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¿Estamos preparados para la dispersión del Coronavirus?

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Una vez que en el vecino estado de Puebla se confirmaron dos casos de personas enfermas de Coranovirus, lo lógico sería escuchar de las autoridades de tlaxcaltecas y poblanas la puesta en marcha de acciones articuladas de contención, porque nadie puede negar ni minimizar la importante movilidad que los habitantes de ambas entidades tienen no sólo en materia laboral, sino estudiantil y comercial.

Sobre todo, porque de acuerdo con la Secretaría de Salud del gobierno federal será para finales de marzo cuando México podría entrar en la Fase 2 de transmisión del Coronavirus, lo que implicará la dispersión comunitaria o cuadros de brotes masivos.

Lo anterior, sin duda pondrá a prueba no sólo el sistema de salud del país, sino que seguramente evidenciará en algunos casos las limitaciones que algunos estados como Tlaxcala tienen en sus clínicas y hospitales donde la carencia de personal especializado es innegable.

Si ya hay dos pacientes enfermos de Coronavirus en Puebla, lo natural es pensar que no tardará en presentarse un caso en Tlaxcala, donde las autoridades de salud a cargo del nefasto René Lima Morales se muestran indiferentes ante un grave problema, porque es el día que nadie sabe qué acciones se están llevando a cabo para detectar y ubicar a probables personas que hayan sido contagiadas ni qué plan de acción se pondría en marcha para contener el número de personas afectadas.

Tlaxcala tendrá la capacidad para establecer controles de fiebre y llevar a cabo la toma de muestras de pacientes, son interrogantes que surgen y que hasta ahora no tienen respuesta.

Habrá coordinación entre el gobierno federal y estatal. Los alcaldes ya habrán recibido alguna indicación o conocerán el plan a seguir para evitar que los contagios se propaguen, son preguntas que no tienen respuesta y que sin duda generan cierta incertidumbre.

Cuánta población tlaxcalteca está en riesgo por su grado de vulnerabilidad, es decir, adultos mayores, niños y aquella que vive en condiciones de pobreza extrema que les impide acceder a los servicios de salud.

Si en Tlaxcala no se toman decisiones rápidas y acertadas los costos que pagarán las autoridades por no proteger debidamente a la población en tiempo y forma serán muy altos para el actual gobierno estatal.

En una realidad que esta pandemia tiene casos asintomáticos y que las autoridades del sector salud no están haciendo muestras aleatorias ni tomando medidas preventivas como podría ser la suspensión de clases o la cancelación de eventos masivos.

En Puebla, ya se solicitó a la población que sospeche de un contagio, llamar a la línea telefónica de la Unidad de Inteligencia Epidemiológica para que el personal médico acuda a su domicilio a tomarle una muestra y así no salga de su domicilio.

El secretario de Salud de Puebla, Jorge Humberto Uribe Téllez, aseguró que en aquella entidad se cuenta con la infraestructura y material médico necesario para tomar muestras, lo cual también quisiéramos escuchar del titular de la Sesa en Tlaxcala, René Lima, quien como funcionario menista simplemente no da una.

La verdad es que ante tan mal y pésimo funcionario los tlaxcaltecas se debemos preocuparnos.

Blanca Águila la kriptonita del gobierno menista

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Con aun 18 meses que le quedan en el poder a la actual administración estatal, la priista y dirigente de los trabajadores de la Secretaría de Salud, Blanca Águila Lima, evidenció que Tlaxcala cuenta con un gobierno débil, sin carácter y con un nulo liderazgo que está acostumbrado a asumir decisiones erráticas e improvisadas que confirman que la mayoría de los secretarios del actual gabinete son mediocres, mentirosos, prepotentes y carentes de cualquier habilidad política.

Una semana de plantón acompañado de manifestaciones y protestas por parte de los sindicalizados de la Sesa fue suficiente para doblegar a la actual administración que terminó cediendo a un movimiento que logró su propósito principal que consistía en la remoción de la directora Administrativa de la dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez, quien pese a contar con la recomendación y protección del “hermano incómodo” fue sacada de esa área.

Esa conflictiva mujer que según su historial laboral ha pasado por diferentes dependencias estatales dejando a su paso problemas por su arrogancia y prepotencia, ahora fue designada en la dirección Administrativa del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado (Cecyte), donde a las pocas horas recibió el rechazo del sindicato que pidió al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez no castigar a esa institución enviando a personal de segunda que puede alterar la armonía y el desarrollo académico que se tiene en estos momentos.

Tal nombramiento implica un error y por eso pedimos que sea reconsiderado, se puede leer en un documento que los trabajadores de Cecyte hicieron llegar al mandatario tlaxcalteca.

Es una realidad que el gobernador Mena carece de un equipo y de aliados en su administración.

El conflicto con los sindicalizados de la Sesa tuvo que ser resuelto por la intervención del jefe de Ofician del Gobernador, el poblano Alberto Amador Leal, quien tuvo que hacer la chamba que el inútil, torpe y arrogante secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro, no pudo hacer porque lo suyo es hacerse tonto, buscar posiciones en la administración y acomodar a su familia en la nómina estatal.

Blanca Águila no sólo describió ayer lo que acabo de comentar en la reunión informativa que previamente sostuvo con sus seguidores para levantar el plantón que tenía instalado en el zócalo capitalino, sino que además lamentó que al gobernador le mientan sus funcionarios, quienes son muy dados a ocultarle los problemas y la realidad.

La lista de funcionarios que sólo están de adorno en el gobierno de estado es amplia, empezando por el inepto y gris secretario de Salud, René Lima Morales, quien ante sus constantes errores y decisiones equivocadas debería ser removido de su cargo junto con José Aarón Pérez, porque sencillamente no sirven para nada.

Y como suele suceder en las mejores familias, en esta ocasión fue una priista con cierto peso y trayectoria la que puso muy mal al gobernador priista que, ante el conflicto con el personal sindicalizado de la Sesa, se mostró débil, sin autoridad y carente de un equipo eficiente que lo ayude y respalde.

También se evidenció que el “hermano incómodo” ya se excedió y que sus ambiciones y negocios pronto se convertirán en un serio problema para la actual administración que ya dio claras señales de debilidad y vulnerabilidad.

Si la sucesión está adelantada, también es innegable que el gobernador ya dio muestras de que empezó a perder poder y que de aquí en adelante las cosas ya no serán igual que al principio.

Y ya que salió el tema de la sucesión, déjeme contarle que ayer la presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, fue apapachada y cobijada no sólo por el gobernador Marco Antonio Mena y por los funcionarios federales de la administración de Andrés Manuel López Obrador durante su visita a la zona arqueológica de Xochitécatl, ubicada en el municipio de Nativitas.

La frialdad de Mena hacia la representante del gobierno federal en Tlaxcala, la “super delegada” Lorena Cuéllar Cisneros fue notoria y no pasó desapercibida.

Una vez que el mandatario se enteró que Lorena Cuéllar sería sentada en el presídium programado inicialmente para seis personas (Dra. Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero, Secretaria de Cultura, Marco Antonio Mena Rodríguez, gobernador, Nadine Flora Gasman Zylbermann, Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Aida Castilleja González, Secretaria Técnica del INAH y Yahaira Mariana Gómez, Subdirectora de Cacaxtla-Xochitecatl ) ordenó que se incluyera una silla más que fue destinada para la alcaldesa capitalina Anabell Ávalos.

Los lugares de Lorena Cuéllar y Anabell Ávalos estaban ubicados en la primera fila del evento junto con otros trece invitados entre los que estaban funcionarios federales y estatales, así como legisladores.

Al terminar el acto oficial, Cuéllar Cisneros se retiró rápidamente del lugar, en cambio Anabell Ávalos fue invitada a la selecta comida que se ofreció a 20 personas, en donde estuvieron presentes los funcionarios fifís del gobierno de López Obrador y obviamente el gobernador Mena.

Por lo que se ve si hay cariño para la priista.

Qué culpan tienen los enfermos renales

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A las autoridades estatales les urge reencontrar la cordura y la poca inteligencia que habían mostrado antes de que los conflictos que se registran en ciertas áreas del gobierno se salgan de control, como la parálisis que se vive en la Secretaría de Salud provocada por personal sindicalizado, acción que ha afectado la atención médica de los pacientes que no tienen la culpa de que los trabajadores quieran quitar a la directora Administrativa de la dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez.

Nadie sabe en qué momento se rompió la alianza y complicidad entre la priista Blanca Águila Lima, líder sindical de los trabajadores de la Secretaría de Salud de Tlaxcala y los mediocres secretarios de Salud y de Gobierno, René Lima Morales y José Aarón Pérez Carro, respectivamente, porque de ser aliados hoy se ven como adversarios capaces de tomar pésimas decisiones que van en contra de los tlaxcaltecas.

Los paros y protestas de los trabajadores sindicalizados no sólo han afectado la atención médica a pacientes enfermos, sino que los servicios en clínicas y hospitales se han visto interrumpidos. Hay casos de pacientes que estuvieron a punto de perder la vida porque el oxígeno que recibía en un nosocomio se agotó y no había personal para solucionar y atender esa emergencia.

Pero esa ridícula disputa que el sindicato sostiene con funcionarios estatales en torno a la permanencia o no de la directora Administrativa de la Sesa, Guadalupe Zamora, también provocó la molestia del gobierno del estado contra Lorena Cuéllar Cisneros, la “super delegada” de la administración federal, quien se limitó a recibir y escuchar a los trabajadores y a su dirigente Blanca Águila.

Lo que para René Lima y José Aarón Pérez fue una torpeza y un error político por parte de la funcionaria federal, también fue el pretexto para que la administración estatal encabezada por el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez cancelara su participación en las jornadas de salud que se llevarían a cabo para atender enfermedades renales en Tlaxcala.

De un día para otro la Secretaría de Salud bajo el mando del ineficiente e irresponsable René Lima optó por suspender todos los apoyos para tales jornadas, incluido el personal médico y la toma de muestras de laboratorio para realizar estudios gratuitos de colesterol, triglicéridos, hemoglobina glucosilada, creatinina, microproteinuria y ácido úrico.

El pueril argumento es que no disponían de recursos económicos ni materiales para participar, demostrando que esa dependencia es manejada sin sensibilidad y con intereses políticos.

Los enfermos renales de Tlaxcala no tienen la culpa del conflicto entre el personal sindicalizado y los funcionarios menistas. Tampoco pueden ser culpables de la rivalidad que la administración estatal sostiene con la representante del gobierno de Andrés Manuel López Obrador en la entidad, la “super delegada” Lorena Cuéllar, de ahí que resulta grave y preocupante que esos ridículos planteamientos sean el pretexto para dejar de atender un problema de salud que en el estado es considerado como grave y con una alta incidencia.

El gobierno del estado y la Sesa no pueden conducirse con tan poca inteligencia y sensibilidad.

Urge que recuperen la cordura y abandonen la torpeza.

Ojalá haya alguien que dé la cara por los cientos de enfermos renales tlaxcaltecas que están siendo maltratados y olvidados por la Secretaría de Salud, dependencia estatal que no puede argumentar que carece de recursos para atender esos padecimientos, pues el año pasado le fueron etiquetados 50 millones de pesos en el presupuesto de egresos y este 2020 una cantidad similar, por lo que valdría la pena que las autoridades responsables dieran a conocer en qué se ha gastado ese recurso para comprobar si su destino ha sido el correcto y el programado.

Aunque las jornadas médicas para atender a los enfermos renales previstas para el 10, 11 y 12 de este mes se suspendieron por el boicot que encabezó el “doctor” René Lima, el gobierno federal no dejará desamparados a los pacientes, quienes podrán ser tratados en una nueva acción que ya se reprogramó para acercar los servicios médicos a la población a través del IMSS y del ISSSTE.

La especialista Socorro Vital Flores, ex presidenta del Consejo Mexicano de Nefrología A.C. y del Colegio de Nefrólogos de México A.C. que participaría en las jornadas está enterada del caso y seguramente, como ha pasado con otros funcionarios federales del sector salud, se llevará una pésima imagen del secretario de Salud de Tlaxcala, René Lima, quien desde ahora es considerado como el peor titular que ha tenido la Sesa.

El inexistente combate a la corrupción

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Castigar las malas conductas y prácticas de los servidores públicos seguirá siendo un anhelo que los tlaxcaltecas deberán guardar por un tiempo más, porque ante las evidencias y hechos actuales es imposible pensar que algún funcionario, alcalde o ex edil pudiera enfrentar la ley por haber tenido un comportamiento irregular.

Los ejemplos de impunidad abundan y resultan ofensivos. El ex presidente municipal de Tlaxcala, Adolfo Escobar Jardínez, puede ser un caso emblemático en esa materia. No sólo libró la cárcel luego de haber atropellado en diciembre del 2018 al ciclista Carlos López González, sino que ahora y tras años de litigio se determinó que el panista no tuvo ninguna responsabilidad penal en la compra del terreno donde se construyó el polideportivo “Carlos Castillo Peraza”.

La administración municipal de Adolfo Escobar fue acusada de adquirir de manera ilegal el mencionado predio, el cual era disputado por varias personas que en su momento demostraron ser las propietarias de ese inmueble, sin embargo para el Juzgado Primero de Distrito en el estado de Tlaxcala con sede en el municipio de Apizaco el contrato celebrado entre una poseedora del terreno y las autoridades capitalinas fue perfecto.

Lo anterior ha sido utilizado por el ex alcalde panista para tratar de limpiar su pésima imagen y aparecer nuevamente en el mapa político del estado, pues su intención después de haber obtenido tal impunidad es buscar un nuevo cargo de elección popular en las elecciones del 2021.

Otro claro ejemplo de impunidad y encubrimiento, es el de los actuales comisionados del Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala, Didier Fabián López Sánchez, Fernando Hernández López y Maribel Rodríguez Piedras, quienes a casi ocho meses de haber asumido sus funciones se han convertido en tapaderas de los ex integrantes de consejo general del organismo, Marlene Alonso Meneses, David Cabrera Canales y Francisco José Morones Servín.

En el IAIP existían inconsistencias administrativas y financieras originadas por la disputa interna que hubo por el control del organismo, pero el actual presidente del mismo, Didier Fabián López no ha hecho más que cubrir y tapar esas anomalías para hacer evidente que en Tlaxcala se alienta la impunidad y se protege la corrupción.

Un caso más de la protección tan burda que existe a las malas prácticas que hay al interior del gobierno del estado, es el del Instituto Tlaxcalteca de la Infraestructura Física Educativa (Itife) donde la ex responsable de esa dependencia Anahí Gutiérrez Hernández se ríe de sus travesuras y pésima administración que en tan sólo dos años (2017 y 2018) acumuló un presunto daño patrimonial superior a los 169 millones de pesos.

Se dice que esa dama que logró conquistar a un influyente político de Tlaxcala que hoy en día goza de poder y dinero por ser el hermano favorito, no será molestada ni enfrentará ningún procedimiento administrativo porque el nuevo titular del Itife, Arturo Sánchez Téllez, tiene la instrucción de tapar el cagadero que existe en esa dependencia.

Con estos lamentables antecedentes es imposible pensar que en Tlaxcala hay voluntad o la mínima disposición para perseguir y castigar la corrupción.

Las más de 30 denuncias penales que existen contra igual número de ex presidentes municipales y que están en poder de Pedro Sánchez Ortega, titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la PGJE, nunca se investigarán y muchos menos llegarán a un juez.

El Sistema Estatal Anticorrupción es una burla para los tlaxcaltecas.

Marchas y protestas sin fuerza en Tlaxcala

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Hasta ahora las oleadas de marchas para exigir seguridad en el caso de Puebla y frenar la violencia contra las mujeres que se realizó en la Ciudad de México y en prácticamente todas las entidades del país no han llegado con fuerza a Tlaxcala, donde también se viven problemas de inseguridad y se tienen registrados al menos ocho casos de feminicidios.

El gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez puede argumentar que las protestas alentadas por la inseguridad y la violencia de género existen, pero es un hecho que éstas carecen de fuerza al grado que no representan un motivo de preocupación, porque en ningún caso se ha logrado reflejar el malestar y descontento que prevalece entre los habitantes del estado.

En Puebla la semana pasada miles de estudiantes de 80 instituciones educativas salieron a las calles del vecino estado para exigir al mandatario morenista Luis Miguel Barbosa Huerta justicia y mayor seguridad, protesta que puso a temblar a las autoridades estatales porque fue una realidad que más de 70 mil personas también habrían pedido la renuncia del gobernador poblano.

En la Ciudad de México y en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, más de 80 mil estudiantes, profesionistas, indígenas, trabajadoras domésticas, científicas, amas de casa y cientos más marcharon del Monumento a la Revolución al Zócalo, gritando consignas para demandar un freno a la violencia de género, cambios en la impartición de justicia y un alto al acoso sexual en las escuelas y centros de trabajo.

La marcha fue es escaparate colectivo para dar a conocer los abusos, el machismo y cientos de casos de injusticia que llevan a cabo policías, agentes del ministerio público, jueces y magistrados para ocultar y tapar la violencia que cada día sufren y enfrentan las féminas.

Las autoridades de los tres niveles de gobierno recibieron críticas y señalamientos, incluido el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien fue acusado de recortar los presupuestos canalizados para atender la problemática que cientos de mujeres a nivel nacional padecen.

En Tlaxcala si bien hubo una marcha y protesta que llevaron a cabo más de 300 mujeres, ésta no hizo señalamientos específicos contra algún funcionario estatal o municipal y sólo se limitó a replicar las consignas del movimiento como frenar la violencia de género y los feminicidios en la entidad.

Aunque parezca ilógico, las manifestaciones que han provocado más molestia y cierta preocupación a la actual administración estatal son las que la semana pasada realizaron los trabajadores sindicalizados de la Secretaría de Salud, cuya dirigente Blanca Águila Lima está empeñada en que le cumplan su capricho de ver sin trabajo a la directora administrativa de la dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez.

El conflicto en la Secretaría de Salud de Tlaxcala que ya lleva varios días no ha sido resuelto por los mediocres funcionarios menistas que tienen injerencia en el tema como el responsable de la Sesa, René Lima Morales y el ineficiente y torpe secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro.

A pesar de todo, en Tlaxcala hay tranquilidad, y eso no se puede negar.

Un problema personal desquicia los servicios en la Sesa

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Hace una semanas y por un largo tiempo era común ver reunidos en forma amigable al actual secretario de Salud, René Lima Morales, a la directora Administrativa de la Sesa, Guadalupe Zamora Rodríguez y a la dirigente sindical, Blanca Águila Lima, por lo que ahora resulta extraño que el primero y la última se hayan puesto de acuerdo para organizar y realizar un movimiento de protesta que sólo busca el despido de la que antes era su aliada y confidente.

La problemática que se vive en la Secretaría de Salud de Tlaxcala más que tener una justificación relacionada con la escasez de medicamentos e insumos en las clínicas y hospitales de la entidad, así como denunciar un supuesto hostigamiento laboral, pareciera que tiene otro origen y que éste estaría relacionado a un desacuerdo personal entre René Lima y Guadalupe Zamora.

Trascendió que entre el titular de esa dependencia y la encargada de administrar los recursos había algo más que confianza y trabajo, pero que el encanto se rompió cuando un supuesto proveedor con aires de gigoló apareció en escena.

Desde que Guadalupe Zamora asumió la dirección Administrativa de la Sesa en julio del 2018, nunca se habían presentado quejas por la falta de medicamentos o de acoso laboral por parte de la conflictiva dirigente sindical Blanca Águila, no así por parte de los pacientes tlaxcaltecas que en diferentes ocasiones lamentaron la escasez de medicinas y vacunas y que las autoridades siempre negaron.

Esa funcionaria fue una de las pocas que había recibido un reconocimiento por el trabajo que realizó para poner en orden a la Secretaría de Salud de Tlaxcala, donde para nadie era desconocido que prevalecían serios problemas financieros, administrativos y de contratación de servicios que el anterior encargado del área, Mario Hernández Ramírez, nunca pudo atender y resolver.

Hay evidencias que hacen suponer que René Lima y Blanca Águila están de acuerdo en las acciones de protesta que desde el martes pasado lleva a cabo el personal sindicalizado de la dependencia para exigir la destitución de quien fuera su amiga y aliada Guadalupe Zamora.

Resulta extraño que el secretario Lima Morales no revele e informe que esta semana se descargaron dos tráiler que transportaron todos los insumos y materiales que se requieren para atender una probable contingencia provocada por el coronavirus que ya llegó al país y que hasta ahora no haya hecho públicas las fotografías que demuestran que en los almacenes de las clínicas y hospitales hay medicamentos, con lo cual podría demostrar y evidenciar que las acusaciones de los sindicalizados carecen de veracidad y sustento.

También genera dudas el hecho de que el personal directivo de la Sesa haya alentado y presionado para que ayer los hospitales y sus pacientes fueran abandonados, pues en esos nosocomios sólo se brindó atención en el área de urgencias y todas las citas médicas programas fueron canceladas, sin importar que un enfermo hubiera esperado tres o cuatro meses para ver a un especialista.

Otra actitud extraña es la violencia verbal que Blanca Águila y sus seguidores han utilizado para descalificar a Zamora Rodríguez y que en las mismas protestas no se lance ningún señalamiento negativo contra René Lima, quien al final es el jefe de la directora Administrativa y responsable de la Secretaría de Salud.

El caso es más que conocido por el inútil secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro, quien como ya es su costumbre suele recibir a las partes en conflicto y darles un buen trato, pero que de nada sirve porque simplemente ese torpe funcionario es incapaz de solucionar los problemas que llegan a su escritorio.

Pareciera que el gobernador Mena Rodríguez está parcialmente informado de la problemática del estado, porque si en realidad tuviera los datos completos del conflicto de la Sesa lo más seguro es que ya hubiera intervenido para poner fin a una confrontación personal que ya está dañando a los pacientes y a los ciudadanos que se ven afectados por las protestas de los trabajadores de la Secretaría de Salud.

Urge que alguien ponga orden en la Sesa.

Llega al Consejo de la Judicatura un mal elemento

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La designación de Leonel Ramírez Zamora como nuevo representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Judicatura no fue bien vista por los magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado, pues muchos conocen los antecedentes de ese desprestigiado abogado y saben que su incorporación a ese organismo va a generar conflictos.

Al final, el bisoño secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro logró su objetivo de impedir la ratificación de la ex diputada local Mildred Murbartián Aguilar. De acuerdo con el oficio que ayer hizo llegar el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez al TSJE, el ex representante del PRI ante el ITE fue designado desde el pasado 19 de febrero como miembro del Consejo de la Judicatura, pero por una extraña razón apenas se hizo oficial.

Será este día cuando oficialmente Ramírez Zamora asuma sus funciones y rinda protesta ante el pleno del TSJE. Los primeros en lamentar la designación de ese abogado priista fueron los magistrados que en su momento tuvieron fuertes vínculos con el marianismo, pues conocen los defectos y las malas mañas de ese ex funcionario estatal, a quien se le vincula con el presunto fraude electoral que la ex candidato del PRD a la gubernatura, Lorena Cuéllar Cisneros, denunció en las elecciones del 2016 y que dieron como ganador al actual mandatario Marco Antonio Mena.

Se dice que Mena Rodríguez antes de concluir su periodo de gobierno decidió pagar muy bien por los servicios que en momento recibió de Leonel Ramírez, quien pasará a cobrar por tres años un sueldo de magistrado y recibir todos los privilegios que eso implica, sin realizar una desgastante labor o trabajo. Su beca, por llamarla de alguna manera ya empezó y concluirá hasta febrero del 2023.

El Consejo de la Judicatura del Poder Judicial aún no cuenta con todos sus miembros, pues aún falta conocer quién será el afortunado representante del Poder Legislativo.

Como se recordará los diputados locales echaron abajo el procedimiento para elegir al portavoz que los represente en esa instancia debido a que nunca lograron el consenso y los 17 votos que se requería para realizar la designación, por lo que iniciaron esta semana un nuevo proceso que esperan terminar en los siguientes 15 días.

Por lo que se ve, el próximo Consejo de la Judicatura del TSJE no será una instancia que genere absoluta confianza. El presidente del Poder Judicial de Tlaxcala Fernando Bernal Salazar deberá demostrar con hechos que se combatirá la corrupción y que se eliminarán vicios como el nepotismo, el amiguismo y el reparto de cuotas, para lo cual tendrá que alentar la transparencia y la rendición de cuentas y hacer entender al resto de los magistrados que los tiempos han cambiado y es imposible mantener la inercia con que operaba el Tribunal Superior de Justicia.

Protestas con maña

Las protestas que han emprendido el personal sindicalizado de la Secretaría de Salud en Tlaxcala para supuestamente pedir la salida de la directora Administrativa de esa dependencia, Guadalupe Zamora Rodríguez, tiene la intención de ocultar algo y empezar a presionar al gobierno federal para que retrase lo más que pueda la designación de los funcionarios que asumirán el control financiero de esa instancia.

Aunque ahora se pretende culpar a Zamora Rodríguez del desabasto de medicamentos en las clínicas y hospitales de Tlaxcala y de llevar a cabo una política de hostigamiento laboral, en los hechos el gobierno federal interpreta que las muestras de inconformidad de los trabajadores sindicalizados que son manipulados por su dirigente Blanca Águila Lima pretenden generar una cortina de humo para que no trasciendan los malos manejos financieros en la Secretaría de Salud del estado.

Desde que se realizó el relevo de administraciones estatales en el 2017, se sabe que el gobierno de Marco Mena habría encubierto anomalías de la gestión de Mariano González Zarur, las cuales podrían hacerse públicas y demostrar que en los últimos años las autoridades han lucrado con el dinero público destinado para atender y mejorar el sistema de salud.

Los sindicalizados piden la salida de Guadalupe Zamora y según las versiones esa servidora pública presentó su renuncia desde el pasado viernes, pero aun así se decidió alentar y mantener las protestas para lograr que el gobierno federal de López Obrador ceda a la administración de Mena Rodríguez la designación del funcionario o funcionaria encargada de la Dirección Administrativa de la Sesa a fin de seguir ocultando los presuntos malos manejos financieros que se han dado.

Pronto veremos si el gobierno del estado en complicidad con los sindicalizados se sale con la suya.

Una desilusión los cambios en la USET

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Siguiendo su proceso de aprendizaje, el joven gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez volvió a sorprender a la estructura administrativa y a la clase política priista con los erráticos relevos de funcionarios que autorizó en la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET), dependencia que está bajo el control del gris y torpe Florentino Domínguez Ordoñez, quien al parecer recibió de su amigo un nuevo tanque de oxígeno para buscar la candidatura del PRI al gobierno de Tlaxcala.

El mandatario estatal más que pensar en cambios de funcionarios que ayuden a mejorar el rendimiento de la USET con miras a cerrar su gestión de una forma decorosa, pareciera que autorizó los relevos para reforzar la precampaña política que desde agosto pasado lleva a cabo “El Profe” Domínguez Ordoñez con los recursos públicos de esa dependencia estatal.

Para nadie es un secreto que desde hace ese tiempo y hasta la fecha ese eunuco funcionario menista dedica más tiempo en convertirse en candidato priista al gobierno del estado que en atender y resolver la problemática del sector educativo.

A la dirección de Educación Básica de la USET se incorporó el obtuso ex líder del PRI en Tlaxcala Roberto Lima Morales, a la dirección de Evaluación Educativa llegó Narciso Cuecuecha Flores, mientras que a la dirección de Educación Terminal se incrustó el sumiso ex diputado del PRI Albino Mendieta Lira y finalmente a la coordinación estatal del Programa Escuelas de Tiempo Completo (PETC) aterrizó Jorge Antonio Vázquez Mejía.

La llegada de esos nuevos funcionarios generó rechazó y desagrado en la estructura administrativa de la USET, porque de acuerdo con la versión del personal los “jefes menistas” no sólo carecen de experiencia y conocimientos para realizar su trabajo, sino que lo más seguro es que utilizarán la dependencia para trabajar política y electoralmente como sucedía en el gobierno de Mariano González Zarur, situación que provocará un conflicto porque se presionará al personal para que promueva y apoye a los futuros candidatos del PRI rumbo a las elecciones del 2021 cuando éste ha sido maltratado y castigado al ver reducidos sus ingresos económicos con la cancelación de los bonos y otros estímulos que anteriormente recibían.

Para la clase política del PRI tampoco cayó nada bien esos movimientos, debido a que pareciera que Marco Mena quiere imponer a su lacayo Florentino Domínguez como candidato a la gubernatura, obstaculizando las aspiraciones y frenando el respaldo que en las últimas semanas ha logrado a su causa la presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, quien hoy en día es la única priísta en franco crecimiento en las encuestas y con serias posibilidades de pelear el gobierno del estado a la ola morenista que alienta el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Todo parece indicar que el joven gobernador Marco Mena está empeñado a entregar el poder a Morena, porque todo lo que hace apunta más a eso que en realidad buscar retener el gobierno que le heredó el hacendado Mariano González. O no.

La Vie en Rose

Los priístas no cambian.

Les encantan los viajes, las fiestas ostentosas y presumir su buena vida.

Les cuento que hace unos días causó sensación el enlace nupcial de Aldo Lima y Olga Rivera González, quienes forman parte del selecto grupo de tlaxcaltecas que puede presumir que tuvieron como invitado de honor al gobernador Marco Mena, a quien por cierto se le vio relajado y feliz en esa elegante pachanga realizada a finales de enero de este año en el centro expositor.

El influyente novio y hoy esposo es hijo del ex líder del PRI, Roberto Lima Morales y sobrino del actual secretario de Salud en Tlaxcala, René Lima Morales.

Esa pareja llamó la atención de las autoridades federales por considerarla como sospechosa al retornar al país, pero no crea que por su lujosa luna de miel digna de los junios priistas que incluyó varios países de Europa, sino porque se desconfió de ella porque pudo haber contraído el coronavirus, lo cual resultó falso porque tanto la mujer como el varón están sanos.

Ese par de tlaxcaltecas que demostró la bonanza que puede alcanzar una familia cuando tiene la fortuna de ser amiga del vicegobernador Fabricio Mena Rodríguez, recorrió en 20 días ciudades como Ámsterdan, Barcelona, París, Inglaterra y Grecia.

No cabe duda que ser priista y tener una estrecha relación con los Mena Rodríguez no tiene precio.

Un fracaso más de la actual Legislatura

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Sin importarles el desprestigio, los diputados locales decidieron anular el proceso para designar al representante del Congreso del Estado ante el Consejo de la Judicatura y empezar uno nuevo, donde esperan meter más candados que, según ellos, impedirán que ese cargo sea ocupado por un recomendado, un improvisado o un amigo de un legislador, de un magistrado o de in influyente funcionario estatal.

Tras intensas negociaciones entre los legisladores para lograr un consenso y concluir con el nombramiento de su representante ante el mencionado organismo que forma parte del Poder Judicial de Tlaxcala, ayer las pláticas se rompieron y la propuesta del ex consejero electoral Raymundo Amador García se quedó a tres votos de alcanzar su objetivo.

El grupo minoritario del legislador morenista Víctor Manuel Báez López que es respaldado por algunos congresistas de su partido, del PT, del PRD, del PAN y de la chiquillada no cedió y terminó por vetar a Raymundo Amador y reventar el procedimiento legislativo, demostrando que tiene más fuerza y poder que el grupo mayoritario.

La ausencia de un liderazgo en el Congreso del Estado se hizo evidente y se comprobó que los actuales diputados que encabezan los órganos de gobierno no tienen la capacidad de dirigir a sus compañeros, construir consensos y velar por el prestigio de la actual legislatura local que es incapaz de cumplir con un simple plazo legal y concretar un nombramiento.

Ayer concluyó el periodo del nefasto Álvaro García Moreno, quien por tres años mal representó al Congreso del Estado ante el Consejo de la Judicatura, por lo que a partir de hoy y hasta que los diputados decidan nombrar al nuevo funcionario ese organismo operará sin la presencia del enviado de los legisladores.

Se dice que para evitar problemas y complicaciones en el próximo proceso que se llevará a cabo, los diputados establecerán restricciones y candados en la convocatoria para impedir que participen empleados del Tribunal Superior de Justicia o de otra instancia jurisdiccional, así como trabajadores que presten sus servicios a diputados locales o funcionarios que actualmente laboren en los gobiernos federal, estatal o municipal.

Si procederán o no esas limitantes que podrían ser violatorias de algunos derechos de las personas no lo sé, aunque la versión que ayer se discutió entre los diputados fue la necesidad de impedir en la lista de interesados en participar en ese proceso la presencia de recomendados, amigos e influyentes que provoquen división y encono entre los legisladores locales a la hora de decidir quién será el favorecido.

Pero no crea que sólo en el Poder Legislativo están preocupados por los recomendados y amigos, sino también al interior del Poder Judicial donde hay inconformidad contra algunos trabajadores que se mencionan para convertirse como el futuro representante del Poder Ejecutivo ante el Consejo de la Judicatura.

A continuación le dejo un texto que lo demuestra.

“Por este medio le enviamos un saludo, somos trabajadores del Tribunal Superior de Justicia, y vemos con mucha preocupación, como el Congreso de nuestro estado, se reparte la carta de nuestro Consejo de la Judicatura, con sus allegados a intereses políticos y a los propios diputados, como lo es el exdirector jurídico de Tlaxcala, ex-presidente Municipal como el de San Luis Teleocholco, y como también; en el Gobierno del estado, se trata de imponer por parte del Secretario de Gobierno a su ayudante y amigo a Nemesio Flores Santander, como Consejero representante del Ejecutivo y excompañero nuestro, que no tiene más mérito que haberse autonombrado incondicional de la magistrada Rebeca Xicohténcatl Corona, quien lo ha protegido en el Tribunal, y solapado por haber sido un oficial de partes y últimamente proyectista de Juzgado, en donde por cierto es de los compañeros con menos productividad, destacado por su opacidad y falta de compromiso en el Tribunal.

Tal vez otro de sus méritos de Nemesio Flores Santander, sería el haber sido propuesto por el Ejecutivo para ocupar la Procuraduría General de Justicia, y hacerle el espacio con su ignorancia y lealtad al ahora Secretario de Gobierno, en donde si no mal recordamos, resultó en la valoración que hicieron los especialistas que entrevistaron a los aspirantes, sencillamente no apto; pero esto también es evidente en el sentido de que muestra los evidentes amarres políticos que existen entre la Magistrada Xicohténcatl y el Secretario de Gobierno de nombre José Aarón Pérez Carro, además preocupante también resulta porqué Flores Santander, ya ha manifestado públicamente el revanchismo que hará con algunos compañeros que hemos denunciado su falta de compromiso.

Todos los trabajadores del TSJT, tenemos aspiraciones, sin embargo pedimos al Sr. Gobernador, al Congreso del Estado y al TSJE, que la elección de los Consejeros del Congreso y del Ejecutivo, sea por capacidades y méritos, y no por amiguismo y compromiso.

Deseamos haga extensiva y pública nuestra preocupación, porque queremos que quienes representen al Consejo de la Judicatura, por lo menos no obedezcan intereses políticos o (reiteramos) compromisos, y sean personas que curricularmente no estén a favor de ningún partido político o intereses mezquinos.

ATENTAMENTE.

POR EL CONSEJO DE LA JUDICATURA INDEPENDIENTE E IMPARCIAL”.

Como podrá ver, hasta ahora nadie está conforme con la integración del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial.

Los aires de cambio en la UATx

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Un hecho inédito y controversial resultaron las protestas de jóvenes de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, quienes el pasado viernes decidieron salir a las calles de la ciudad y después llevar a cabo su inconformidad por el acoso sexual y amenazas que enfrentan hasta el informe del rector Luis González Placencia que se realizaba en el Centro Cultural Universitario.


Nadie sabe si al interior de la UATx ya se hicieron presentes los aires democráticos y de libertad entre los alumnos que por fin tuvieron el valor de organizarse y protestar o si las manifestaciones de la semana pasada sólo fue un hecho para manchar la gestión de Luis González que poco a poco ha pintado su raya y su distancia con los grupos que facilitaron su llegada a la rectoría de la Universidad como el de los Ortiz y el de los Vázquez Galicia.

Pensar que esas manifestaciones se hubiera realizado unos años atrás era imposible y sobre todo que éstas tuviera como eje la denunciad del acoso sexual en la UATx, práctica que no es nueva y que ha existido por años y que ha involucrado no sólo a docentes, sino al personal directivo de la institución.

Casos y ejemplos de abusos, hostigamiento y presiones que han sufrido los estudiantes de diferentes carreras sobran, de ahí que resulta alentador que un grupo de jóvenes haya decidido en concordancia con las protestas que a nivel nacional existen sobre el tema exigir un alto y castigo a esas conductas.

La semana pasada alumnos de la Facultad de Ciencias Económico Administrativas de la UAT del campus ubicado en el municipio de Amaxac lograron en fast track la suspensión de cuatro maestros, a quienes al parecer no se les dio la oportunidad de defenderse, ya que las autoridades universitarios cometieron el error de dar como ciertos todos los hechos sin siquiera realizar una investigación que fuera concluyente.

Las protestas de los alumnos de la UATx no sólo involucraron la mencionada facultad, pues también señalaron que el problema de acoso sexual resulta grave en las escuelas de Medicina, Derecho, Contaduría y Filosofía y Letras.

El tema de la inconformidad de los estudiantes ha sido enfrentado por el rector de la Universidad Luis González Placencia, quien en todo momento ha dado la cara, pero quizás ha tomado medidas precipitadas que se le pueden revertir al no dar garantías de defensa a los maestros y sí todas las facilidades para que los alumnos se quejen y denuncien desde el anonimato.

El rector les está dando a los jóvenes universitarios tlaxcaltecas un poder y una fuerza que con el paso de las semanas se puede arrepentir, porque no dude que en los próximos días inicien protestas contra directivos de facultades y otras movilizaciones que pueden crecer y convertirse en un problema para la estabilidad de la UATx que por años ha estado bajo el control absoluto de los Ortiz y de los Vázquez Galicia.

No creo que los Ortiz y los Vázquez Galicia estén contentos con lo que está pasando en la UATx, porque es evidente que ya muestran signos de debilidad y que han dejado de mover todos los hilos de poder al interior de la Universidad.

El tiempo dirá si los aires de cambio que soplan en la UAtx llegaron para quedarse o si sólo se trató de un hecho aislado y de coyuntura que desaparecerá en los siguientes días.

Lo que es una realidad es que el informe anual de actividades correspondiente al periodo 2019-2020 que el rector González Placencia rindió paso desapercibido ni tuvo impacto mediático, pues sencillamente la parafernalia de manifestaciones y denuncias de acoso sexual de los estudiantes lo opacaron, de ahí que nadie sabe si esas protestas fueron alentadas para tal fin o en realidad surgieron espontáneamente en los días previos a ese importante evento universitario.

La duda existe. O no.