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Lo malo de la pandemia de Covid-19 está por venir

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Sin entrar en una abierta confrontación con el gobierno federal que preside el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, las autoridades locales encabezadas por el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, empezaron a trazar su propia ruta para enfrentar el pico de contagios de Covid-19 y para reanudar las actividades comerciales, industriales y escolares en la entidad.

Ayer los limitados funcionarios estatales como René Lima Morales y Florentino Domínguez Ordoñez, secretarios de Salud y Educación Pública, respectivamente, dieron a conocer posturas y anuncios que ya se daban como un hecho, como asegurar que Tlaxcala entrará a la etapa más crítica de la pandemia al registrar el mayor número de infectados de coronavirus y que el regreso a las clases presenciales no será el primero de junio como se había previsto.

Sin perder su estilo mesurado y cauteloso, el gobernador Marco Mena aprovechó una entrevista a nivel nacional con el periodista Carlos Loret de Mola para lanzar uno que otro dado envenenado para la administración federal y dejar entrever que mientras a nivel estatal se hacen todos los esfuerzos para enfrentar al Covid-19, en los hospitales del IMSS que operan en Tlaxcala se registran deficiencias, toda vez que el personal carece de insumos como caretas, cubrebocas y otros materiales para llevar a cabo su labor sin correr riesgos.

También se quejó del desfasamiento de las cifras de contagios de coronavirus que maneja la Secretaría de Salud de la administración de López Obrador porque no reflejan con claridad el momento de la pandemia que se vive en Tlaxcala.

Marco Mena no vio viable la postura de las autoridades federales de incluir algunos municipios del estado (Acuamanala, Españita, Muñoz de Domingo Arenas, Sanctórum, Lázaro Cárdenas, Santa Apolonia Teacalco y Benito Juárez) en la lista de poblaciones del país que están libres de contagios y con posibilidades se suspender las medidas restrictivas en los próximos días, porque la fase complicada de la epidemia no ha pasado y no se descarta que se presenten pacientes en las mencionadas demarcaciones.

En los últimos días el número de casos confirmados de Covid-19 ha sido elevados y éstos van a la alza de una manera alarmante, así como también se ha reportado un incremento en el número de tlaxcaltecas fallecidos por esa enfermedad.

El mandatario estatal reconoció que el incumplimiento de las medidas restrictivas por parte de los habitantes del estado fue un factor que propagó el virus. El 10 de mayo fue evidente que las personas decidieron moverse y romper la sana distancia, lo cual seguramente generará que en la siguiente semana se multipliquen los contagios y Tlaxcala enfrente la situación más complicada de la pandemia, según lo consideró el gobernador Mena y su secretario de Salud René Lima.

Hasta al medio día de ayer se sabía que 99 de los pacientes con Covid-19 se reportaban como graves, 94 registraban un cuadro moderado, 231 presentaban síntomas leves y sólo 3 eran asintomáticos. Desde que se detectó el primer caso de esa enfermedad en la entidad y hasta ayer se habían intubado a 98 enfermos.

De mantenerse la actual tendencia, es probable que al finalizar la semana se superen los 500 contagios confirmados y que el número de tlaxcaltecas fallecidos supere los 100.

Habrá que ver y esperar cual es el comportamiento de la pandemia en la segunda quincena de mayo para conocer la fecha en que las autoridades estatales podrían avalar la reanudación de las actividades en Tlaxcala, porque hasta ahora lo único que se tiene seguro es que la cuarentena y el aislamiento social se mantendrá por lo menos durante los primeros siete días de junio.

Vienen días complicados para Tlaxcala y esperemos que exista la capacidad y los elementos necesarios para enfrentar el pico de contagios y de enfermos.

Hasta ahora el sistema de salud del estado ha respondido y deseamos que siga así.

Tlaxcala y Puebla sin coordinación ante Covid-19

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La emergencia sanitaria que vive el país ha dejado entrever que la supuesta coordinación entre el gobierno federal y los gobierno estatales es nula y que cada estado enfrenta de diferente manera la pandemia de Covid-19, lo cual resulta grave porque no hay una estrategia clara y definida para evitar la propagación del virus y porque tampoco existen planes y acciones regionales para frenar la movilidad, salvar el empleo y definir la fecha en que se podrían reanudar las actividades tras un largo confinamiento social.

El gobernador de Puebla, el ex perredista y hoy morenista Luis Miguel Barbosa Huerta, no pierde oportunidad para quejarse del olvido que vive su entidad por parte de la administración federal que encabeza el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en torno a la nula ayuda que ha recibido para enfrentar el coronavirus.

El poblano ha utilizado diferentes foros para criticar los datos que maneja Hugo López-Gatell, subsecretario federal de Salud, respecto al comportamiento de la pandemia de Covid-19, al grado que no sólo ha cuestionado su veracidad, sino que también ha dicho que no resultan útiles para proyectar la fecha en que se podría suspender el aislamiento social en Puebla.

Y mientras Barbosa Huerta ayer descartó que en Puebla se vaya a regresar a la normalidad el 1 de junio, en Tlaxcala donde se vive una etapa de alta incidencia de contagios y muertes provocada por ese virus, la cual es similar a la que se registra en el vecino estado, el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez pidió a la administración federal su respaldo para que las empresas del ramo automotriz instaladas en nuestra entidad reanuden labores el primer lunes del próximo mes.

De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, la región de Tlaxcala y Puebla tiene un comportamiento diferente de propagación del coronavirus, tan es así que se estima que los contagios de personas se mantendrán por varias semanas y que será en junio cuando se alcance el pico máximo de infectados, de ahí que las actividades sociales, comerciales, industriales y educativas deberán seguir suspendidas.

Anoche en su conferencia de prensa, el subsecretario López-Gatell explicó que algunas regiones del país, entre las que se encuentra la zona Puebla-Tlaxcala, no han transitado ni la mitad de la fase de contagios, por lo que no es posible levantar el confinamiento domiciliario, información que si el gobernador Marco Mena hubiera tenido seguramente no habría solicitado a la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el aval de la federación para que la industria automotriz reanudara labores el 1 de junio.

Ante esa realidad y la lentitud de las autoridades educativas de ambas entidades para tomar decisiones, es inminente que en breve se dará a conocer que los estudiantes tlaxcaltecas y poblanos no retornarán a clases presenciales y que éstos concluirán el actual ciclo escolar en sus casas, tal y como lo han anunciado en otros estados del país como Jalisco, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí.

En Tlaxcala el peso para enfrentar la pandemia ha recaído casi en su totalidad en la administración de Marco Mena, porque hasta ahora el gobierno federal ha sido un espectador más y su ausencia ha sido más que evidente, tan es así que los pacientes del ISSSTE que padecen otros males como hipertesión o diabetes son maltratados porque no sólo nadie los atiende correctamente, sino porque en algunos casos tienen más de un mes sin poder recibir sus medicamentos que forman parte de sus tratamientos.

La falta de coordinación entre las autoridades es notoria.

Así no se puede enfrentar una emergencia sanitaria porque los esfuerzos de las autoridades están dispersos.

La confusión domina y la desinformación es la constante.

El gobierno federal se está viendo muy mal en torno a su trabajo en Tlaxcala para ayudar a enfrentar la pandemia.

Las malas noticias en torno a la pandemia de Covid-19

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Mientras las autoridades de la Secretaría de la Salud analizan cuántos municipios del país podrían reanudar paulatinamente sus actividades luego de la cuarentena impuesta por la pandemia del coronavirus, la región conformada por Tlaxcala y Puebla se ha convertido en un punto de alerta porque los contagios van en aumento y porque aún no se llega al pico máximo de infectados.

El secretario de Salud a nivel federal, Jorge Alcocer, reveló que cerca de mil municipios de los 2 mil 457 que hay en el país estarían en posibilidades de regresar a la normalidad debido a que no han reportado ningún caso de Covid-19.

Aunque la fecha para levantar la cuarentena en esas poblaciones aún no se tiene precisa, se habla que tentativamente sería el 17 de mayo o en los siguientes días, pero también se dice que hay estados como Tlaxcala y Puebla donde las medidas preventivas podrían prolongarse hasta junio de mantenerse el actual comportamiento de infectados y personas fallecidas.

Los contagios en la región Tlaxcala-Puebla no coinciden con el comportamiento de la dispersión del virus, ya que si bien las autoridades sanitarias previeron que el “pico máximo” de infectados ocurriría entre el 10 y el 12 de mayo, lo cierto es que ese fenómeno aún no llega a ese punto y la realidad es que ese par de entidades vive una fase ascendente de enfermos, según las declaraciones de Hugo López-Gatell, subsecretario de Promoción de la Salud federal.

El funcionario federal reconoció que “en la región de Puebla-Tlaxcala tenemos una predicción muy inexacta, tenemos muy extensa esta curva epidémica, lo cual no es usual para el comportamiento de una enfermedad infecciosa de rápida propagación…”.

Lo anterior quiere decir palabras más palabras menos que en los siguientes días se incrementará el actual número de contagios confirmados que hoy suman 409 y que el número de tlaxcaltecas fallecidos se elevará pese a que hasta anoche ya se contabilizan 76 muertes provocadas por esa enfermedad.

Sólo nueve municipios de los 60 que hay en Tlaxcala no han reportado un infectado, pero de acuerdo con las proyecciones del secretario de Salud del estado, René Lima Morales, es cuestión de tiempo para que el virus tenga una presencia estatal.

En el vecino estado de Puebla había hasta ayer mil 87 enfermos de Covid-19 y el número de muertes era de 226 poblanos. El coronavirus ya se había hecho presente en 92 de los 217 municipios de esa entidad.

En la mencionada región de Tlaxcala y Puebla la “curva epidémica” está lejos de registrar un declive y según las proyecciones matemáticas, los contagios confirmados por las autoridades y los previstos aún no convergen, por lo que aún faltan días para que ambos datos coincidan, situación que abre la posibilidad de extender la cuarentena más allá del 31 de mayo.

El escenario para Tlaxcala es complicado e incierto porque no se tiene la certeza de cuándo podría volver a la normalidad. El malestar social es cada vez más evidente y poco a poco empiezan a surgir señalamientos contra las autoridades estatales y municipales, especialmente contra aquellas que no salen bien evaluadas y que los ciudadanos perciben que no han hecho nada para enfrentar la actual crisis sanitaria.

Hay estados como Jalisco que ya determinó que el presente ciclo escolar será terminado por los alumnos de educación básica en sus hogares a fin de mantener la sana distancia y que las clases volverán a ser presenciales hasta agosto cuando inicie el siguiente año lectivo.

La pandemia de Covid-19 sigue provocando estragos.

El débil rescate del empleo en Tlaxcala

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La prolongada cuarentena provocada por el Covid-19 que ha frenado la mayoría de las actividades económicas y no ha detenido el aumento de casos de infectados y de muertes generadas por esa enfermedad, se han convertido en factores que pronto podrían derivar en conflictos y señalamientos de los ciudadanos contra las autoridades porque sencillamente los apoyos que se ofrecieron para paliar esta crisis sanitaria no llegan o son insuficientes porque pese a las medidas de prevención los contagios van a la alza y el deterioro de los bolsillos de las familias es evidente.

En Tlaxcala los contagios de personas están a la orden del día, tan es así que este fin de semana las autoridades de la Secretaría de Salud dispusieron que el Hospital General de Huamantla también fuera sujeto a un proceso de reconversión a fin de atender a los pacientes de la zona oriente de la entidad, el cual se suma a los nosocomios de San Pablo del Monte y Nativitas que en una primera etapa fueron destinados a recibir a los infectados de coronavirus.

Este fin de semana se endurecieron las medidas prevención y de control en los tianguis que se instalan en diferentes municipios de la entidad, lo cual resulta positivo porque durante la semana que concluyó se registró un crecimiento exponencial de casos al contabilizar 385 contagios, 68 fallecimientos y 106 personas recuperadas de la enfermedad.

El Covid-19 ya tiene presencia en 51 de los 60 municipios del estado y de mantenerse la tendencia de infectados y fallecimientos, Tlaxcala pronto se ubicará entre los 10 estados del país con más casos.

De acuerdo con la Secretaría de Salud en el estado, Tlaxcala capital registra 59 casos, Huamantla 26, Apizaco 25, Calpulalpan y San Pablo del Monte 20, Hueyotlipan 18, Chiautempan 17, Zacatelco 16, Yauhquemehcan 11, Tetla 10; Nativitas, Tlaxco e Ixtacuixtla 9, Xiloxoxtla, Teolocholco, Panotla y Papalotla 8; mientras que Contla, Santa Ana Nopalucan, Xicohtzinco y Tepeyanco suman 7 por municipio, y Tzompantepec 6.

Además, Santa Cruz Tlaxcala, Santa Catarina Ayometla y Zitlaltepec registran 5 casos cada uno; Apetatitlán, Nanacamilpa, Tepetitla de Lardizábal y Tetlatlahuca 4 por demarcación; y Cuapiaxtla, Totolac y Xaloztoc 3.

También, Amaxac de Guerrero, Atlangatepec, Emiliano Zapata, Ixtenco, La Magdalena Tlaltelulco, Mazatecochco, Tetlanohcan, Zacualpan, San Juan Huactzinco, Xaltocan y San Lorenzo Axocomanitla registran 2 casos por comuna.

En tanto, Atltzayanca, El Carmen Tequexquitla, San Damián Texoloc, San José Teacalco, San Lucas Tecopilco, Santa Cruz Quilehtla, Tenancingo y Tocatlán registran un caso cada municipio.

Y mientras el coronavirus se expande aceleradamente por el territorio tlaxcalteca, hay autoridades estatales como la Secretaría de Desarrollo Económico a cargo de “El Cubas” Jorge Luis Vázquez Rodríguez que muestra su ineficiencia e incapacidad, quizá porque las neuronas de ese funcionario no han sido estimuladas con la dosis exacta de alcohol o porque simplemente no ha encontrado cómo sacar una mochada para dedicarse a apoyar a las pequeñas y medias empresas y a las personas físicas que requieren un crédito para garantizar su operación en las actuales circunstancias.

La semana pasada el ex panista y ex alcalde de Apizaco reveló como si fuera un gran logro que ya tenía registradas 250 solicitudes de crédito cuyos documentos estaban siendo analizados y en vías de ser aprobados para que el Fontlax liberara los recursos solicitados, pero en lo personal dudo que con esa ridícula cantidad se vaya a salvar el empleo en el estado y sobre todo se esté otorgando la adecuada ayuda financiera que requieren esos negocios para poder sobrevivir la actual crisis económica, que una vez terminada la cuarentena, se prolongará por varios meses más.

Ojalá ese funcionario tenga unos minutos de lucidez y pueda encontrar la fórmula y el programa adecuado para apoyar a las empresas y negocios que están en crisis, porque de nada sirve que la administración de Marco Antonio Mena Rodríguez haya generado una bolsa de 50 millones de pesos para tal fin, si los recursos no se reparten para realmente apuntalar la permanencia de esos establecimientos.

Con funcionarios de ese nivel será imposible salvar el empleo y los negocios.

La alerta roja que era inevitable para Tlaxcala

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Si Tlaxcala junto con entidades como Morelos, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla forma parte de los seis estados del país donde se registra un crecimiento preocupante de casos positivos por Covid-19 y un aumento en el número de personas fallecidas por esa enfermedad, no resulta novedoso ni extraño porque era lógico que se enfrentara a un escenario tan dramático donde las autoridades tienen culpa, así como los tlaxcaltecas que siempre minimizaron las medidas de la cuarentena.

No hay que olvidar que Tlaxcala siempre se encontró en la lista de los estados del país donde menos se respetaba la instrucción de quedarse en casa y mantener la sana distancia. Hubo fines de semana donde se realizaban fiestas, actividades religiosas, eventos inaugurales de bodegas y la instalación tianguis que congregaron a cientos de personas, situación que sin duda ayudó a propagar el mortal virus.

Las instituciones bancarias que operan en la entidad nunca les ha importado la salud de sus clientes y salvo en Apizaco donde las autoridades municipales intervinieron para que las personas formadas guardaran la sana distancia y usaran cubrebocas, en el resto de los municipios donde hay bancos prevalecía el desorden como se puede observar todos los días en Tlaxcala, Zacatelco y Papalotla.

Al inicio de la actual pandemia se habló de la necesidad de establecer estrictos controles sanitarios, de llevar a cabo un agresivo programa de pruebas para detectar a enfermos o portadores asintomáticos del virus y de establecer un plan de acción en los municipios con más casos a fin de ubicar en que colonia, calle, presidencia de comunidad o zona se están registrando los pacientes para reforzar las acciones de desinfección, sin embargo pareciera que ninguna de ellas se hizo efectiva y hoy se están pagando las consecuencias.

No faltará quien diga que lo anterior se ha hecho y que mis señalamientos carecen de sustento y que soy un reportero desinformado, pero nadie puede decir que la aplicación de 1,566 pruebas realizadas en 52 días de la pandemia fue suficiente para un estado que tiene más de un millón de habitantes, pues ese número sólo demuestra que sólo se efectuaron las que se podían practicar al día según la capacidad del laboratorio estatal y que nunca ha existido la intención de ampliar la cobertura.

Tlaxcala registra 321 contagios, 80 personas recuperadas de la enfermedad y 58 fallecimientos. Hay 316 tlaxcaltecas que se encuentran en espera del resultado de su prueba y 321 que están bajo vigilancia epidemiológica.

Por lo que se ha dicho sobre el Covid-19, en la entidad estamos lejos de aplanar la curva de incremento de casos de esa enfermedad. Es muy probable que a lo largo de este mes siga a la alza el número de infectados y de personas fallecidas, lo cual resultará lamentable porque los tlaxcaltecas empezarán a culpar de esa situación al gobierno.

Ojalá que la capacidad de camas con ventiladores que existe en Tlaxcala nunca llegue a su saturación, pues de acuerdo con la información disponible se sabe que casi está ocupada el 30 por ciento de esa infraestructura.

Los días por venir serán complicados y quizá el gobierno del estado debería aplicar medidas más estrictas para frenar la movilidad de personas que impera en Tlaxcala. En Puebla se impondrá a partir del lunes el no circula y además se analiza la posibilidad de cerrar los mercados.

En Tlaxcala urge firmeza para enfrentar mejor a la pandemia.

Lento e ineficiente el secretario de Salud de Tlaxcala

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René Lima Morales, el secretario de Salud de Tlaxcala, siempre ha dado señales de ser un funcionario lento, omiso e ineficiente no sólo en la actual crisis sanitaria como la que se enfrenta en estos momentos por el Covid-19, sino en circunstancias normales, lo cual resulta preocupante porque es obvio que los tlaxcaltecas nos encontramos desprotegidos con un médico tan timorato.

El funcionario dio señales de no estar preparado y ni capacitado para encargarse de una dependencia como la Secretaría de Salud, pues lo mismo ha descuidado y desatendido a pacientes renales y a niños con cáncer por la falta de medicamentos para tratar sus enfermedades que ha mostrado su marcada incapacidad para resolver un conflicto laboral que sostenía con el sindicato de trabajadores de ese sector que encabeza la grilla priista de Blanca Águila Lima.

A más de 50 días iniciada la cuarentena por la pandemia del coronavirus, Lima Morales ayer ofreció una conferencia de prensa donde ocupó un buen tiempo para suplicar a los tlaxcaltecas que, ahora sí, acaten las medidas impuestas de distanciamiento social y de la sana distancia, porque de lo contrario será imposible romper la cadena de propagación de esa enfermedad en la que estimó que participan 3 mil portadores asintomáticos de ese virus, mismos que se mueven por Tlaxcala.

Lejos quedaron los días cuando se presumía que Tlaxcala no reportaba ningún infectado por Covid-19 o que los casos estaban concentrados en 11 de los 60 municipios del estado.

Hoy la realidad es otra y revela que los contagios ya abarcaron todo el territorio tlaxcalteca y lo más grave que la Secretaría de Salud del estado reconoce la existencia de por lo menos 3 mil infectados, cifra que nada tiene que ver con el reporte diario que da a conocer la misma dependencia estatal y que habla de 307 contagios confirmados, 73 personas recuperadas de la enfermedad y 54 fallecimientos.

La cifra de personas activas y asintomáticas de Covid-19 de Tlaxcala estimada en 3 mil individuos no checa con los datos oficiales de la Secretaría de Salud federal que calcula ese tipo de casos para la entidad entre 89 y 110 tlaxcaltecas.

Si estamos en una posición de alto riesgo porque el número de contagios puede crecer y porque se pueden saturar los servicios médicos de los hospitales dispuestos para tratar a los enfermos de coronavirus, entonces porque el “doctorcito” René Lima, el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez y los presidentes municipales no toman decisiones más contundentes y drásticas para contener la pandemia.

Resulta ridículo que los alcaldes estén utilizando el pretexto de Covid-19 para simular el gasto de recursos públicos en la compra de miles de cubrebocas, cientos de litros de gel antibacterial e innumerables jornadas de desinfección, cuando el dinero en realidad va a parar a sus bolsillos, situación que ya está siendo documentada y que pronto podría convertirse en un escándalo.

De entrada y sabiendo que hay tal cantidad de infectados asintomáticos en la entidad, las autoridades podrían aumentar la aplicación del número de pruebas para detectar el virus, porque las impuestas hasta el momento y cuya cantidad es de mil 566 representan una burla. Sencillamente se demuestra que no hay esfuerzos serios y ni decisiones claras para proteger la salud y la vida de los tlaxcaltecas.

Los 20 municipios en alerta por el número de infectados son Tlaxcala capital con 48 casos de coronavirus; Apizaco 22; Huamantla 21; Hueyotlipan 17; Calpulalpan 15; San Pablo del Monte y Zacatelco con 14 respectivamente; Chiautempan 10; Hueyotlipan, Yauhquemehcan y Tlaxco con 8 cada uno; Nativitas, Tetla y Xicohtzinco con 7 respectivamente; Panotla y Papalotla con 6 cada uno; Nopalucan y Teolocholco 5, respectivamente y Contla e Ixtacuixtla con 4 cada uno.

Valdría la pena que en esos municipios no sólo se llevara a cabo una acción urgente de aplicación de pruebas para detectar el virus, sino que se estableciera una estrategia de cercos sanitarios para obligar a la población a cumplir con las medidas restrictivas y para ubicar al mayor número de infectados asintomáticos que se están encargado de expandir esa mortal enfermedad.

El gobernador Marco Mena ha actuado bien ante la pandemia y ha tomado hasta ahora buenas decisiones, pero la realidad es que su secretario de Salud es malito y carece del liderazgo que se requiere en la actual emergencia sanitaria, de ahí que ahora ya sabemos porque el número de contagios ve en aumento al igual que el número de fallecidos.

Es una lástima que Tlaxcala tenga a un funcionario de ese nivel.

La dura realidad que nos espera tras la pandemia

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Ubicarse entre los gobernadores que lograron una calificación promedio aprobatoria en el manejo de la emergencia sanitaria para enfrentar al Covid-19, pone a Marco Antonio Mena Rodríguez en una posición aceptable para planear el cierre de su administración ante un escenario desalentador donde la crisis económica, el desempleo y la inseguridad serán problemas que pegarán a los tlaxcaltecas en los siguientes meses.

Un dato que resulta relevante de las mediciones que han llevado a cabo varias empresas encuestadoras (Mitofsky, México Evalúa, Massive Caller, Arias Consultores y C&E) para valorar el desempeño y trabajo de las autoridades federales y estatales, es que los tlaxcaltecas dan casi la misma calificación tanto al presidente Andrés Manuel López Obrador como al gobernador de Tlaxcala, Marco Mena.

Sin embargo, donde existe una diferencia es el nivel de confianza de las acciones emprendidas por ambos mandatarios, pues mientras a López Obrador 42 por ciento de los tlaxcaltecas le tiene mucha confianza a Marco Mena sólo el 26 por ciento.

De ahí que casi 8 de cada 10 tlaxcaltecas opina que el gobierno federal es el que está haciendo más para evitar la propagación del virus de Covid-19 y sólo 2 de cada 10 personas que viven en el estado reconoce los esfuerzos de la administración estatal en esa materia.

Respecto a la información oficial sobre el número de contagiados, personas fallecidas y pacientes recuperados, el 61 por ciento de los tlaxcaltecas dice confiar mucho y sólo el 20 por ciento sostiene que no confía en nada.

El 44 por ciento de las personas entrevistadas opina que el gobierno es el culpable del brote de Covid-19 y el 91 por ciento considera que la actual cuarentena es un privilegio o un lujo.

En estos momentos, 50 por cientos de los tlaxcaltecas percibe ya hay una afectación en su economía, 24 por ciento en su trabajo y un 23 por ciento en la permanencia de su empleo, de ahí que 59 por ciento pronostica que las consecuencias de la pandemia se traducirá en una crisis económica, 21 por ciento en la pérdida de trabajos formales y un 14 por ciento refiere el número de muertes que dejará la enfermedad.

Los tlaxcaltecas saben que vienen meses difíciles, situación que obligará a las autoridades estatales a mostrar sensibilidad y eficacia para ir atendiendo y resolviendo los problemas que se presenten una vez terminada la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus.

Hasta ahora el 43.5 por ciento de los tlaxcaltecas aprueba la compra de equipo para tratar a los infectados y sólo el 29.9 por ciento lo desaprueba. Además, el 47.7 por ciento de las personas avalan las acciones emprendidas para fortalecer los hospitales y al personal del sector salud y sólo un 34.8 por ciento dice no estar de acuerdo.

Respecto a las jornadas de sanitización y limpieza, el 54.7 por ciento de los habitantes del estado aprueba esas medidas y un 27.3 por ciento las desaprueba.

En el rubro de apoyos para personas en pobreza, discapacitados y desempleados al gobierno del estado no le va bien, pues sólo el 34. 2 por cientos de los tlaxcaltecas los avala y el 42.9 por ciento no los aprueba.

Sin embargo, los números cambian cuando se trata de ver la aceptación de los programas económicos para las pequeñas y medias empresas. El 44.9 por ciento de los habitantes los respalda y un 35.1 por ciento los desaprueba.

En lo que se refiere a la evaluación de la transparencia en las acciones del gobierno para enfrentar la pandemia de Covid-19, la administración de Marco Mena no sale muy bien calificada, debido a que el 47.5 por ciento de los tlaxcaltecas la desaprueba y sólo el 33.8 por ciento la respalda.

Finalmente, en el rubro de seguridad independientemente del combate que existe hacia el coronavirus, casi el 50 por ciento de los tlaxcaltecas la desaprueba y sólo el 34.6 por ciento la respalda.

La realidad de Tlaxcala es otra y es muy diferente a la que se tenía en enero de este año.

Se buscan candidatos a alcaldes y diputados locales

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A unos días de que el INE y el ITE den a conocer los lineamientos que deberán seguir los partidos políticos para lograr la equidad y la paridad de las candidaturas de los diferentes cargos de elección popular que estarán en juego en el 2021, la búsqueda de aspirantes se acelerará pese a la restricciones que existen en la actualidad por la pandemia de Covid-19.

En junio cuando se tiene previsto reiniciar las actividades normales tras la cuarentena provocada por la emergencia sanitaria y cuando estaremos a un año de las elecciones para elegir gobernador, diputados federales y locales, así como alcaldes y presidentes de comunidad, las dirigencias de los partidos políticos empezarán a definir las probables coaliciones y la forma en que se repartirían las candidaturas a los diferentes cargos.

La pandemia golpeó las aspiraciones de todos los precandidatos a la candidatura al gobierno del estado, sin embargo a poco más de uno año de los comicios se pronostica que Lorena Cuéllar Cisneros, la responsable de la representación del gobierno federal en la entidad, tiene amplias posibilidades de convertirse en la abanderada de Morena, el partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Es la morenista mejor posicionada y con mejor respaldo ciudadano en Tlaxcala. De las siete mujeres que ese partido deberá registrar como candidatas a gobernadoras para las elecciones del 2021, Cuéllar Cisneros está rankeada entre las dos mejores políticas con opciones reales de ganar los comicios.

Las condiciones para lograr la candidatura de Morena a la gubernatura se están alineando hacia Lorena Cuéllar. En los meses que faltan para definir al candidato o la candidata de ese partido ningún otro aspirante está en la eventualidad de alcanzar y superar el posicionamiento y la rentabilidad electoral que tiene la funcionaria federal.

Tlaxcala sigue siendo de los estados del país que más respaldo ciudadano ofrece al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por lo que seguramente será un factor que ayudará a que Morena y su candidato o candidata den la pelea por lograr la gubernatura que hoy detenta el priista Marco Antonio Mena Rodríguez.

Un partido que no ha dejado de operar y que lleva un trabajo fino a ras de tierra para dar batalla en los próximos comicios es Acción Nacional, el cual si bien está enfocado en conseguir una coalición amplia para enfrentar a Morena y sus aliados, también se ha dedicado a ubicar a los probables candidatos y candidatas a diputados locales, alcaldes y presidentes de comunidad que tienen la característica de ser competitivos, pues su intención es armar una estructura electoral que le permita ganar posiciones.

De todos los partidos que participarán en las elecciones del próximo año, el PAN y su líder José Gilberto Temoltzin Martínez son quizás los que tienen más avanzado su proceso de “cazar” candidatos, situación que será determinante para la futura competencia electoral que será muy diferentes a la del 2018 y a la del 2016.

El PRI y su chafa líder, Noé Rodríguez Roldán, siguen perdidos y dando palos de ciego. Su trabajo político electoral es nulo y lo que impera en ese instituto es el desánimo y la desolación.

Como en Morena, en el PRI pareciera que está resuelto el asunto de la definición de su candidata a la gubernatura de Tlaxcala. La única militante con posibilidades de ofrecer una competencia real en las elecciones del 2021 es la actual alcaldesa capitalina Anabell Ávalos Zempoalteca, porque los otros aspirantes como Noé Rodríguez, Florentino Domínguez Ordoñez y Anabel Alvarado Varela están hundidos en el pozo de la mediocridad.

Al PRI le urge una sacudida y sobre todo requiere cuidar a sus cuadros, porque aunque usted no lo crea hay uno que otro partido que ya tiene fichados a varios de ellos, por lo que aparecerán como candidatos a ciertos cargos de elección popular bajo otros colores.

La búsqueda de candidatos se pondrá intensa.

Los número no mienten y el Covid-19 se multiplica

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La falta de firmeza en la aplicación de las medidas preventivas para contener la expansión de la pandemia de Covid-19 en Tlaxcala empezará a tener efectos negativos. Nuestra entidad es la octava a nivel nacional con la incidencia más alta de casos activos de esa enfermedad y la que reporta hasta anoche 40 fallecimientos, cantidad que supera por mucho a otros estados como Colima, Nayarit, Aguascalientes, Durango y Chiapas donde al parecer han tenido un mejor manejo de esa emergencia sanitaria.

En Tlaxcala simplemente las autoridades estatales y municipales no han podido frenar o suspender las actividades que logran congregar a un gran número de personas como son los tianguis, eventos religiosos como la misa ofrecida ayer por la mañana en la Iglesia de Ocotlán de la capital que una vez llena de feligreses que no guardaron la sana distancia ni usaron cubrebocas cerró sus puertas, la inauguración de una bodega comercial que reunió a 400 personas por los rumbos del municipio de Santa Cruz Tlaxcala y la operación de instituciones bancarias que logran juntar a clientes afueras de sus sucursales sin ninguna restricción.

La movilidad de personas que registra la entidad y la relajación que siempre ha existido para hacer realidad las medidas preventivas impuestas por la actual emergencia sanitaria como quédate en casa y la sana distancia ha sido documentada en los últimos 15 días por el gobierno federal, de ahí que no resulta extraño que Tlaxcala reporte una incidencia de casos activos superior a la que registra el Estado de México, Puebla, Veracruz y Chihuahua sólo por mencionar algunas entidades, mismas que en población y territorio no se pueden comparar porque nos superan por mucho.

A nivel nacional, la tasa de casos activos por cada 100 mil personas asciende a 5.42 por reportes por esa proporción de individuos, mientras que el indicador en Tlaxcala es superior a esa cifra porque casi es de 6, es decir, se encuentra por encima de la media en el país.

En Puebla se tienen contabilizados 806 contagios acumulados de Covid-19, de los que 241 son activos, por lo que estos últimos representan un riesgo de transmisión del virus. En Tlaxcala se tienen 255 infectados y se estima que hay más de 100 individuos activos que pueden expandir el coronavirus.

Del número de contagiados registrados en Tlaxcala, éstos se encuentran distribuidos en 46 de los 60 municipios de la entidad, por lo que es muy probable que al finalizar este mes el virus haya cubierto la totalidad del estado.

La necedad por acatar las medidas impuestas por la pandemia de coronavirus se traducirá en cientos de enfermos más y por desgracia en más muertes. Según el Centro de Información Geográfica sobre Codiv-19 de la UNAM, el cálculo real de los casos confirmados en México oscilaría entre 176,000 y 265,000 y no los 22,088 contagios que reportó el gobierno federal en su conferencia del sábado 2 de mayo.

Las siguientes tres semanas será determinantes no sólo porque se espera un repunte de contagios y personas fallecidas, sino porque es muy probable que los servicios médicos para atender a los pacientes se saturen y se ponga a prueba la capacidad de las autoridades para enfrentar esa situación.

Veremos si las supuestas compras que han realizado las autoridades estatales fueron las correctas y se tienen los medicamentos, equipamiento e instrumentos de seguridad para atender a los enfermos, porque hay quienes piensan que las unidades nuevas destinadas a las “Brigadas Cuídate” que puso en marcha la Secretaría de Salud implicaron un gasto innecesario y suntuoso que en nada está ayudando a contener los contagios.

Ojalá las autoridades estatales y los alcaldes informen cuánto llevan gastado hasta ahora para enfrentar la pandemia de Covid-19. Si bien se tratan gastos de emergencia, eso no quiere decir que éstos no se realicen con transparencia y buscando siempre el mejor costo, porque la sospecha de que algunos han aprovechado la crisis sanitaria para hacer negocio empieza a crecer cada vez más.

Empeorará el número de contagios y de fallecidos en Tlaxcala

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En el país y en Tlaxcala estamos muy lejos de haber domado al mortal coronavirus y de tener un “crecimiento horizontal” de contagiados y de personas fallecidas como lo visualizó hace unos días el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Abril cerró con números alarmantes que son la antesala de lo que nos espera en Mayo, mes en que se pronostica un crecimiento exponencial en personas infectadas y por desgracia, en el número de pacientes que no sobrevivirán a esa terrible enfermedad.

A estas alturas resulta intrascendente lamentarse de la enorme resistencia que hubo de un sector de tlaxcaltecas por no acatar las medidas de prevención quedándose en casa y haciendo efectiva la sana distancia. El cuestionado método de muestreo Centinela que utiliza la Secretaría de Salud a nivel federal arroja que nuestra entidad registra 219 contagios y 34 fallecimientos, así como 350 personas que se encuentran en espera del resultado de su prueba y 219 ciudadanos que se ubican bajo vigilancia epidemiológica.

Si el número de pacientes contagiados se multiplicara por ocho como lo sugiere la Secretaría de Salud federal para tener una idea real de las personas infectadas, estaríamos hablando que en Tlaxcala debería de haber por lo menos 1,752 enfermos de Covid-19.

Pero si hiciéramos caso a otros expertos como al ex secretario de Salud, Julio Frenk, quien asegura que el método Centinela tiene fallas metodológicas porque los infectados dados a conocer oficialmente se deberían multiplicar por 30 o 50 veces más, entonces el número de enfermos en la entidad rondaría entre los 6,570 y los 10,950.

Lo que es un hecho es que en estos momentos en el país y en Tlaxcala no se tiene claridad sobre la información oficial del número de casos ni de pruebas aplicadas para detectar el coronavirus. Tampoco sobre en qué momento de la pandemia estamos ni en qué zonas se localizan los focos rojos para atacarla acertadamente.

Específicamente en Tlaxcala valdría la pena no sólo conocer que municipios tienen reportados casos de Covid-19, sino las zonas, colonias o comunidades que estarían representando un foco rojo de atención epidemiológica.

En los últimos días los números de pacientes y fallecidos en el estado se dispararon, de ahí que no se tiene un buen indicio para determinar cuál es la tasa de letalidad que registra ese virus en Tlaxcala.

En mayo el crecimiento de enfermos será la constante, así como el número de pacientes que serán hospitalizados, según las estimaciones de las autoridades de la Secretaría de Salud.

Para finales de este mes se tiene proyectado que habrá entre cinco mil y seis personas intubadas por Covid-19 a nivel nacional, de las cuales 50 o 80 serán de Tlaxcala, situación que casi pondrá al tope la capacidad de las camas con ventilador dispuestas en la entidad para atender a personas durante la actual emergencia sanitaria.

Lo peor de la pandemia está por venir.

No te expongas saliendo sólo por salir.

Quédate en casa, es la mejor opción para no formar parte de las estadísticas que está dejando la actual pandemia.