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La sombra de Beatriz, EPN… la nueva pluralidad anti marianista

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Vienen de todos los partidos, los une una causa: Beatriz… a Mariano no le cayó nada bien, al grado que ignoró la invitación girada para encabezar la unción de su primo Cesar.

Caricatura 1, Arturo Tecuatl, Emprendedores Nacion, Cesar Carvajal, Mariano Gonzalez, Beatriz Paredes, Tlaxcala Online

Pareciera aquello de EPN (emprendedores por la nación) el último tren del partido tricolor en Tlaxcala en la víspera de la elección preparatoria para sustituir al huracán de Rancho Seco.

Pero se aprecian dos momentos con nitidez:

1.- El retorno de la paisana Beatriz para encabezar los primeros lugares pluris –junto a Cesar Camacho Quiroz- en la conformación de la nueva legislatura para afianzar al peñismo.

2.- La necesidad de cientos de priístas (y expriístas en posesión de franquicias opositoras, pero todos afectuosos con la doña) para conformar esa alianza entre partidos y grupos que dé batalla en 2015 y se perfeccione en 2016.

Así que rescatar a Cesar Carvajal González de sus cíclicos escombros, no nada más tiene que ver con un acto de caridad política… acaso es usar el mismo apellido y el hacendarismo -su asidero- para propiciar el esperado reencuentro, más allá de marianismos o beatricismos, orticismos o güerismos (por aquello del güerito de rancho).

Porque ese sistema tlaxcalteca, aun con colores distintos al PRI en el poder, no había caído como ha ocurrido este sexenio, en decrecimiento e inconsistencia como resultado de un temperamento sin rumbo que, a estas alturas aún no se encuentra a sí mismo, salvo en la necia idea de haber ocupado su lugar en la historia, como uno más de los mandatarios, que lo fue… a falta de otro u otra mejores.

Despreciar a este momento como suele hacer con tantas cosas el dirigente-aspirante del PRI, Ricardo García Portilla, es renunciar al legítimo derecho de reconsiderar las cosas.

Bueno, el EPN observa en la supuesta imparcialidad, en sobreponer la imagen de Beatriz a la del tricolor, lo que al doble doctor-comunista y deseoso de abolengo, don Ricardo, debiera quitar el sueño porque es la causa de los plantones que le dan y de su escasa convocatoria, al grado que en su momento hubo de repartir pollos para llamar un poco la atención.

Para aglutinar a la senadora doña Martha, a la delegada Anabell, a Bibiana y hasta al desorientado Ochoa de la Segob, pasando por Antonio Mendoza y hasta por el cuñado, hoy incómodo y actual delegado del Infonavit Fernando León Nava, es que algo ha de tener el movimiento ese en tanto sutil, o no, desafío a un Mariano sorprendido al ver lo efímero de su imagen como elemento perenne en el pensamiento de la gente.

Su clave es hacer como que no tiene partido.

Y los opositores que acudieron al llamado, mayoritariamente ex tricolores, han vuelto a henchirse de ilusiones, porque al no ser por el tricolor… por otro partido lo conseguirán.

La ausencia de Mariano en la unción de Cesar, su primo hacendado (pobretón) es, no lo dudo, la visión nada agradable que las hostilidades han comenzado.

Empeñarse en verlo de otra forma, pese a los sesenta millones con los cuales su retoño dice contar para comprar voluntades en el primer distrito, es el anuncio que para esa versión de tricolor marianista no se avecinan buenos tiempos… al contrario, otros sin tener las manos tan llenas de millones, pueden hacer las cosas, porque conocen y manejan los códigos dolorosamente negados al señor don manchis.

Caballito de Troya

Véase del sobrino de moda (el que lo acompañó a las Europas) sus influencias tan anchas (como sus espaldas) en la voluntad de su tío Mariano, que ha sido capaz de acomodar a la compañera su cónyuge en la contraloría de la Secretaría de Salud.

Ello ha retardado la reacción del temperamental, cuando se entere del gol, el enésimo que le han anotado a la hora de designar funcionarios.

No se la lealtad de lo que pueda presumir Luz María Portillo García, flamante contralora en el sector salud. De ello se engrosa un expediente que data de los tiempos de Minerva Hernández Ramos, en los tiempos de la casta divina. Sin embargo el tiempo que Lucha duró en el encargo fue breve, y no por ser capaz.

Vino entonces la intervención de la Chiva Olivares (carnala de Ricardo Olivares, ideólogo de ASA, y también encargado de la centaviza) y otra vez le dieron chance. Y otra vez le sacaron la tarjeta roja, y no por ser capaz…

Más tarde, la seño Adri la acomodó en la Auditoría Superior de la Federación (ASF); pero cuál sería la sorpresa de la legisladora que, al poco tiempo ándale, semejantes golpes bajos porque Luchita era ya una de sus principales detractoras.

Digamos que hoy llega a la SESA, pero no se puede despojar de sus antecedentes, primero como golpeadora de grupos antimarianistas y hoy, del otro lado del mostrador…

O como olvidar que también era la encargada de pasar la charola en las delegaciones federales para financiar la campaña de Dávila Fernández.

Los que saben y la conocen, dicen que Sesa y el mismo Mariano González no saben la cefalea que compraron, ya que será en cuestión de días cuando obtenga toda la información comprometedora y empezará a utilizarla para golpear al mismo gobierno del hacendado.

A estas alturas, no se sabe quién fue el que mintió al gobernador y logró clavar a una mujer de ese tipo en una dependencia, donde curiosamente apesta a corrupción.

Ixtlapale… sus apuraciones

Trascendió que uno de los ex alcalde que anda muy preocupado en Carlos Ixtlapale Gómez. Los que saben dicen que el priista podría enfrentar dos procesos penales que se cocinan en los juzgados primero y tercero. Uno por abuso de autoridad y otro por cohecho.

El priista podría enfrentar la furia del sistema y parar en la cárcel, junto con su tesorero.

Pasar la charola para tapar sus excesos

Algunos presidentes municipales de la entidad andan desatados y sin importarles nada imponen su ley.

Nos dicen nuestras fuentes que el edil de Yauhquemehcan, Felipe Morales, simplemente obligó a los empleados del ayuntamiento a aportar recursos para financiar la feria de ese municipio.

Sin la menor consulta, Morales ordenó que cada empleado debería entregar 9 mil pesos para la realización de la feria, para lo cual debían vender 20 boletos para las paellas y otros más para la corrida de toros.

Si no los venden es su problema, pues tienes que entregar los 9 mil pesos que te tocan, porque de lo contrario estás despedido, fue la única respuesta que recibieron los empleados municipales.

Y para seguir con el tema, el donde hay una cacería de brujas en el ayuntamiento de Tlaxco, donde el alcalde Jorge Rivera, ha recurrido a despedir a los empleados porque, según él, son los responsables de las críticas en los medios de comunicación.

Para llevar a cabo es acción,  el presidente municipal delegó esa labor a su hijo Jorgito, quien respaldado por el secretario del ayuntamiento anda cortando cabezas.

Beatriz, la gran ausente en la unción Arévalo-Ávalos…

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Seguramente se dijo: “dejemos a la militancia resolver entre los conceptos lealtad al PRI y orfandad, como un síntoma de rebeldía innecesario”, y se dispuso a escuchar el reporte, minuto a minuto de lo que fue el reconocimiento implícito del PRI a su buena esgrima en la política.


Dentro y fuera del PRI no existe alguien mejor posicionado como aspirante a gobernar la Ciudad de México, que la ex presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel. Y eso para el actual líder tricolor, Humberto Moreira, fue un incómodo motivo de celebrar la ausencia de aquella en el acto de toma de protesta Arévalo-Ávalos, los nuevos dirigentes del priísmo tlaxcalteca.

Según Reforma, la ex gobernadora de Tlaxcala tiene 52 puntos en la encuesta más reciente. Casi el doble (28) de las preferencias alcanzadas por el senador perredista Carlos Navarrete e, inalcanzable para el panista Demetrio Sodi de la Tijera, con 21 unidades (cifra que aquí entre nos le es demasiado benévola).

Dueña de una eficiente esgrima, la Paredes calculó hacer mayor daño al dejar de asistir a la toma de protesta celebrada este fin de semana curiosamente en el auditorio de la Confederación Nacional Campesina (CNC), una referencia más a la icónica dirigente de este sector.

Probablemente se dijo: “dejaré a Mariano (González Zarur) el reflector completo para que la militancia juzgue su auto asignada orfandad política”… esa locuacidad, incluso generó días después un discurso especialmente pronunciado por Moreira, aludiendo lealtades y actualizaciones en el nuevo PRI, recuperado de un terrible desgaste tras doce años en el limbo, gracias entre otras muchas cosas, al activismo de la gran ausente en la unción de Arnulfo y Anabel.

Ahora corresponde a estos conseguir la llamada unidad, de cara al compromiso electoral de 2012, cuando se haga realidad o no, el retorno del tricolor a Los Pinos. Y aunque el ex gobernador de Coahuila reconoció que el triunfo de su partido carece de garantía alguna, tampoco ocultó el esmero, el detalle con el cual opera el reposicionamiento de su partido y quien llegue… desde un Enrique Peña Nieto, hoy por hoy el más promocionado, hasta un Manlio Fabio Beltrones, nada discreto por cuanto aspiraciones y demostraciones de ganas por llegar.

Beatriz, consciente de la desventaja ante estos compañeros suyos de partido, optó por nuevos derroteros. Y créame que lograr la aceptación de su persona en la Ciudad de México, requiere talento pues se enfrenta a una red de grupos perredistas, tan arraigados como el comandado por René Bejarano y Lola Padierna y, tan llenos de poder como el del propio Marcelo Ebrard.

A la nueva brújula tricolor le habrá costado disciplinar al más rebelde de sus gobernadores… el de Tlaxcala.

Casi veo una fotografía de aquellos desplantes del alcalde apizaquense Mariano González, contra una gobernadora (Beatriz) a quien tomó tiempo y esfuerzo entender los ímpetus del tremendo beduino, aunque a final de cuentas siempre impuso su verdad.

Quién diría que años después de aquellas disputas casi de carácter filial (pues ambos provienen de los ánimos de Sánchez Piedras) vuelven a verse las caras, con papeles protagónicos aunque distintas circunstancias.

Y yo diría que ambos tienen frente a sí una interesante perspectiva en la política.

No miento al mencionar el deterioro en la salud de los dos políticos tlaxcaltecas. Una, por el tremendo sobrepeso que a últimas fechas le obligó en reiteradas ocasiones a visitar el hospital, dejando de lado sus atiborradas agendas.

El otro, con un temperamento tan agudo que a la patología neurológica conocida por todos, le ha sido sencillo mantenerlo alerta de potenciales crisis.

El debate de la Ley de Adultos Mayores

Si sesenta o sesenta y cinco años, debe ser la edad para comenzar a recibir apoyos, es el motivo del debate entre ejecutivo y legislativo tlaxcaltecas, nada más le puedo ver dos salidas:

1.- Acuerdos en un marco de libre acceso a una mesa donde se habrá de dialogar sin presiones y sin ventajas la conveniencia de regresar a los viejos un poco de lo mucho que en su vida dieron al estado.

2.- Volver a activar la distribución de cañonazos de 40 mil pesos (ya sabe que nada más en llevarlos del palacio de gobierno al palacio legislativo, merman un doble diezmo), lo que metafóricamente se conoce como aceitar el engranaje, tan expuesto a las humedades propias del verano.

Unos, los diputados, saben que el debate es productivo a sus bolsas. Y no dudan en ejercer su oposición para que el compañero Mariano, saque su pluma y autorice el recurso, pues aun así se trata de bajar cinco años al rango de edad y en consecuencia, bajar dramáticamente al número de beneficiados.

El otro, de aplicar un razonamiento más tendiente a lo social, dejaría de considerar susceptibles de chamba (explotación pues) a quienes ya muestran el paso de los años y en verdad necesitan ese dinero del programa de apoyo a adultos mayores.

Beatriz no quita el dedo del renglón; este domingo, su predestape a la grande!

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Elia Sánchez, Danny Herrera, Adal Campuzano, el equipo que prepara el lanzamiento… al mismo tiempo, dicen que iniciará un demoledor ataque contra la imagen de Enrique Peña Nieto, pero nadie ha dicho que la Paredes tenga vela en ese entierro…

Colocados al frente del Betty team (versión la aldea), personajes de la talla de Daniel Herrera Murga, Adalberto Campuzano Rivera y por supuesto Elia Sánchez González, entre otros, organizan el predestape de Beatriz Paredes Rangel, a la grande.

Se supone que muy bien guarecido andará nada más cerquita el líder estatal del PRI, Ernesto García Sarmiento, aunque precavido de no ser descubierto porque despluman al gavilán…

Esto será el domingo seis de marzo en un restaurante localizado en la Vía Corta a Puebla y marcará el inicio de varias actividades, «aleatorias», a saber:

1.- Será breve la espera para que inicie el épico y brutal golpeteo en contra del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien enfrentará como tema central de tan anunciada infamia, la trágica desaparición de su esposa, de cuya muerte, obvio, lo habrán de responsabilizar.

2.- Nadie ha dicho que Beatriz sea el catalizador para que arranque dicha campaña anti Peña Nieto, pero tampoco está descartado. Por tanto, el muy provinciano destape a manos de dicho grupo de beatricistas habrá de contener información esencial del inmisericorde ataque a la vida personal de babyface, representante de los intereses más turbios y conservadores del tricolor.

3.- A partir del domingo, el distanciamiento entre el hacendado gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur y los muchísimos beatricistas en su entorno se hará más crudo… el descontrol en el Congreso avivará la flama antimarianista de buena parte del grupo parlamentario (Lorena Cuéllar a la cabeza) y las diferencias entre simpatizantes y ajenos a la de Tizatlán, dificultarán la operación del atropellado ejercicio de poder en Tlaxcala.

Héctor Parker… la frialdad que despierta en el patrón…

El tristemente célebre último gobernador priísta de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, recibió tal hostigamiento del añoso Héctor Parker y la tipluda voz de la Pampa, su cónyuge, que no le quedó más alternativa que recomendarlos a su amigo y compañero de partido, Mariano González Zarur, para acomodarlos por ahí, donde hubiese un lugar para la extraña pareja.

Con un «ashhh» como respuesta, el hacendado debió aminorar sus naturales desplantes a lo que le molesta y se dijo a sí mismo… pues hay que darle Coracyt, ni hablar…

Y al puesto, a medias por cierto, lo acompañó de un predecible plan con maña. No le tomó protesta como titular de dicha coordinación. Y por lo tanto, las emisoras de radio y televisión andan de cabeza, más o menos como los noticiarios que, ¿producen?… No hay directores en las radiodifusoras y el presupuesto en ellas, sencillamente es inexistente.

O sea, se trata de aburrirlos para que solitos se vayan.

Pero el temperamental no sabe a lo que se enfrenta. Vaya pareja de cuasi terroristas, acostumbrados a comer tortía con chile cuando así se los demanda alguna guerrilla en sus planes… No les ha llegado la hora de hacer su aparición estelar, pero cuando ocurra… aguas!… actualicemos inventarios porque son tan hábiles que pueden desaparecer algún trasmisor así como las gitanas lo hacen con los cerdos bajo sus amplias enaguas.

Ya caigo en el por qué de las deficientes trasmisiones y peores producciones en este trecho a manera de limbo, por la presencia de tan distinguidas personalidades, con todo un expediente en su haber.

Negociazo en el Cereso… de película

El cambio en la administración del Centro de Readaptación Social de Tlaxcala (Cereso de la Loma), trajo consigo algunas modificaciones, notorias.

Información obtenida en dicho reclusorio, revela el origen de las nuevas autoridades carcelarias. Vienen de Durango, con una dinámica radicalmente distinta a la tlaxcalteca, más no imposible de adoptar.

Hoy, todo tiene precio. Quien atiende la «tiendita» del Cereso, tiene ganancias fuertes, pero tiene que cumplir con determinadas cuotas a las autoridades máximas del penal.

En el Cereso de Tlaxcala se puede disfrutar de un televisor en la celda, de uno o varios teléfonos celulares, y hasta sería posible organizar una fiesta al interior, si se cuenta con el suficiente dinero para cumplir con las cuotas.

Lo más delicado radica en el tráfico de drogas. Ahí está el verdadero negocio.

Si el ministerio público federal, incluso el Ejército Mexicano, no hurgan en el interior de esta prisión, el estilo de operarla nos lleva a escenarios propios de las zonas violentas del país.

Nuestra ubicación entre los primeros tres estados con mayor seguridad irá quedando rezagada y, quienes se interesen en participar en la novedosa y jugosa operación de esta cárcel se podrán preciar de codearse con los peces gordos, cuyas frecuentes apariciones en el escenario nacional lleva el nombre de crimen organizado.

La división en el Congreso, alentada por quién creen… pues por Beatriz!

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Resulta que los dos líderes camerales de facto, Héctor Martínez y Lorena Cuéllar, reciben instrucciones de Betty Paredes… los dos bailan al son que aquella les toca y, por lo pronto mantienen el fantasma del bloqueo a cuanta iniciativa del Ejecutivo llegue.

Como podrá usted atestiguar, el presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, de la LX, no nos habla del destino de los nueve ex alcaldes con denuncias por abusar del presupuesto, tampoco dice esta boca es mía al darse cuenta de la división en que está empantanado este poder, luego que se escindió el grupo lorenista (Cuéllar, Pluma, Romero y Pérez).

Pero sí tiene pulmones para gritar a grandes decibeles que Gregorio Cervantes, el ex tesorero de Apizaco, en cuyas manos se diluyó el presupuesto (y con él los sueños de grandeza de Alex Ortiz), será diputado bajo la premisa calderonista del aiga sido como aiga sido.

Nuestro añoso y singular personaje de los laberintos de la política trico-beatricista, tampoco muestra un poco de clase al percatarse de la inclusión de un personaje con negro historial, ni más ni menos que en la terna para procurador (Dios nos agarre confesados).

Su escasa iniciativa me lleva a malpensar en una estrategia manejada por Beatriz, jalando los hilos a dos de sus incondicionales –Héctor Martínez en esta esquina y, Lorena Cuéllar en la otra- para mantener dividido al poder Legislativo, con la posibilidad de aliar a ambas facciones, sólo cuando a sus intereses convenga ó, alentar su desencuentro ante los incrédulos ojos de un ejecutivo realmente acotado.

Tras aquél emplazamiento en plena campaña, de Quique Peña Nieto a la de Tizatlán, para que se dejara de tenebras y, escuche usted: para ahutentar el estigma de tlaxcalteca traidora, haciendo efectivo su apoyo a quien hoy gobierna nuestra entidad, quedó como un rencor en la Doña… como una sensación de malestar que habría que sacar cuando fuese oportuno.

Y mire que este es el momento.

Ojalá me equivoque, pero la única forma de acercamiento entre Martínez García y Cuéllar Cisneros, es Betty.

Mas por el momento, la indicación debe ser: cada quien a su respectiva esquina, que así me conviene tenerlos… por ahora…

Quique Peña, seguramente habrá notado la deferencia beatricista, pero ya ves, tan descorteces que son los tricolores cuando se lo proponen, que ni un gracias a la de Tlaxcala. (oiga, quisiera ver a alguien que niegue la influencia de la ex gobernadora para el triunfo marianista).

Le pidieron ayuda para ganar, no para gobernar.

Entonces a ver a cómo nos toca, debe haber dicho.

Y en este momento la arena tlaxcalteca es un caos. Héctor Martínez, haciéndole al maje, tratando de rescatar a un cuasi delincuente para hacerlo diputado, pero guardando silencio de los temas en los que la Legislatura debería aplicarse a fondo.

Lo malo de la grilla de estos políticos consiste en pensar que nos ven la cara de tontos. Suponen que  no nos hemos dado cuenta de su infantilismo y, eso sí, aseguran un sustento mayúsculo mediante la extensión de varias manos.

Las dolorosas lágrimas del orticismo ante su propio cadáver…

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Nunca el líder del orticismo pudo ponerse a salvo de la premisa a la cual debe su comportamiento: sumisión. Así actuó y así fracasó. Fue incapaz de alentar una oposición por lo menos digna en el colapso ocasionado por una decisión presidencial embrutecida.

La presencia de los diputados federales, priísta –Beatriz Paredes – y panista –Julián Velázquez Llorente- en la protesta de la presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, dispuso seguramente de un lapso para reflexionar sobre el pasado proceso electoral, enrarecido para su proclividad de grupo empeñado en seguir asido al timón de este pequeño estado.

Uno de los temas sería el comportamiento de Héctor, el querido (para ellos) compadre, amigo, subordinado, jefe, compañero de causa…

¿Por qué semejante voluntad, inflexible en multitud de circunstancias, cedió a la sinrazón de cuyos odios cultivados surgió la nueva expresión de tlaxcaltecas, muy medianos, encajados en la administración federal, tras haber acariciado una oportunidad áurea para trascender en los terrenos locales?

Recuerdo la vez en que heridos en su dignidad, los dos que, viajaron a Brasil, rechazaron como propia la batalla que a final de cuentas apuntaló al menos malo de la contienda, por cierto, enfrentado a mil obstáculos, a los cuales sorteó mediante una plausible persistencia.

Fue en ese momento, incomprensible para ellos y sus simpatizantes, cuando el barco hizo agua, a través del boquete de la dimensión ventral de quien seguramente careció de más alternativas para solucionar el conflicto en su interior, del cual resultaron amargas lágrimas pese a un pretendido gesto impasible.

La histórica plática playera seis años antes, las bebidas incomparables por la grandeza del mar y de las miras que en 2004 generaron luz.

Aún más grande fue el temor de Héctor a trastocar, no la voluntad del señor presidente del aiga sido, sino a desconocer la premisa de sumisión tricolor con la cual se ha conducido a lo largo de su existencia. Y de ese miedo, a generar una oposición con por lo menos la oportunidad de hacer un papel digno en aquél nostálgico julio, cuando ganar sería derrotarse, como perder fue el fracaso absoluto.

De los afectos, pasaron a lo meramente material. Y de ahí, al desencuentro.

Hoy, a Héctor lo ha visitado una solícita Adriana, con la duda en sus acciones, para pedirle más apoyo, para el partido pasado por las armas, pese a la dimensión previa a conocer su verdad.

Ha quedado sólo como siempre estuvo.

Haciendo a un lado a los lisonjeros nuevos ricos, cuyos comentarios han de ser ofensas, el líder del orticismo ha quedado inerme.

¿Acaso tuvo que fajarse los pantalones y encarar, o engañar al michoacano de las decisiones embrutecidas?

Se le terminaron los arrestos para aspirar a semejante afrenta en el sistema de sumisión al cual no renunció.

El orticismo. Rodó devaluado como en su momento ocurrió al sanchezanayismo.

De ello se encargan de hablar los parlamentarios aquellos presentes en la fiesta de la extraordinaria sucesora de Inacio Lula da Silva.

El otro, tras la aventura navideña por Japón, tiempo habrá tenido para derramar una lágrima más al insuperable reto de no adorar a la sumisión.

De Seguridad

Personajes demasiado señalados por cada sector tlaxcalteca, no desperdician oportunidad para ufanarse de su cercanía con Mariano González Zarur, el gobernador de Tlaxcala a partir del 15 de enero de 2011.

Ni siquiera daré sus nombres porque son bien conocidos… tristemente célebres… unas verdaderas amenazas para la paz tlaxcalteca… amigos de la extorsión y hasta presuntuosos por el robo de autos y hasta de tráileres cargados con toneladas de mercancías.

El nuevo gobernador tiene la obligación de respaldar las palabras que le valieron votos en la elección de julio. Si incluye a alguno de estos peces gordos, sabremos que siempre hubo compromiso con ellos.

Eso es de temerse.

Ni Tlaxcala, ni nuestro destino lo merece.

Mejor, que los mantenga a buen resguardo. En la cárcel si se puede.

Colapsan dobleces tricolores a la maquinaria orticista en el Congreso

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Los partidos franquicias, sencillamente dejaron de operar para la causa orticista, al no contar con más monedas para colocarlas en su sostén ignominioso de suripantas predecibles… mengua esta influencia, pero la nueva, la marianista, requiere aún semanas de cocción.

Hagamos la siguiente cita: una reunión en la sede de la Confederación Nacional Campesina (CNC), encabezada por la entonces secretaria general de esa central, Beatriz Paredes. Muy cerca de ella, Alfonso Sánchez Anaya y Mariano González, se hacían notar, lo mismo levantando la voz que, compitiendo para ver cuál de los dos recibía algún elogio de la tlaxcalteca.

Allá por un rincón de la sala de juntas, Héctor Ortiz, el entonces secretario de la influyente lideresa, fiel a su costumbre, trataba de pasar desapercibido.

Aquella cinta resulta como anillo al dedo, si lo traemos a estas fechas, próximas al cambio de estafeta en el gobierno del estado.

Los tres varones cenecistas, se veían en sus sueños guajiros como gobernadores de Tlaxcala, pero ignoraban cuánto tiempo faltaba para vivir esa realidad.

Tal vez Alfonso, el más regañado por Beatriz, tendrá la versión acorde con el hoy perredista, resentido con la Paredes, al grado de la negación y, atribuyéndose a sus dotes de político, la importante carrera realizada en la política local.

Héctor, sumiso, leal y obediente con Beatriz, satisfacía entonces con gran austeridad los apetitos de todo tipo que, en el futuro no habrían de conocer límite.

Y Mariano, el rebelde, nunca quitó el dedo del renglón del egocentrismo. A lo mejor por eso fue el último en convertirse en mandatario.

Esa es la clase gobernante de Tlaxcala.

Y quizás son tales actitudes el fondo original de la crisis actual.

Los tres, resultaron unos adolescentes perennes, dependientes de la buena o mala influencia del matriarcado beatricista, único capaz de igualar o superar en logros a Emilio Sánchez Piedras, el autor de esta etapa de políticos intensos, en las páginas donde Tlaxcala deja de ser el estado visto a través del cristal de la lástima.

Esa adolescencia permanente rige hoy los golpes bajos, pero también los acuerdos, muy en el estilo de ocultismo paredista, cuyo propósito invariable es el engaño absoluto.

Si no fuera por estas remembranzas, tragaríamos completo el anzuelo de la simulación tricolor, adquirente de partidos políticos en franquicia, buscando la consecución de intereses muy personales, bajo el engañoso lema: raíz y compromiso…

Hoy transitamos por semanas ausentes de autoridad.

A uno, en turno aún, lo abandonan las fuerzas que antaño lo hicieron copar cuanto espacio existe, y de no existir, pues lo inventaba.

Los diputados fieles al orticismo fueron víctimas del engaño que siempre sostuvieron. El PRI y sus simuladores integrantes en la Legislatura, reventaron las últimas intenciones con mira patrimonialista, presentadas como descentralizaciones hospitalarias.

Papelazo el de Edilberto Sánchez Delgadillo, el panista que nunca dejó de ser priísta, hoy culpa a sus colegas tricolores de haber empujado el acero en el maltrecho morrillo del orticismo.

Otro papelón, el de personajes de la talla de Aristeo Calva, el priísta panista, ciegamente sumiso a la decisión de Ortiz, pero hoy como mujer mala, se levanta de la mesa al no haber más de dónde surtir su monedero colocado en su sostén ignominioso.

Hoy vemos a un Ortiz, acusando los efectos menguantes del poder. Lo había previsto. Y se le cumplió.

A un Mariano González, ansioso por tomar al toro del poder por los cuernos. Pero las semanas rumbo a la fecha inevitable, le son demoledoras.

Vivimos un vacío de poder.

Hoy se puede ver actos impunes como el del alcalde de Apizaco, pasando por el arco del triunfo una decisión del Legislativo.

Hoy atestiguamos el inicio del derrumbamiento del proyecto indestructible, al cual no salieron los cálculos del afianzamiento transexenal.

Unos hacen el papel de hacendados retomando el cargo. Otros, el de académicos víctimas de apetito insaciable.

Y el pueblo. Nada más observa.

Y sufre.

Y maldice la infame circunstancia que nos lleva lastimosamente a lugares comunes.

Quién lo diría, verdad… todo se labró en una austera oficina cenecista.

Cómo pasa el tiempo.

Comenzó la nueva grilla… Rojas apaciguó al marianismo… ¡vaya clase de hervidero!

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Cuando los tres marianistas, Carlos, Richie y Ray, asomaron los bigotes para golpear a Ortiz, en realidad apaciguaron a la incontenible marabunta marianista, por lo menos en dos temas; el primero, el anti beatricismo por venir y el otro, que el silencio ha hecho demasiado daño.

Quedó como anillo al dedo la salida por puerta de toriles, de Carlitos Rojas, el ex delegado del CEN tricolor, llamando la atención al gobernador Ortiz, para que se deje de corrientadas y ya, atienda así en un tris, a los ansiosos integrantes del nuevo gobierno, comenzando por Mariano González, el mandamás de todos ellos.

Con este, te digo, me dices y luego me dices para que yo te diga, nos quitaron un poco de atención, respecto a cierto detalle que se cuece al interior de la nueva cuadrilla, apostada frente al juez de plaza (que le corresponde a los ciudadanos) y nada más esperando a que den las cuatro y la orquesta comience a interpretar el tradicional paso doble, ante la expectación de todos.

Ocurre que a cierto novillo (todavía no da el peso, ni la altura, pero ahí tienes al chaparrito) le dio por andar de boquiflojo, augurando un triste destino a la vasta cuadrilla de Beatriz Paredes Rangel, en el próximo gobierno.

Ni sueñen con tener invitación, bola de arrastrados… bueno eso es parte de lo escuchado ya sabes, en antros y esos lugares frecuentados por dicho novillo, a quien por cierto últimamente le ha dado por pagar las cuentotas de gorrones y gorronas, revoloteando en torno de él, pues oiga usted, cómo no…

Tales alocuciones tuvieron que llegar a oídos del dueño de la cuadrilla y, no sabes la clase de entripado (ya sabes ¿no?, el primero originó gritos y sombrerazos cuando Alex Ortiz, de pompas prontas regaló dos fechas en la Monumental de Apizaco) pues, nombres como el de Federico Barbosa y hasta la misma Anabel, tienen una relación innegable con la señora Paredes.

O sea, hablando de PRI, pa’donde mires, ves a los beatricistas. Claro, muchos de ellos juran por esta, ser inquilinos de siempre de los corrales de Mariano. Bueno, pues eso está por verse.

Lo importante de esta entrega es concentrarnos en dos momentos importantes a partir que Carlitos Rojas, Richie García Portilla y Ray, asomaron los bigotes para golpear al todavía mandamás en Tlaxcala.

1.- Todos los marianistas se ciñeron la camiseta tricolor, se pintaron el bigote (pues ya se puso de moda) y guantes de box puestos, comenzaron a tirar golpes, para no dejar solo al jefe, tu sabes, necesita (ajá) el apoyo de su leal ejército (ajá, ajá).

Es decir, la conferencia aquella donde mister Rojas apareció como con ocho días de no darse un baño, sirvió para motivar a los marianistas; para enviarles el mensaje de que el proyecto sigue vivo y que no deben desesperarse porque, tarde o temprano la Revolución les hará justicia.

2.- Muy valientes ¿no?, pero a la hora que se enteraron de la hablada novilleril, en el sentido que a los beatricistas, niguas, se quedaron como pajaritos, quietecitos quietecitos, como engarrotados por no saber hacia dónde habrán de orientar sus pasos.

De lo anterior, resurge la duda sobre el papel del vástago en el gobierno por iniciar.

Si a Ortiz le han tupido con eso de los parientes en la nómina, te imaginas la que le espera a Mariano, con el inquieto de su retoño, hoy custodiado por guaruras con cara de Shrek.

Así como urgen a Ortiz a dejarse de descortesías para acoger a la nueva corte en palacio, surge el apremio para definir el papel del príncipe criatura, por cuanto combates, pactos, críticas y demás detalles, tan tomados en cuenta en esto de la grilla.

De una cosa estoy seguro. Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.

Si como infante las habladas antibeatricistas tienen así de cierto, como borracho (no creo…) otro tanto.

O sea, marianistas contra beatricistas, el nuevo esquema del combate por venir.

Pos, ¿cuándo encontraremos paz?

Cuida El Gavilán el lugar destinado a Lorena… Beatriz sigue acaparando espacios

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Qué dirá Mariano González, respecto a toda la grilla en el partido, donde el triunfo no le asiste, donde la hegemonía de Beatriz se hace presente en cada movimiento.

Era natural que Ubaldo Velasco Hernández, dejase la dirigencia estatal del PRI, pues la sumisión con la que actuaba hacia el gobernador electo, Mariano González Zarur, no garantizaba la cohesión de los grupos tricolores, sobre todo, de esa multitudinaria militancia fiel a Beatriz Paredes Rangel.

Así que esta, aprovechó los tiempos (de no ser necesario habrían pasado meses sin cambios) y colocó a Ernesto García Sarmiento, en esta posición estratégica para cuidar el negocio los meses subsecuentes, mientras preparan la llegada de Lorena Cuéllar Cisneros, cuyo nombre no perdamos de vista pues, habrá de posicionarse dentro de un contexto con interesante análisis.

1.- Es el personaje ideal para iniciar el renuevo generacional, sin que esto signifique el desplazamiento de los viejos cuadros, sino al contrario.

2.- Sus nexos con un PRI de tendencia conservadora (Joaquín Cisneros, Alfredo Ríos Camarena, Roque Villanueva) se equilibran con la súbita incondicionalidad hacia Beatriz Paredes Rangel, a quien demostró lealtad a toda prueba y una capacidad inacabable para realizar campañas exitosas.

3.- En consecuencia, cuenta con la gracia necesaria para no chocar con el marianismo-beltronismo-peñismo, de tal suerte que en 2012, encabece a un recuperado tricolor, alguien que pueda jalar con uno u otro grupos en histórica disputa al interior del partido.

4.- No perdamos de vista una potencial fórmula Beatriz-Lorena para el Senado en 2012, si es que a la todavía lideresa nacional no se le hace ser la abanderada a la Presidencia (nada más no levanta en las encuestas).

Será interesante la respuesta de Mariano González Zarur, al juego planteado por la de Tizatlán, pues hasta ahora no las tiene consigo en la conformación de la bancada tricolor, en los nuevos ayuntamientos priístas y, ni siquiera en el partido, en cuya cúpula se ha tenido que conformar con la unción de Sergio Pintor en la secretaría general.

Por el momento, la marianista más destacada, Anabel Ávalos Zempoalteca, se encuentra demasiado ocupada en detalles de la entrega-recepción, como para ver el 2012 en perspectiva. Insisto, esto deja un camino muy libre a la todavía alcaldesa de Tlaxcala con licencia, a cuya obsesión por continuar una ascendente carrera, nada le afecta.

El avión… el avión…

Hay que ver el desgano de los diputados salientes, “trabajando a tambor batiente” para desahogar una agenda a la poco caso hicieron cuando transcurría el tiempo adecuado.

El debate en esta legislatura dejó de tener vigencia. Y en su lugar surge la aceptación de considerables fallas, como el reconocimiento del priísta Arnulfo Arévalo, a la actuación a destiempo en los casos Calpulalpan, Teacalco y Apizaco.

Esta pasividad denota el deseo de la mayoría de la Asamblea, por pasar la estafeta a sus sucesores. Gana de hacer algo por sus representados ya no es prioritario para quienes engrosaron un expediente nada envidiable.

Entre esos despropósitos, me llamó la atención de Aristeo Calva, el presidente de la Gran Comisión, concediendo entrevistas este inicio de semana, en las cuales consideraba un hecho el éxito en la gestión legal de Alex Ortiz, ante la justicia federal, respecto a concederle de manera formal un amparo para seguir despachando como alcalde de Apizaco, a contrapelo del dictamen del Congreso.

Inquieta la declaración porque será hasta hoy martes cuando los términos del litigio permitan al juzgador tomar la decisión respecto a dicho amparo. Calva es incapaz de ocultar su interés por bien librar a su amigo Ortiz Zamora del grave problema legal al que se enfrenta, o al menos así lo aparenta dando por hecho situaciones en pleno proceso.

Presupuesto, pretexto para reunirse y ver quién es el sucesor de Sánchez Piedras

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La invitación está hecha. Ortiz y González, no tienen más opción que sentarse a dialogar sobre las modificaciones que podría sufrir el presupuesto del próximo ejercicio, por cierto diseñado por una amañado y perverso sistema orticista.

Tarde pero llegó el momento del diálogo entre los gobernadores saliente y entrante. Acaso podría mediar un mejor tema que el presupuestal. Según el orticista, Florentino Flores Xelhuatzin, habrá de darse un encuentro entre ambos personajes para acordar ciertos ajustes, en una especia de gesto caballeroso del régimen menguante.

Lo que pudo haber sido gestión sin descanso, pasada la elección de julio, se limitó a esporádicos encuentros de Mariano González Zarur, en las instancias donde se parte el pastel del presupuesto federal.

La mayor parte de su tiempo, en demérito de su incuestionable triunfo en las urnas, la pasó lamiendo heridas y afilando lanzas para una nueva acometida: ir contra Beatriz y su lucha por posicionarse como una más en la baraja tricolor con miras a 2012.

Esa pudiera ser la causa de esa especie de guerra de guerrillas, con repentinas apariciones del gobernador a partir de enero, unas para golpear a Héctor Ortiz y su administración y, otras para dejarse ver, como un ejercicio al cual acude el personaje huraño, como para medir la reacción de la gente al verlo, por ejemplo en una corrida de toros.

Ocupar un tiempo precioso, soñado por cualquier ganador de una contienda, para colocar el paquete recién adquirido en una bandeja de espera, en calidad de no prioritario, es seguramente uno de los riesgos que corremos quienes queramos o no, tendremos nuevas autoridades estatales a partir de enero de 2011.

Como senador y como diputado federal, tuvimos la mala fortuna de ser relegados por el entonces representante ante el Congreso. “La verdadera esencia de la política está en el centro del país”, era una de las frases sugeridas por un Mariano que entonces, se reponía tras la derrota de aquél inolvidable noviembre de 2004.

Hicimos, los tlaxcaltecas un papel de amantes incondicionales, siempre receptivos cuando por alguna razón, el cruel galán, dejase la frivolidad capitalina y regresara, ¿hastiado, derrotado?, a la patria chica, generosa de todas formas muy a pesar de sus ingratitudes.

Pero esta etapa es pasajera. Con o sin su presencia, de todas formas sobrevivimos.

Hoy, la historia nos muestra a todos los hijos políticos de Emilio Sánchez Piedras, con la alta responsabilidad de comandar a Tlaxcala.

También nos sugiere dirigir la mirada a los nuevos proyectos, en el destino de dichos personajes.

Digamos, en este momento los más destacados son Mariano, por el triunfo electoral, Beatriz, porque cada vez se le menciona más y, Héctor, en la etapa complementaria de su sexenio.

Falta Alfonso Sánchez Anaya, pero él conformó una alianza con su sobrino Mariano y, sin asomar la cara habrá de compartir la ganancia de este triunfo.

De los cuatro, ¿quién sentará sus reales en Tlaxcala?, ¿quien es el nuevo Sanchez Piedras de la actualidad?

¿Beatriz? Tal vez. Es la más cauta y acaso la más perversa de todos. Le encanta navegar en naves de engaño, dándonos a probar canciones muy inspiradas, en un loco afán distractor.

Algunos no se chupan el dedo.

¿Héctor? La recomposición de sus relaciones con Calderón pueden ser un respiro a su cíclico cuadro asmático. A lo mejor lo distrae su obsesión placeba, pero como su maestra, también nos ha de cantar, de preferencia Júrame, para mantenernos ligeramente inmersos en otros asuntos que no sean los de superar al peor obstáculo de su vida política, de nombre Adriana Dávila.

¿Mariano? Se distrae con facilidad. Y en eso de ser cacique se requiere concentración. La frivolidad lo ciega y, los nervios lo traicionan. Ha de pasar mucho tiempo en una terapia emocional para superar los momentos de crisis, hecho lo cual, será demasiado tarde en la carrera por suceder a su padre político.

¿Alfonso? No acaba de aceptar su doble juego. Lidera a los descamisados perredistas y hasta les refunda su partido, pero en su interior lo seduce la casta divina a la que nunca ha dejado de pertenecer. Ese fue su rol a lo largo de los años del sanchezpiedrismo a la fecha. Los grandes proyectos abortados, con contenido social. Y la arrogancia tras sus azulísimos ojos y su rubia y cana cabellera, son otros distractores, aprovechados por sus intolerantes adversarios.

Yo creo que de los cuatro, solo dos satisfarían los requisitos.

Por eso, hoy el tema del diálogo sobre el presupuesto, más que números y capítulos, conlleva actitudes.

Mano de puerco al nuevo gobernador… llegó el inminente cobro de facturas

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Timorato como suele ser, Ubaldo amagó con torcer la muñeca a Mariano González, si este no privilegia a los priístas en su gabinete. Velasco, seguramente obedeció a la presión contenida de su partido, cuyos integrantes no tienen un cabello de tontos.

De baja intensidad, como el gracioso amago de Ubaldo Velasco, de hacer “manita de puerco” a su jefe político para privilegiar a los tricolores, hasta el descontón beatricista, para coronar al rey león de los diputados, también conocido como Héctor Martínez García, y a comenzaron las presiones al inminente gobernador, Mariano González Zarur, a quien no le va a quedar otra que, romper su mutismo huraño, para responder al masivo cobro de facturas, gracias a cuyos emisores obtuvo el triunfo el pasado cuatro de julio.

Que a los priístas les correspondan los puestos más importantes y en mayor cantidad, es una teoría aceptable. Insisto, una teoría.

Considere usted lo siguiente: el triunfo del ganadero se dio gracias al voto inducido de cientos de orticistas (yo diría miles), convencidos de que la candidata de Calderón habría sido un delicado retroceso para el desempeño del estado.

El timorato planteamiento de Velasco, muestra la contenida desesperación de quienes tripulan la otrora aplanadora electoral y, reafirma a orticistas, marianistas, convergencistas y hasta perredistas, como un ente amorfo, dispuesto a utilizar el maquillaje adecuado para exigir su parte del botín.

Ya entiendo los porqués del silencio, al estilo Arturo de Córdoba: …”no tiene la menor importancia”, asumida por el político cuyo sueño cumplido vive las últimas semanas color de rosa, aprestándose al amargo despertar de lo que será un gobierno acotado como no lo fueron los de sus antecesores.

Un jefe del ejecutivo estatal sin la fuerza de sus diputados, sin los alcaldes y con tantos grupos acomodados en una formación hostil, aunque de baja intensidad por ahora, carecerá de margen de maniobra para sostenerse mediante esa actitud, sobrada, desdeñosa y segura del éxito.

Habría que añadir el papel del nuevo gobierno ante la prensa. El nuevo gobernador no oculta su animadversión hacia la crítica. Es más, ha tenido desafortunadas declaraciones como aquellas de llamar a líderes de opinión y sus medios a financiarse instalando changarros, sabedores que en su administración no caben los convenios de publicidad.

Será interesante atestiguar esa lucha, considerada estéril desde otras perspectivas, pero capaz de declarar la guerra a medios como El Sol de Tlaxcala, con el cual el hoy mandatario electo desató su furia y, por cierto, al final de cuentas, salió ganando.

Hoy me doy cuenta de los daños del prolongadísimo mutismo al interés marianista. Parece plantear un descontón como los que ya comenzó a recibir. Enfrenta la desventaja de confrontar a demasiados adversarios, vamos hasta a su propio partido en voz de quien en su momento lo tildó del último eslabón de los hacendados en el poder.

Esa manifestación ubaldista fue condenada por un Mariano indignado y, capaz de hacerla trizas argumentando una predecible respuesta: qué pena me da una expresión semejante de alguien a quien se tomó en cuenta por mi iniciativa, sugirió en alguna de las muchas entrevistas, meses antes de la definición de la candidatura tricolor al gobierno.

En este momento, suponemos, lo que más le conviene es una poderosa campaña de enmienda, en la que cada quien ocupe el lugar que le corresponde, sin rencores, sin motivos para reñir.

Mariano tiene adversarios intolerantes hacia su comportamiento.

Ahí está Beatriz. Ahí están los hechos.

Ahí está Héctor Ortiz, el aún gobernador que usó a los reporteros para pedirles remover las cataratas de sus ojos, para que González entendiese que el mensaje iba dirigido a sus grandes y azabaches pupilas, con las que más temprano que tarde habrá de ver las cosas con un cristal menos manchado por la hiel.