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Aplasta factor AMLO a su frágil estructura local, reúne a miles ante miradas incrédulas

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López Obrador atraviesa por su mejor momento. Ánimas porque la elección sea un ejemplo de transparencia, no quiero ni pensar en masas como la de ayer… enojadas.

La convocatoria de Andrés Manuel López Obrador fue espléndida ayer en su cierre de campaña en la capital de Tlaxcala.

Abrió la ventana al otro lado de la moneda, ese capítulo inexistente entre los esclavos de Emilio Azcárraga, desesperados porque sus negocios de millones de dólares se pueden venir abajo con la llegada de este loco a la Presidencia.

Y sobre el parentesco con Hugo Chávez –como lo propaga el bodrio llamado Vicente Fox-  el Peje dijo que ni por teléfono lo conoce… ya sabe usted, es cosa de dimes y diretes en la víspera de la verdad.

El tabasqueño atraviesa por su mejor momento. Quien no le vea tamaños para encargarse del rumbo del país, peca de necio pues no hay peor ciego que aquél sin deseos de mirar.

Venía de Nuevo León. Puntual cerró aquí su campaña y, portando un jorongo de lana la emprendió a la tierra de Duarte. Yo diría a la riesgosa tierra del priísta Duarte, considerada por organismos internacionales como el infierno para los periodistas.

El llamado a un cambio verdadero no deja de sonar a frase de batalla.

Pero, ¿hay acaso otra manera de contener el deterioro de un país tan, pero tan rico que aun sangrando por las heridas que causan saqueo y corrupción, de todas formas sigue siendo próspero?

No hay ideología alguna en los devoradores de México. Sí, se alían para escudarse en el Yunque, para salir en la tele platicándonos cuentos chinos cuando la realidad es otra, dejan que un monstruo como Fox vuelva al escenario, operan para que el SAT les devuelva fortunas y les deje de cobrar otras.

Así son. Ayer les fue utilitario el partido de la derecha. Hoy apuestan por el de las instituciones. No importa cómo, el saqueo debe seguir. Ellos no pierden.

A eso se limita el próximo enfrentamiento en las urnas.

De no ser por la iniciativa de miles de universitarios seguiríamos con los ojos tapados.

La jugada estaba hecha. Nadie imaginó que un día en la Ibero comenzaría este nuevo capítulo al que por cierto, no tardaron en deslegitimar y satanizar. Y hasta pensaron en desmantelarlo.

Rebasó a los locales

El efecto AMLO libra por su altura los obstáculos aldeanos. Ni los Asas, ni los Acametitlas, ni las Roldanes, son capaces siquiera de afectarlo así.

Pasó de una cuestión de partido a un tema de interés social.

Ojalá se dé la transparencia. Que los mapaches se abstengan de operar porque esta vez los van a desorejar.

Si esta alternativa fragua, qué bueno. Si como lo dijo el Peje en Televisa, se activa un masoquismo colectivo, ni hablar eso será lo que merezca el pueblo mexicano.

Mejor regresen a la aulas

Tan activo como lo es el actual director de Notarías, Cuauhtémoc Lima López, no demoró en encontrar así de barbaridades en el procedimiento administrativo por el cual la administración de Mariano González Zarur, persigue a 16 notarios de corte orticista.

Sin decir agua va cambió ese procedimiento administrativo. Creo que por otro igual de malito.

Digo, son estilos diferentes, verdad.

Algunos pensarán que el mal surge desde el mismo nombramiento del señor Cuau en dicha dirección… ya sabe, por ser juez y parte, pues de denunciante pasó a ser parte del Poder Ejecutivo de Tlaxcala.

Oiga, y además con iniciativa. Mire que eso de cambiar el litigio como quien lo hace con la ropa interior solo dibuja la improvisación en un marco de nula planeación y con raros propósitos, como lograr que los demás se burlen de uno y disfrutar ese momento.

¿Quién lo podrá evitar?

Si al ciudadano gobernador le gustan esas fallas, pues quién podrá persuadirlo de hacer bien las cosas.

Tal vez es la brecha que se amplía entre los profesionales y los improvisados.

Mire, un egresado del Instituto Patrulla que da poder a quien meses atrás era su acusador, es como asistir a una función de teatro del absurdo.

Me recuerda a un pediatra equis, rebosante de hormonas que ordena desnudarse a la mamá de un pacientito. –Pero si el enfermo es mi hijito. –Ese niño ya no sirve, hay que hacer otro…

La expuesta aquí es evidencia que el marianismo opera igualito. Ese procedimiento administrativo ya no sirve, hay que hacer otro.

Lo grave es la devaluación de un gobierno como el de Mariano.

Pierde credibilidad a un ritmo inconcebible.

Todo lo apuesta al triunfo de Peña Nieto.

¿Y qué tal si el loco tabasqueño resulta triunfador en la elección de julio?

¿Qué pasará con el egresado del Instituto Patrulla?

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