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Los cambios en el gabinete para seguir igual o peor

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A casi un mes de que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez haya anunciado una serie de cambios y rotación de funcionarios en su principal equipo de trabajo, la realidad confirma que sólo se trató de simples reacomodos para seguir igual o peor, porque dígame si hay alguien que pueda confirmar la transformación de una de las áreas que fueron sometidas a esos ajustes de personal o si todo se mantiene en el esquema que impera desde el inicio de la actual administración.

La llegada de Florentino Domínguez Ordoñez a la Secretaría de Educación Pública cada vez se comprueba que tuvo la intención de aprovechar esa posición no para mejorar y modernizar los procesos de aprendizaje de los estudiantes tlaxcaltecas, sino para apuntalar las aspiraciones de ese funcionario rumbo a las elecciones del 2021 y tratar de hacer crecer su posicionamiento como un aspirante priista a la gubernatura de Tlaxcala.

Florentino Domínguez si bien está metido al cien por ciento en la sucesión, también dedica tiempo para atender la problemática heredada en esa dependencia y sobre todo para recomponer las relaciones con el personal y los sindicatos magisteriales, pues es innegable que éstas se encontraban muy deterioradas por los aires de diva que tuvo su antecesor Manuel Camacho Higareda.

La Secretaría de Educación Pública en Tlaxcala siempre se ha caracterizado por ser un instrumento político electoral que es utilizado para las elecciones por los gobernadores en turno. Hoy no será la excepción y Domínguez Ordoñez empleará esa fuerza para primero convertirse en el candidato oficial del PRI al gobierno y después para tratar de retener para su partido la administración estatal que encabeza su amigo Marco Mena.

La salida del hidalguense Alberto Jonguitud Falcón de la Secretaría de Salud para dar paso a un médico tlaxcalteca de nombre René Lima Morales avivó la esperanza de que los servicios de salud en Tlaxcala mejorarían, sin embargo a casi un mes de ese cambio las carencias y deficiencias en clínicas y hospitales se conservan y sin que a nadie parezca importarle tal situación.

Hay aparatos médicos que no sirven como el tomógrafo o los equipos para tomar Rayos X. La escasez de medicamentos sigue y la ausencia de personal especializado es notable. Esa dependencia está más que descuidada y si en la pasada administración los servicios que ofrecía eran malos, hoy en día son pésimos, tan es así que el personal de la Sesa asegura que estaban mejor con el hidalguense Alberto Jonguitud que con su paisano Lima Morales.

En la en la Secoduvi el negocio y las obras siguen igual. Los trabajos de modernización de la carretera Tlaxcala Apizaco siguen siendo un dolor de cabeza para cientos de automovilistas que deben circular por esa zona, por lo que la llegada del delicado Alejandro Serrano García no implicó ningún cambio al estilo y ritmo que impuso en esa dependencia el gris Francisco Javier Romero Ahuatzin.

Nadie sabe con precisión si la ampliación del estadio Tlahuicole o la modernización de la mencionada carretera se podrán inaugurar antes del tercer informe de gobierno de Mena Rodríguez, como era la intención del mandatario que tiene la urgente necesidad de entregar algunas obras para que los ciudadanos perciban que si está haciendo algo por el estado.

Los otros dos cambios que incluyó a la pareja consentida del gobierno y que goza de la venia del joven mandatario para que se sigan promoviendo, son Anabel Alvarado Varela que desde la Secretaría de Turismo no pierde oportunidad para proyectar su estropeada imagen con miras a lograr una candidatura para los comicios del 2021, específicamente para convertirse en alcaldesa capitalina o quizá diputada local, porque simplemente para la gubernatura no le alcanza como tampoco para buscar una diputación federal.

Su pareja e incondicional Manuel Camacho Higareda se resiste a dejar su adicción al reflector y ahora como coordinador del Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario busca combatir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los tlaxcaltecas que viven en zonas marginadas. Su protagonismo mata cualquier sana intención que pudiera tener ese funcionario, quien ya demostró su incapacidad cuando estuvo como responsable de la Secretaría de Educación Pública.

Los otros dos cambios que incluyeron a Arnulfo Arévalo Lara y a José Luis Ramírez Conde, quienes asumieron el control de la Sefoa y la Secte, respectivamente, son quizá los más acertados porque de inmediato ambos políticos se involucraron con sus nuevas responsabilidades y ya tienen definido el plan a seguir para mejorar los servicios que ofrecen esas dependencias, por lo que pronto se verán resultados positivos.

Desorden y excesos, características del Congreso del Estado

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Los cambios registrados en los órganos de gobierno del Congreso del Estado resultaron un fiasco, porque los nuevos responsables llevan paso veloz para conducir a ese poder al despeñadero de la ingobernabilidad. Su ambición por el dinero fácil y los lujos ha predominado sobre los acuerdos y la política, de ahí que hoy en día la Junta de Coordinación y Concertación Política en manos de la petista Irma Garay Loredo se caracteriza por violar constantemente el reglamento.

La mayoría de los diputados que integran la actual legislatura están más que arrepentidos de haber apoyado la llegada a la presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política a la pazguata Irma Garay, hija del vividor Silvano Garay Ulloa, porque las sesiones del pleno inician tarde ante su constante incapacidad y falta de oficio político.

La inexperiencia y su limitado nivel de comprensión de la corpulenta militante del PT la ha llevado a violentar el reglamento de ese órgano que establece que primero se enlistan las iniciativas para lectura y después los dictámenes para su votación, pero sobre todo se debe garantizar que se respete el orden que acuerda la junta, lo cual no siempre sucede ni se vela porque así sea.

Un claro ejemplo de lo anterior pasó en la sesión de ayer martes, la cual inició la iletrada diputada del PT, María Félix Pluma Flores, presidente de la Mesa Directiva, sin tener el proyecto de acuerdo de la Comisión Especial encargada de la evaluación del magistrado en funciones Elías Cortés Roa, quien podría ser o no ratificado en su cargo.

Lo curioso es que en esa comisión aparecieron los mismos diputados que el año pasado avalaron el cuestionado regreso de Fernando Bernal Salazar como magistrado del Tribunal Superior de Justicia, quien por cinco años sostuvo un litigio y que al parecer con la ayuda de dos millones de pesos que se habrían repartido entre algunos legisladores logró su reincorporación al Poder Judicial de Tlaxcala.

Esa comisión será presidida por la priista Zonia Montiel Candaneda, quien será “supervisada” por el voraz morenista y principal operador en el Congreso del Estado, Víctor Manuel Báez López, quien decidió contar con el apoyo incondicional de su manito y confidente ex perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y su audaz escudero el panista Omar Milton López Avendaño, así como por José Luis Garrido Cruz, un legislador que tiene buen olfato para ubicar dónde hay el dinero.

Y como era necesario tener diputados de relleno o borregos que se limitan a votar lo que les ordenen, también se optó por incorporar a la insaciable Irma Garay, al blandengue Ramiro Vivanco Chedraui y a las intrascendentes Maribel León Cruz y María Isabel Casas Meneses.

Los diputados están desatados y pronto veremos si sus intenciones son buenas una vez que aprobaron la comparecencia de la titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas María Alejandra Marisela Nande Islas, a fin de que informe con toda veracidad los criterios de distribución de las participaciones federales a favor de los 60 municipio y Poderes del Estado.

Los legisladores tienen documentos de la Auditoría Superior de la Federación que acreditan la mala distribución de los recursos que el gobierno federal envía a Tlaxcala, pues se presume que la administración del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez se ha quedado indebidamente con más de 2 mil millones de pesos.

Ese problema que conoce desde hace algunos días la diputada morenista de doble moral María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado se pretendió ocultar o minimizar, con la clara intención de no molestar al gobernador, sin embargo el asunto ya trascendió y ahora habrá que ver que explicación ofrece la funcionaria menista para justificar la retención ilegal de tal cantidad de recursos públicos.

Si los diputados llegarán o no hasta el fondo para esclarecer la mala distribución de las participaciones federales nadie lo sabe, porque un día se muestran muy decididos y al otro simplemente ya no se acuerdan de sus exigencias.

El tiempo nos dará la respuesta.

Diputados deciden enviar al carajo la austeridad

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Pronto se verá si en los hechos los diputados locales realmente propusieron un presupuesto menor en 20 millones de pesos con respecto al de este año que fue superior a los 244 millones de pesos, pues el documento que avalaron en una sesión privada establece que para el 2020 dispondrán de más recursos públicos y mantiene los excesos en comida y bebidas, por lo que es un hecho que decidieron guardar en el sótano del Poder Legislativo cualquier indicio de austeridad.

La versión oficial del Congreso del Estado difundida en un escueto e impreciso comunicado pronto podría irse a la basura cuando se haga público el anteproyecto de presupuesto de egresos del próximo año y se compruebe que éste incluiría un incremento del 5 por ciento (alrededor de 14 millones de pesos) y que diputados como el morenista Víctor Manuel Báez López, el neopetista y ex perredista, Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y la opaca y pazguata legisladora del PT y presidenta de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Irma Garay Loredo, alentaron al resto de sus compañeros a conservar sus lujos y privilegios.

Aunque hubo legisladores (María Ana Bertha Mastranzo Corona, Michaelle Brito Vázquez, María de Lourdes Montiel Cerón, Víctor Castro López y Ramiro Vivanco Chedraui) que propusieron reducir el presupuesto del Poder Legislativo para el siguiente año con decisiones pragmáticas como cancelar el oneroso comedor, la compra de agua mineralizada Pierret y otros gastos superfluos, la realidad es que los morenistas de doble moral apoyados por los ladinos diputados del PES y el resto de las insaciables del PT optaron por mantener esos lujos y seguir comiendo salmón y otras exquisitas comidas a costa del dinero del pueblo.

Estudios del el Instituto Mexicano para la Competitividad demuestran que el Congreso de Tlaxcala no sólo es improductivo, sino que tiene un alto costo para los ciudadanos por la enorme cantidad de recursos que se destinan para mantener a 25 diputados que disponen de millonarios fondos para entregar apoyos sociales que nunca llegan a los tlaxcaltecas.

La actual legislatura bajo el control de Morena y sus aliados el PT y el PES salió igual o peor que las anteriores. El ofrecimiento de hacer realidad la austeridad republicana y terminar con los excesos que caracterizaban a las pasadas legislaturas que controló el PAN, el PRD y el PRI sólo se quedó en el discurso, porque en los hechos los diputados locales que forman parte de la Cuarta Transformación que impulsó el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, son tan voraces como aquellos que tanto criticaron y que en su momento los ciudadanos y ciudadanas tlaxcaltecas decidieron castigar.

Pronto se conocerá quiénes fueron los diputados que avalaron ese amañado anteproyecto de presupuesto de egresos y los detalles que contiene ese documento que esconde varios gastos superfluos.

La mediocridad de la actual legislatura es evidente, por lo que no resulta extraño que cada día caven más profundo el hoyo donde seguramente quedará enterrada una vez que concluya su periodo.

El insufrible Pérez Carro se queda

Sin tener elementos legales o el fallo de un juez, el gobernador de Tlaxcala Marco Antonio Mena Rodríguez decidió salir a la defensa de su cuestionado secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro.

El joven mandatario que evadió el tema de Pérez Carro por varios días por fin rompió el silencio para dejar entrever que el ex fiscal de la PGR sobre el caso Ayotzinapa es inocente y que la Fiscalía General de la República no encontrará ningún elemento para vincularlo a un proceso penal por la pésima investigación que se hizo para esclarecer la desaparición de 43 normalistas registrada el 26 de septiembre del 2014.

Lo anterior fueron los argumentos de Mena Rodríguez para confirmar que José Aarón Pérez seguirá en la Secretaría de Gobierno, lo cual no cambiará en nada las cosas en el gobierno del estado, porque para nadie es un secreto que ese funcionario está lejos de ser el número dos en la actual administración, pues el que realmente desempeña esa función y ejerce el poder en las constantes ausencias de Mena Rodríguez es el poblano Alberto Amador Leal.

Pérez Carro es un títere y una figura decorativa que el gobernador conservará para seguir contando con el afecto de la ex gobernadora Beatriz Paredes Rangel. Así de simple.

Eduardo Valiente y su descabellada invitación a irse

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Hasta ahora se desconoce si es real la invitación que recibió el secretario de Seguridad Ciudadana Eduardo Valiente Hernández para incorporarse a la Guardia Nacional por parte del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal, Alfonso Durazo Montaño, o se trata de justificar su posible salida de esa dependencia luego del evidente fracaso que ha tenido para contener la incidencia delictiva en Tlaxcala.

 

Resulta extraño que el oriundo del Estado de México primero haya tratado de ocultar su declaración en torno a que ya había aceptado la invitación para irse a la Guardia Nacional para después volver con ese cuento, pero con la condicionante que el gobierno federal le guardará su puesto hasta que concluya su encargo en la administración de Marco Antonio Mena Rodríguez, cuyo gobierno dejará el poder en agosto del 2021.

Lo anterior resulta poco creíble no sólo porque el gobierno federal no ha podido contener ni ha logrado disminuir el impacto de la inseguridad en el país, sino porque dudo que en sus planes esté la posibilidad de esperar 23 meses para que un funcionario tan mediocre como Eduardo Valiente se incorpore a la Guardia Nacional cuando está comprobado que como responsable de la Policía Estatal en Tlaxcala no ha dado resultados.

Otro dato que no se puede ignorar es el hecho de que Alfonso Durazo podría dejar a finales del 2020 o a principios del 2021 la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno que encabeza el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, pues su intención es convertirse a través de Morena en el futuro gobernador de Sonora.

Si su conocido Durazo Montaño ya no está en el gobierno federal para cuando termine su responsabilidad en Tlaxcala, entonces quién le abrirá las puertas en la Guardia Nacional donde según el soberbio funcionario estatal lo esperaran.

Eduardo Valiente no se siente cómodo en el gobierno de Mena Rodríguez y quizá ya percibió que el joven mandatario tampoco está contento con su trabajo, por lo que el primero pareciera que ya decidió preparar un escenario para su eventual salida de la administración estatal y así evitar señalamientos de que fue cesado o despedido por no poder con el cargo.

La percepción entre el imaginario colectivo de la entidad es que la inseguridad en Tlaxcala va en aumento y que el gobierno del estado y el responsable de esa tarea, Eduardo Valiente, han fallado rotundamente. La administración de Mena no ha encontrado al funcionario capaz de instrumentar una política de Estado en materia de seguridad que haga realidad la coordinación con las fuerzas federales y municipales.

Si el tal Valiente se quiere ir, el gobernador de Tlaxcala ya le hubiera tomado la palabra, porque al final resulta más contraproducente tener a un funcionario que simula y que dice combatir a los criminales cuando quizá ofrece las libertades que éstos requieren para llevar a cabo impunemente sus ilícitos.

Experimentar con funcionarios foráneos en el área de seguridad no ha sido lo mejor que le ha pasado a la entidad en los últimos años, ya que ni el oriundo de Campeche, Hervé Hurtado Ruiz, ni el mexiquense, Eduardo Valiente, han resultado la solución para la inseguridad que se empezó a percibir a finales del gobierno de Mariano González Zarur y que hasta hoy persiste.

Lo mejor que le pudiera pasar a Tlaxcala es que el tal Eduardo Valiente se fuera. O no.

Maldonado cumple y uniforma a personal del TSJE

Al fin se consolidó la entrega de uniformes en el Poder Judicial, proceso que sin lugar a dudas le dejó un amargo sabor a uno que otro magistrado.

El ex presidente del TSJE, Héctor Maldonado Bonilla, en su afán de lograr su “institución humana y vanguardista” decidió uniformar a todo el personal directivo, administrativo, jurisdiccional y hasta a los propios jueces, consejeros y magistrados que no pudieron dejar su investidura para que les fueran tomadas las tallas.

Hay que recordar que el ahora presidente del Poder Judicial, Mario Antonio de Jesús Jiménez Martínez, durante una sesión dijo que “para uniformes solamente los equipos de fútbol”, y que haría hasta lo imposible para no consolidar dicha entrega.

Sin embargo, el personal del área jurídica del TSJE que buscó por todos los medios cancelar el mencionado contrato con la empresa encargada de elaborar esa vestimenta se limitó a decir que éste se tenía que cumplir con el acuerdo porque estaba bien elaborado, de ahí que no les quedó otra más que prolongar la entrega de los uniformes.

Los que saben dicen que el rechazo a la idea de que todos se uniformaran se trató de un tema de egos entre las magistradas, porque evidentemente no eran de las marcas que acostumbran a comprar (por ejemplo la famosa marca española desigual predilecta de Xicohténcatl Corona) ni mucho menos salieron de las sucursales de Palacio de Hierro o ya de plano Liverpool.

Y para hablar de egos es imposible no citar de manera puntual a la magistrada Rebeca Xicohténcatl, porque ante su sentido de superioridad y del hecho de pensar que “los magistrados jamás podremos vernos como el resto del personal puesto que nos confundirían”, es prudente evocar la popular frase “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.

La campeona de la incongruencia y la simulación

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A la diputada morenista presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado, María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, le urge un asesor, un psiquiatra y un curso intensivo de moral de los que suele dar el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, porque su doble cara para la revisión y rendición de cuentas resulta insultante y la evidencian como una mujer incongruente, torpe, oportunista, convenenciera y limitada que con declaraciones estrambóticas pretende combatir la corrupción.

Dejar una de las comisiones más importantes del Congreso del Estado a una diputada que sus neuronas están incapacitadas para entender y comprender los procesos de fiscalización es quizá el error más grande de la actual legislatura, porque la corrupción y el combate de esa lamentable práctica no se logrará con declaraciones y oficios, mucho menos con tratar de culpar de esos millonarios desvíos registrados en dependencias estatales, ayuntamientos y organismos públicos descentralizados al Órgano de Fiscalización Superior (OFS) que sólo hace un trabajo contable, técnico y jurídico que siempre termina contaminado y manoseado por las negociaciones, los arreglos y acuerdos que hacen los legisladores.

La locuaz María del Rayo Netzahuatl está empeñada en “recuperar”, al menos en el discurso, más de 4 mil millones de pesos observados por el OFS a diferentes entes fiscalizables entre el 2013 y 2018, por lo que no para en exigir detallado informe que aclare cuál es el estatus de cada uno de los casos que contribuyeron a tal suma de dinero público, pero es evidente que la morenista omite en presionar a las demás autoridades involucradas en ese proceso y que tendrían que estar haciendo algo para sancionar a los probables responsables de esos presuntos desvíos.

Si está tan decidida a que se aplique la ley, porque no pide al Fiscal Anticorrupción de la inservible PGJE, Pedro Sánchez Ortega, un informe de las más de 30 carpetas abiertas contra igual número de ex alcaldes que existen en su poder y que ninguna ha sido judicializada. O por qué no ha acudido con los expedientes de esos casos al Comité Ciudadano del Sistema Anticorrupción para solicitarles que ayuden en la investigación y se sumen a su “auténtica” exigencia de aplicar la ley a los responsables de esas anomalías financieras.

Así como está de quisquillosa la diputada zombi sobre el estado que guardan los procesos para recuperar ese dinero público, ojalá también hubiera asumido esa actitud inflexible, dura, intransigente y apegada a la ley en el reciente trabajo realizado en la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado para dictaminar las cuentas públicas del año pasado, pues para nadie es un secreto que ella permitió y facilitó el cambio del sentido de los proyectos de reprobadas a aprobadas.

Ella dejó que diputados locales con marcados intereses y arreglos avalaran estados contables de cuestionados ayuntamientos como el de Yauhquemehcan y Panotla sólo por mencionar algunos. Su silencio hizo mucho ruido y sólo la evidenció como una incongruente.

La doble personalidad de Netzahuatl Ilhuicatzi de poner la cara de honesta para exigir la recuperación de 4 mil millones de pesos y otra de cómplice para solapar excesos y malos manejos en ciertos ayuntamientos es digna de ser tratada por un avezado psiquiatra. La morenista no tiene credibilidad y la cara para ponerse recta o minuciosa, tampoco le queda la falsa postura moral de mostrar un “verdadero” interés de castigar y combatir la corrupción cuando ella forma parte de ese sistema.

Los diputados integrantes de la actual legislatura deberían analizar en serio la conveniencia de mantener o no a dicha compañera en la mencionada comisión, debido a que sus declaraciones y posturas no ayudan en nada y solo contribuyen a perder más credibilidad ante los ciudadanos que perciben que esa actitud es pura y vil simulación.

Morena se equivocó al enviar a una diputada tan limitada a la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado. Legisladoras de tal calaña sólo están provocando que los electores que creyeron en la llegada de una nueva y diferente generación de políticos se decepcionen, porque resultaron con las mimas mañas y vicios que los priistas, perredistas y panistas.

Que mal habremos hecho en Tlaxcala para padecer y lidiar con diputados tan miserables.

Las futuras alianzas rumbo a las elecciones del 2021

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Hasta ahora ningún partido político ha iniciado el proceso formal para intentar el amarre de una alianza o una coalición electoral rumbo a los comicios del 2021 en que los tlaxcaltecas elegirán gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad, sin embargo el PAN no ha dejado de pulsar el camino a fin de detectar a posibles aliados con los que podría ir en la próxima competencia.

Sin la oposición que en automático establecía la ex dueña del PAN en Tlaxcala, Adriana Dávila Fernández, para negociar una coalición, ese partido ha tenido acercamientos con Movimiento Ciudadano y el Partido Alianza Ciudadana que controla la familia del ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz.

El primero estaría más que dispuesto a ir junto al PAN en las elecciones del 2021, pues no sólo existen coincidencias localmente, sino entre las dirigencias nacionales de ambos institutos políticos. Los Ortiz lo mismo escuchan a los panistas que a un grupo de morenistas y otro de petistas interesados en sumarlos a su causa, pero sin comprometerse a nada porque aún es muy prematuro concretar un acuerdo.

La posibilidad de que el PAN y el PRD establezcan una alianza tal y como pasó en los pasados comicios locales existe, aunque no se le ve mucho futuro porque los militantes del sol azteca no están convencidos de apoyar a ninguno de los aspirantes panistas que se mencionan para la gubernatura del estado como la senadora Minerva Hernández Ramos y el empresario y ex diputado local, Juan Carlos Sánchez García.

Si bien Marko Cortés Mendoza, líder nacional del PAN, ya dio su aval para que ambos panistas busquen la nominación al gobierno del estado, también buscará convencer a Julio Cesar Hernández Mejía, actual presidente municipal de Apizaco, de participar en ese proceso interno al comprobarse que no sólo es un alcalde de resultados, sino uno de los mejores operadores panistas que sin atraer reflectores ha fortalecido las estructuras que apoyan a José Gilberto Temoltzin Martínez, presidente de ese partido en Tlaxcala.

El PRD está desesperado porque no tiene ningún gallo de peso para competir por la gubernatura y por eso montó el teatro de coquetear descaradamente con la presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, quien es una de las priistas mejor posicionada para alcanzar la nominación en su partido y aparecer en las boletas de los comicios de junio del 2021, sin embargo la tlaxcalteca estaría muy, pero muy lejos de renunciar al ex partidazo para emprender una aventura en otra fuerza política.

El PT digno a su naturaleza espera venderse al mejor postor y sacar provecho para que sus dirigentes encabezados por el insaciable Silvano Garay Ulloa sigan acaparando los cargos de representación proporcional y viviendo con lujos y excesos tal y como lo han hecho en los últimos años a costa de los recursos públicos.

Silvano Garay no quiere aliarse con Morena y menos si la candidata a la gubernatura en ese partido fuera la actual “super delegada” del gobierno federal Lorena Cuéllar Cisneros, de ahí que no ha dejado de apapachar a Anabell Ávalos y a la familia Ortiz con los que también podría aliarse.

El PRI aletargado y sin rumbo, está confiando en mantener su alianza con el Partido Socialista, Nueva Alianza y el Verde Ecologista. Ese bloque difícilmente le daría la garantía que requiere para retener el gobierno de Tlaxcala. Seguramente y alentado por la dirigencia nacional explorará la conformación de una coalición opositora más amplia y fuerte que podría incluir al PAN.

Morena, el partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, está invadido por la soberbia y hoy en día se siente tan poderoso y con una elevada aceptación popular que estaría en una posición de despreciar cualquier alianza electoral.

Los morenos se sienten invencibles y eso quizá sea su principal error. Para las elecciones del 2021 aún falta camino por recorrer y las circunstancias políticas electorales pueden cambiar.

La sucesión es un tema que poco a poco empieza a ganar terreno mediático.

Trascendidos en torno a la sucesión de Marco Mena

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El profe Florentino Domínguez Ordoñez parece que literalmente asumió el consejo que su amigo el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez dio el pasado 31 de agosto de agosto, cuando recomendó a los asistentes a una reunión de la unidad de la familia priista celebrada en el salón Joaquín Cisneros Molina del Recinto Ferial ponerse a trabajar porque no había candidaturas predefinidas.

Resulta que el marrullero priista ha empezado a armar bajo presiones y amenazas una estructura para apuntalar sus aspiraciones de convertirse en el próximo candidato del PRI a la gubernatura de Tlaxcala, para lo cual utiliza descaradamente al personal de la Secretaría de Educación Pública que es obligado a sumarse a ese proyecto que carece de viabilidad.

El pasado fin de semana, el camaleónico político que lo mismo puede trabajar para el PAN que para el PRI de acuerdo a sus conveniencias, sostuvo en encuentro reservado con sus principales colaboradores y operadores, quienes asistieron al “modesto” rancho que Domínguez Ordoñez posee en San Pedro Xochiteotla, localidad del municipio de Chiautempan.

Ahí, como si estuviéramos viendo un episodio más de Pinky y Cerebro, los funcionarios de la Secretaría de Educación Pública salieron más que dispuestos a conquistar la gubernatura de Tlaxcala y evitar que otro priista les dispute la candidatura, porque según sus sesudas y analíticas deducciones, el profe es el único capaz de enfrentar a los morenistas e impedir que éstos asuman el control del gobierno del estado.

La desesperación de Florentino Domínguez por crecer en las encuestas es tal que incluso invitó a participar en su aventura al “goloso” director de la primaria Lardizábal, Efrén Ricardo Oropeza Vázquez, quien enfrenta una acusación por acoso sexual por parte de una maestra de esa institución educativa.

Ahora se explica uno las razones por las cuales la denuncia de la maestra no prospera ni es debidamente investigada por las autoridades, pues resulta que el presunto acosador es amigo y operador del secretario de Educación en Tlaxcala.

Cientos de especulaciones se han generado luego que el pasado jueves se viera comiendo a tres senadores tlaxcaltecas en un conocido restaurante de la Ciudad de México.

Beatriz Paredes Rangel, la ex gobernadora de Tlaxcala, la ex líder nacional del PRI y crítica de conveniencia del gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estaba acompañada por los morenistas Ana Lilia Rivera Rivera y Joel Molina Ramírez.

Trascendió que un tema inevitable durante la comilona fue la sucesión en Tlaxcala, donde los tres políticos no habrían perdido la oportunidad para dirigir sus críticas a una de las aspirantes que encabeza las preferencias.

La reunión generó un excesivo morbo que alentó la tonta leyenda urbana de que la longeva priista sigue siendo un factor de peso en la sucesión gubernamental en Tlaxcala, lo cual es totalmente falso porque la ex gobernadora sólo vive de su “fama”. En los hechos su estructura político electoral sólo existe en el romanticismo de los viejos militantes del ex partidazo, pues ésta ya no existe ni tampoco se le ve operando.

El senador Joel Molina recurrió a su derecho de réplica, según él, para aclarar algunas imprecisiones de una nota informativa publicada en e-consulta Tlaxcala.

Niega que ser beneficiario del programa de Adultos Mayores del gobierno federal que encabeza su amigo López Obrador, pero cómo ésta es universal y se tiene derecho sólo por tener cierta edad que Molina Ramírez ya rebasa, se dio por sentado que recibía tal apoyo, sin embargo el ex priista nunca muestra el oficio o documento por el cual hubiera solicitado a la Secretaría de Bienestar ser dado de baja de ese programa social.

Si en realidad no cobra su pensión como maestro jubilado, el senador debería informar desde cuando no lo hace y hacer público el documento que entregó a la autoridad correspondiente solicitando le sea suspendido su pago.

En su carta no desmiente que haya cobrado un salario como líder de Morena en Tlaxcala, pues sólo se limita a decir que las prerrogativas del partido se han aplicado en términos de la ley.

Y ya que hablamos de Morena y su “diferente” forma de comportarse y hacer política, le cuento que hace unos días fue designado un amigo de los hijos de López Obrador como subdirector administrativo en el Hospital del ISSSTE de Tlaxcala.

Se trata de Abraham Landeta Leiva, un poblano que en los pasados comicios de la vecina entidad participó como candidato síndico en la planilla para el ayuntamiento de Tianguismanalco, pero como no logró esa posición se dice que un influyente de apellidos López Beltrán tuvo a bien en otorgarle trabajo en esta entidad.

La disputa por Morena a la vuelta de la esquina

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La decisión de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena descartó la semana pasada la encuesta como método para elegir la dirigencia del partido en Tlaxcala, pues va contra sus estatutos, de ahí que los diferentes grupos internos que se disputan esa posición harán más evidentes sus diferencias sin importar que a estas alturas ese instituto político también luzca dividido y fragmentado.

Ana Lilia Rivera Rivera, senadora por Tlaxcala y una de las fundadoras de ese partido celebró tal determinación porque en alianza con Joel Molina Ramírez, también senador y líder estatal de Morena, buscan imponer a un dirigente que gire en su órbita de influencia que complique la designación de la “super delegada” del gobierno federal, Lorena Cuéllar Cisneros, como candidata a la gubernatura para los comicios del 2021, bajo el principal argumento de que se trata de una arribista.

Desde hace una semanas ambos senadores habían comprobado que los militantes de Morena ya no estaban al 100 por ciento con ellos, pues algunos miembros del partido no tuvieron problema para mencionar que respaldaban a José Luis Ángeles Roldán, mejor conocido como “El Patrón”, quien sin caer en un protagonismos empezó a visitarlos y a solicitar su apoyo para representar a ese partido en la entidad.

Ángeles Roldán es ubicado como un lopezobradorista puro que trabajaría para el fortalecimiento del partido y para recobrar la unidad en Morena, pues tiene muy presente que la única forma de convertir a ese instituto político en la primera fuerza política en el estado es si éste lanza a los mejores candidatos y si evitan las fracturas por la designación de aspirantes a los diferentes cargos de elección popular.

Joel Molina y Ana Lilia Rivera son los únicos que al parecer tienen acceso al padrón completo del partido que hace unos años conformó el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por lo que cuentan con cierta ventaja para operar el cambio de dirigente, quien desde su particular punto de vista debe ser un morenista fiel a ellos.

Por todos los medios pretenden evitar que la próxima dirigencia local de Morena caiga en manos de un militante que termine por respaldar abiertamente las aspiraciones de Lorena Cuéllar, quien hoy por hoy es la contendiente más fuerte para ganar la gubernatura en las próximas elecciones.

La senadora Rivera al detectar que en algunos municipios los morenistas ya no estaban bajo su influencia, empezaría a manipular a sus contados seguidores para que éstos lanzaran acusaciones contra algunos diputados locales que etiquetaron recursos del Fondo de Acciones para el Fortalecimiento del Campo, bajo el argumento de que se había manipulado la lista de beneficiarios, cuando en realidad la molestia de la legisladora radicaba en que los militantes de ese partido la dejaron de apoyar porque vieron que era otro político el que les estaba ofreciendo programas y ayuda.

En Tlaxcala la renovación de la dirigencia estatal de Morena no será fácil y seguramente tendrá sus desencuentros. Su unidad y madurez política será sometida a prueba. Veremos qué tan democráticos son en ese partido que presume ser diferentes a los otros partidos políticos.

Tlaxcala y sus antros fuera de control

Los hechos violentos que cada fin de semana se registran en Tlaxcala y específicamente en los diferentes antros que operan en la capital debe ser una llamada de alerta para la presidenta municipal, Anabell Ávalos Zempoalteca, pues pareciera que esos negocios ya se salieron de control y que imponen su ley para funcionar violentando la norma.

Este fin de semana se conoció que una menor de edad habría sido atacada y privada de la vida al presuntamente salir del desprestigiado antro denominado Michemix, aunque otra versión indicaría que la joven habría estado en otro lugar de “sano esparcimiento”, sin embargo el hecho es que fue agredida y asesinada en una de las principales avenidas de la capital sin que la acreditada policía municipal pudiera hacer algo para evitarlo.

Las quejas de los ciudadanos y ciudadanas por los desmanes que cada fin de semana se generan en esos antros que se han multiplicado por diferentes zonas de la capital sin que exista una razón que justifique su expansión porque según el ayuntamiento capitalino no ha otorgado nuevas licencias de funcionamiento para ese tipo de negocios, van en aumento y pronto podrían dañar la imagen de Anabell Ávalos que prometió meter en cintura a esos centros de esparcimiento donde es común que vendan alcohol a menores de edad y drogas.

Si bien la violencia en los antros capitalinos no había cobrado ninguna vida, este fin de semana ya se tuvo la primera y esperemos que sea la última, de ahí que las autoridades municipales deberán mostrarse firmes si es que no quieren que ese problema crezca y se salga de control, para lo cual será necesario que algunos funcionarios dejen de pedir mochada y que otros más se pongan a trabajar y dejen de promocionarse a través de sus múltiples grupos vecinales para intentar convertirse en candidatos a algún cargo de elección en los próximos comicios.

Algunos cambios que ya tienen su pizca de decepción

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Los reacomodos al interior del Congreso del Estado siguen y ayer se concretó el cambio del coordinador de la fracción parlamentaria de Morena, responsabilidad que asumió José María Méndez Salgado, a quien se le vincula al grupo que encabeza el ex presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Víctor Manuel Báez López, quien dice ya tener de nuevo el control del Poder Legislativo tal y como pasó hace un año.

Ahora habrá que ver si los movimientos resultan positivos no sólo para el grupo político de Báez López, sino para el Poder Legislativo que necesita dar resultados y sacudirse los señalamientos que pesan en su contra de ser una legislatura igual que las otras sin rumbo, sin objetivos y sin compromisos claros y sobre todo solapadora de la corrupción.

La llegada de las diputadas Irma Garay Loredo y María Félix Pluma Flores a las presidencias de la Junta de Coordinación y Concertación Política y de la Mesa Directiva del Congreso local, respectivamente, no ha sido lo que se esperaba, pues la inexperiencias de ambas es más que evidente así como su falta de preparación para desempeñar esos cargos.

La primera ha tenido problemas para integrar los puntos a tratar en el pleno y su falta de oficio político no sólo ha provocado que se bajen algunos puntos anunciados en el orden del día de las sesiones ordinarias, sino que sus aliados como el PAN, PRD y PRI no están conformes con el desempeño de la petista que sólo se deja manipular por su padre el diputado federal y eterno dueño del PT en Tlaxcala, Silvano Garay Ulloa y el morenista Víctor Manuel Báez.

La segunda muestra claramente su novatez y su falta de profesionalismo en cada sesión ordinaria del Poder Legislativo. Su comportamiento en los eventos públicos donde representa al Congreso del Estado es gris y en pocos días ya devaluó esa figura por no tener una digna presencia. Ayer hizo el ridículo al encabezar el simulacro que se llevó a cabo para conmemoración de los sismos registrados el 19 de septiembre de 1985 y del 2017, pues fue evidente que no sabía cómo realizar esa labor ni tenía idea en dónde se encontraban las salidas de emergencia del inmueble localizado en la calle Allende donde dice trabajar desde hace más de un año.

Sus aires de diva la invaden y la hacen ver como una muchacha sin carácter y que necesita en todo momento ser manejada para que no la cague cada vez que sus limitadas neuronas deciden activarse.

José María Méndez deberá mostrar oficio político y tratar de unir a la fracción que coordina desde ayer, pues el grupo de morenistas que preside Ana Bertha Mastranzo Corona no quedó muy contento con el movimiento.

En los próximos días veremos si los legisladores locales de Morena se unen o siguen divididos. Si el cambio funcionó o también es una decepción como pasó Garay y la muchacha de apellido Pluma.

Otro cambio que hicieron los diputados locales y que resultó una total decepción fue el de Didier López Sánchez, presidente de del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala (IAIP), quien en julio pasado asumió el cargo de la destituida Marlene Alonso Meneses que al menos representaba con dignidad hace organismo.

Resulta que el comisionado sigue comportándose como un fiel subordinado de la Secretaría de Gobierno donde despacha el desprestigiado José Aarón Pérez Carro, pues pareciera que nunca ha dejado su responsabilidad en esa dependencia de donde salió para controlar el IAIP, quizá porque ahí le permiten lucirse como un gato de angora.

La noche del 15 de septiembre más que desempeñarse como un invitado más a los festejos del Grito de Independencia de México, a Didier López se le vio organizando las mesas para recibir a los selectos y privilegiados políticos que decidieron acompañar al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez.

El multifuncional comisionado del IAIP lo mismo la hizo de barman que de mayordomo y hasta cadenero de Palacio de Gobierno, dándole en la madre a su cargo que si no le interesa desempeñar con dignidad que renuncie para que otra persona lo ejerza con mayor altura.

Su servilismo es insultante.

Lo horrible, lo malo y lo feo de “El Pepeluche”

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Nunca faltan los “sesudos análisis” de periodistas que tratan de dibujarlo como un político de altura y con un tremendo arrastre popular, cuando en realidad José de la Luz Sosa Salinas, mejor conocido como “El Pepeluche”, es un mediocre diputado federal que no representa nada en Tlaxcala y que su desprestigio es tal que le salió muy bien la jugada de irse a refugiar al opaco y mercenario Partido del Trabajo.

Aunque no faltan los ilusos que insisten en considerar a “El Pepeluche” como un aspirante fuerte a la gubernatura de Tlaxcala para las elecciones del 2021, la cierto es que ese vividor ha venido dejando una estela de corrupción y de incumplimiento de compromisos que pronto podrían dejarlo muy mal parado entre los pocos ciudadanos que aún le creen.

En los comicios del 2018 logró ganar la diputación federal en el distrito 1 de Apizaco por el impulso que recibió del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena.

Una vez confirmado su triunfo, “El Pepeluche” cedió a la tentación que el líder nacional del PES, Hugo Éric Flores Cervantes, le hizo para renunciar a la bancada de Morena y quedar registrado como diputado federal de Encuentro Social y virtual aspirante a la gubernatura de Tlaxcala.

Lo anterior luego que Lorena Cuéllar Cisneros le hiciera “el fuchi” al PES y terminara en el partido de López Obrador, pese a que ella fue registrada como candidata a diputada federal por el distrito tres por Encuentro Social, cuyos dirigentes nacionales se sintieron no sólo usados sino traicionados por la expriista y ex perredista porque durante la pasada campaña la hoy “super delegada” nunca uso los colores ni el emblema de su instituto político.

Fue así que José de la Luz Sosa tuvo reflectores y escaparate que de inmediato lo ubicaron como un diputado con posibilidades de crecer políticamente hablando, de ahí que de inmediato recibió camionetas, dinero y departamentos para poder vivir mientras se encontraba en la Ciudad de México, bienes que obviamente implicaron una serie de compromisos que el diputado federal nunca cumplió como el hecho de gestionar recursos públicos para asignar diversas obras.

A “El Pepeluche” que muy rápido se le olvido el no mentir, no robar y no traicionar se le vio como diputado electo en una lujosa camioneta Mercedes-Benz, cuyo motor se descompuso porque nunca recibió el mantenimiento correspondiente, de ahí que siga aventada en un taller mecánico.

Más tarde, el legislador habría recibido una Ford Explorer de modelo muy reciente junto con la renta de un departamento en la Ciudad México. A los pocos meses la camioneta se la recogieron porque se negó a contestar las llamadas de su benefactor que también optó por cerrar las puertas del inmueble que usaba el tlaxcalteca.

Pero la lista de ingenuos que aún confiaban en el diputado federal no se había agotado, pues hubo otro que le proporcionaría una camioneta nueva de lujo de la marca Cadillac, la cual dicen que “El Pepeluche” cambiaría por una casa y que al no cumplir con el compromiso adquirido, el dueño de la unidad tuvo que hacer maroma y teatro para recuperarla y evidenciar a ese trácala legislador.

Se dice que Sosa Salinas también habría recibido dinero de constructores y alcaldes que confiaron en su palabra y ofrecimiento de gestionar millonarias obras que sólo se quedaron en el papel porque hasta ahora ninguna se ha concretado, sin embargo esa maniobra le permitió bragado político tlaxcalteca tener capital para adquirir en los últimos meses hasta tres casas.

José de la Luz Sosa fracasó en su intento por controlar el PES en Tlaxcala y su torpeza fue tan grande como su ambición, al grado que ni siquiera pudo organizar y ganar la asamblea de su distrito para constituir legalmente a ese partido político.

Con un desprestigio mayúsculo, sin ningún capital político y con un enorme deseo de seguir acumulando riqueza, “El Pepeluche” fue recibido en el Partido del Trabajo, donde nadie puede negar que existen los mejores vividores y mercenarios de la política no sólo local, sino nacional.

Con esos antecedentes sólo un idiota puede pensar que “El Pepeluche” puede competir por la gubernatura del estado.