procesos por delitos federales, de quienes se desconoce si estarían relacionados a ilícitos de alto impacto.

Se dice que los casos de Covid-19 se han registrado en el Cereso de Tlaxcala, ya que en el de Apizaco hasta el momento no se tiene reportado ningún infectado, lo que confirma que las medidas sanitarias aplicadas por las autoridades para evitar un problema masivo de contagios entre los presos han funcionado.

De acuerdo con un informe especial sobre el estado que guardan las medidas adoptadas en centros penitenciarios para la atención de la emergencia sanitaria generada ante el virus Covid-19 que elaboró la Tercera Visitaduría General de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Tlaxcala salió bien evaluado al tener insumos médicos y un resguardo adecuado de internos, sin embargo la presencia del coronavirus no se pudo evitar y por ese hoy se habla de por lo menos 20 internos enfermos.

El problema de contagios de coronavirus en las cárceles de Tlaxcala no es grave si se compara con Puebla donde la CNDH reportó 195 contagios y 25 muertes provocadas por el virus, cifras que ubican a ese estado en el primer lugar nacional con número casos de presos enfermos y de fallecidos.

Trascendió que la lista de funcionarios estatales y municipales afectados por el Covid-19 sigue creciendo. La enfermedad que ya afectó a los alcaldes de Mazatecochco, Papalotla, Teolocholco y Terrenate, así como al director del IDET, Alfredo Lemus Saldaña y otros burócratas que laboran en Palacio de Gobierno.

Se rumora que el mencionado virus también habría alcanzado al presidente del Patronato de la Feria de Tlaxcala, quien hace unas semanas estaba más que interesado en evitar la cancelación de dicho evento, al grado que según se comenta inició la comercialización de algunos espacios cuando aún no se tiene la certeza de que la pandemia permitiría llevar a cabo esa celebración que suele concentrar a miles de personas.

Trascendió que ante el elevado número de tlaxcaltecas contagiados por Covid-19, las autoridades estatales están por dar a conocer un nuevo espacio para recibir a más pacientes, pero el problema de esa medida radicará en que no habrá suficiente personal para atender a los infectados, debido a que las enfermeras que en su gran mayoría son por contrato y no de base, están empezando a renunciar a sus trabajos al no existir apoyos económicos ni condiciones de seguridad para llevar a cabo su complicada labor.

El malestar del personal que labora en hospitales covid va en aumento, sobre todo porque el gobierno estatal se ha dedicado a presumir logros y resultados que son atribuidos al mandatario Marco Antonio Mena Rodríguez, cuando los que realmente se exponen y atienden profesionalmente a los enfermos son los médicos, enfermeras y demás trabajadores que no han dejado de cumplir con su responsabilidad.

De seguir las cosas como van, pronto las enfermeras de base que forman parte del sindicato de trabajadores de la Secretaría de Salud que encabeza la priista Blanca Águila Lima tendrán que laborar en áreas covid, porque ya no tendrán más pretextos para evadir sus responsabilidades con la venia del endeble titular de esa dependencia, René Lima Morales.

Los datos inconsistentes de la pandemia de Covid-19

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Conforme pasa el tiempo los encargados de manejar la pandemia de Covid-19 tanto a nivel nacional como en la entidad han venido perdiendo credibilidad, porque sus proyecciones en torno al comportamiento de la enfermedad han fallado y porque los datos de personas contagiadas y pacientes fallecidos carecen de certeza.

De acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud federal, en México existen 256,848 contagios de coronavirus y el número de muertes provocadas por esa enfermedad suma 30,639 personas.

En los últimos días se han registrado varios picos de personas infectadas por Covid-19, al grado que ya no se sabe cuándo se alcanzará el tope y cuando se aplanará la curva de contagios.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, recientemente fue evidenciado con documentos del Registro Nacional de Población que enlista, con base en actas de defunción, casi 20 mil muertos más a causa del Covid-19 que los reportados por el responsable de la estrategia contra la pandemia en nuestro país.

La cifra real de mexicanos muertos por ese virus supera ya las 50 mil víctimas mortales, según publicó el pasado viernes el influyente diario “The Wall Street Journal”, quien se apoyó en una nota periodística previa del portal “La Silla Rota”.

Según Hugo López-Gatell la información diaria que él da a conocer todos los días en su conferencia de prensa vespertina tiene un atraso de dos semanas, porque los datos que se dieron ayer corresponden a la semana epidemiológica número 26, es decir que son de hace 15 días porque ayer domingo arrancó la semana epidemiológica número 28.

Al avanzar la actual semana epidemiológica se van confirmando casos de Covid-19 de los 71,305 pacientes catalogados como sospechosos, así como también se actualiza el número de personas que fallecieron y cuyas pruebas confirman o no que la causa de muerte fue el virus.

Si a nivel nacional existe ese “desfase justificado”, en Tlaxcala valdría la pena que el mediocre secretario de Salud, René Lima Morales, dé a conocer si existe ese mismo criterio para el manejo de la información, porque nadie cree que en la entidad existan apenas 2748 enfermos de coronavirus y 402 tlaxcaltecas muertos por esa enfermedad, cuando ahora es común escuchar que uno de cada cinco conocidos tiene o tuvo un familiar enfermo.

El cierre de oficinas estatales como en los 60 ayuntamientos de la entidad ha impedido corroborar si existe concordancia entre el número de actas de defunción expedidas donde se asiente que la causa de muerte fue el Covid-19 con el número de fallecidos que reporta la Secretaría de Salud de Tlaxcala, pues existe la sospecha de que también se están maquillando las cifras como se hace a nivel federal por el subsecretario Hugo López-Gatell.

Una prueba de lo anterior es la información que dio a conocer la Secretaría de Salud de Tlaxcala el sábado que destacó que no se había reportado ninguna muerte de coronavirus, pero aclaró que si se habían registrado 7 “defunciones recientes”, mismas que faltaban por confirmar si estaban ligadas directamente a la mencionada enfermedad.

Entonces surge la duda, hubo muertes o no, es decir, esas 7 defunciones fueron de ese día pero cómo las pruebas para confirmar que la causa fue el Covid-19 tardan varios días se tendrá que esperar un tiempo para que se acrediten al virus o a otro factor, con lo cual no se sabe cuándo serán incorporadas al registro oficial.

Lo mismo sucedió con la información de ayer domingo, oficialmente se habló de tres fallecimientos, sin embargo se agregaron otras 10 defunciones recientes que requerirán ser confirmadas.

Será que los familiares no pueden dar inmediata sepultura a su enfermo o cuántos días deben esperar para que se confirme la causa de su muerte y así poder hacer los trámites para enterrar al paciente.

Ante tales circunstancias surgen muchas preguntas. En los hospitales de Tlaxcala se atienden a pacientes con síntomas de Covid-19 que son tratados y mueren pero que no se tenía la certeza de que portaban el virus. De los enfermos que llegan a cuántos se les aplica la prueba para confirmar la enfermedad. Cuáles son los protocolos de registro de infectados y muertos. Quién es el responsable de esa labor. Cuántos días tardan los resultados de la prueba a los pacientes vivos y a los que perdieron la vida. Las pruebas de laboratorio se hacen en la Sesa o a través de un laboratorio subrogado. Quiénes son los profesionales que hacen las pruebas. Los datos que maneja la Sesa y que da a conocer a través de su comunicado diario están actualizados o cuántos días de retraso hay en la información.

Existen muchas dudas sobre la información oficial, pero también sobre la efectividad de las medidas aplicadas para tratar de contener la pandemia que sigue avanzando.

En fin, a los tlaxcaltecas lo único que nos queda es ser responsables y cuidarnos solos, porque pareciera que son las únicas opciones que nos queda para sobrevivir la actual pandemia, pues cada vez es más evidente el fracaso de la “brillante estrategia” que nos impusieron para evitar los miles de contagios y fallecimientos.

La convocatoria “patito” de Morena para renovar dirigencia

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Más por mandato del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que por voluntad propia, Morena tratará, en caso que la actual emergencia sanitaria se lo permita, llevar a cabo el domingo 19 de julio sus tres asambleas distritales para designar consejeros que a su vez participarán en el Congreso Estatal programado para el 9 de agosto a fin de elegir a la nueva dirigencia en Tlaxcala.

La noticia que ayer corrió como pólvora cayó muy mal no sólo al grupo que comanda actualmente el partido a través del lenguaraz director del Canal Once, José Antonio Álvarez Lima, el senador y líder de ese instituto político en Tlaxcala, Joel Molina Ramírez, junto con la también legisladora de la Cámara Alta, Ana Lilia Rivera Rivera, sino que también sacó de su letargo a los simpatizantes de la actual “super delegada” del gobierno federal en la entidad, Lorena Cuéllar Cisneros, quienes de inmediato empezaron a moverse para evitar una derrota más al interior de Morena.

En los hechos, se desconoce si en 16 días habrá condiciones que permitan realizar las tres asambleas distritales en el estado de Tlaxcala, sobre todo porque las autoridades sanitarias podrían determinar qué no se cumple con los requisitos para permitir esos actos masivos debido a que representarían un alto riesgo de contagio de Covid-19.

En Puebla, el gobernador morenista Miguel Barbosa Huerta junto con la dirigencia estatal del partido llegaron a la conclusión de que es inoportuno realizar la elección interna en medio del pico más alto de contagios de coronavirus, de ahí que se dan por canceladas las 15 asambleas distritales para elegir consejeros programadas para el 19 de julio.

El actual encargado de Morena en Puebla, Carlos Evangelista Aniceto, reconoció ayer mismo que se dio a conocer la convocatoria, que no es momento para celebrar una elección con cientos de personas, pues se podría desatar una cadena de contagios de la mencionada enfermedad.

Ese mismo dirigente reveló que Morena fijó las fechas de sus procesos internos solo de forma tentativa y para acatar una sentencia del TEPJF, de ahí que dejó entrever que al final la dirigencia nacional de ese partido encabezada por el diputado federal con licencia, Alfonso Ramírez Cuéllar, notificará a los magistrados que por cuestiones de salud y por la emergencia sanitaria fue imposible dar cumplimiento a su fallo.

Si en el vecino estado Puebla ya se da como un hecho la cancelación del proceso interno de Morena, en Tlaxcala seguramente se optará por la misma medida y las cosas se mantendrán como hasta ahora.

La fecha límite para llevar a cabo la renovación de dirigencias partidistas es en los primeros días de septiembre, ya que una vez arrancado este año el periodo electoral rumbo a los comicios del 2021 no se permite concretar ningún cambio.

En Tlaxcala el cambio de dirigencia de Morena importa, sin embargo tampoco se trata de un tema relevante que preocupe de más, debido a que cada vez se da como un hecho la inminente nominación de Lorena Cuéllar como candidata a la gubernatura del estado, pues incluso sus principales críticos y opositores a tal designación, hoy están concentrados en destacar que la funcionaria federal que encabeza en Tlaxcala las preferencias electorales junto con el partido va, según ellos, en franca caída en las simpatías ciudadanas, al grado que podría sufrir una derrota más como la vivida en los comicios del 2016 cuando el actual mandatario priista Marco Mena se alzó con el triunfo.

Morena lejos de ser un partido con fuerza y presencia en Tlaxcala es un movimiento ciudadano que gira en torno a la figura del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Al final sólo sirve como el instrumento legal que se requiere para participar en las elecciones, porque su estructura sólo existe y se observa cuando son convocados para un hecho concreto.

Por otra parte, le cuento que ayer se dieron las primeras señales para formalizar un bloque opositor amplio.

Alejandro Moreno, presidente nacional del PR, afirmó que el PRD “es un partido de izquierda que surgió de un legítimo derecho de construir y aportar a la democracia mexicana. Estamos abiertos a escuchar y a dialogar, y a abrir un puente de comunicación dentro de lo que permite la ley electoral”.

En respuesta, el Partido de la Revolución Democrática reveló que evaluará en su próximo congreso nacional si se modifican sus estatutos para permitir una alianza en las elecciones intermedias de 2021 con el Partido Revolucionario Institucional, lo cual fue confirmado por Ángel Ávila Romero, secretario general del sol azteca.

En la entidad las pláticas para formalizar una alianza opositora contra Morena van muy avanzadas. El consenso que existe es que la priista y actual presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, es la única que podría unificar al PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano rumbo a las elecciones del 2021, coalición que de concretarse estaría en condiciones serias de pelear la gubernatura de Tlaxcala que hoy una mayoría de ciudadanos visualiza que ganará la morenista Lorena Cuéllar.

La carrera por la sucesión se pone interesante.

Las inconsistencias en torno a la pandemia de Covid-19

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A seis meses de que la pandemia de Covid-19 apareció en el mundo nadie ha creado una vacuna ni se ha comprobado que exista un tratamiento médico 100 por ciento efectivo para lograr la recuperación de los infectados, de ahí que el secretario de Salud de Tlaxcala, René Lima Morales, debería ser más responsable y moderado en declarar que el amalgama de fármacos denominado TNR4 es eficaz si los pacientes lo toman durante los primero cinco días de haber sido contagiados.

Decir que es efectiva ese tipo de fórmula compuesta por cuatro medicamentos que ayudan a regular la respuesta inflamatoria del cuerpo ante el virus porque se ha entregado a 978 pacientes tlaxcaltecas, de los cuales no se sabe si todos se recuperaron y ninguno fue intubado o falleció por coronavirus, es hablar a la ligera de un tema que necesariamente requiere pruebas científicas y un seguimiento puntual de la evolución de los infectados.

De entrada habría que demostrar que ese número de tlaxcaltecas tenía el virus de Covid-19, para lo cual a cada uno se le debió aplicar una prueba de laboratorio que comprobara ese diagnóstico, porque si no es así el doctor René Lima está especulando y evidenciando una vez más su enorme necesidad de llamar la atención.

En Tlaxcala los números de personas contagiadas y fallecidas por esa enfermedad siguen a la alza y demuestran que el tratamiento TNR4 a lo mejor si es efectivo en ciertos casos, pero no en todos los pacientes.

De ser tan efectivo el tratamiento TNR4 por qué no se dio a los elementos de la policía municipal de Chiautempan, donde según la información disponible hoy en día se habla que están enfermos de coronavirus una docena de uniformados.

O por qué no se ha dado a las enfermeras que han resultados contagiadas, mismas que han llevado ese virus a sus familiares que también han dado positivo de Covid-19.

La información que maneja el gris secretario de Salud tiene muchos asegunes porque no siempre resulta creíble o porque en otros casos es confusa, como sucedió ayer en su conferencia de prensa semanal sobre la pandemia.

El mediocre funcionario informó que Tlaxcala registra, hasta este momento, dos mil 478 casos positivos, mil 659 personas recuperadas, 348 defunciones, 3 mil 496 casos negativos y 771 tlaxcaltecas se encuentran en espera de resultado.

De acuerdo con el reporte, la Secretaría de Salud confirmó ayer 64 casos positivos más y 2 fallecimientos de Covid-19 en Tlaxcala que se registraron en hospitales de la SESA.

Pero después agregó que en el acumulado de lamentables fallecimientos se suman 19 casos que fueron confirmados con posterioridad, de los cuales 10 se reportaron en el IMSS, 8 en la SESA y uno en el Issste.

Sin embargo, parecen muy sospechosos los 19 registros extemporáneos. De cuándo son. Entonces la verdadera curva de contagiados y muertos es irreal o por cuántos días se encuentra desfasada.

Que ayer se haya dado a conocer por parte de las autoridades el reporte de 2 muertos por Covid-19, pero que al final fueron 21 porque se sumaron los 19 fallecimientos que no se habían registrado al no tener la certeza de que la causa fue ese virus resulta de lo más extraño y confuso.

Urge conocer quiénes son los médicos encargados de la emergencia sanitaria en Tlaxcala para saber si tienen o no experiencia en contingencias. Es necesario saber si su preparación profesional que debe estar en sus currículums les permite tomar decisiones acertadas y crear tratamientos como los que se presumen.

Qué información es la que recibe el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez. Ésta reflejara la realidad. Con esos datos el mandatario tomará decisiones en torno a la próxima reanudación de actividades en el estado, lo cual resulta preocupante porque si están sustentadas en referencias erróneas pueden terminar afectando a cientos de tlaxcaltecas.

Deseamos que el equipo médico que está al frente de la pandemia en la entidad tenga la preparación que se requiere, pues sería lamentable que se conociera que los encargados de enfrentar la contingencia son egresados de la Maestrías en Salud Pública, “posgrado patito” que hace unos años se repartió como pan caliente en la UAT.

Sobre la pandemia debe prevalecer la seriedad, algo que no se ve muy claro en Tlaxcala. O no

Pérez Carro un funcionario difícil de ignorar

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La gran duda que invade en las últimas horas a los integrantes del círculo cercano al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, incluido él mismo, es si un día de estos el valemadrista secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro, será llamado a comparecer y enfrentar la ley por su deficiente trabajo que hubiera realizado como fiscal encargado de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa registrado en el sexeni pasado.

El Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, ayer reveló que el ex director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio, es prófugo de la justicia y se le busca porque presenció y toleró la tortura de detenidos para integrar la carpeta de investigación por el caso de los normalistas que fueron retenidos y después desaparecidos en el estado de Guerrero.

Según Gertz Manero hubo muchos delitos que no fueron investigados ni judicializados, pese a que en su momento la entonces Procuraduría General de la República llevó a cabo varias diligencias que no terminaron en nada, mismas en la que de algún modo tuvo injerencia el actual funcionario del gobierno de Tlaxcala, José Aarón Pérez, quien por un tiempo se hizo cargo de la Unidad Especial del caso de Ayotzinapa.

Ayer también se conoció que la FGR solicitó a diferentes jueces 46 órdenes de aprehensión contra diversos servidores públicos que laboran en municipios de Guerrero, mismos que deberán responder a acusaciones de delincuencia organizada y desaparición forzada de los 43 normalistas.

Nadie tiene la certeza de que conforme avance ese caso se conozca que Tomás Zerón no es único ex funcionario de la PGR con responsabilidad en la deficiente investigación que se armó para tratar de esclarecer ese horrible crimen, pues el actual secretario de Gobierno de la administración menista tuvo una participación directa en las pesquisas y por lo que se observa tampoco hizo nada para castigar la tortura de la que hoy habla el fiscal Alejandro Gertz ni para corregir y subsanar las inconsistencias que se mencionan.

Pérez Carro era de los consentidos funcionario de la PGR que percibía un salario promedio de 177 mil 380 pesos al mes. Su paso por esa dependencia en los tiempos de la administración del presidente Enrique Peña Nieto lo llevó a convertirse en el encargado del caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, responsabilidad que presumía y hasta la ponía por delante como su carta de presentación, tan es así que eso le abrió las puertas para ocupar, sin pena ni gloria, la Procuraduría General de Justicia en Tlaxcala para después brincar a su actual cargo como Secretario de Gobierno.

Ese mal abogado tlaxcalteca que solo apantalla a ingenuos no sólo es omiso e ineficiente en su actual responsabilidad, sino que pareciera que es la constante en su trayectoria profesional porque si en la PGR no hizo nada para subsanar las inconsistencias de la investigación en torno a los normalistas que se presume fueron ejecutados, en la entidad es evidente que sólo se dedica a cobrar y a utilizar su influyente puesto para dar trabajo a su familia, porque los problemas propios de su área en su gran mayoría son resueltos por el jefe de asesores del mandatario Marco Mena, el poblano Alberto Amador Leal.

Un ejemplo de lo anterior es que el torpe e inútil José Aarón Pérez nunca pudo controlar ni someter al manchi funcionario director del Registro Público de la Propiedad y Notarías, Sergio Cuauhtémoc Lima López, quien no sólo ignoraba sus órdenes sino que lo retaba al obstaculizar el trabajo de algunos notarios, quienes hacían movimientos relacionados con la escrituración de predios para la instalación de empresas.

Lima López por fin deja su cargo en el gobierno del estado y con esa muy, pero muy tardada decisión, se espera que se ponga fin al poderoso reino que instauró Lima López en esa oficina, donde la corrupción y las transas era lo que predominaba.

El ex gobernador Mariano González Zarur perdió ayer la última posición que le queda en la administración de Marco Mena, por lo que ojalá los tiempos de venganza y maltrato a los notarios que recibieron su patente en el gobierno del panista Héctor Ortiz Ortiz pasen a la historia.

Sergio Cuauhtémoc Lima es tan nefasto que no merece más espacio.

Expectativa contra la dura realidad

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La lista de presidentes municipales que se siente harto populares y queridos que sueña con brincar de su actual cargo a una diputación local sigue creciendo, lo que deja entrever que muy pocos se han parado a analizar si sus expectativas tienen fundamento o si esa ilusión sólo se trata de una chaqueta mental porque su imagen y trabajo es tan malo que ni su familia volvería a votar por ellos.

Como es el caso del alcalde perredista de San Pablo Apetatitlán, Eloy Reyes Juárez, quien pese a ser señalado de “cobrar” por adelantado el 20 por ciento de las obras que se realizan en el municipio, de tener un desorden financiero mayúsculo en su administración y de no poder arreglar la cuenta pública del 2018 que fue reprobada por los diputados locales al tener un presunto daño patrimonial de once millones de pesos, sigue pensando que su carrera política ira en ascenso y que en los comicios del 2021 aparecerá su nombre en las boletas electorales para ser legislador.

Antes, ese mediocre político adicto a los escándalos amorosos y a los recursos públicos debería poner orden en su administración y evitar que la cuenta pública del 2019 de su ayuntamiento sea reprobada como se menciona que podría pasar.

También debería justificar por qué incumplió su promesa y amplió el número de trabajadores sindicalizados en el ayuntamiento, así como aclarar por qué su hermana Araceli Reyes Juárez sin tener un cargo oficial es la que maneja y gasta los fondos del ayuntamiento y cuánto le ha costado a los habitantes el hecho de que su otro hermano Israel Reyes Juárez cobre en otro municipio como Subdirector de Desarrollo Económico.

Los resultados de un estudio reciente sobre las preferencias electorales en el municipio de Apetatitlán arrojó datos interesantes que reflejan claramente que el gobierno de Eloy Reyes no goza del respaldo ciudadano y que los habitantes lo aborrecen, al grado que sólo el 13 por ciento de las personas dijo que estaría a favor de que el PRD gobernara por un periodo más.

El 56 por ciento de los ciudadanos considera que el próximo alcalde debe ser de un partido diferente, es decir, que estarían apoyando que el PAN gobierne nuevamente ese municipio.

Entre los políticos que acumulan más posicionamiento para convertirse en alcalde de Apetatitlán se encuentra el panista Ángelo Gutiérrez Hernández con casi el 16 por ciento de las menciones. Prácticamente tienen una importante diferencia contra otros adversarios como la morenista María del Rayo Netzáhuatl Ilhuicatzi y el nefasto perredista Carlos David Robles Figueroa que cada uno registra un 6.25 por ciento de simpatías.

El gallo de Eloy Reyes que hasta hace unos días se desempeñaba como Secretario del Ayuntamiento, Ernesto Azaín Ávalos Marbán, apenas si llega al 3.13 por ciento de las preferencias, cifra muy similar a la que obtienen los priistas que se mencionan como probables candidatos a la presidencia municipal de Apetatitlán.

El alcalde amoroso políticamente está desahuciado y una vez terminado su periodo como alcalde deberá buscar un buen abogado porque seguramente será uno de los que enfrentará la justicia por las denuncias que se presentarán en su contra por el presunto desvío de recursos públicos.

Eloy Reyes sueña con convertirse en diputado local, pero la realidad indica que no tiene ninguna posibilidad de lograr esa hazaña y menos seguir manteniendo su lujoso nivel de vida desde el Congreso del Estado.

Alistan estudios para medir candidatos a diputados federales

En donde al parecer ya se dio luz verde para empezar a medir a los probables candidatos a diputados federales con miras a las elecciones del 2021 es en Morena, partido que tiene todas las intenciones de retener las tres posiciones que existen en Tlaxcala y que son fundamentales para que la Cuarta Transformación mantenga el control de la Cámara de Diputados en el Congreso de la Unión.

Se menciona que la lista de aspirantes a la diputación federal por el primer distrito con cabecera en Apizaco estaría conformada por Baldemar Cortés Meneses que funge como subdelegado de Bienestar del gobierno federal en esa demarcación, así como el ex diputado panista Alejandro Aguilar López y los legisladores locales Ramiro Vivanco Chedraui y Víctor Castro López, quienes han venido teniendo un papel decoroso en el Congreso de Estado.

José de la Luz Sosa Salinas, actual diputado federal que llegó por Morena para después brincar al grupo parlamentario del PES y finalmente terminar en la bancada del PT no figura en la lista ni es considerado como una opción para alentar su reelección, porque su imagen de chaquetero, transa y convenenciero es tan fuerte que nadie quiere saber de él.

La grilla política va subiendo de intensidad y los políticos han empezado a moverse pese a la pandemia de Covid-19.

La desfachatez que evidencia la corrupción en el Legislativo

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Quien iba a pensar que el resentimiento combinado con el enojo y la decepción entre el personal que labora cerca de la diputada del PT, María Félix Pluma Flores, fuera el estímulo para que soltarán la lengua y se conocieran los excesos y las transas que por meses ha llevado a cabo esa bisoña legisladora que ocupa ese cargo sólo y simplemente por ser hija del aún alcalde de Tlaltelulco, Rubén Pluma Morales.

La indiscreción de ese personal recientemente permitió conocer que la “honesta” diputada del Partido del Trabajo guardó por 10 meses los cheques que cada 30 días recibía puntualmente del Congreso del Estado para financiar sus actividades y llevar a cabo gestiones entre sus electores, demostrando que esos recursos públicos nunca se utilizaron para el fin y el objetivo que tiene su origen.

Oye, la diputada no tiene vergüenza. Es un descaro de su parte no apoyar a la gente ni a nosotros que somos los que realmente trabajamos en el Congreso, diría un colaborador de esa legisladora que al parecer es el orgullo del Partido del Trabajo.

Si, se pasa y sigue los pasos de su voraz papá en Tlaltelulco, habría respondido el otro empleado sin percatarse de la presencia de otras personas que no perdieron detalle de ese revelador diálogo.

Guardar los cheques por cien mil pesos de gestión que cada mes recibe la diputada y depositarlos juntos en su cuenta personal para presumir que ahora es más rica porque de un día a otro su saldo aumentará en un millón de pesos es un exceso y una tontería, agregaría el empleado de la legisladora Pluma Flores.

Fue así como la indiscreción poco a poco empezó a correr hasta que llegó a oídos del quisquilloso Nils Gunnar Jaime Robles Andersson, el contador y responsable de la Secretaría de Administrativa del Poder Legislativo de Tlaxcala que terminó por comprobar el mayúsculo descuidó de la diputada María Félix Pluma, por lo que de inmediato corrió a alertar de ese estúpido movimiento bancario al legislador morenista y presidente del Comité de Administración del Congreso de Estado, Rafael Ortega Blancas, quien hizo el coraje de su vida.

Los movimientos bancarios están registrados y debidamente documentados. Esos recursos públicos fueron a parar la cuenta personal de la inexperta legisladora que cometió el gravísimo error de no preguntar a su insaciable papá y presidente municipal de Tlaltelulco los pasos a seguir para simular la aplicación de esos fondos sin tener problemas o dejar huella de su destino final.

La preocupación de los responsables de las finanzas del Congreso del Estado radica en que se trata de recursos públicos que salieron de una partida que en teoría debe justificarse, de ahí que resulta un desvío a la hacienda pública del Legislativo que esos fondos destinados para solventar las actividades de la diputada y para entregar apoyos a los ciudadanos hayan terminado íntegramente en su cuenta bancaria.

La legisladora del PT tendrá mucho que explicar y aclarar. Recibir cheques para gestión que nunca utilizó para entregar apoyos a sus electores de los municipios de Tlaltelulco y Chiautempan o de cualquier otra región de la entidad resultaría una brutal ofensa y una enorme transa.

María Félix Pluma no puede argumentar que durante diez meses no hubo tlaxcaltecas que la buscaron o le solicitaron una ayuda económica, sobre todo porque en las últimas semanas cientos de personas han enfrentado una difícil situación por la actual emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19.

A esta diputada que forma parte de la Cuarta Transformación se le olvidaron muy pronto los tres mandamientos que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pregonó durante su campaña, en el sentido de «no mentir, no robar y no traicionar».

Esos compromisos fueron arrojados a un hediondo excusado, donde hace tiempo también se perdió la buena fama y prestigio de la familia Pluma Flores, cuyos integrantes podrán seguir disfrutando por unos meses más de poder y de la disposición de recursos públicos para después nadar y disfrutar desde las cañerías su fortuna.

Mucha razón tuvo el diputado morenista Víctor Manuel Báez López cuando subió a la tribuna del Congreso del Estado para reconocer que los ciudadanos tienen toda la razón al catalogar a los actuales diputados de pendejos y transas.

Qué asco.

La prueba de fuego del coqueto procurador Aquiahuatl

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El coqueto y galán procurador de Tlaxcala, José Antonio Aquiahuatl Sánchez, pareciera que la vida no le corre y que tiene todo el tiempo para esclarecer delitos delicados y para perseguir, en sus ratos libres, a los maleantes que operan en todas las regiones del estado, quienes lo mismo pueden cometer robos armados en tiendas de conveniencia, que dejar cadáveres de personas ejecutadas y realizar atracos a camiones de carga.

Con la seguridad que tenía por llegar al final de la moribunda administración estatal como funcionario de primer nivel porque según él ya logró echarse a la bolsa al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez y al torpe secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro, el procurador Aquiahuatl Sánchez no contaba que un homicidio de gran impacto pusiera en duda su supuesta capacidad y trabajo.

 

El artero asesinato de Lina N., registrado en el fraccionamiento “Las Ánimas” de Acuitlapilco, muy cerca de donde vive el presuntuoso y blindado Pérez Carro, ha evidenciado que los agentes de investigación son buenos para cumplir los deseos y órdenes de su jefe, pero muy malos para seguir la pista del responsable o responsables de ese lamentable homicidio.

La mujer de 54 años que ya anteriormente había sufrido una agresión y que fue salvajemente asesinada con varias puñaladas entre el pasado domingo y lunes de esta semana, era esposa de Aldo Lima Carrillo, titular del Instituto Inmobiliario de Desarrollo Urbano y Vivienda de Tlaxcala.

Hasta ahora los agentes del remedo de galán que es el procurador tlaxcalteca no han logrado ningún avance y tampoco tienen ninguna pista seria. Han tratado de conseguir videos de negocios y de casas particulares para tratar de ubicar a un vehículo sospechoso o a una persona extraña que haya circulado o pasado por la zona, pero para su mala suerte no han tenido éxito y las “ideas” para tratar de detener a los responsables se les han empezado a agotar.

Si el titular de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE), José Antonio Aquiahuatl, fuera un funcionario un poquito más comprometido con su trabajo, quizá se dejaría ver más días a la semana por las instalaciones de la dependencia, porque los dos días que dedica en la actualidad para atender los asuntos que se van acumulando en su escritorio no son suficientes para esclarecer no solo el mencionado homicidio, sino otros delitos que siguen impunes en Tlaxcala.

Bajo el pretexto de la pandemia y de que varios empleados de la PGJE han resultado contagiados del mortal virus de Covid-19, el “académico” procurador solo asiste de vez en cuando a su oficina para simular que si trabaja, porque en los hechos se observa que sólo atiende y resuelve lo que le conviene.

Si José Antonio Aquiahuatl mostrara el mismo ímpetu que sin rubor alguno presumió el pasado miércoles en que se celebró a San Juan Bautista, quizá la Procuraduría General de Justicia en el Estado diera mejores resultados.

De acuerdo con la imagen que fue compartida en una red social por el funcionario estatal, éste aparece acompañado de una mujer y otro varón. Ahí Aquiahuatl Sánchez se le ve feliz y listo para disfrutar unas carnes asadas acompañadas de unas cervezas bien frías, tan especial resultó ese momento que el Mauricio Garcés versión tlaxcalteca escribió en su publicación “Excelentes momentos para revitalizar el corazón”.

Esa postal dibuja de pies a cabeza lo frívolo e insensible que es el actual gobierno estatal que en su gran mayoría se compone de funcionarios como este o como Manuel Camacho Higareda, titular del Sepuede-Icatlax, quien pide a sus seguidores que compartan las esquelas que él y la dependencia firman sobre los trabajadores que han enfermado y muerto por Covid-19, con el propósito de que se vea que el aspirante a poeta realmente lamenta la pérdida de sus colaboradores.

Lamentable, no.

Las especulaciones en torno a futuras coaliciones electorales

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A seis meses de que se cumpla el plazo legal para registrar ante la autoridad electoral de Tlaxcala las probables coaliciones que se podrían armar rumbo a los comicios locales del 6 de junio del 2021, hasta ahora son dos las que están avanzadas y estarían en condiciones de integrarse, mismas que involucran a seis de los siete partidos con registro nacional.

El PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano casi están amarrados y quizá lo que falta es que pase el tiempo para legalizar esa unión, aunque será en el siguiente trimestre cuando se defina si el PRI está interesado en sumarse, lo cual dependerá de las posibilidades que existan de que un miembro del ex partidazo encabece ese bloque opositor.

Si hoy el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano tuvieran que elegir su candidato a la gubernatura, seguramente esa posición sería disputada por la panista Minerva Hernández Ramos y el ex diputado del blanquiazul Juan Carlos Sánchez García, quienes son los que gozan de mejor posicionamiento.

El PRD y Movimiento Ciudadano no tienen gallo y ante ese escenario están resignados a respaldar a un panista.

Un dato curioso es que esos tres partidos antes mencionados estarían dispuestos a incorporar al PRI y aceptar que éste encabezará la coalición siempre y cuando la candidata a la gubernatura fuera la actual presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca.

Si el PRI decide participar en ese bloque y proponer a otro militante como su candidato al gobierno del estado, el PAN pedirá que se lleve a cabo una encuesta donde se mida a los priistas y a los panistas a fin de estar en condiciones de designar al político tlaxcaltecas mejor posicionado y con más posibilidades de ser competitivo.

La coalición de Morena con el PT y el Partido Verde Ecologista de México se da como un hecho. El primero llevará mano en la candidatura al gobierno del estado y en la mayoría de los distritos locales para elegir diputados locales, cediendo posiciones para las alcaldías y las presidencias de comunidad.

A esta coalición podría sumarse el PAC, partido estatal que controla la familia del ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz. Aunque se especula que también está negociando con el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano, en los hechos desean respaldar a Morena, el partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Otro instituto político con registro local que estaría pensando en coaligarse con Morena, el PT y el Verde Ecologista es el Partido Encuentro Social Tlaxcala que dirige el diputado José Luis Garrido Cruz, quien apuesta a esa alianza a fin de obtener la candidatura a la presidencia municipal de la capital.

Nueva Alianza, otro partido con registro estatal que logró sobrevivir tras los comicios nacionales del 2018, buscaría coaligarse con el PRI y lograr una que otra posición, aunque tampoco hay que descartar que tratará de explorar otras opciones que le garanticen su permanencia más allá del 2021.

La actual ley electoral de Tlaxcala permite a los partidos que perdieron su registro nacional pero que conservaron el local coaligarse con institutos políticos nacionales, lo cual les da cierta ventaja sobre los partidos estatales recién creados porque éstos deberán ir solos en las elecciones del próximo año.

En esa circunstancia se encuentra el Partido Impacto Social SI que padrotea la familia de Evangelina Paredes Zamora y Bernardino Palacios Montiel, quienes tendrán que registrar su candidato a gobernador, a diputados locales, a alcaldes y a presidentes de comunidad.

La grilla por la sucesión en Tlaxcala está intensa y los actores no han dejado de moverse pese a la actual emergencia sanitaria provocada por el virus Covid-19. Las tendencias que marcan las encuestas sobre las preferencias electorales sólo son una referencia que podrán cambiar una vez que se confirmen o no las futuras coaliciones.

Nadie puede negar que hoy en día Morena encabeza las simpatías a poco menos de un año de los comicios, pero eso no quiere decir que las circunstancias electorales puedan cambiar y que el bloque opositor a ese partido pueda consolidarse y crecer.

En unos meses se podría estar hablando de una verdadera competencia por la gubernatura que hoy nadie ve.

La dramática realidad del sector salud de Tlaxcala

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Un sector endeble del gobierno de Tlaxcala es el de la salud, donde las carencias, mala administración de recursos y deficiencias en su operación han sido la constante en los últimos años, tanto que esa situación vienen desde la gestión del hacendado gobernador Mariano González Zarur y que hoy en día prevalece igual o peor.

El actual escenario en que se encuentra el sector salud del estado resulta preocupante porque está claro que la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19 está evidenciando la falta de personal, de equipo, de insumos y de infraestructura, así como la incapacidad del responsable de la Secretaría de Salud (SESA), René Lima Morales, quien ya ha demostrado que no tiene la experiencia ni el talento para dirigir la dependencia.

Aunque René Lima sostenga que hay capacidad y camas para atender a pacientes de coronavirus, postura que es respaldada por la información que todos los días proporciona la Secretaría de Salud a nivel federal que asegura que en Tlaxcala se tienen disponibles entre el 30 y 40 por ciento de los espacios utilizables, en los hechos le puedo asegurar que los hospitales covid se encuentran saturados (San Pablo del Monte, Nativitas, IMSS y del ISSSTE) y que los nosocomios privados que operan en la entidad (Tlaxcala y Apizaco) no aceptan a ningún enfermo con síntomas de esa mortal enfermedad, situación que ha dejado en el desamparo a varias familias que se ven obligadas a tratar a sus dolientes en sus casas y con sus recursos, lo que obviamente multiplica la posibilidad de aumentar los contagios.

El personal que atiende a los enfermos de Covid-19 ha empezado a abandonar su trabajo y los pocos que se mantienen no aguantan las extenuantes jornadas y tampoco se dan abasto para atender al elevado número de pacientes que se tienen internados en estos momentos.

Los medicamentos para tratar a los infectados escasean y las pruebas para detectar el virus se han agotado, lo cual tampoco será reconocido por las mentirosas autoridades de la SESA pero que el personal que trabaja en los hospitales y laboratorios lo puede confirmar.

Tan mala y deficiente es la planeación del actual secretario de Salud que al percatarse que la saturación de los hospitales covid es un hecho, apenas ordenó que se repartiera en las clínicas de la dependencia el manual para atender a infectados de coronavirus, decisión que se da tres meses de haber empezado la emergencia sanitaria.

Pero el problema que se tiene en el sector salud de Tlaxcala no sólo tiene que ver con los pacientes de Covid-19, porque también los ciudadanos se han empezado a quejar de la falta de vacunas para los recién nacidos y de la nula atención que reciben otros enfermos con diferentes padecimientos, mismos que han tenido complicaciones para recibir sus medicinas y darle seguimiento médico a sus casos.

Nadie se explica por qué no hay vacunas y por qué faltan medicamentos si en teoría las compras de esos insumos se planean y se llevan a cabo con tiempo porque existen las partidas presupuestales.

A nivel nacional se habla de más de 23 mil muertos por ese virus y de más de 191 mil mexicanos contagiados.

En Tlaxcala resulta lamentable que ya se hable de una saturación de los hospitales covid cuando apenas si se superan los 2 mil casos confirmados de Covid-19 y de 267 fallecimientos registrados hasta ayer.

René Lima debería renunciar a su cargo y aceptar que la actual emergencia sanitaria lo ha rebasado, porque si la atención a los enfermos de coronavirus se ha mantenido estable y en niveles aceptables, es por el personal que labora en los hospitales covid que pese a las malas y deficientes condiciones que enfrentan siguen firmes y dando la cara como todos unos profesionales.

Con un funcionario estatal tan deficiente es imposible imaginar que a Tlaxcala le irá bien en la actual emergencia sanitaria.