El Poder Judicial de Tlaxcala entrará en una complicada época de inestabilidad debido a que al menos dos de tres magistrados que deberían dejar sus posiciones y que son adversarios del actual presidente del Tribunal Superior de Justicia en el Estado (TSJE), Fernando Bernal Salazar, litigarán en la justicia federal su permanencia que ha sido negado por diputados locales.

La aún magistrada Rebeca Xicohténcatl Corona recurrió a los tribunales federales para defenderse del supuesto abuso de cual fue víctima por parte de los legisladores tlaxcaltecas que a finales de diciembre del año pasado determinaron no ratificarla en el cargo para un periodo más, siendo que legalmente podía permanecer por seis años más como miembro del Pleno de TSJE.

 

A la abogada no sólo se le vinculó con el PRI al participar en ciertos actos proselitistas apoyando las aspiraciones del hoy gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, sino que se confrontó con los militantes de Morena y seguidores del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a quienes llamó nacos y mediocres sólo por el simple hecho de por haber votado por el tabasqueño en la elección presidencial del 2018.

 

Para los diputados locales el dictamen que emitió la Comisión Especial contenía los elementos jurídicos para negar la ratificación a Xicohténcatl Corona, pues según el análisis que se llevó a cabo se determinó que a lo largo de su función como magistrada incurrió en una serie de actos que la hacen carecer de independencia, imparcialidad, objetividad, profesionalismo y excelencia.

 

Su periodo como magistrada del Poder Judicial de Tlaxcala inició el 1 de abril de 2015 y vencerá el próximo 31 de marzo. Su llegada fue posible gracias al impulso y respaldo que en su momento recibió del hacendado gobernador del estado, Mariano González Zarur.

 

Sin hacer mucho ruido o escándalo, Rebeca Xicohténcatl solicitó hace unos días la protección de la justicia federal y su caso quedó registrado con el número 75/2021-II. La audiencia constitucional se tiene prevista para el lunes 22 de marzo de este año, nueve días antes de que por ley deje su cargo.

 

De acuerdo con el expediente, el juicio de amparo no detendrá el proceso legislativo que se deberá llevar a cabo para designar a un nuevo magistrado, aunque la recomendación de la justicia federal es nombrar a un magistrado suplente que ocupe el lugar de Xicohténcatl Corona hasta en tanto no exista un fallo definitivo.

 

Mañana se conocerá si el magistrado Mario Antonio de Jesús Jiménez Martínez obtiene la protección de la justicia federal y su juicio de amparo sigue para lograr su permanencia en el puesto como inamovible por unos supuestos errores legislativos cometidos durante su proceso de ratificación, ya que su segundo periodo como integrante del TSJE vence el próximo 3 de marzo.

 

Los magistrados Rebeca Xicohténcatl y Mario Antonio de Jesús Jiménez son contrarios al actual presidente del Tribunal Superior de Justicia en el Estado, Fernando Bernal, quien deberá esperar que rumbo toman los juicios de amparo para diseñar la estrategia que le garantice la estabilidad en el Poder Judicial.

 

Si ambos litigios avanzan la resolución afectará a la próxima legislatura local que deberá acatar y asumir el fallo de la justicia federal, pues los actuales diputados que iniciaron estas controversias dejarán sus cargos en agosto de este año y se espera que las sentencias finales se conozcan hasta el 2022.

 

La única magistrada que ya prepara maletas y seguir una cómoda vida tras lograr un haber de retiro de seis años es Elsa Cordero Martínez, quien el 3 de marzo se despedirá sin pena ni gloria de su cargo.

 

En esta semana también se conocerá si las dos ternas que envió el Poder Ejecutivo para que los diputados designen a nuevos magistrados fueron aceptadas. De ser así, el nombramiento de los dos nuevos integrantes del Pleno del TSJE será un mero trámite porque ya se sabe quiénes serán los elegidos.

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