Para evitar complicaciones o nuevos descalabros al interior del Congreso del estado, el jefe político de la entidad decidió no sólo controlar la mesa directiva del siguiente periodo ordinario de sesiones, sino que además colocó a uno de sus incondicionales para contener los arranques de la oposición.

 arevalo

Sin romper los acuerdos establecidos, el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez optó por extender su influencia en el Poder Legislativo donde comprobó que requiere  de un operador político con más tablas y sin afanes protagónicos que lo ayude a contener los arranques y avances de la oposición.

Mariano González Aguirre seguirá siendo el coordinador de los diputados priistas y presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, pero el operador de las decisiones importantes y de interés del gobierno del estado será el diputado Arnulfo Arévalo Lara, quien goza de la confianza del mandatario, situación que fue determinante para ser designado como presidente de la mesa directiva del segundo periodo ordinario de sesiones que iniciará este día.

 En el primer periodo ordinario de la actual legislatura local se registraron algunos hechos que generaron molestia en el mandatario. El primero tuvo que ver con la reforma que sacó fácilmente la oposición y por la cual le quitó al gobernador el control de la distribución de los recursos provenientes de los ajustes trimestrales.

 Otro hecho tiene que ver con la votación mínima que logró el Plan Estatal de Desarrollo que los legisladores del PAN, PRD, PT y Morena destrozaron en tribuna sin que existiera una defensa del PRI. Uno más sería la falta de comunicación que prevaleció entre los legisladores priistas y sus aliados que estaban juntos pero no en la misma sintonía.

 La novatez de Mariano González fue más que evidente, de ahí que sin ser removido de sus actuales responsabilidades, el hijo del ex gobernador dejará de tener la operación del Congreso del estado.

 A lo mejor así tendrá más tiempo para vacacionar, organizar fiestas para sus amigos de Hidalgo y dictar columnas para golpear a sus adversarios que, según él, intentan competirle por la diputación federal o el Senado.

 Arnulfo Arévalo es uno de los pocos priistas que puede presumir cercanía con el mandatario Mena Rodríguez. Mantiene una permanente comunicación con Carlos Bailón Valencia, secretario técnico de la Oficina de Gobernador, quien desde hace algunas semanas junto con la secretaria de Gobierno, Anabel Alvarado Varela, son los dos funcionarios con mayor influencia en la actual administración estatal.

La desbandada azul

Venció el plazo para que los panistas ratificaran su militancia y al parecer sólo cumplieron con ese requisito 60 por ciento de los miembros que estaban inscritos en el padrón, de ahí que el 40 por ciento optó por no seguir en un partido dividido y sin rumbo a nivel estatal.

 Ahora, habrá que esperar los resultados oficiales de la dirigencia estatal que encabeza Carlos Carreón Mejía, pero se estima que el padrón de panistas en Tlaxcala rondará entre 3 mil y 3 mil 500 militantes.

 Aunque la salida de un número importante de panistas debería ser motivo de preocupación, lo cierto es que el grupo de la senadora Adriana Dávila Fernández está contento porque sabe que difícilmente los panistas que se oponen a su liderazgo podrán disputarle el control del partido y las candidaturas que estarán en juego para los comicios del 2018.

 El PAN como otros partidos esta convertido en un Club de Tobi.