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El tiempo sigue su marcha y conformen pasan las semanas y meses se acerca más la fecha en que iniciará formalmente el proceso electoral en Tlaxcala. En octubre de este año se deberán empezar a planear los procesos internos de los partidos políticos para elegir a sus candidatos a fin de estar en posibilidades de definirlos legalmente en enero del 2021, pero un mes antes se sabrá cuántas coaliciones se conformarán para disputar la gubernatura del estado.

La pandemia de Covid-19 si bien afectó la economía y las actividades sociales, también ha golpeado el desarrollo político electoral, pues prácticamente inmovilizó a todos los aspirantes a suceder en el cargo al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez.

Una vez que concluya la emergencia sanitaria y las medidas de prevención que provocaron el aislamiento social y la sana distancia se comprobará el número de precandidatos que mantiene vivas sus aspiraciones, porque seguramente habrá varios que se bajen de la carrera y otros que sólo seguirán en la lucha para tratar de negociar otra posición.

De la larga lista de aspirantes que se tenía hasta la primera quincena de marzo, los que mantendrá su paso para lograr su participación en los próximos comicios son la morenista Lorena Cuéllar Cisneros, la actual “super delegada” del gobierno federal que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, así como las panistas Minerva Hernández Ramos y Adriana Dávila Fernández.

En el PRI la única opción seria y con posibilidades es la alcaldesa capitalina Anabell Ávalos Zempoalteca, aunque también se menciona que tienen algún pequeño chance el deslucido líder del tricolor, Noé Rodríguez Roldán y el mediocre secretario de Educación en Tlaxcala, Florentino Domínguez Ordoñez, pero en realidad ambos políticos están desahuciados porque su posicionamiento no les da para disputar la candidatura en el ex partidazo.

El PRD carece de cuadros competitivos y más bien está en espera que otro partido le eche un lazo para que lo arrastre en la siguiente aventura electoral. Los institutos políticos locales no tienen un aspirante fuerte y con presencia, por lo que sólo se concentrarán en pelear una diputación plurinominal y en buscar uno que otro ayuntamiento.

A estas fechas pero del siguiente año se estaría llevando a cabo el primer debate de los candidatos a gobernador, pues la intención de las autoridades electorales es que ese primer ejercicio se efectúe entre el 27 y 29 de abril del 2021. El segundo debate estaría siendo programado para realizarse entre el 23 y 25 de mayo.

La pandemia del coronavirus ha relegado el tema de la sucesión en Tlaxcala. Pocos han considerado que si hoy fuera abril del siguiente año estaríamos por concluir el primer mes de campañas rumbo a la gubernatura y que a estas alturas ya se sabría qué candidato habría ganado el primer debate.

Los precandidatos deberán permanecer inmóviles hasta finales de mayo y quizá en junio cuando se reanuden las actividades normales podrán reiniciar su proselitismo, lo malo será que tendrán muy pocos meses para lograr un crecimiento en su posicionamiento y en las preferencias electorales.

El clima de crisis económica y el desánimo entre los tlaxcaltecas serán factores negativos que harán complicada la tarea de concretar un despunte en las simpatías electorales, de ahí que algunos aspirantes con comprobada presencia entre los ciudadanos no tendrán problemas para conseguir la anhelada candidatura.

Los efectos negativos de la pandemia de Covid-19 en la sucesión pronto se conocerán. De entrada reducirá la lista de aspirantes y pondrá en escena a los políticos tlaxcaltecas que realmente tienen alguna posibilidad de suceder a Marco Mena, lo cual resultará positivo porque se dejará de hablar de muchos tiradores que sólo estaban de relleno.