Y las propuestas, el diagnóstico, las soluciones ¿dónde están?, porque si recurro a mi origen como factor de lástima, nada más estoy quemando a mis paisanos.

Hay de argumentos a argumentos. Este jueves la candidata de progresoparatlax, Adriana Dávila, habló con Eduardo Ruiz Healy, de ciertas condiciones muy particulares en su vida: “yo vengo de una familia muy pobre, mi madre fue sirvienta, mi padre albañil”.

Advierto un delicado tono de auto conmiseración, que se puede parecer al rollo del gober precioso antes de mostrar qué tan grave puede ser la naturaleza humana. El político chaparrito no desperdiciaba oportunidad para recordar que en su infancia fue bolero y, su pobreza terrible a lado de sus muchos hermanos. Hoy, a punto de dejar el poder, Mario Marín Torres, cuenta según sus críticos con una fortuna impresionante.

Utilizar su surgimiento de una familia tan, pero tan pobre, cuando ha llegado a obtener la candidatura a gobernadora de un estado en una forma tan vertiginosa, requiere necesariamente de un vacío entre el momento de la brega y, el del encumbramiento, algo que en forma irreflexiva decidió su inventor y protector, el presidente Felipe Calderón, con la misma intempestividad que abandonó el desfile del cinco de mayo en Puebla, es decir, con mínimo grado de conciencia.

No podría afirmar si alguien con más suerte que trayectoria genera el mínimo de confianza a un pueblo entero que se dispone a votar por quien lo habrá de gobernar los próximos seis años. Y no me causa orgullo que en los espacios de difusión, alguien con innegables posibilidades de ganar la elección suponga que es motivo de alarde plantear las respetables aunque sencillas ocupaciones de sus progenitores, sin considerar la rudeza con la que se nos trata cuando se relaciona la oriundez tlaxcalteca con las oportunidades laborales fuera del territorio propio.

Hubo más en dicho espacio de la cadena Radiofórumula. Para la panista –sostiene la entrevista realizada por Ruiz Healy – “Tlaxcala es anónimo, es muy pequeño, aparece en la geografía nacional, pero no en la política y económica del país”. Tal vez la alocución de la candidata debió acompañarse de disculpas a los tlaxcaltecas que en distintos ámbitos logran notoriedad  de su patria chica aún sin proponérselo; con un rasero demasiado inflexible tasa a artistas, políticos, investigadores y empleados, a quienes confina a un entorno de anonimato.

Pero creo que cuestiones de fondo se dan en una reflexión más: “aún con las riquezas culturales, de identidad y religiosas, que pudieran colocarnos en el plano nacional para atraer inversión y generar empleos, seguimos pensando en nuestra historia cultural, que nos califica de traidores, en lugar de guerreros».

Seguramente hay quien prefiere obviar este tipo de referencias. Pero refirámonos al ámbito religioso. Intuyo que la “riqueza religiosa” a la que Dávila se refiere, se dirige a la Iglesia Católica, causa primordial de uno de sus principales aliados: El Yunque.

Ya en entregas pasadas hemos abordado este tema y a Juan Manuel Oliva, su gracioso promotor en Tlaxcala y en las restantes entidades donde habrá elecciones. ¿Y los que no simpatizan con el Yunque salen de las preferencias de la candidata?, ¿No requerirá del voto de no católicos? Creo que cualquier candidato pensaría en sumar y no en escindir capas sociales por considerarlas fuera de eso que Adriana llama “riqueza religiosa”. Es probable que si la candidata refrendara su lealtad a las instituciones y al Marco Legal lograría las simpatías de un mayor espectro social, pero… ya lo decíamos con antelación, hay manzanas de california y, manzanas panocheras.

Mariano ¿transparentar los recursos para el campo?

Coja es la defensa de Mariano al hablar del campo y de los recursos necesarios para atenderlo. Justo inició el bombardeo debido al extraño cobro que realiza del Procampo para subsidiar cientos de hectáreas de su propiedad, cuando sin el menor recato afirma que es necesario, “contar con mayores recursos para el campo, pues, los que existen actualmente han sido utilizados con otro fines y no para su reactivación”.

Mientras marianoglez no fije una postura bien clara respecto a dichos cobros, un punto débil aprovechado por sus adversarios es precisamente el campo.

Y yo creo que también debe fijar su postura respecto a la imagen del matador de toros Rafael Ortega, quien de la noche a la mañana se convirtió en la imagen del IET para promover el voto.
No es por joder con la escasez de materia gris en los consejeros con oficina en San Manuel, pero si aprobaron la irrupción de Ortega sin objetar, es que de nueva cuenta quieren atentar contra la inteligencia de los tlaxcaltecas.

1.- El matador de toros se dedica a sacrificar a su enemigo. Su esencia es la de un peleador que en presencia de un público, criticado por amplios sectores, no duda en engañar, sangrar y finalmente atravesar el corazón de su enemigo. ¿Qué tiene esto que ver con las tareas del IET?, ¿Es el toro la antidemocracia, asesinada por un talentoso fajador, enfundado en el traje de la democracia?

2.- Rafael Ortega, quien cuenta con el cariño y admiración de miles de aficionados, de Tlaxcala y de todo el país a la fiesta brava, permitió que lo sedujese un extraño protagonismo que a mí en lo personal me decepciona. Con cara de yo no fui, Rafa Ortega aceptó posar para la imagen institucional del IET ataviado con un traje de luces que consta de una chaqueta azul, ¿azul panista?, ¿por qué azul si tiene más de una docena de estos hermosos atavíos que tan solo por el color ya despertaron la desconfianza sobre  las decisiones que se toman por los que conforman el encierro de San Manuel.

3.- Aun peor. Un consejero, cuyo nombre reservo, reveló que Orlando Santacruz Carreño, “daría instrucciones al presidente del Consejo General, Salvador Cuautencos, para que su compadre Rafa Ortega, vestido de azul sirviera para un doble propósito: desde luego promover ‘casi en forma imperceptible’ el voto por Acción Nacional, y en el entendido que el diputado con licencia obsesionado con la alcaldía de Apizaco detesta a la abanderada panista al gobierno, Adriana Dávila, entonces utilizaría su brillante y perversa creatividad para usar a la fiesta brava como otro de los factores subliminales, en beneficio del empresario taurino Mariano González Zarur, por cierto, patrón de Rafa Ortega, quien a estas alturas comienza a darse cuenta de que lo chamaquearon.

4.- Pero la embestida de Santacruz no sólo consistiría en corromper a Rafa Ortega, sino en interponer así de denuncias en contra de sus adversarios, comenzando por el petista, Reyes Ruiz Peña, a quien hasta se dio el lujo de ver tras las rejas, así como para asegurarse de que sus derechos políticos quedarían impedidos. Por las mismas anda Arturo Rojas, el priísta ex perredista que ya no ve la suya con este inventor de denuncias que curiosamente se dan mientras él, el ineficiente y oneroso operador panista del Congreso –ahora con licencia – se observa incólume en la brecha rumbo al cuatro de julio.

No creo que Rafa Ortega sea tan ingenuo. Aceptó posar para quedar bien con Mariano, o con Adriana si es que gana. Esto, señores es una suerte de mapacherismo que utiliza una figura pública para parcializarla en anuncios validados por una institución de ornato, cuyo presidente, Salvador Cuautencos es, por tanto, un funcionario a quien la organización de los comicios se le sale de control conforme pasan los días.

Tan apasionada como está la lucha y tan débil como resultó ser el consejero presidente (los otros consejeros, también) que no pierda usted de vista la incipiente crisis que tiende a ensancharse conforme se acerque el día cero. En verdad, qué vergüenza.

Por eso Mariano, respetuoso de la Ley –como dice ser – tiene la obligación de fijar una postura respecto a esta monstruosidad.