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Daña a la Sedesol la falta de compromiso de Mariana

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La hija del gobernador se sirve del DIF estatal y de la Sedesol, pero lejos está de conocer su problemática al pie de la letra

Guadalupe-Sanchez-Santiago-Traiciona-Pan-Adriana-Davila-Fernandez-Defraudada-Humillada-Caricatura

Una parte fundamental en el presunto caso de abuso sexual a una niña en la estancia infantil Rehilete, dependiente de la Sedesol, es que los padres de la presunta víctima sepan la verdad.

Lo otro, desde luego, serán las medidas que aplique la autoridad, como resultado de las investigaciones del Ministerio Público.

Lo que me parece reprobable por donde se le vea es la postura pusilánime y retrasada de la delegada de la Sedesol, Mariana González, «dispuesta a coadyuvar con las investigaciones»; según lo declaró tres días después de hacerse público este asunto.

Lo ideal habría sido ver a una funcionaria federal, al día de los pormenores suscitados en instalaciones bajo su absoluta responsabilidad.

Les aseguro que una madre de familia comprometida con una dependencia con esta envergadura y con el extra de seguir siendo la presidenta honoraria del DIF Estatal, no se mostraría tan cobarde de plano, tan falta de compromiso y tan subida en ese perjudicial ladrillo desde donde los… ricos pretenden ver a la gente.

Es lo malo de servir a dos amos, DIF y Sedesol, y quedar mal con los dos.

Para esto se necesita vocación de servicio, interés por el lograr un armónico desempeño de las familias y la suficiente humildad como para despojarse de sus conflictos personales, sus múltiples matrimonios y su desapego de la realidad social de su estado.

Tener una doble responsabilidad como lo intenta Mariana, no funciona como campaña adelantada para tirarle a una senaduria o una diputación federal.

Tiene que desquitar su sueldo. Y créanme Mariana nunca lo va a lograr en desayunos nice de naturaleza grilla. Tiene que reconocer, no tiene la menor idea del concepto de trabajo.

Lo que no hizo

Tras la aparición del presunto abuso sexual, en una detallada nota bajo la firma de Roberto Nava, la delegada pudo haber concitado a la procuradora y el Ministerio público encargado del caso. Tiene todavía a su padre el gobernador Mariano González Zarur, para conocer a detalle la investigación y no caer en blandengueses como aquella de… «coadyuvar».

Este asunto ya es de relevancia nacional, pues consta de la posibilidad de un pederasta, entrado ya en la tercera edad, dicen, y de oficio líder de una organización social con sede en Chiautempan.

Magistrados parciales

No sólo en Tlaxcala nos agobia la adelantada retirada de autoridades y representantes populares, para aprobar cuentas públicas sin conocerlas siquiera a detalle.

Es el caso de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) entrando a medias en asuntis como el de Contla, donde pasaron por alto la supuesta intervención de la Iglesia Católica para sesgar las preferencias electorales mediante una celebración litúrgica.

Como los magistrados ya se van, está papa caliente la dejaron botada, un poco porque ya están agotados y ya no piensan mover ni un dedo para abordar un tema, susceptible de sentar jurisprudencia.

Analistas como Raúl Rodríguez, consideran la falta de voluntad de PRI y PAN, como la razón a Andrés Manuel López Obrador, en el sentido que ambos institutos políticos comparten intereses. En un descuido, conforman una alianza llevando como su candidato a José Antonio Meade Kuribeña, leal en su tiempo a Felipe Calderón y después… A Peña Nieto.

Algo trae entre manos

Épicos enfrentamientos en Facebook sostiene la diputada hoy panista, Guadalupe Sánchez Santiago; hoy férrea crítica del PRI y el gobernador prófugo de Veracruz, Javier Duarte. La mayoría de usuarios que se ocupan de ella; pues no le creen en su nueva faceta de panista.

Me pregunto por qué Guadalupe no la emprende contra un político priista, tan criticable como Duarte; el primo suyo de Apizaco, Mariano González Zarur.

Se ve mal la hija de don Emilio Sánchez Piedras, inventando nuevas formas de notoriedad, con argumentos que dan flojera pues vienen de la misma raíz manipuladora y confusa, como el intrincado laberinto a través del cual nos venden que Sánchez Piedras ha sido el mejor gobernador de Tlaxcala, digo eso desde qué criterios, o desde la perspectiva de quien.

Lo que sí se ve es que a Guadalupe le sobra tiempo, y hoy lo ha ocupado en lanzar un mensaje un poco abrupto a la dueña de ese partido: soy la alfa que  llego al PAN si que opusieras resistencia, y he de ser el venenoso alacran que sin darte cuenta lo colocaste en tu pecho…

Tlaxcala, el estado pobre con gobernantes multimillonarios

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Y todo gracias a la burocracia que halló el tesoro inacabable llamado presupuesto federal, buscando siempre hacer un robusto equipo de sinvergüenzas que todo se lo roban

 Emilio Sanchez Piedras, Ya Dejen de Robar y Ponganse a Trabajar Tlaxcala Online

Lo que en realidad nos urge en Tlaxcala es una verdadera Reforma de Estado. Tenemos que reinventarnos porque ya es inoperante aquél modelo se los años setenta, cuando nuestra imagen desvalida casi enternecía a un gobierno federal emplazado a: “no tratar igual a los desiguales”, como lo expresaba Emilio Sánchez Piedras.

 Éramos un estado de baja categoría, con dependencia casi absoluta del presupuesto federal y con gobernantes conscientes de que nuestra raquítica producción agrícola no nos sacaría de la miseria.
 Y comenzaron los cambios.
 El gobierno inyectó dinero a la infraestructura industrial. Llegaron muchas empresas, la mayoría buenas. Otras se instalaron aquí a contaminar los mantos freáticos y el aire. En ninguna parte las apetecían. Aquí hicieron de las suyas. Eran las primeras señales de la corrupción generada en un estado emergente.
 Las secuelas las tenemos a la mano. Cientos de casos de insuficiencia renal en la zona de Apizaco, Tetla, Terrenate, Xaloztoc, Huamantla. Otras tantas afecciones, malignas la mayoría en la zona limítrofe Texmelucan,donde productores vivales de prendas de vestir emplearon mano de obra muy barata y aprovecharon a los gobiernos permisivos.

El río Atoyac-Zahuapan se convirtió en un canal de impunidad. Con sus aguas siguió regándose la región de Natívitas, Tetlatlahuca, Zacatelco.

Todo se podía gracias a la política de consentir a empresarios contaminantes, corruptos y abusivos.

Pasaron los años y nuestra economía sigue siendo la misma. Somos dependientes en más de 95 por ciento del presupuesto federal.

En otras palabras, aquella crisis de pobreza de los setenta hacia atrás, no ha podido ser superada.

El dinero sigue llegando.

Pero hoy lo usan para ganar elecciones.

Ciertos gobernantes obtuvieron doctorado en no hacer olas. Pobrecitos tlaxcaltecas, seguimos sumidos en el último lugar. Es que geográficamente somos muy estrechos. Es que somos víctimas de un clima sin palabra de honor.

Y el dinero sigue fluyendo.

Hoy, los funcionarios públicos con determinados cargos clave, se convirtieron en magnates.

Por ejemplo, los auditores superiores son multimillonarios. Se han dedicado a aprobar cuentas públicas aplicando una infalible ingeniería comprobatoria. ¿Sus clientes?, pues los alcaldes corruptos y sin llenadera. Políticos que de unos pobres diablos pasaron a ser dueños de hoteles, grandes fincas, propiedades en el extranjero.

Nuestra imagen es la misma de aquellos años del despertar tlaxcalteca. Somos pobres, pero disponemos de helicópteros para que los gobernantes y sus hijos se den vida de reyes. Somos más que pobres, pero nuestro gobernador puede visitar a una especial amistad en Italia, y hacer decenas de viajes a otros países. Le inventan una conferencia en Europa… y le sacan un provecho, claro, personal.

Esa misma autoridad encabeza la lista de los impunes en las cuentas públicas.

Cuenta con todo un grupo de zánganos, listos para entrar en acción.

¿Pueden ustedes aceptar que en una tarde, los señores y señoras diputados integrantes de la Comisión de Finanzas, revisaron todas las cuentas públicas del estado?

Han de ser magos.

¿De qué sirve el monumento a la corrupción en honor al Órgano de Fiscalización Superior (OFS)?

Es una instalación de primer mundo. Se ve que es un ente sin dependencia alguna del ejecutivo.

Se ve… pero en los hechos es su jalapatas para cuadrar las cuentas de los alcaldes, tranzas, borrachos, alegres, delincuentes, atracadores.

No tendríamos por qué seguir siendo el estado pobre. Nuestra infraestructura es mediocre, pero tenemos voz y voto en la Conago y hasta la hemos presidido.

El secreto es haber hallado la piedra filosofal mediante la cual seguimos dando una impresión falsa. No deberíamos ser el estado con más atraso. Pero nos hemos gastado el dinero en elecciones rancheras.

Nos hace falta reformarnos a fondo. Tenemos todo para ser un estado ejemplar por cuanto a transparencia.Podemos crecer. Si tenemos esa misma hambre de hacer las cosas como en su momento la pudo tener Sánchez Piedras, nuestro despegue sería una realidad.

A esta clase política, ratera y sinvergüenza, le resultó muy productivo seguir dando la imagen de pobres, seguros (sí cómo no), confiables, buenos para recibir inversiones.

Veremos qué actitud toma el nuevo gobierno. Ya nos podemos explicar los detalles de su arribo… los haiga sido como haiga sido, recordando al polémico Felipe Calderón.

Es hora de romper con esa asquerosa inercia. Viene el momento de fajarse los pantalones y poner a cada quien en su lugar, sobre todo a los que merecen estar tras las rejas.

Hay de empresarios a empresarios

A propósito de los vivales que aprovechan los programas oficiales para dar chamba en periodos efímeros y ocupando auditorios o las naves industriales que hoy sirven de depósito de extrañas chatarras, como Olivetti en Ciudad Industrial Xicohtencatl, hay otros que, ojalá detonen la nueva era que necesitamos para dejar la miseria.

Ahí tienen el caso del mueblero Miguel Sevenello, y los siete mil metros cuadrados de talleres para fabricar productos con calidad de exportación.

¿Su mercado? Emiratos Árabes Unidos, Canarias, toda la Unión Europea, y desde luego el Continente Americano.

Resulta interesante ver que a un capitalista no le inquieta, ni que lo llamen amo, ni que le apueste a seguir perjudicando a los pobres entre los pobres.

Es la metáfora para el despertar de un Pueblo con el derecho a tener dignidad en su trabajo, y a no depender del humor de esos obsoletos hacendados, a los que sin embargo no les molesta, que nos sigan llamando el estado pobre.

Cinismo histórico tricolor… reconocen tratos extra legales con el IET

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Su estado de inanición les ha aflojado la lengua y al tratar de achacar la miseria en que sobreviven a su ex tesorero, levantaron sus naguas y mostraron tobillos muy desagradables…

Caricatura 1, Arturo Tecuatl, Emilio Sanchez Piedras, Benito Juarez, Secundaria Tecnica 57 Acuamanala

Si han de meter a la cárcel a Alejandro Ávila, ex secretario de Finanzas del PRI,  por entregar extemporáneamente las cuentas del partido, también deberían hacerlo con el ex delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Jorge Romero, quien ordenó a la entonces presidenta del CDE, Isela Sánchez, persuadir, negociar… vamos, convencer a como diera lugar a los consejeros del Instituto Electoral de Tlaxcala (IET) para que se hicieran de la vista gorda ante tal impuntualidad.

Además de que lo hicieron, y con ello evitaron una multa mayor en perjuicio de las finanzas tricolores, hoy intentan vendernos la idea de un PRI tan implacable, como en bancarrota.

La miseria que, por enésima vez campea en el partido, no es la parte más grave de este enredo, como sí en cambio es el reconocimiento implícito de la dirigencia estatal respecto al evidente acto de soborno a los consejeros para aguantar la entrega de sus informes financieros.

Han perdido la vergüenza… su inanición les soltó la lengua y reconocieron públicamente la abyecta orden del entonces delegado del CEN, e igual respuesta de los integrantes del IET, por cierto, también en inexplicable bancarrota si tomamos en cuenta, las propuestas extralegales de los priístas, cuya suerte les permitió librar un verdadero atentado a sus finanzas, como en cambio pasó con Nueva Alianza… y otros.

Todos perdieron

1.- Ese partido se despojó de su principal valor: la credibilidad, y ha quedado ante sus militantes como un sucio ente, incapaz de entregar cuentas claras. ¿Quién ha tocado el tema de la venta de las candidaturas a diputados y alcaldes, del tráfico de encuestas, de la no devolución de esa especie de fianza para poder sentarse a la mesa donde repartían aquellas candidaturas?, ¿Quién se ha referido a la tardía distribución de recursos a los seccionales, a los promotores del voto… a todo ese ejército electoral que pese a estos tratos, trabaja sin cobrar y solo puede limitarse a ver las grandes tranzas de sus líderes?

2.- A los consejeros del IET lo único que les asiste es su mala sombra. Con razón el Congreso les negó una ampliación de presupuesto. Con razón en su gestión estalló la crisis de los laudos pendientes. Se quedaron esperando el premio a su complicidad con aquél histórico retraso, que casi no se notó –bueno, eso lo expondría el dirigente-aspirante Ricardo García Portilla.

Un poco de historia

A ver cuándo organizan otra selección de aspirantes a integrar el Instituto Electoral (IET) como la encabezada por el zar perredista del transporte público, Gelacio Montiel, entonces presidente de la Comisión Electoral, responsable del más desaseado proceso de renovación de dicho organismo.

Con razón, cientos de propuestas fueron a dar al bote de la basura.

Y en cambio, defendieron contra viento y marea al grupito encabezado por Eunice Orta, de quienes hoy no saben cómo deshacerse.

La secundaria técnica 57 de Acuamanala

Quien haya sido el responsable de no entregar a tiempo los útiles escolares la va a pasar mal. Su jerarca, el gober, tuvo que hacer mutis ante los preguntones reporteros cuando se lo plantearon. Fiel a su costumbre de fingir una enfermedad como el Alz Heimer (¿de veras?), hizo el enésimo desplante a la prensa, le regaló una de esas miradas de desprecio, y dio la media vuelta.

Tal vez lo hizo para admirar el rótulo todavía fresco de la secundaria donde momentos antes había inaugurado el ciclo escolar. ¿Su nombre? ¡Mariano González!, ¿él?, no, su apá, un afamado ganadero que… ¡mucho ha hecho por el estado!… ¿qué hizo?… ¿les parece poco habernos legado al casi estadista?… hombre, eso es mucho, ¿no?

El profe

Pero, quién tuvo la extraña idea de llamar así a la Técnica. Se llama Julio Ángel Becerra Hernández, es el director, quien muy amablemente nos expuso sus razones para no haber llamado ‘Benito Juárez’ o ‘Emilio Sánchez Piedras’ a la institución:

Lleva el  nombre del padre del actual gobernador…  se presume, el objetivo es que el ejecutivo los apoye aún más debido a las carencias con las que se cuenta en el sector educativo, incluso al ser cuestionado sobre si no es la responsabilidad del gobierno de apoyar a las instituciones educativas, la respuesta del directivo fue “necesidades hay en todas y aquí el que no tiene más saliva no como más pinole”.

Becerra Hernández refirió que para la elección del nombre que llevaría la escuela enviaron tres propuestas como Benito Juárez, Emilio Sánchez Piedras y Mariano González González; el primero en alusión a un ex presidente de México, el segundo a un ex gobernador y el tercer y el que quedó es en culto al padre del gobernador actual, además de que al preguntarle de manera directa si el progenitor del ejecutivo fue un destacado en la educación contestó “es el papá del gobernador”.

Ni más, ni menos…

 

Sanchez Piedras y el homenaje personal de Mariano

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El rompimiento se dio al separarse de Beatriz Sánchez Santiago; y los afectos de Sánchez Piedras se terminaron, más no su tolerancia, su elevado concepto de la institucionalidad, su compromiso (real) con la sociedad de Tlaxcala.

A propósito de los valores que el gobernador Mariano González Zarur, inculcaba el pasado 24 de febrero a un grupo de niños reporteros, sería bueno referirnos al sanchezpiedrismo y su reiterada referencia, como punto de partida de un gobierno comandado por alguien con gratos recuerdos de aquella página en la historia de Tlaxcala.

El régimen de Emilio Sánchez Piedras, se desempeñaba a plenitud. Aquél mandatario depositaba toda su confianza en un tesorero (que así se llamaba entonces al titular de Finanzas) y, lograban importantes aciertos mediante una administración esmerada y la exigencia diaria al Gobierno Federal, para obtener de él mejores presupuestos.

A Tlaxcala tenía que darse un trato distinto desde el centro de la República dada su apremiante economía y su infraestructura en ciernes. Y así lo exigía Sánchez Piedras en sus constantes viajes a la capital, decíamos, tras haber depositado su confianza en hombres como Mariano González, como Alfonso Moreno (su secretario particular).

Se trataba de una burocracia eficiente y compacta. Sumada a la voluntad de hierro de Sánchez Piedras, ese sexenio tuvo momentos de mucho mérito, pues prácticamente con la mugre de las uñas, pero con un empuje bárbaro, comenzó la transformación de aquella entidad sin gracia, a otra, de industria creciente y progreso.

El rompimiento

Ni quien dude que, uno de los funcionarios más destacados en el sanchezpiedrismo se llamaba Mariano González Zarur. Vamos, hasta yerno era del gobernador.

Eran tiempos buenos. Tal vez a los que evoca el hoy mandatario.

Las causas sólo ellos las saben, pero el tan estimado yerno rompió con Beatriz Sánchez Santiago, joven y talentosa hija de Emilio.

Y el panorama se hizo gris.

El temperamental y atractivo tesorero dejó de contar con las consideraciones de Sánchez Piedras, quien tanto lo aprecio, pero tras afrenta, no lo volvió a convocar a alguna reunión cupular, como aquellas a las que el sujeto aquél estaba acostumbrado a asistir.

Le aplicaron la ley del hielo.

Y sin embargo, Emilio respetó su posición dentro del gobierno. Quizás pasó del funcionario con más afectos del sanchezpiedrismo, al cruel y despiadado hijo político cuyas debilidades narcisistas devinieron en la etapa frívola de su carrera, acompañado al paso de los años por Tulio, su inseparable compañero de mil batallas, priísta de hueso colorado, aunque hoy viviendo las apuraciones propias de quienes entregan su vida a la bohemia.

Creo, entonces, que las constantes referencias al sanchezpiedrismo, más que una doctrina en los quehaceres del actual mandatario, resulta un homenaje personal al padre político que, efectivamente le compartió las máximas que lo llevaron a ser un buen gobernador de su estado: la tolerancia, expresada al haber respetado su puesto de tesorero pese a la impronta cometida en contra de la propia familia de aquél querido gobernador.

Sin reserva, generó el ambiente propicio a través del cual logró un excelente nivel como profesionista en uno de los puestos más influyentes; le inculcó un respeto inquebrantable por la gente, el verdadero valor de un estado que puede o no avanzar en el terreno económico, pero poniendo siempre en alto a los tlaxcaltecas.

Algunas cosas las conservó. Pero otras, como el respeto por la gente, quedaron rezagadas.

Los diáfanos reporteros de la ceremonia a la bandera

La propia gente se encargará de afianzar lo que el mandatario hoy considera como valores.

Uno de ellos es la honestidad.

Advierto en el homenaje personal a Sanchezpiedras una pesada laja de sentimientos de culpa. Invocar a ese líder significa lidiar una lucha sin cuartel contra el pesado arte de expresar mentiras para hacer cuentos propios de los caminos que muchos conocimos.

Hacer del ejercicio de poder una catarsis para dedicar a un ser añorado, acciones de naturaleza cruenta pero en homenaje a su memoria, no me parece hablar con la verdad a aquellos niños cuyas preguntas, rotundas aunque dichas con la ternura de quienes en ese momento encarnaron al mismo pueblo de Tlaxcala, debería ser estimulante para el mandatario y su particular estilo de ver los valores.

Perdió la confianza de Sanchez Piedras, por tanto evocarlo en muchos de sus actos, puede resultar hasta ofensivo, cuando habla de reponer el tejido social, pero se encarga de lastimar a tantos desde el trono que, resulta una antítesis del estimado Emilio.

¿Irá al informe de Serafín Ortiz, en la UAT?

A los Ortiz, Mariano los hizo blanco de sus desdenes. Tal vez porque no ha podido exterminarlos.

Pero, ¿es acabando con su enemigo como podría lograr estabilidad para Tlaxcala?

De veras, espero que Mariano nos sorprenda.

Verlo en la universidad pública será noticia. Si deja sus resentimientos personales para mejor ocasión, copará esa acción los titulares. Si decide despotricar contra el grupo a cuya sede eventualmente llegue, también será motivo de análisis.

Insisto, ya es tiempo de que Mariano nos sorprenda sacando el genio creativo que debe tener dentro. Cierto… muy adentro de su ser.

Colapsan dobleces tricolores a la maquinaria orticista en el Congreso

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Los partidos franquicias, sencillamente dejaron de operar para la causa orticista, al no contar con más monedas para colocarlas en su sostén ignominioso de suripantas predecibles… mengua esta influencia, pero la nueva, la marianista, requiere aún semanas de cocción.

Hagamos la siguiente cita: una reunión en la sede de la Confederación Nacional Campesina (CNC), encabezada por la entonces secretaria general de esa central, Beatriz Paredes. Muy cerca de ella, Alfonso Sánchez Anaya y Mariano González, se hacían notar, lo mismo levantando la voz que, compitiendo para ver cuál de los dos recibía algún elogio de la tlaxcalteca.

Allá por un rincón de la sala de juntas, Héctor Ortiz, el entonces secretario de la influyente lideresa, fiel a su costumbre, trataba de pasar desapercibido.

Aquella cinta resulta como anillo al dedo, si lo traemos a estas fechas, próximas al cambio de estafeta en el gobierno del estado.

Los tres varones cenecistas, se veían en sus sueños guajiros como gobernadores de Tlaxcala, pero ignoraban cuánto tiempo faltaba para vivir esa realidad.

Tal vez Alfonso, el más regañado por Beatriz, tendrá la versión acorde con el hoy perredista, resentido con la Paredes, al grado de la negación y, atribuyéndose a sus dotes de político, la importante carrera realizada en la política local.

Héctor, sumiso, leal y obediente con Beatriz, satisfacía entonces con gran austeridad los apetitos de todo tipo que, en el futuro no habrían de conocer límite.

Y Mariano, el rebelde, nunca quitó el dedo del renglón del egocentrismo. A lo mejor por eso fue el último en convertirse en mandatario.

Esa es la clase gobernante de Tlaxcala.

Y quizás son tales actitudes el fondo original de la crisis actual.

Los tres, resultaron unos adolescentes perennes, dependientes de la buena o mala influencia del matriarcado beatricista, único capaz de igualar o superar en logros a Emilio Sánchez Piedras, el autor de esta etapa de políticos intensos, en las páginas donde Tlaxcala deja de ser el estado visto a través del cristal de la lástima.

Esa adolescencia permanente rige hoy los golpes bajos, pero también los acuerdos, muy en el estilo de ocultismo paredista, cuyo propósito invariable es el engaño absoluto.

Si no fuera por estas remembranzas, tragaríamos completo el anzuelo de la simulación tricolor, adquirente de partidos políticos en franquicia, buscando la consecución de intereses muy personales, bajo el engañoso lema: raíz y compromiso…

Hoy transitamos por semanas ausentes de autoridad.

A uno, en turno aún, lo abandonan las fuerzas que antaño lo hicieron copar cuanto espacio existe, y de no existir, pues lo inventaba.

Los diputados fieles al orticismo fueron víctimas del engaño que siempre sostuvieron. El PRI y sus simuladores integrantes en la Legislatura, reventaron las últimas intenciones con mira patrimonialista, presentadas como descentralizaciones hospitalarias.

Papelazo el de Edilberto Sánchez Delgadillo, el panista que nunca dejó de ser priísta, hoy culpa a sus colegas tricolores de haber empujado el acero en el maltrecho morrillo del orticismo.

Otro papelón, el de personajes de la talla de Aristeo Calva, el priísta panista, ciegamente sumiso a la decisión de Ortiz, pero hoy como mujer mala, se levanta de la mesa al no haber más de dónde surtir su monedero colocado en su sostén ignominioso.

Hoy vemos a un Ortiz, acusando los efectos menguantes del poder. Lo había previsto. Y se le cumplió.

A un Mariano González, ansioso por tomar al toro del poder por los cuernos. Pero las semanas rumbo a la fecha inevitable, le son demoledoras.

Vivimos un vacío de poder.

Hoy se puede ver actos impunes como el del alcalde de Apizaco, pasando por el arco del triunfo una decisión del Legislativo.

Hoy atestiguamos el inicio del derrumbamiento del proyecto indestructible, al cual no salieron los cálculos del afianzamiento transexenal.

Unos hacen el papel de hacendados retomando el cargo. Otros, el de académicos víctimas de apetito insaciable.

Y el pueblo. Nada más observa.

Y sufre.

Y maldice la infame circunstancia que nos lleva lastimosamente a lugares comunes.

Quién lo diría, verdad… todo se labró en una austera oficina cenecista.

Cómo pasa el tiempo.

Presupuesto, pretexto para reunirse y ver quién es el sucesor de Sánchez Piedras

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La invitación está hecha. Ortiz y González, no tienen más opción que sentarse a dialogar sobre las modificaciones que podría sufrir el presupuesto del próximo ejercicio, por cierto diseñado por una amañado y perverso sistema orticista.

Tarde pero llegó el momento del diálogo entre los gobernadores saliente y entrante. Acaso podría mediar un mejor tema que el presupuestal. Según el orticista, Florentino Flores Xelhuatzin, habrá de darse un encuentro entre ambos personajes para acordar ciertos ajustes, en una especia de gesto caballeroso del régimen menguante.

Lo que pudo haber sido gestión sin descanso, pasada la elección de julio, se limitó a esporádicos encuentros de Mariano González Zarur, en las instancias donde se parte el pastel del presupuesto federal.

La mayor parte de su tiempo, en demérito de su incuestionable triunfo en las urnas, la pasó lamiendo heridas y afilando lanzas para una nueva acometida: ir contra Beatriz y su lucha por posicionarse como una más en la baraja tricolor con miras a 2012.

Esa pudiera ser la causa de esa especie de guerra de guerrillas, con repentinas apariciones del gobernador a partir de enero, unas para golpear a Héctor Ortiz y su administración y, otras para dejarse ver, como un ejercicio al cual acude el personaje huraño, como para medir la reacción de la gente al verlo, por ejemplo en una corrida de toros.

Ocupar un tiempo precioso, soñado por cualquier ganador de una contienda, para colocar el paquete recién adquirido en una bandeja de espera, en calidad de no prioritario, es seguramente uno de los riesgos que corremos quienes queramos o no, tendremos nuevas autoridades estatales a partir de enero de 2011.

Como senador y como diputado federal, tuvimos la mala fortuna de ser relegados por el entonces representante ante el Congreso. “La verdadera esencia de la política está en el centro del país”, era una de las frases sugeridas por un Mariano que entonces, se reponía tras la derrota de aquél inolvidable noviembre de 2004.

Hicimos, los tlaxcaltecas un papel de amantes incondicionales, siempre receptivos cuando por alguna razón, el cruel galán, dejase la frivolidad capitalina y regresara, ¿hastiado, derrotado?, a la patria chica, generosa de todas formas muy a pesar de sus ingratitudes.

Pero esta etapa es pasajera. Con o sin su presencia, de todas formas sobrevivimos.

Hoy, la historia nos muestra a todos los hijos políticos de Emilio Sánchez Piedras, con la alta responsabilidad de comandar a Tlaxcala.

También nos sugiere dirigir la mirada a los nuevos proyectos, en el destino de dichos personajes.

Digamos, en este momento los más destacados son Mariano, por el triunfo electoral, Beatriz, porque cada vez se le menciona más y, Héctor, en la etapa complementaria de su sexenio.

Falta Alfonso Sánchez Anaya, pero él conformó una alianza con su sobrino Mariano y, sin asomar la cara habrá de compartir la ganancia de este triunfo.

De los cuatro, ¿quién sentará sus reales en Tlaxcala?, ¿quien es el nuevo Sanchez Piedras de la actualidad?

¿Beatriz? Tal vez. Es la más cauta y acaso la más perversa de todos. Le encanta navegar en naves de engaño, dándonos a probar canciones muy inspiradas, en un loco afán distractor.

Algunos no se chupan el dedo.

¿Héctor? La recomposición de sus relaciones con Calderón pueden ser un respiro a su cíclico cuadro asmático. A lo mejor lo distrae su obsesión placeba, pero como su maestra, también nos ha de cantar, de preferencia Júrame, para mantenernos ligeramente inmersos en otros asuntos que no sean los de superar al peor obstáculo de su vida política, de nombre Adriana Dávila.

¿Mariano? Se distrae con facilidad. Y en eso de ser cacique se requiere concentración. La frivolidad lo ciega y, los nervios lo traicionan. Ha de pasar mucho tiempo en una terapia emocional para superar los momentos de crisis, hecho lo cual, será demasiado tarde en la carrera por suceder a su padre político.

¿Alfonso? No acaba de aceptar su doble juego. Lidera a los descamisados perredistas y hasta les refunda su partido, pero en su interior lo seduce la casta divina a la que nunca ha dejado de pertenecer. Ese fue su rol a lo largo de los años del sanchezpiedrismo a la fecha. Los grandes proyectos abortados, con contenido social. Y la arrogancia tras sus azulísimos ojos y su rubia y cana cabellera, son otros distractores, aprovechados por sus intolerantes adversarios.

Yo creo que de los cuatro, solo dos satisfarían los requisitos.

Por eso, hoy el tema del diálogo sobre el presupuesto, más que números y capítulos, conlleva actitudes.

¿Una ofrenda en pleno julio?… estrategia equivocada

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La insistencia de Mariano por convertir en doctrina la memoria de Emilio Sánchez Piedras, lo hace correr el riesgo de perder más de la cuarta parte de los potenciales votantes, quienes carecen de información suficiente respecto a dicho personaje.


Una sugerencia al contador Mariano González Zarur, cuando evocativo de las grandezas de Emilio Sánchez Piedras, hace de la memoria de este una especie de doctrina a la que trata de jalar a miles de potenciales votantes, que pueden estar interesados en el proyecto plural, por medio del cual quiere llegar a gobernador.

Resulta que más de la tercera parte de los votantes son menores de 29 años. Y la enorme mayoría de ellos desconoce el legado de Sánchez Piedras. Se les vende un mito al que difícilmente aceptarán pues ese importante sector social, también suele ser exigente con los argumentos por medio de los cuales, los candidatos y sus coaliciones o partidos intentan agruparlos.

La apuesta de alguien que quiere llegar al poder debería ser de vida y no de muerte. Don Emilio, querido y respetado político, puede entonces lesionar con las frecuentísimas evocaciones a su obra, el creciente número de simpatizantes del apizaquense. Si este considera que la tercera parte de sus votantes debería por lo menos tener una información más clara respecto al significado del mandatario con quien inició el despegue de Tlaxcala, también comprenderá que corre el riesgo de dogmatizar su proselitismo, pues de otra forma sería imposible convencer a los jóvenes.

Teniendo en cuenta que ya son 29 los años de la desaparición de Sánchez Piedras, el candidato tricolor, en realidad apuesta a una campaña entre viejos. Hay que ver la abusiva repartición de candidaturas de nombres prehistóricos (Héctor Martínez, Federico Barbosa, Flores Nophal, entre otros) o aquellos relacionados con la corrupción (Fermín Sánchez Varela, Linda Marina Munive). Y a estas alturas lo menos que se puede esperar del experimentado contador son errores como este, de montar ofrendas en julio, cuando lo que debe hacer es generar una verdadera descarga eléctrica entre votantes de treinta años y menos.

La Gran Alianza

Con gran solemnidad fueron convocados alcaldes perredistas para una reunión de emergencia el próximo viernes. El tema, es probablemente la gran alianza que sin duda habrá de conformarse, al menos para lograr un impacto mediático, días antes de la elección.

Si Mariano asegura que otra diputada orticista, Oralia López Hernández, ya se encuentra comiendo de su mano, su contraparte el gobernador, parece haber avanzado en la negociación de sumar al barco adrianista (a solicitud o indicación del gobierno del aiga sido como aiga sido) al importantísimo contingente de perredistas tlaxcaltecas, dispuestos a dar la batalla para que su lideresa se considere una contrincante de altura, pero también conscientes de que una derrota no les garantiza seguir viviendo fuera del presupuesto.

Así que el factor Rosalía Peredo Aguilar, cobra un interés extremo, pues su eventual suma (también en el terreno mediático) a uno u otro proyectos ( el de Adri y el de Mariano) será la forma de inclinar la balanza y en consecuencia ayudar con el triunfo a alguno de los que en este momento andan que no creen en nadie.

Felicidades por el cambio de actitudes de la jerarquía católica

Cristobal Gaspariano Tela, es el nombre del vocero de la Diócesis tlaxcalteca, cuyo mensaje en la víspera de la elección, evidencia un cambio importante en la actitud de los religiosos. Se nota el contraste entre lo propuesto por Gaspariano, ayer en rueda de prensa, estimulando las propuestas entre candidatos para impedir el abstencionismo y, aquella descarada invitación a sufragar por una abanderada en particular hecha por el obispo Francisco Moreno Barrón, pero a través de una tabla de mandamientos a la que llamamos ley Barrón cuyo contenido, lo menos que hacía era llamar pecador a quien no votase el cuatro de julio.

Y ese no era el problema más grave, sino la concatenación amañada de premisas, de tal forma que a los pecadores no votantes (he aquí la más cínica parcialidad) se perderían de decidir su voto anteponiendo la fe de su candidato y, considerando una falta grave el tener presentes a partidos que apoyan a las mujeres para que sean ellas quienes decidan sobre su cuerpo y no,  las santas cofradías del reclamo.

Enhorabuena a Cristobal Gaspariano Tela, muestra de la mesura en que deben conducirse todos los religiosos, sin importar las cantidades de fieles que dicen tener y, sobre todo, dirigiendo su mirada al ejercicio de autocrítica realizado por el Papa Benedicto XVI, respecto a las abyecciones registradas en cientos de ministros, devenidos en pederastas, corruptos y cuanto calificativo pueda darse a quienes, con los defectos (y también virtudes) del ser humano, sacaron ventaja a su liderazgo espiritual para atentar contra los valores de los seguidores suyos, pese a lo devaluados que se encuentran.

Las claves para ganar la elección

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Parece una perversa planeación para golpear con más contundencia y claridad al régimen cuyo desgaste incluso lo hace consciente de la grave circunstancia a la que se enfrenta.

Dice Mariano que la única derrota sufrida por su partido ocurrió en 1998, cuando Joaquín Cisneros protagonizó el primer descalabro tricolor, ante un ex tricolor: Alfonso Sánchez Anaya (quien se hizo con la franquicia perredista). Y también afirma que en 2004, él no perdió ante otro ex tricolor:  Héctor Ortiz (quien compró a los panistas).

Entonces, ¿por qué no rindió protesta como mandatario?

Ya pasaron casi seis años de ese evento. Y el divo sigue sin aceptarlo. Mala táctica porque los duelos fratricidas que se instauraron en Tlaxcala a partir de 1998 se han caracterizado por los odios descarrilados entre ¿hermanos?, herederos de Emilio Sánchez Piedras.

Sin proponérselo, el presidente Felipe Calderón, vino a romper con la función de lucha libre entre los descendientes políticos del respetado ex gobernante apizaquense.

Aún así no pudo impedir el juego perverso encabezado por Beatriz Paredes Rangel, la mujer de los abrazos fríos que en lugar de afecto llevan piquetes de ojos como pudimos verlo en la protesta de Mariano González Zarur.

Así que, nuevamente vemos escenarios semejantes a los de 1998 y 2004, cuando los entonces candidatos a gobernador se convirtieron en el objetivo de “amigos” y enemigos, para golpearlos con saña en el caso de no ceder a dislocadas peticiones.

2010 no es la excepción.

Pero la irrupción de Mariano hablando del desencanto panista, local y nacionalmente, habla de análisis tras sus interlocuciones; alcances delicadamente advertidos, pero incapaces de competir contra el impetuoso desdén marianista que, nada más ayer se echó a la uña al trompo cisnerista, por afirmar que la de Joaquín sí fue derrota, no como la de él que, fue triunfo aunque a final de cuentas sí, sí perdió…

Parece un urdimiento perverso, pero así es. Quien con más inteligencia, valentía y autenticidad, no deje piedra sobre piedra del actual régimen, será capaz de sentar las bases para edificar la torre de su corriente política, como los cruentos asesinatos perpetrados por el león en contra de la descendencia que no es suya.

Y en esta primera etapa, de la destrucción, veremos cuál de los cuatro candidatos es capaz de imponer la serenidad en la inquietante labor del bombardeo. Ninguno de ellos tendría motivos para abrigar afectos con el actual.

Hasta es derecho afirmar que el mandatario en funciones se halla muy consciente del desgaste de su figura en el gobierno y, no le ha de quedar otra que, “aguantar vara” y, de ser posible buscar temas para salir por la tangente.

Y que los cuatro tienen con qué golpear, nadie lo duda.

Digamos que la más comprometida es Adriana Dávila. Pegar por pegar no le produjo sino el encono de su potencial antecesor. Pero ahora la circunstancia es distinta. Comanda a los propios operadores del orticismo en cuyo interior crece el rencor, por alguna causa de las muchas a las que un gobernador a punto de dejar de serlo, se ve precisado a recurrir para salvar el pellejo.

Pues esos “operadores” habrán de negar tres veces a quien los inventó y no dudarán un ápice en contribuir a su destrucción.

El caso de Minerva Hernández Ramos, digamos que es el más ventajoso por cuanto conocimiento y experiencia en el ámbito de la diplomacia, gracias a lo cual pudo acercarse a personajes que, sin duda le salpicaron excelente brisa.

No dudo que en materia de cuentas públicas y otros factores de corrupción la especialista en esos menesteres, Minerva, no perderá el tiempo en aceitar el equipo pesado para iniciar el bombardeo.

A Rosalía Peredo le sobran motivos y cuerda para cobrar facturas pendientes, y combinarlas con el rencor de la sanchezpiedrista Beatriz, para impedir el crecimiento del sanchezpiedrista Mariano. O sea, el fratricidio presente en esta lucha que debería presentar absolutas condiciones de nuevo cuño y dejar atrás este anquilosado método de asesinarse cada seis años.

Lo cierto es que atrás quedó ese estilo de disputarse el poder. Y para ello hubo de intervenir el yunque.

Qué paradoja. La ultraderecha que usa al PAN como caldo de cultivo para su saciamiento, contra la ultraderecha que hace lo mismo con el PRI, pero lo disfraza de democracia y justicia social.

Creo que ahí radica la enemistad de esos grupos herederos de Sanchez Piedras. El de Beatriz –que llegó al más alto nivel de su partido- haciendo una apuesta permanente por la izquierda dentro del  partido de centro al cual comanda. La derecha en el PRI, con los herederos de Salinas que se niegan a morir (Manlio, Jackson)

Claro, es otra clave para el triunfo. Quien logre superar este constante intento de destrucción puede aspirar a un triunfo auténtico.

La lucha fratricida de los sanchezpiedristas

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Beatriz, la heredera más querida de Sánchez Piedras, goza urdiendo formas para lastimar a su hermano, Mariano; pero este, siempre ha encontrado la forma del desquite.

Tercera reunión de los priístas en la antesala de una elección. Las dos pasadas privó el desánimo, pero en esta, la circunstancia es favorable pues, parte de un proyecto personal –el de Héctor Ortiz – abatido por el poder superior del presidente Calderón, abriendo un camino bien ancho para que lo recorran las nuevas generaciones revolucionarias.

Nuevas, porque si Mariano González y su eventual triunfo, ceden a la tentación de hacer autoridad a los viejos rateros, vanidosos y cínicos que, durante años hicieron del tricolor su modus vivendi, flaco favor harán al estado de los edificios rentados a amigos y de los números en un contexto obnubilado.

Ninguna sede fue mejor para evocar los tiempos del sanchezpiedrismo como el auditorio que en Apizaco lleva su nombre. Por enésima ocasión se atribuyeron al gobernador Emilio, habilidades casi fantásticas, imposibles de superar por los cinco que le han seguido hasta la fecha (Tulio, Beatriz, Quiroz de la Vega, Álvarez Lima, Sánchez Anaya y Héctor Ortiz).

Para Paredes, el nombre de Don Emilio es el lazo de unidad que nunca habrá de distanciar a los herederos del destacado gobernante, a quien le dedicó admiración, afecto y gratitud.

La leyenda, sin embargo, ha visto desmoronarse al emblema verde, blanco y rojo, a causa de las luchas fratricidas protagonizadas por sus herederos. En 1998, Beatriz contra Joaquín Cisneros, con la ayuda de Héctor Ortiz, facilitaron el triunfo de Alfonso Sánchez Anaya, como el primer descalabro priísta del que se consideraba un bastión tricolor en el país.

En 2004, otra vez, Beatriz contra Mariano González y su entonces sobrado patrocinio de Enrique Jackson que, lleno de vanidad hubo de contemplar un doloroso descalabro más, debido a la subestimación con la que Paredes suele coronar sus procesos de odio personal revestidos de impasibilidad.

Y 2010 llevaba el mismo rumbo. Beatriz, ahora lideresa nacional del PRI, instalada en el Olimpo y dispuesta a aplastar con su pulgar al históricamente rebelde Mariano, el mismo que siendo alcalde de Apizaco disfrutó el ejercicio de la provocación y el ninguneo a la boyante oradora, acogida en el reino de Sánchez Piedras cuando sus enormes ojos resaltaban la belleza que con los años fue vulnerada por sesenta kilos de desbordado placer culinario.

Así que de no ser por la ayuda de Calderón, aniquilando el proyecto orticista de un gobernador dispuesto a inscribir su nombre en este y los sexenios por venir, la vanidad beatricista habría permanecido tan lesiva como antaño y, el desplante marianista tan explosivo como el genio y figura que es.

Les ha favorecido el apetito del Yunque por conservar a Tlaxcala como un suvenir, ahí medio devaluado… los distrajo de seguir tejiendo la estrategia para perjudicarse entre hermanos, para seguir creando formas de lastimarse y aniquilarse.

Un verdadero homenaje a Sánchez Piedras, debería ser honrar su memoria con reales planes de progreso y no con este tipo de pugnas disfrazadas de reuniones multitudinarias en las que acaban por levantarse una mano en señal de victoria y, hacer cuernos con la otra, como argumentando que el odio no se ha terminado.

Esto a penas empieza. De la toma de protesta aguardemos a ver quién asesta el primer golpe. Lo cierto es que una pupila de Sánchez Piedras, tal vez la más querida de todos, ha alcanzado niveles que nadie sospechaba.

Que otro pupilo, Mariano, insiste en abordar el tren que nadie detiene.

Pero que estos dos, son tan buenos para la tenebra que suelen gozar más con el intercambio de metralla que haciendo equipo en un solo rumbo.

El malogrado cacicazgo académico; la UAT cierra sus puertas al debate entre políticos

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Ahora que la aplastante mano de la Derecha hizo añicos a académicos, hacendados y revolucionarios, ¡Viva Cristo Rey y las decisiones de su magestad: el yunque!

La Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) no va a ser utilizada como espacio de debate entre candidatos a la gubernatura, advirtió el rector, Serafín Ortiz Ortiz.

¿Implicará este distanciamiento la renuncia de los académicos de Tlaxcala a su participación en el quehacer público?

Es la clase pensante de la entidad, la que decidió moldearse en formas que le permitiesen ser considerada una alternativa, luego de decenios de un raro monopolio que daba la oportunidad a los ricos –acaso descendientes de hacendados – de ver en el poder la consecución de otras maneras de dominio.

El ocho de noviembre de 1998, ese tremendo priísmo, al cual nadie hubiese pensado en doblegar, registró el primer revés.

El responsable de esa “hombrada” fue un destacado priísta, descendiente de hacendados, quien con el tiempo no sólo enterró a su ex partido en Tlaxcala, sino que tuvo un crecimiento en la izquierda mexicana, al grado que recientemente participó en la refundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Se trata de Alfonso Sánchez Anaya, quien según vemos, dio a los hacendados una variante en el arribo al poder. Antes lo hacían con la marcha de zacatecas como fondo musical. Luego, los “sí se pudo” sustituyeron a esa emblemática marcha alusiva a la Revolución Mexicana.

ASA, suponía que varios sexenios se derivarían de la formidable toma pacífica de Palacio asiendo la bandera de la izquierda. Pero intentó perpetuarse a través de su cónyuge. Y aquellos que un día lo apoyaron, le dieron la espalda.

Hoy, Héctor Ortiz, parecía tener un plan semejante: sexenios y sexenios bajo la influencia del orticismo, su corriente política, concitadora de grupos, motivando a miles a votar por ella.

A diferencia de ASA, el actual gobernador de Tlaxcala, carece de un historial en las haciendas de la entidad. Su desempeño tiene un modesto inicio al ser acogido por la familia Juárez Carro, donde le sería inculcada la vocación por el estudio.

Ortiz tampoco fue discípulo de Emilio Sánchez Piedras, uno de los gobernadores que más huella han dejado en la historia de Tlaxcala y, que no tuvo empacho en compartir su oficio con Beatriz Paredes, Afonso Sánchez Anaya y Mariano González Zarur.

Y hasta en las asambleas de la Confederación Nacional Campesina (CNC) se le veía muy oculto, en el regazo de Beatriz, entonces secretaria general de dicha organización.

Con poco tiempo de diferencia, Ortiz alternaba su cercanía a Paredes, lo mismo como diputado federal que, como alcalde, y antes, rector de la UAT.

Es aquí, donde a los universitarios les surge el gusto por disputar el poder. Llegan a verlo como eventual “cacicazgo académico”. Y con el tiempo, en noviembre de 2004 lo consiguen, y con ello cambian la historia de estado, donde hijos y nietos de hacendados se habían pasado la estafeta, a excepción de Beatriz Paredes y Antonio Álvarez Lima, cuyo izquierdismo los apartó del tremendo conservadurismo de los sedicentes priístas que los antecedieron (incluido ASA).

Los académicos, a quienes no disgustaba verse un día como grupo hegemónico, capaz de ganar más elecciones a la gubernatura, habían sido esmerados en neutralizar a los mecanismos electorales de sus adversarios.

Pero nunca imaginaron que un poder superior, como el del Presidente de la República, pudiese desplazarlos en forma tan dolorosa.

Entonces, la disputa entre hacendados y académicos quedó para mejor momento, porque un miembro de la clase media, Adriana Dávila Fernández –hija de ferrocarrilero-, encarnaría una opción electoral más: la de la indefinición ideológica, la del poder por el poder, la elección que cambió la palabra competencia electoral, por la de humillación de los grupos que durante generaciones labraron su verdad.

Hacendados, académicos y, digamos, miembros de la Revolución, serán aplastados por una fuerza electoral sustentada en la compra de votos al precio que sea y, utilizando, dicen, los programas federales en cuya promoción, por cierto, puede leerse y escucharse la advertencia de su prohibición de ser manipulados por los partidos políticos.

Qué raro, verdad. Para meter goles al gobierno federal y a las instituciones, nadie mejor que el propio gobierno federal.

Yo creo que por eso, la UAT, decidió cerrar sus puertas. Qué bueno que así lo haga. Los académicos a hacer ciencia y los políticos a hacer lo propio.

Ahora, quién sabe cómo reaccionarán los hacendados y los miembros de la Revolución al ver  a la expresión más aplastante de la Derecha haciendo añicos a la estabilidad y a la gobernabilidad de esta pequeña porción de territorio nacional llamada, no sin razones de peso, laboratorio electoral.